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Portada - Comentarios - El Estado del Bienestar produce inmadurez

27/11/2006 - Francisco Moreno

El Estado del Bienestar produce inmadurez

El Estado del Bienestar no fomenta la responsabilidad de las personas, todo lo contrario, favorece su inmadurez psicológica (aunque dicho fin, como es lógico, no se persiga intencionadamente). Veamos por qué hago semejante afirmación; tomemos varios campos vitales del ser humano cubiertos por "lo social":

Pensiones de jubilación: El actual sistema público de pensiones fomenta la despreocupación sobre la planificación, búsqueda y comparación de fondos o planes de pensiones/jubilaciones para cuando ya no estemos activos laboralmente. Como la cotización al régimen general es obligatoria, fomenta la inhibición de la propia búsqueda de complementos o alternativas al plan en el que estamos incorporados coactivamente (salvo en aquellas personas conscientes de su importancia dado el sistema suicida actual de reparto y no de capitalización que nos llevará a la muy probable quiebra del sistema actual de seguridad social). Además se desincentiva la necesaria disciplina de ahorro e inversión futura propia de toda persona madura.

Cuidados médicos y consumo de fármacos: Como los gastos sanitarios y farmacológicos son "gratis" o fuertemente subsidiados en el sistema de la seguridad social, no se tiene una idea clara de lo que verdaderamente cuestan y se abusa de ellos (visitas, pruebas médicas u operaciones innecesarias, consumo irresponsable de fármacos, etc.). Para empeorar aún la situación, con objeto de "paliar" un consumo excesivo de medicamentos a la UE (Directiva 2001/83/CE) no se le ha ocurrido mejor idea que restringir nuestro derecho de ser informados directamente sobre los mismos (¡justo lo que se hace con los menores de edad!).

Educación pública:Aquello que no se paga no se valora en sus justos términos, por tanto, el sistema de formación pública no incentiva el debido control de los padres hacia sus hijos en materia de estudios, ni favorece la activa participación parental en dicha formación pública ofrecida a sus hijos. El fomento de la excelencia y el esfuerzo decrece en aquello que sentimos que no nos cuesta.

Subsidios por desempleo y salarios mínimos: Aquellos afectados, en un cierto momento, por el desempleo y tengan derecho, según las leyes laborales, a un subsidio de "paro" estarán irremediablemente desincentivados para la búsqueda o la aceptación de otro empleo hasta que no finalice su prestación "ganada". La asunción de riesgos, por tanto, se demora. "Pararse" laboralmente y disfrutar de sus subsidios por desempleo hace perder oportunidades o, peor aún, puede impedir seriamente el enganche laboral a un mundo en permanente cambio. En cuanto al salario mínimo decretado desde el gobierno, hace más daño a los menos preparados o productivos que cualquier otra cosa, impidiendo su saludable paso a la madurez.

Todas estas actitudes son signos claros de inmadurez, y el Estado Providencia colabora innegablemente a ello, pese a que sus intenciones sean otras. Por supuesto que habrá personas que mostrarán siempre madurez en sus cuestiones vitales pese la "cobertura" social de las mismas, pero admitamos que otros muchos se dejarán llevar por la "seguridad" proporcionada por el "Estado Providencia", lo que supone una permanente negación de la responsabilidad individual al mermar su incentivo (y su capacidad) para la planificación responsable de su vida y de su futuro.

Habría que reducir drásticamente el Estado del Bienestar y, a lo sumo, mantener el mismo especialmente para casos de asistencia subsidiaria a inmaduros temporales (infantes) o a inmaduros definitivos o sobrevenidos (dementes o incapacitados mentales de cualquier tipo) cuando la familia del afectado o la actividad privada no haya podido dar una asistencia mínima satisfactoria.

El extender, por el contrario, el Estado del Bienestar coactivamente a todas las personas es un disparate. Uno de los numerosos efectos indeseados de este "déspota benevolente" (como lo llama James Buchanan) es éste: fomenta actitudes irresponsables e inmaduras entre los adultos. Parafraseando la ilustrada divisa kantiana, podríamos pedir: "¡Adolecere aude!".

 

Opinión de los lectores

Bastiat

Pues que quiere Ud. que le diga, don Fernando. Absolutamente de acuerdo, en lo único que disiento es en creer que el crecimiento del Estado de Bienestar no tenga ese fin premeditado de establecer un rebaño de gente dócil estadodependiente para así tratar de establecer un mejor control sobre la población por parte del poder.

Podríamos pensar que el socialismo estaría luchando contra ese poder capitalista, puesto que siembre hay detrás de dicho grupo granes intereses empresariales, pero viendo su manera de actuar a veces me parece más interesado en establecer sus grandes cotas de poder con empresarios afines que extraigan grandes beneficios de la situación.

Por tanto, la reducción del Estado de bienestar no es ya solo una cuestión de salud mental, de maduración personal e individual, sino un retorno al origen del liberalismo que era simplemente la lucha frente al poder establecido, sea cual sea, en busca de una mayor libertad individual.

¿Qué la dificultad mas importante para ese objetivo es el tratar de convencer a la sociedad de que si no ocurre así se llegará a la servidumbre? Si, ciertamente. En este país, rico en dichos y refranes hay unos cuantos que podríamos usar… “El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”. Y otro… “Ande yo caliente ríase la gente”

María

Completamente de acuerdo. Los psicólogos clínicos saben que hay u síndrome del homeless, que te lleva a autolimitar tu capacidad de conseguir recursos por ti mismo excepto pidiendo, y un síndrome del parado, que te limita psicológicament la capacidad de encontrar empleo. Los niños a quienes les dedicas demasiada atención hablan más tarde porque no necesitan pedir las cosas... Y lo peor: el estado lo hace para su propio engorde.

Demian

Puedo estar de acuerdo con parte de esta reflexión. Pero, entonces, si aceptamos que el acomodamiento lleva a cierta inmadurez ciudadana, cómo una familia con escasos recursos hace frente a la cura de una enfermedad grave sobrevenida? Quién preserva el derecho a la vida, siendo éste uno de los principios fundamentales del liberalismo?

Mike

Por esa regla de tres Demian deberiamos crear una seguridad social mundial para poder garantizar la cura de enfermedades graves sobrevenidas a todos los pobres del mundo ya que el liberalismo preserva uno de los derechos fundamentales que es el derechoa la vida.

Bastiat

Demian. El derecho a la vida es el derecho de los seres humanos a que ningún otro se la quite. No tiene nada que ver con que uno tenga o no posibles para poder tomar las medicinas adecuadas a casa caso o en cada época para evitar a sí una muerte prematura. No es lo mismo.

Pero asumiendo que puedas considerar que el derecho a la vida, según tu, incluye el tener una sanidad pagada por otros, lo que hemos de considerar es que esos otros, entre los que seguramente te incluirías tú, estaríais dispuestos a poner el dinero suficiente para conseguir que esos que no tienen posibilidad económica de atender a sus enfermedades tengan así resuelto ese problema. No es difícil. ¿Verdad?

Iván Moreno

Demian: La reflexión que haces es fundamental en un mundo utilitarista como el nuestro.

Cómo diría el profesor pedante, "me alegra que hagas esa pregunta" :D.

Obviamente, en todo hay niveles. No todo el mundo liberal aboga por eliminar completamente todos los subsidios y ayudas estatales.

Por ejemplo hay soluciones intermedias:

- Cheques sanitarios o escolares, que se repartirían sólo a aquellos que los necesiten, y no a todo el mundo, reduciendo así el gasto en ayudas, el peso del Estado, y favoreciendo la responsabilidad individual.

- Pensiones obligatorias mediante captalización, garantizando de manera subsidiaria una pensión a aquellos que no obtuvieron suficientes ingresos en su vida laboral.

....

Eso sí, incluso los que abogan por la supresión de toda ayuda estatal, tienen grandes razones para ello:

1.- Dicha supresión disminuye drásticamente la pobreza, al favorecer el desarrollo y premiar el esfuerzo y la responsabilidad. De este modo, las personas a ayudar se verán reducidas.

2.- Del mismo modo, aumenta la solidaridad privada, ya que ya no se delega en el Estado. En muchas ocasiones, cedemos al Estado la responsabilidad de repartir, siendo mucho más cómodo para nosotros. El ejemplo típico es el de siempre: ¿por qué si estamos dispuestos a compartir si nos obligan no lo estamos si nos dan libertad? Esta solidaridad, además, se verá en la istuación de ayudar a un número inferior de personas. Dato muy interesante en el estudio.

3.- Cuanta más libertad, mayor facilidad para: encontrar trabajo, desarrollarse, ahorrar, progresar. Incluso aquellos que no tienen nada, siempre tendrán más posibilidades de salir de su situación cuanta más libertad haya.

Hay pocas cosas que garanticen desde un punto de vista utilitarista, que un Estado del Bienestar va a garantizar mejro vida para nadie (ni siquiera para los más pobres).

Un saludo

Albert Esplugas

Demian, considera estos dos artículos sobre el problema de la pobreza en las sociedades desarrolladas y el mercado y la solidaridad privada como solución al mismo:

"Los pobres en una sociedad libre"

"El cuidado de los pobres no justifica el Estado del Bienestar"

Un saludo

kuko

He caido en ello muchas veces pero nunca lo habia leido directamente. 100% de acuerdo.

Demian

Albert Esplugas, gracias por las referencias que me has apuntado.

Sin embargo tengo una objeción. Afirmas que los políticos no tienen porque favorecer a los pobres ya que normalmente no son potenciales votantes. Pero, no cabría la posibilidad de considerar que sí lo harían aunque sólo fuera por pura imagen electoralista. Es decir. mantener una red burocrática asistencial para los pobres sólo por intereses de poder.

No entro en la efectividad de dicha red asistencial estatal. Sólo objeto que la crítica a la clase política que haces me parece poco argumentada.

Una vez más, gracias por las referencias de los artículos

Fco. Moreno

Demian, intento contestar a tu interesante pregunta de tu primera intervención “¿cómo una familia con escasos recursos hace frente a la cura de una enfermedad grave sobrevenida?”

Tomemos como ejemplo sólo a un mileurista español (12.000 euros brutos anuales), es decir 1.000 euros brutos al mes. Esto supone que la empresa que tiene contratado al trabajador mileurista debe, por imperativo legal y bajo penas de multa, recargos, e intereses vía expropiación, ingresar mensualmente otros 320 euros en concepto de cotización a la Seguridad social de su trabajador mileurista (es decir el 32% del sueldo bruto reflejado en nómina de su trabajador mileurista). Ese trabajador mileurista supone a la empresa que le contrata un coste, de no 1.000 euros, sino de 1.320 euros aprox. Esos 320 euros de más es un coste oculto al trabajador pero muy real para todo empresario creador de puestos de trabajo que ha de ingresar el 32% en la Tesorería de la Seg. Social (SS) todos los meses por cada uno de los trabajadores que tenga dados de alta en su plantilla. Esto se hace mediante los famosos formularios TC1 y TC2 de la Seg. Social (antes el empresario tenía que ir todos los meses al banco a ingresar las cotizaciones de sus trabajadores, ahora se hace por red).

Pues bien, el trabajador mileurista, aparte de su salario que ve reflejado en su cuenta bancaria personal, ha ingresado –por mediación de su empresa- a la Tesorería de la SS al año, unos 4.500 euros anuales (320 euros al mes más los 60 euros que supone el 6% extraido de la nómina) que forma parte de su salario real. Si a este mismo mileurista le dejaran desengancharse de la cotización obligatoria a la SS y se mantuviera su salario real mensual –1.320 euros- , podría contratar (dependiendo de su edad e historial clínico) un seguro médico bastante completo de unos 50 euros aprox. al mes (esto es, unos 600 euros al año) en que podría cubrirse de toda enfermedad u operación sobrevenida. Es más, en un hipotético caso de generalización de cobertura médica privada de la población es inevitable que las ofertas de las compañías de seguros llegasen a ofrecer mejores precios que los que ahora podemos observar en el mercado. No debemos olvidar que la historia de las compañías de seguro privadas es mucho más antigua que la de la Seg. social (surgió muy a finales del siglo XIX en Alemania).

Pero eso no es todo, el sobrante anual de lo cotizado obligatoriamente por el trabajador mileurista después de haber pagado un seguro médico anual, esto es 3.100 euros podría si le dejaran capitalizarlo (ahorrar o invertir en donde quisiera) y le estaría rentando permanentemente a lo largo de toda su vida laboral; incrementado su principal con los ahorros sucesivos que fuera ganando cada año.

Sólo veo ventajas en esto para el trabajador (la empresa seguiría pagando exactamente lo mismo). El resto es solidaridad mal entendida.

Un cordial saludo.

ozymandias

Ante todo, mi desconfianza de cómo maneja las cosas la administración.
Después, algunas objeciones. Probablemente la Seguridad Social puede cobrar. Lo que ocurre es que es mucho más fácil que quiebren los planes de pensiones. Por favor, eche un vistazo a una muestra de mutualidades. Por favor, eche un vistazo a las rentabilidades que ofrecen los planes de pensiones.
Sanidad. Dependa Vd. de un seguro privado sin tener la Sanidad Pública. Le asegurarán si está sano. Si enferma más vale que se cure pronto o muera pronto, o se arruinará.
Seguro de desempleo. No se trata de si incentiva o desincentiva, sino de si se ha cotizado o no. ¿Es mejor dar libertad de cotizarlo? yo creo que no.
Educación. Si desapareciera la educación pública, existiría la privada buena, regular, mala e inexistente ¿Quién garantizaría una formación obligatoria? Claro, es poco liberal plantear que debe haber una escolarización mínima. Mire, del estado no me fio pero menos aún de la selva de trileros en la que nos quieren meter los ultraliberales.
Saludos
JM

Fco. Moreno

Ozymandias,
Acabo de acceder por internet al estado de mi plan de pensiones que tengo contratado en un banco privado y constato que ha dado una rentabilidad del 8% este último año (ahora en vez de 100 tengo 108). Es un calcetín que voy a duras penas haciendo tras pagar impuestos por doquier y hacer frente a mis gastos corrientes y a los de mi familia. Es un capital que me proporciona muchísima más seguridad que lo que cotizo por obligación a la Seguridad social (mis obligadas cotizaciones son, por desgracia, mucho más elevadas y además son meras expectativas a cobrar en un futuro si la cosa no se viene abajo por entonces, no son derechos ni títulos de propiedad, como ocurre con mi plan de pensiones que lo observo desde mi monitor, incluso si algún año la rentabilidad es negativa seguiré teniendo unos derechos al capitalizarse mi ahorro; cosa que no ocurre con el sistema de aportación de la SS). De todas formas si Ud. prefiere quedarse en la Seguridad social, pese a no fiarse de cómo manejan los asuntos económicos la Administración, lo celebro (pero de lo que me quejo es que me obliguen a seguir su opción).
En cuanto al seguro médico privado, los cuidados médicos de mis dos hijos los paga mi seguro privado que me supone un extra a lo que cotizo obligadamente cada mes; pero como representan lo que más me importa me merece la pena ese esfuerzo adicional voluntario que hago para recibir lo que entiendo –puedo estar equivocado- que es calidad. Celebro que piense que es mejor la administración pública de la sanidad y huya de la sanidad privada que, según Ud., sólo asegura a los sanos (pero de lo que me quejo es que me obliguen a seguir su opción pese a pagar voluntariamente ya un seguro privado).
En cuanto a la prestación por desempleo Ud. hace una interesante pregunta “¿Es mejor dar libertad de cotizarlo?” yo creo que sí. Celebro que tenga Ud una opinión contraria a la mía (pero de lo que me quejo es que me obliguen a seguir su opción pese a manifestar mi oposición a ello).
Con respecto a la educación plantea otra pregunta esencial ¿Quién garantizaría una formación obligatoria? Yo creo que deberían ser los padres, sin duda. Para aquellos que no tengan recursos para hacer ese importante esfuerzo creo que la propuesta del “cheque escolar” ya existente en algunos Estados americanos y en Suecia puede ser una solución intermedia. Celebro que crea en una escolarización mínima, puede incluso ser sensato, pero de lo que me quejo es que me impongan la obligación de sufragarla si opto por la educación meramente privada (estaría pagando por dos veces).

Celebro que no se fíe del Estado y que piense que los ultraliberales sean unos trileros que quieran meter al género humano en no sé qué selva (allá cada cual con sus juicios subjetivos y yo el primero). Pero observo una seria contradicción en sus argumentos: acusa a los liberales (perdón, ultraliberales) de querer meterle a Ud. en una selva cuando lo que pedimos es lo contrario o, al menos, algo completamente distinto: que se nos deje salir de la selva pública y permitir a los defensores de la gestión pública (tanto si confían ciegamente en ella o no, como parece ser su caso) que se mantengan en el sistema público si así lo eligen voluntariamente (que seguro serán muchos).
Al decir que los liberales le quieren meter en algún sórdido lugar, cuando lo que queremos es tan sólo que se nos deje salir del actual sistema coactivo y dejar a cada uno que elija la opción que racionalmente –y después de madurarlo- considere mejor ¿no serán realmente sus argumentos los que están haciendo trampas?
Un saludo.

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