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Portada - Comentarios - Plusvalía marxista y descubrimiento empresarial

08/01/2007 - Albert Esplugas Boter

Plusvalía marxista y descubrimiento empresarial

Se arguye con frecuencia que si un empleador obtiene beneficios es porque da a sus trabajadores menos de lo que éstos producen. Así, de acuerdo con el concepto marxista de la plusvalía, los beneficios empresariales serían aquella parte de la producción de los trabajadores que los capitalistas, valiéndose de su propiedad sobre los medios de producción, retienen para sí. El problema es que el concepto de la plusvalía, que da a entender que los beneficios emanan en exclusividad de la labor de los trabajadores (y pertenecen a ellos en justicia), no tiene en cuenta la condición de "prestamista" del empresario y, más importante, su papel como descubridor de oportunidades.

En primer lugar, si el trabajador quiere percibir hoy unos ingresos, alguien deberá avanzarle un salario con cargo a su capital, pues de lo contrario el trabajador tendrá que esperar hasta haber producido y vendido el bien para cobrar directamente de los consumidores (con lo cual la espera será aún más larga en el caso de los bienes de capital alejados de la etapa del consumo). Quien le avance dicho salario lo hará a cambio de que lo que obtenga en el futuro sea más de lo que hoy le ha anticipado, pues nadie es indiferente entre pagar 100 a cambio de algo ahora y pagar 100 a cambio de lo mismo al cabo de unos años. Si el vendedor quiere hacernos esperar, pedimos un descuento; si queremos que el empresario nos avance un salario, porque no estamos dispuestos a esperar, nos aplica un descuento. En este sentido podríamos decir que el empresario tiene visos de prestamista: presta un salario a cambio de unos bienes futuros de mayor valor.

En segundo lugar, el empresario no es un mero rentista pasivo como se infiere del concepto de la plusvalía. El empresario no avanza simplemente unos salarios a los trabajadores de forma que si estos dispusieran de capital suficiente podrían gestionar la empresa sin el lastre de su patrón. El empresario les avanza unos salarios para que lleven a cabo un proyecto concreto; el empresario no solo les da una alforja, también les indica el camino que deben seguir. La función del empresario es la de orientar los recursos (entre ellos el factor trabajo) hacia los usos que cree que satisfarán mejor las necesidades de los consumidores y le reportarán mayores beneficios. El empresario es el que hace frente a la incertidumbre que le envuelve e intenta prever el futuro con más acierto que los demás buscando oportunidades de ganancia. La función básica del empresario es, en suma, el descubrimiento y aprovechamiento de oportunidades de ganancia. De este modo, no hay un beneficio que se extraiga de los salarios como si los salarios fueran la fuente original de renta. La fuente original de renta son los beneficios fruto del descubrimiento empresarial, de dónde se descuentan los salarios.

En otras palabras, lo que se queda el empresario no es una plusvalía, una parte de lo que producen los trabajadores, una renta "no-ganada", sino una parte de lo que ha descubierto él. La oportunidad de ganancia la ha descubierto él, no los trabajadores. Es el empresario el que se ha enfrentado a la incertidumbre anticipando una determinada demanda (intentando prever que los ingresos que obtendrá de la venta de su producto excederán los gastos en los que ha incurrido al producirlo). Es el empresario, no los trabajadores, el que emprende la acción de anticipar y aprovechar un diferencial de precios (ingresos menos costes) positivo, obteniendo beneficios cuando acierta en su previsión y sufriendo pérdidas cuando se equivoca.

Por tanto, no cabe alegar que los beneficios son un expolio del trabajo de los empleados, pues sin esa anticipación inicial del empresario, sin esa idea previa acerca de lo que podría ser demandado por otros productores o consumidores, ningún trabajador estaría generando ingresos. El trabajo en sí mismo no tiene ningún valor, es el trabajo útil, dirigido acertadamente a satisfacer necesidades de los consumidores, el que tiene valor. Y es el empresario el que anticipa cuál es el uso más valioso del factor trabajo y lo dirige a tal fin, el que descubre el modo de darle la máxima utilidad. En definitiva, los beneficios no son una renta inmerecida, no-ganada, sino la "retribución" que obtiene el empresario por descubrir la mejor manera de satisfacer las apetencias de los consumidores.

 

Opinión de los lectores

María

Tienes razón. Pero la moderna teoría de la empresa, cada vez más, valora la labor organizativa del empresario(organizational capabilities), su labor de recogida y gestión de la información, además de ser el que via precios manda señales a los mercados, etc. Un libro instructivo en este sentido (aunque no es moderno, 1986 y traducción de 1994) es La Naturaleza Económica de la Empresa, de Louis Putterman, que recopila artículos muy interesantes sobre el tema (unos más y otros menos) desde Marx, Hayek, Knight, Chandler, Alchian y Demsetz, Williamson, Leibenstein, Nelson y Winter, Fama, o Stephen Marglin. De Alianza Economía. Como recopilatorio, no está mal.

Cabrit0

...y en ese mismo orden ¿Por qué no reclaman los socialistas que cuando una empresas obtiene pérdidas es porque se le ha pagado a los trabajadores más de lo que producen y que por tanto deban devolverle al empleador lo que este les dio de más?

wg

¿Y qué hay de la falacia naturalista, Albert? Todo lo que dices es verdad, pero sigue siendo INVÁLIDO pasar de "El empresario anticipa" a "El empresario merece", o pasar de "El empresario descubre" a "Es justo que el empresario tome una parte". O sea: pasar del ES al DEBE o al TIENE DERECHO.

Tú pareces caer en esa falacia cuando dices:

"...los beneficios no son una renta inmerecida, no-ganada, sino la "retribución" que obtiene el empresario por descubrir la mejor manera de satisfacer las apetencias de los consumidores."

A ver si puedes meditar un poquitillo sobre este asunto y escribir algo.

Saludos

flix

¿Y sí la plusvalía existiese y el empresario no fuese más que un rentista pasivo?

Sus beneficios atraerían a otros empresarios al sector, subiendo la demanda de recursos productivos, incluyendo trabajadores:
Más competencia, mayor demanda---> suben los salarios.
Una verdadera plusvalía es insostenible a medio plazo. Salvo que los trabajadores sean esclavos, claro.... algo que pasa mucho en los países comunistas.

Albert Esplugas

wg, me limito a impugnar el concepto de la plusvalía, señalando cuál es la auténtica función del empresario. No estoy justificando éticamente los beneficios, estoy aclarando cuál es su naturaleza (lo que tiene repercusiones éticas, pues muchos anti-liberales extraen sus conclusiones éticas de una concepción equivocada de esa naturaleza. En otras palabras, ellos sí extraen conclusiones éticas del concepto de plusvalía, luego impugnando éste impugnas también sus conclusiones).

Un saludo

antonio

La plusvalía marxista supone que la producción de bienes es un proceso de suma cero. Sin embargo, empresario y empleados juntos obtienen más que por separado. Solo eso explica ya la necesidad del empresario y derrumba ideológicamente el marxismo.

En cuanto a la “falacia naturalista” que se ha comentado más arriba, muchos estamos lejos de despreciar la ley natural. Quierlo decir que no lo aceptamos ni como axioma ni como fin de discusión. “Our post-human future” de F. Fukuyama aborda el tema de manera interesante.

Un saludo a todos.
Antonio

wg

Es verdad, Albert, no justificas los beneficios. Sólo *parece* que lo haces :-) (y por tanto "parece" que caes en la falacia).

De cualquier manera, ¿admites la "falacia naturalista"? (hay quienes niegan su existencia). --Si la admites, no veo cómo puedas justificar el paso de "Yo ocupo este espacio aquí y ahora" a "Yo tengo derecho a ocuparlo aquí y ahora" (Ética rothbardiana)

Bastriat

A mi particularmente me parece lo de la plusvalía algo carente de sentido.

Los beneficios son el resultado de vender a un precio mayor de que se compra y lo perdida la contraria.

Un trabajador que no tiene en principio más que su propia fuerza de trabajo, al venderla obtiene beneficio, que no lo obtendría si se quedara en casa. Digo esto de manera muy simple, complicarlo más daría para varios comentarios aparte de este.

Al venderla obtiene beneficios, digo, y es por eso por lo que lo hace. Los beneficios, como en el caso del producto que fabrica no están marcados de antemano sino que sólo una vez realizada la venta se averigua si los ha habido. Por tanto, los beneficios no son la plusvalía, los beneficios son el resultado de vender algo con ganancia. Si no hubiera beneficios no habría plusvalía, habría pérdidas, es decir minusvalía (¿no?)

Lo que obtiene el trabajador es un salario por la venta de su fuerza de trabajo. Esa venta se establece de antemano y, en principio, no tiene en cuenta el resultado final del mismo, es decir, si se obtienen beneficios o no, porque, en el fondo, al trabajador lo que le interesa es vender su fuerza de trabajo y lo hace no a la espera de los beneficios sino que se quiere asegurar la ganancia. Si esperara a la venta del producto y a la comprobación de la existencia de beneficios formaría una cooperativa o estipularía con el dueño de la empresa esas condiciones laborales. Pero no es así, El trabajador se asegura un precio de venta que le procura beneficios.

¿Cómo es posible que pretenda exigir parte de los beneficios si no ha corrido con el riesgo al querer asegurarse la ganancia?

Pues bien. La plusvalía no es un concepto económico, es un concepto que pretende poner en duda la labor del empresario asumiendo que el capital es en si un robo a quienes trabajan con los medios que el empresario da a los trabajadores. No es un concepto de justicia e igualdad, es simplemente la justificación para ejercer la coacción y eliminar a una parte de la sociedad.

gustavo

hola albert, hola "anarcofago". un placer encontrarte activo en la red, wg.

el ejemplo que pones de falacia naturalista no seria solo imputable, de ser el caso, a las doctrinas del homesteading... como muy bien comentó en su día Nozick, no solo los que defienden la propiedad privada individual deben dar buenas razones para justificar una apropiacion, sino tambien todos aquellos -la imnensa mayoria de la humanidad, me temo - que piensan que un colectivo de personas, una comunidad humana, tiene derechos de propiedad -"soberania" en realidad es un eufemismo- sobre un territorio y los recurdsos que en él hay. La aceptacion pragmatica de las fronteras nacionales y de las vicisitudes historicas que mconfiguraron la distribucion territorial de grupos etnicos y colectivos de todo tipo, descansa sobre una falacia naturalista. Los yanomanis o los cherokees, los nacionalistas de toda condicion, etc, tambien deberian dar cuenta de por qué reclaman derechos historicos sobre tales o cuales tierras
¿Es justificable ese doble rasero intelectual que reserva el analisis critico sólo para las propiedades privadas individuales?

gustavo

por lo demas, y como modo de zanjar la polemica en clave procapitalista, hay que recordar tambien otra interrogante de Nozick: si tan ventajoso resulta ser empresario, por que los trabajadores asalariados, los sindicatos y las organizaciones sociales afines, no ponen sus recursos en comun para capitalziar sus propias empresas? qué facil manera d ehuir de la supuesta explotacion capitalista:
mutualismo, cooperativismo, trabajo autonomo, etc.

Es significativo que ni siquiera los grupos buscadores de renta, que ya tienen una estructura organizada y que la emplean para reclamar proteccion intervencionista del estado a favor del asalariado, no exijan en cambio ayuda a éste para conseguir sus propios medios de produccion. es la muestra de que son los grupos sociales que están detras de la ideologia antiempresial-anticapitalista, los principales responsables, voluntarios, del mantenimiento de la division entre capital y trabajo.

Esa es otra forma de explotacion: quedarse al margen viendo qué empresas y qué riesgos de inversion triunfan, para hacerse contratar por los individuos responsables y acto seguido organizarse para obligarles, estado mediante, a pagarles mas de lo que el empresario aceptaria.

Recomiendo, a quien no lo haya leido, los capitulos que Nozick dedica al tema de la teoria de la explotacion en "Anarquia estado y utopia"

wg

Gustavo: Sí, de acuerdo, los colectivistas cometen exactamente la misma falacia. Si Juan ocupa X, o si los cherokees ocupan X... eso es (digamos) un *hecho físico puro*. Y de eso no se sigue un derecho o un deber. ---Creo que lo anterior es una refutación concluyente de todo intento de justificar la propiedad (individual o colectiva) sobre bases iusnaturalistas. Pero no parece que a Hoppe y Rothbard les importe mucho este asunto. ¿Será que alguien ya demostró que la falacia naturalista es un fraude y yo no me he enterado?

¿Que porqué los trabajadores y sindicatos no quieren meterse a empresarios? Bueno, siempre será más cómodo dejar que otro corra los riesgos, para luego clavarle las uñas cuando se pueda.

Adrián

wg, descartando el iusnaturalismo, ¿como justificas tu esto entonces sin recurrir a la falacia naturalista?

"lo que se queda el empresario no es una plusvalía, una parte de lo que producen los trabajadores, una renta "no-ganada", sino una parte de lo que ha descubierto él."

wg

Adrián: no veo manera de justificar eso filosóficamente. Es inválido pasar de "A descubrió/inventó x" a "A tiene derecho a x o a los frutos de x". Sólo justificaciones utilitarias o legalistas, si acaso.

Ahora, si por iusnaturalismo entendemos no metafísica, sino tan sólo la tesis de que la propiedad, los méritos, derechos y recompensas son afines a las creencias más espontáneas (más "naturales") de los seres humanos, entonces el iusnaturalismo es verdadero, pero trivial (y es muy diferente del iusnaturalismo metafísico de la Tradición).

Flubi

Da la impresión que, de tanto antimarxismo que parece rezumar el artículo, por lo demás bastante correcto, el autor, y no digamos algunos comentaristas, confunden la remuneración del recurso dinerario, y la remuneración de la labor organizativa y de gestión, ambas dos que deben obviamente ser tenidas en cuenta a la hora de establecer costes y reparto de ingresos, con el concepto (ideológico) de la apropiación de la plusvalía.
Ojo, el dato clave no es la existencia de una llamada plusvalía (igual a la diferencia del precio de venta menos los costes salariales), sino la "apropiación", o la atribución en exclusiva, por la única razón de ser el propietario del dinero, de toda la utilidad resultante. Y por ende, de todo el poder de decisión.
Si alguien, llamemosle inversor, promotor, gestor, gerente, etc, desarrolla una labor, debe ser remunerado. Si pone en juego medios propios (dinero propio), ese medio debe ser remunerado. Y si se arriesga más que las demás personas presentes y necesarias (no nos olvidemos) para formar lo que se conoce como empresa, este mayor riesgo debe ser remunerado.
A partir de aquí surge la discusión solo ideológica, o moral prdriamos decir, de cual es la manera más justa de retribuir a todos los factores presentes, de repartir entre todos los factores las utilidades logradas. Y de como debe ser el proceso de decisión, para que sea lo más justo posible, en esa organización de personas, medios e intenciones que conocemos como empresa.
Por otro lado, refutar técnicamente la plusvalía marxista es inventar la sopa de ajo. En la escuela británica (o anglosajona) de economía, la que cultivó Marx, no existía el factor conocido como promotor. En la cultura digamos latína, el promotor siempre ha estado presente. El promotor es aquel factor (persona), que sin aportar propiedad ni bienes, ni realización material, ni dirección efectiva del proceso, tiene la idea, la promueve, y logra que se haga realidad. El artículo es un poco un vano intento de llegar a describir a esta figura, que es merecedora de consideración, pero desgraciadamente solo lo hace menospreciando el papel (imprescindible) del factor realizador material, vulgarmente conocido como trabajador, tan merecedor de desprecio por parte de algunos.

wg

El desprecio por el trabajo material, físico o manual se debe a la influencia de Ayn Rand sobre los liberales. Esa mujer sí que despreciaba a los obreros y los consideraba apenas un poco más que brutos.

Sin embargo, en este texto de Albert Esplugas no percibo ese desprecio. Es simplemente que esta vez su tema es el empresario (o promotor), no el obrero.

De todos modos, la retribución del trabajo físico debe depender de la oferta y la demanda. Igual que en el caso del trabajo empresarial.

Albert Esplugas

Flubi, ¿en qué parte del artículo he menospreciado el papel de los trabajadores o he negado que sea imprescindible? Me he limitado a explicar que el descubrimiento empresarial es igualmente imprescindible y previo a la ejecución de trabajo y el empleo de bienes de capital (lo cual prueba, simplemente, que el beneficio no se extrae de los salarios – no se usurpa a los trabajadores). Antes de ponerse a trabajar el capitalista / propietario de recursos debe decidir qué producir (y su remuneración no dependerá del riesgo incurrido sino del acierto de su previsión –y de la magnitud de la oportunidad de ganancia anticipada-)

Por lo demás el artículo se refiere a la figura del empresario-entrepreneur o capitalista (distinta de la del gestor / técnico o de la del trabajador / obrero) y al fenómeno del descubrimiento empresarial. ¿Es este “descubrimiento empresarial” un factor de producción como cualquier otro (como el factor trabajo o los bienes de capital)? Sobre este punto quizás te interese esta entrada reciente en el blog de Klein y Foss: “¿Is entrepreneurship a factor of production?” Más sobre la función del empresario en el capítulo de Rothbard que enlazo en el artículo.

Un saludo

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