
Vivimos gobernados por incompetentes. El sistema financiero internacional está explotando y los políticos y la mayoría de economistas sigue apelando a las malas teorías de siempre. Si la economía académica mayoritaria había ganado la batalla ante la escuela austriaca debido a su más amplia aceptación en el mercado, ahora la ha perdido para siempre. El keynesianismo y el monetarismo deberían pasar al museo de deformidades para siempre: ellos nos han llevado a la situación actual.
Nos han dicho durante décadas que uno de los peores efectos del patrón oro era que provocaba la quiebra de bancos en cadena. De hecho, se nos recordaban las corridas bancarias de la Gran Depresión para rechazar el regreso al oro como divisa internacional.
Bien, ya tenemos Northern Rock, Bear Stearns, Freddie Mac, Fannie Fae y Merrill Lynch. Todos han quebrado y especialmente Lehman Brothers, que no ha sido rescatado. Varias preguntas:
- ¿Por qué se rescató a Bear Stearns y se ha dejado quebrar a Lehman Brothers? Si la primera intervención se debió a las desastrosas consecuencias que habría tenido dejarle quebrar, ¿cómo se deja quebrar ahora a Lehman Brothers? ¿Y por qué se ha nacionalizado una parte del sistema financiero mientras se deja quebrar a la otra?
- ¿Qué ventajas tiene seguir en un sistema de dinero fiduciario de curso forzoso incovertible si los bancos siguen quebrando? Es decir, ¿tiene sentido adoptar como garante último de la liquidez una divisa (el dólar) mucho menos líquida que el oro y que tampoco sirve para evitar las quiebras bancarias? De hecho, ¿si el patrón oro se asocia a las quiebras bancarias sistemáticas deberemos asociar también el dinero fiduciario a las quiebras bancarias en cadena?
- ¿Dónde estarán escondidos todos aquellos que en junio ya aseguraban que la crisis estaba tocando a su fin? ¿Dónde estarán escondidos los que alababan la actuación de la Fed durante la crisis ya que había evitado su recrudecimiento? ¿Ha ayudado en algo que Bernanke haya hundido el dólar para luchar contra la crisis? No, ésta es la podredumbre que el keynesianismo y el monetarismo nos han legado: hundir la divisa para salvar los bancos. El problema es de cajón: el inflacionismo sólo ayudará ligeramente a los insolventes pero hundirá el valor neto de los balances de los mejores bancos. Pero al final las quiebras de los primeros llegarán y el debilitamiento de los segundos incrementará su probabilidad de quiebra.
La Fed, de momento, ya ha iniciado la demolición total del dólar. Ahora acepta como colateral para sus préstamos acciones de empresas. ¿Qué significa esto? Que la Fed va a prestar dinero utilizando como garantía los títulos de un mercado a) sufren de una elevada volatilidad, b) esta claramente en fase descedente.
La Fed se creó en 1913 para funcionar como un prestamista de última instancia. Aunque crea que el sistema monetario, bancario y financiero puede funcionar sin un banco central, su creación no era tan descabellada ni atentaba demasiado contra los fundamentos de la economía. Hoy la Fed ya se ha convertido definitivamente en el vertedero de última instancia. Todo gracias a los ignorantes que durante un siglo, incluidos a muchos voceros actuales, han vilipendiado al oro como una bárbara reliquia prescindible para una banca central científica y moderna. Ahí están los resultados.
Y las quiebran no han hecho más que comenzar: Morgan Stanley y las monoline (aparte de AIG, claro), están claramente en el punto de mira.
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