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Portada - Comentarios - La ciencia al servicio de la política

09/02/2007 - Daniel Rodríguez Herrera

La ciencia al servicio de la política

El extraño mecanismo que ha servido para producir titulares alarmistas durante la última semana es digno de ser estudiado con más atención. El informe sobre el futuro del clima presentado en París no es un estudio científico sino un "resumen para políticos" que, desgraciadamente, también han hecho políticos. En concreto, los delegados de 150 países, que son los que han decidido qué entra y qué no entra en el mismo. Pero, eso sí, no esperen que los titulares de prensa y las noticias de la tele nos adviertan de ese pequeño detalle.

La mejor demostración de que el IPCC no es tanto un esfuerzo científico como político es el hecho de que lo primero en ser publicado es el resumen de y para políticos, basado en el segundo borrador del informe científico. Y la versión final del informe científico, según las propias reglas del IPCC, podrá ser cambiado ¡para ser consistente con el resumen político! O lo que es lo mismo, no importa lo que hayan podido decir los científicos, que es lo que decidan los políticos lo que finalmente va a misa. Nada nuevo bajo el sol de la ONU; pero precisamente porque la organización mundial funciona así, sus dictámenes deberían haber sido acogidos con un poco más de prevención.

Y es que no es la primera vez. Los científicos decían en el borrador del informe del IPCC de 1995 que "toda afirmación sobre la posible detección de un cambio significativo del clima permanecerá siendo controvertida hasta que las incertidumbres en la total variabilidad natural del sistema climático se hayan reducido". Y que "ningún estudio a la fecha ha establecido positivamente y atribuido todo, o parte del cambio de clima observado, a causas antropogénicas". Pero  el informe final, tras pasar por las manos de los políticos, concluyó que "el balance de las evidencias sugiere una discernible influencia humana sobre el clima".

Para defender las tesis del IPCC y acallar a los "escépticos" (sí, así, entre comillas; ser un científico que mantiene una actitud escéptica ha pasado ahora a ser pecado), los defensores del protocolo de Kyoto aducen que los científicos que están en desacuerdo con una parte grande o pequeña del IPCC lo hacen porque "están pagados" por las multinacionales, más en concreto ExxonMobil, que parece ser el origen de todos los males del universo, y de algunos más. Así pueden tranquilizar su conciencia sin tener que rebatir ni una sola de las objeciones científicas que éstos hacen.

Sin embargo, ya puestos en esa tesitura, ¿se creen acaso que los científicos que apoyan la teoría "estándar" del calentamiento trabajan gratis? Como afirma el socialista y físico francés Claude Allègre, detrás de los argumentos del IPCC hay mucho, muchísimo dinero; mucho más del que las "multinacionales" pondrán nunca sobre la mesa. Durante estos años, el alarmismo sobre el calentamiento global (ahora llamado cambio climático para poder echar la culpa al hombre también del frío) ha provocado una lluvia de millones sobre los climatólogos que, consecuentemente, han incidido en el alarmismo. Exagerar da dividendos. A no ser que caigamos en el absurdo de pensar que el dinero que proviene de unos altera necesariamente las conclusiones y el que viene de otros es imposible e impensable que produzca el mismo efecto. La ley del embudo aplicada al clima.

En todo caso, esto tampoco tendría tanta importancia si la excusa del calentamiento no se estuviera utilizando para, en palabras de Chirac, poner una primera piedra en la construcción de un gobierno mundial que restrinja nuestras libertades y las ponga a merced de los políticos. Si realmente fuera importante la concentración de CO2 en la atmósfera, se podría combatir con tecnologías ya existentes, como la energía nuclear, o con tecnologías en desarrollo, como las que permitirán extraer el dióxido de la atmósfera. Racionar el crecimiento económico no es el camino. Que se lo digan, si no, a Al Gore, que aún no nos ha detallado cuánto CO2 emiten los aviones en los que viaja por todo el mundo para exponer su evangelio.

 

Opinión de los lectores

ANGEL FERNANDEZ

LISTADO DE PERIODISTAS ECO-BOBOS

Para lograr cambiar la mayoría abrumadora de periodistas acríticos y servilistas respecto de la política IPCC (Protocolo Internacional sobre Cambio Climático traducido del inglés), estimo MUY IMPORTANTE que alguien del IJM elabore y actualice un Listado de Periodistas Eco-Bobos (espero respuesta afirmativa de Alberto para su realización).

Fácilmente se puede obtener de entre aquellos que destaquen por su falta de rigor periodístico y por su poca profesionalidad al publicar las informaciones oficiales del Ministerio de Medio Ambiente, por su servilismo y por ser mínimamente crítico.

Creo que nuestro listado será amplio dado el alarmante número de periodistas poco profesionales, que publican sin contrastar fuentes y sin incluir puntos de vista alternativos o contrarios al muy caro y falso (científicamente) Protocolo de Kyoto.

Objetivo:
¡ Que nadie se alarme sobre la realización de un Listado de Periodistas !

1. El primer objetivo sería realizar envíos periódicos (por e-mail o por correo electrónico) que proporcionen ideas y argumentos críticos sobre el IPCC, explicando su falsedad y los espurios intereses políticos de izquierda detrás del mismo, en su sentido más amplio en forma de intervencionismo dentro de todo el arco parlamentario(normas restrictivas del libre mercado, agencias de enchufados, ayudas a medradores, subvenciones, etc).

2. El segundo objetivo sería establecer una Clasificación de Periodistas Ecobobos que permita anualmente publicar un listado y otorgar premios por su encomiable labor propagandista a favor del intervencionismo.

E-MAILING + PREMIOS ECOBOBO DEL AÑO

Acciones:
A) Envíos periódicos de nuestros comentarios y artículos por e-mail o por correo normal, pero con copia a sus directores para introducir cierta presión adicional.

B) Para buscar mayor repercusión mediática, incluso podríamos instituir anualmente los PREMIOS ECOBOBOS, con una clasificación (por puntos) de periodistas (e incluso políticos y científicos) y sus artículos acríticos, servilistas y poco profesionales.

Modalidades: Periodista TV Ecobobo, Periodista Radio Ecobobo, Periodista Prensa Ecobobo, Político Ecobobo, Ecologista Ecobobo, Científico Ecobobo.

Tanto la Clasificación Final como el Ganador Anual, lo podríamos publicar en la web e, incluso, se podría organizar una Entrega de Premios durante la próxima Cena de Navidad del IJM en plan "guasa" para entregarles amistosamente un litro de CO2 junto con el estudio del IJM (o similar).

Junto con lo anterior, también podríamos premiar el buen periodismo ecólogo (liberal frente al ecologista), el buen político (liberal y no intervencionista), el buen científico (informes ponderados adecuadamente y sin servilismo político),...

Pero en este asunto, me temo que nuestro problema sería encontrar a los candidatos "buenos", ya que “malos” nos sobran por miles.

Resultados:
1. Cero patatero (o debería decir "Zero Zapatero"), ó bien algún periodista cambiará sus ideas acríticas y/o su servilismo y comenzará a introducir más información real, empleando varias fuentes, es decir, publicando la postura Gubernamental (propaganda oficial) pero también reflejando posturas críticas, como la mostrada en "Robo Ecologista Institucionalizado" o similares comentarios del IJM:
http://www.juandemariana.org/comentario/1005/

2. Podríamos enviar inicialmente (si no se ha hecho ya) el Estudio IJM sobre "El Ministerio de Medio Ambiente en los Medios", en formato de Acrobat Reader: http://www.juandemariana.org/pdf/061017ministerio_medios.pdf

3. Dada la estrecha relación entre periodistas y políticos, habría que asumir el Efecto Boomerang de los envíos a los periodistas acríticos. Más aún si otorgamos premios anuales a la ignorancia y el servilismo políticos. Pero, creo que todos los miembros del IJM ya damos por descontado dicho efecto.

Espero que, Gabriel Calzada & Consejo Directivo, tomen buena nota de estas ideas, se evaluén adecuadamente y, por supuesto, se pongan en práctica cuanto antes.

Buen fin de semana.

jose manuel henriquez

Razones para no creer en la estafa del siglo:

José Manuel Henriquez P.
ingeniero forestal
CHILE
www.macanna.blogspot.com


En primer término, cuando se habla de "temperatura global" se está aludiendo a un concepto, y nó a un parámetro asequible, dado que la temperatura está variando simultáneamente en todo momento y en todo lugar sobre la tierra , en la atmósfera y hasta los 140 metros bajo la superficie del mar. Por eso es imposible medir la "temperatura global" o al menos lo era antes de inventar los satélites. Lo único que se puede hacer entonces, es tratar de estimar el parámetro mediante un promedio de datos tomados de las estaciones meteorológicas. El problema está en la selección de la muestra para que sea representativa e insesgada.
Para poder afirmar que la temperatura "global" esté aumentando debería contarse con una red "global" de termómetros perfectamente calibrados y uniformemente distribuidos por toda la faz de la tierra (incluyendo los mares y los polos) que hayan estado entregando información sistemática y fidedigna durante una cantidad suficiente de años, como para apreciar efectivamente tendencias; ¿existe esta información? la respuesta es NO. Rotundamente NO.
Lo que hay son especulaciones, estimaciones indirectas y muchas veces interesadas, y las series de datos más antiguas no pasan de150 años en el hemisferio Norte, fuertemente concentradas en los centros de mayor población y muchas con deficiencias instrumentales y metodológicas serias (La cuestión de las metodologías es crítica: por ejemplo, en el anuario de 1933, en la información de la estación meteorológica del Faro Evangelistas se consigna que "desde principios de 1933 la t° en Evangelistas aparece ¡2 a 3 °C más alta! que la observada antes, lo que se debería a una modificación en el cobertizo de los instrumentos"). es decir, por un cambio de metodología, determinado arbitrariamente por el jefe de turno, se nos aparece un salto de ¡2 o 3 grados!; (pero si el calentamiento global del último siglo se dice fué de 1,5 grados); Con estos datos, y cuando los hay, no se puede asegurar responsablemente nada; apurados podrían sugerir o suponer algunas hipótesis, (nada más).
Las mediciones térmicas de satélite, que se podrían considerar confiables (porque son como un scanner a la superficie terrestre) están disponibles sólo en las últimas décadas, un tiempo muy breve para acusar tendencia. Aún así, estas muestran un calentamiento en el sector ártico, ninguna tendencia en los trópicos, y ninguna tendencia en el antártico, (con un leve sesgo al enfriamiento). Por lo tanto, si hay algún calentamiento se trata de un fenómeno local (ártico), que afecta a USA, Canadá y Europa (lo que explica la histeria mediática), pero no al globo en su conjunto, y que perfectamente puede deberse a factores naturales, como puede verse en el siguiente link:http://homepage.mac.com/uriarte/temps19912003.html

En segundo lugar supongamos que efectivamente la temperatura global promedio estuviese aumentando, ¿....es eso sinónimo de desastre mundial? .......Rotundamente NO ¿acaso no saben que en el año 1000 de nuestra era la isla de Groenlandia fué colonizada y habitada por Wikingos que la llamaron "Tierra verde", y establecieron sus granjas y criaron ganado donde ahora sólo hay hielo? entonces, tuvo que ser mucho más cálida la tierra en esos tiempos; este fué el llamado "óptimo climático medioeval" (se pasa en climatología general I ¿remember?);
Está perfectamente probado y documentado que en tiempos históricos nuestra tierra gozó de un clima mucho más cálido que el actual (más benigno, se le dice) y eso no fué motivo de desastre para nadie, antes bien, se calcula que la población humana se multiplicó por tres o cuatro entre el 1000 y el 1300.
También está probado y documentado la ocurrencia de una mini-glaciación que se inició en el siglo XIV, (y que aún se hacía sentir en el XIX), llamada "la pequeña edad de hielo", cuando se congelaba el mar Báltico y se podía pasar de Polonia a la escandinavia en trineo, y hasta el Támesis se congelaba; de esta se han estado recuperando las temperaturas medias hasta ahora, en un proceso natural parte de un ciclo climático.
Estos son cambios climáticos fuertes, que han ocurrido en los últimos 1000 años, en el hemisferio Norte (el peri-ártico), que están perfectamente registrados y documentados . O sea, que si efectivamente hubiera un "calentamiento", este perfectamente podría ser parte de un proceso totalmente natural, la recuperación aún en curso desde la "little ice age", en el Hemisferio Norte; un ciclo más en la historia de la Tierra.
El aumento de la temperatura global, inventado por la propaganda, (porque no hubo manera seria de calcularlo, al menos antes de que se inventaran los satélites), que se dice desde 0,5 hasta 3 grados celciuss para el pasado siglo XX, -de ser cierto,- no perjudicó en nada a la humanidad, antes bien, se verificó una espectacular revolución agrícola y una notable disminución de la hambruna mundial, (aún con una formidable explosión demográfica) proceso que continúa saludablemente.
En los hechos, el fenómeno que más incrementa la temperatura a nivel planetario es El Niño, que existe desde siempre, (y muy conocido nuestro, porque es justamente este Niño el que cuando viene nos llena los embalses, y nos asegura el agua potable, el riego y la generación hidroeléctrica por varios años); El Niño es básicamente un aumento brusco y notorio de la temperatura global, de origen oceánico, y Dios lo guarde, porque cuando se atrasa son las sequías y las heladas las que verdaderamente nos perjudican. El aumento de la temperatura produce un incremento en la evaporación, y por ende de las precipitaciones, lluvia y nieve, es decir, a más calor, mayor disponibilidad de agua dulce, justamente lo contrario de lo que propala la superchería ecologista. A nivel cósmico, lo que verdaderamente está afectando al clima de la Tierra es lo que suceda o deje de suceder en el Sol. No hay "protocolo" de Kioto ni de ninguna parte que nos permita controlar aquello.

No hay estadística seria alguna que hasta el momento haya detectado alguna tendencia en los parámetros de intensidad y frecuencia de las tormentas tropicales. Lo que se puede documentar son aumentos en las pérdidas económicas y los pagos de seguros, y esto ocurre porque no se puede predecir el recorrido exacto de cada huracán, y porque la zona de incidencia ha tenido un desarrollo económico fantástico en las últimas décadas. Fruto de esto, las construcciones, infraestructuras y vehículos son cada año más costosos, y los seguros también; pingüe negocio.

Una de las cuchufletas más ridículas es la del supuesto derretimiento de los "casquetes polares", con la secuela catastrófica de inundaciones y pérdida de ciudades e islas. Para entenderlo mejor, hay que examinar los números: más del 90% del hielo terrestre se encuentra en la Antártida. Un 5% se asienta sobre Groenlandia y el resto, menos de un 5%, corresponde a todo lo demás (polo Norte incluido) El espesor medio del hielo antártico es de 2,4 kilómetros y en partes llega a los 5 kilómetros. La mayor parte de la masa de hielo (90%) se encuentra en la Antártida Oriental.
En contraste, el Artico es un océano con una delgada capa de hielo flotando; el espesor medio en el Polo Norte es entre 3 y 4 metros a fines de invierno, con amontonamientos que pueden llegar excepcionalmente a 50 metros. http://homepage.mac.com/uriarte/hieloartico.html

En la Antártida, la temperatura media anual superficial está por bajo los -15 grados Celciuss; el el Artico, la temperatura llega a los 0 grados Celciuss en verano, con lo que todos los veranos se está rozando el punto de fusión; En la Antártida la temperatura podría subir el doble de lo que estiman los catastrofistas con sus "modelos" (de computadora), y no pasaría nada; salvo quizá, que aumente aún más la acumulación de hielos por el incremento de la precipitación. Si se derritiera todo el casquete Artico (y hasta ahora ningún cuchufletero se ha atrevido a tanto), en la Antártida no pasaría nada, y en el nivel del mar tampoco, porque el hielo flotante ocupa un volumen igual a 6/5 del volumen del agua correspondiente. Lo de las islas desaparecidas, las ciudades y los puertos inundados, etc, etc, son ¡..... pamplinas!.
Los tan publicitados deshielos antárticos corresponden también a hielos flotantes desprendidos de la parte occidental, sin incidencia perceptible sobre el nivel del mar, y que no alcanzan a compensar la acumulación de hielos continentales sobre la parte oriental (en la Antártida Occidental, la proporción entre mares y tierra es de 4 a uno y una parte de ella, incluso, se haya fuera del círculo Polar).

La obsesión por reducir las emisiones de gas carbónico ha llegado a ser simplemente delirante. El dióxido de carbono es, antes que nada, el gas esencial para toda forma de vida orgánica, ya que todo el carbono de la materia viva proviene de el. Sin embargo su proporción en la mezcla gaseosa de la atmósfera es ínfima, (entre 0,03% y 0,04%), tan ínfima que constituye efectivamente una limitante para el desarrollo de la vegetación verde (la ley del mínimo, tan conocida en Ecología), y con ello de toda la biosfera.
El agregar dióxido de carbono a la atmósfera tiene un efecto fertilizante fantástico sobre la vegetación, (sobre todo en el nivel arbóreo), porque se acelera la tasa de fotosíntesis. Todos los experimentos hechos hasta la fecha, tanto en invernaderos como en campo libre, llevan a la misma conclusión: todos los cultivos responden a la fertilización con CO2, aunque los mejores resultados los tienen los árboles; todos los cultivos adquieren mejor resistencia a la sequía y aprovechan mejor los nutrientes del suelo al ser fertilizados con CO2, y el efecto fertilizante se mantiene con proporciones doble y triple de la actual. La proporción de CO2 en la atmósfera podría llegar a 1000 ppm (o 0,1%), triple de la actual, y el efecto sobre la biósfera será espectacular.
De la misma manera, la tan invocada "biodiversidad", se favorece netamente con dos factores: temperatura y disponibilidad de alimentos. Un hipotético aumento de las temperaturas con incremento del CO2 atmosférico será netamente favorable para la "biodiversidad", como lo demuestra el hecho de que los ecosistemas más complejos están el los trópicos (que son cálidos) y no en los polos (que son fríos). Los monjes de la religión ecologista que andan invocando a la diosa "biodiversidad", deberían estar contentos, porque temperatura y CO2 son dos factores altamente favorables para ella.

Toda esta payasada en que estamos metidos, la originó el IPCC (Pannel Internacional sobre cambio climático) de 1990, en cuyo informe final los delegados declararon:
"Estamos seguros de lo siguiente:
-Existe un efecto invernadero natural que ya mantiene a la Tierra más caliente de lo que normalmente estaría.
- Las emisiones provocadas por las actividades humanas están aumentando sustancialmente las concentraciones de los gases de invernadero; estos aumentos van a intensificar el efecto invernadero, provocando un calentamiento adicional, y.....
El principal gas de invernadero, el vapor de agua, aumentará en respuesta al calentamiento global y lo intensificará aún más."

La primera "seguridad" del IPCC es una perogrullada que se aprende en la primaria, pero la última es un disparate garrafal, una monstruosidad que sólo se explica viniendo de políticos, (porque, en esencia el IPCC es un pannel "político"); porque si el vapor de agua intensificará aún más el efecto invernadero ya intensificado por el CO2, entonces tendríamos un mecanismo de retroalimentación indefinida que habría calcinado la Tierra hace muchísimos años; en realidad habría bastado un incendio hace 10 mil años para desencadenar la catÁSTROFE.
Pero la realidad es que el vapor de agua, causante del 90% del efecto invernadero, es también parte principal del albedo terrestre, y normalmente está cubriendo el 50% o más de la superficie expuesta al Sol, con lo que al menos el 30% de la radiación solar es reemitida al espacio. La altitud de las nubes rige su capacidad para atrapar el calor, mientras la proporción entre gotas de agua y cristales de hielo determina su poder de reflexión; Cirros altos tienden a atrapar bien el calor, mientras que estratos y cúmulos de baja y media altura tienden a ser más reflectantes. En una escala en que el efecto de calentamiento por duplicación del CO2 es =1, el efecto de enfriamiento de las nubes es actualmente =11, y el efecto de calentamiento por las mismas es =7, con lo que el resultado será un efecto neto de enfriamiento cuatro veces mayor que el calentamiento esperado de duplicarse el CO2 (V. Ramanathan et al).
Pero esto nunca llegará a ocurrir, porque el efecto invernadero del CO2 se reduce a interceptar la banda de 15µ (15micrones) de longitud de onda, una parte muy ínfima del espectro de radiación infrarrojo, el que una vez copada esta, no aporta más calor aunque se siga agregando más CO2 a la atmósfera. También el CO2 interfiere con la radiación infrarroja recibida durante el día desde el sol, con lo que retiene en la baja atmósfera parte del calor que incidiría en la superficie terrestre y en el mar durante el día.
El mar, que cubre el 75 % de la superficie terrestre, es el gran acumulador, retentor y distribuidor de calor, pero todo ese calor proviene de la radiación solar, y no del CO2 de la baja atmósfera. Si se detecta un calentamiento marino significativo es porque se está recibiendo más radiación del Sol. El mar difunde y distribuye el calor por convección, lo que da lugar a las corrientes marinas; por consiguiente no es un cuerpo radiante, con lo que no incide de la misma manera que la masa continental.
La masa continental, cuando no está cubierta por hielo o nieve, es la que se calienta en el día y reemite en la noche, es decir, el famoso "efecto invernadero intensificado", ocurre solo sobre los continentes, principalmente sobre el hemisferio NOrte, donde se encuentran 3/4 de la masa continental (excluyendo Antártida, que es un "cuerpo blanco").
En presencia de densa vegetación, la concentración de CO2 fluctúa del día a la noche, en ausencia de vegetación la proporción se mantiene constante. En los desiertos, en ausencia de vegetación y ausencia de humedad en el aire, las fluctuaciones térmicas son muy marcadas del día a la noche (hasta 40 grs. Celciuss), aun cuando la proporción de CO2 en el aire se mantiene constante. En la selva tropical, con aire saturado de humedad, la fluctuación térmica se hace mínima. Esto ilustra que es el vapor de agua presente en el aire el FACTOR DETERMINANTE DEL EFECTO INVERNADERO, y no el CO2.
La cuchufleta ampliamente vendida de un calentamiento progresivo e imparable por culpa de la malvada civilización industrial es una mentira insostenible, por la autorregulación térmica de la Tierra, que se debe al agua; agua en los océanos, en las nubes, en los hielos, etc. es es el agua lo que está regulando la temperatura global.

Los humanos no podemos quitar ni agregar agua al sistema. No somos dioses.
En el fondo del fraude hay intereses políticos y económicos.

A propósito, por el momento Al Gore no puede venir a Chile porque tiene la agenda copada; pero ya llegará el día. Mr. Gore cobra solo 200 mil dólares por conferencia y tres pasajes en 1era. clase, más el hotel, lo que demuestra el espíritu apostólico de su cruzada por salvar al mundo. A Chile vendrá invitado por Chilectra S.A., para reforzar el lobby por las hidroeléctricas de Aysén.

saludos desde el Sur del Mundo

más información:
http://es.geocities.com/mrmackako/cartaseitz.doc
http://www.oism.org/pproject/pproject.htm#357
http://www.estrucplan.com.ar/articulos/verarticulocs.asp?IDArticulo=372
http://www.estrucplan.com.ar/articulos/verarticulo.asp?IDArticulo=377
http://www.fp-es.org/ago_sep_2005/story_10_18.asp
http://www.ecuadorciencia.org/contenido.asp?id=530
http://homepage.mac.com/uriarte/historia.html
http://es.geocities.com/mrmackako/prediccimpos.doc
http://es.geocities.com/mrmackako/discusiones.doc
http://www.oism.org/pproject/pproject.htm#357

aristipo

Estoy completamente de acuerdo con el artículo, y el comentario técnico de JM Henríquez me parece estupendo y necesario. El informe del IPCC es alarmante no por sus conclusiones, sino porque constituye una de las mayores manipulaciones políticas de la ciencia de tantas que hemos sufrido en los últimos tiempos: algo equivalente a las tesis eugenéticas que sirvieron de sustento al nazismo. Y lo peor es que, debido a la presión política y mediática, muchos científicos prefieren mantenerse en silencio en lugar de denunciar la manipulación de sus observaciones. El ecologismo tiene la misma relación con la ecología que la eugenesis con la genética. La ciencia posee medios para corregir los inevitables errores de sus observaciones y de las conclusiones que se derivan de ellas (muchas veces influídas por factores poco científicos), pero las decisiones políticas basadas en hipótesis que no han sido suficientemente comprobadas suelen tener consecuencias que no son fáciles de corregir después. Los científicos "no escépticos" —aquellos que han obtenido datos que apuntan a que se está produciendo un calentamiento atmosférico, sea cual sea su causa— deberían ser los primeros en rechazar públicamente el uso político de los resultados de sus investigaciones. Si no lo hacen, están favoreciendo la confusión entre ciencia y política. El que una teoría se demuestre errónea no sólo no es ninguna catástrofe, sino que es parte esencial del desarrollo de la ciencia y la fortalece. Sin embargo, cuando la política se demuestre errónea, como ha sucedido en otras ocasiones, será la ciencia la que pague las consecuencias. Un mínimo de coherencia con los métodos que utilizamos a diario en nuestro trabajo exige que los científicos nos desmarquemos de las decisiones políticas que se toman "en nuestro nombre."

José Bouullosa Cerviño

Gracias por defender opiniones politicamente incorrectas.
Cuando era pequeño hablaban de una glaciación inminente, ahora nos asuntan con un cambio climatico.
Si hace mucho frio, es por el cambio climatico, si hace calor también, si lluve lo mismo y si no llueve igual. Bueno, no tengo conocimientos cientificos pero me parece que nos la están dando con queso.

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