Jane Goodall: experta en chimpancés, ignorante sobre humanos
La prestigiosa primatóloga Jane Goodall acaba de publicar Otra manera de vivir, donde propone una "revolución civil" contra la comida basura, el maltrato a los animales y el grave deterioro del medio ambiente. Suena muy bien no maltratar a los animales, y deteriorar el medio ambiente parece peligroso (cabe preguntarse si está sucediendo y qué hacer al respecto); no conozco en cambio a nadie que consuma comida basura, que es un término idiota con el cual algunos intolerantes se refieren despectivamente a lo que otros comen.
Goodall es una idealista que sueña con lograr que su proyecto educativo para concienciar a la gente joven sobre la conservación de la naturaleza se extienda por todo el mundo. Está convencida de que podemos aprender mucho analizando comportamientos que compartimos humanos y chimpancés, lo cual es cierto pero muy incompleto: tal vez podamos aprender mucho más estudiando las diferencias. Sus declaraciones muestran que es muy necia cuando se sale de su especialidad.
"Los chimpancés pueden ser muy agresivos, pero la diferencia es que ellos no destruyen su medio ambiente". Lo cual debe querer decir que los humanos destruimos nuestro medio ambiente. Es más correcto afirmar que lo transformamos, y toda modificación implica destruir algo y crear algo nuevo, recombinar elementos, construir. Si se destruye algo intencionalmente es porque compensa lo que se consigue a cambio. Naturalmente toda acción produce residuos o contaminantes, pero estos pueden tratarse adecuadamente utilizando adecuadamente los derechos de propiedad. Si los chimpancés no alteran más su medio ambiente es porque no pueden, porque su capacidad de actuación es muy limitada en comparación con la humana, y no porque sean sabios que mantienen conscientemente un equilibrio natural.
El problema es que somos inteligentes, pero hemos perdido la sabiduría. Es muy importante hacer esta distinción. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que la criatura con el cerebro más sofisticado del planeta, que le ha permitido viajar a la Luna, construir catedrales y componer música bellísima, sea capaz de destruir el único hogar que poseemos? ¡No tenemos otro! El gran biólogo Ed Wilson dice que si todo el mundo adquiriese el nivel de vida de los países ricos, necesitaríamos tres o cuatro planetas nuevos. Pero evidentemente no los tenemos, sólo tenemos éste. ¿Qué pensarán nuestros tataranietos de nosotros si continuamos destruyendo todo, por culpa de nuestra insaciable avaricia y egoísmo?
¿Somos tan memos e insaciables que lo destruimos todo? ¿Lo que queda destruido luego lo redestruimos y así sucesivamente? Efectivamente Goodall misma muestra que ella ha perdido la sabiduría, o quizás no la ha tenido nunca. El principio de autoridad es epistemológicamente nulo, y las afirmaciones de Wilson muestra que él es también profundamente ignorante en cuestiones económicas. Muchos biólogos olvidan que el ser humano no es un simple depredador que consume lo que la naturaleza le da; los humanos producen de forma activa, hace tiempo que dejaron de ser recolectores y cazadores para hacerse agricultores y ganaderos. La riqueza no está dada, sino que se crea, y los precios en un mercado libre sirven para gestionar la escasez de recursos de forma coordinada. Nuestros tataranietos seguro que serán unos desagradecidos (la juventud siempre está peor que nunca) pero les habremos dejado tal acumulación de capital que serán mucho más ricos que nosotros.
Aunque Goodall reconoce que el buen salvaje es un mito, ella misma lo reproduce y desvaría cuando se pone sensible y mística. "Basta pensar en los pueblos indígenas que sí respetaban el medio ambiente y que sentían auténtica reverencia por la vida. Aunque cazaran para comer, rezaban una oración por el espíritu del animal. Lo que ocurre es que si tienes un cerebro tan sofisticado y astuto como el nuestro, pero lo desconectas del corazón –en el sentido literario del corazón como la sede del amor y la compasión–, entonces lo que surge es una criatura muy peligrosa. Y eso es lo que somos ahora mismo."
Goodall cree que podemos recuperar la capacidad para la solidaridad, porque conoce "a muchas personas que tienen esa sabiduría. Los movimientos que luchan contra las grandes corporaciones, que luchan para erradicar la pobreza, y para lograr una verdadera justicia ambiental." ¡Qué malignas son las grandes corporaciones! Normal, si están constituidas por peligrosos seres humanos. Lo de la justicia ambiental tendrá que aclararlo un poco más.
Los chimpancés no provocan una sobrepoblación de su entorno. Esto es muy importante, es uno de nuestros problemas más graves: el imparable crecimiento de la población humana. Es algo totalmente insostenible, al igual que la expansión económica sin frenos. Los chimpancés sólo tienen una cría cada cinco o seis años, así que no tienen problemas de sobrepoblación. En segundo lugar, aunque pueden ser muy violentos, también tienen una gran capacidad para el amor y la compasión, e intentan resolver sus problemas rápidamente. No les gusta la tensión, y se les da muy bien resolver sus conflictos. Pero quizás lo más importante que he aprendido de ellos es la importancia de tener una buena experiencia formativa en los primeros dos o tres años de la vida. Se ve muy claramente la diferencia entre los chimpancés que tuvieron buenas madres que les dieron mucho afecto y los que tuvieron madres ariscas y crueles. Al mismo tiempo, las cicatrices emocionales que puede dejar la pérdida de la madre, o una muy mala experiencia durante la infancia, se pueden percibir perfectamente en los chimpancés. Y esto es algo que también dicen los psicólogos sobre los niños humanos. Creo que hoy, especialmente en el mundo occidental, muchos niños no están recibiendo el cariño y afecto maternal que necesitan, debido a la incorporación de la mujer al mundo laboral y el deterioro de muchas familias.
Los chimpancés no se reproducen más porque no pueden, no porque planifiquen su procreación. El crecimiento de la población humana no es ningún problema (incrementa la extensión de la división del trabajo), y no sólo no es imparable sino que se está parando ya (la cultura, propia de los humanos, tiene mucho que ver). La población humana y el crecimiento económico son sostenibles si las instituciones sociales se basan en la libertad y no en la coacción colectivista. Y efectivamente la educación y las emociones son muy importantes: somos mamíferos familiares, hipersociales, afectivos y altriciales (muy dependientes al nacer).
Teniendo en cuenta que en la sociedad moderna, las mujeres tienen que trabajar, si queremos dar a los niños los cuidados que necesitan en los primeros años de su vida –algo crucial para el futuro de nuestra especie–, tenemos que buscar una buena alternativa. Una buena guardería no está mal, pero no es lo mismo que tener relaciones de afecto y confianza con unos pocos adultos. Me gusta más la idea de comunidades de vecinos que se organizan para cuidar de sus respectivos niños.
¿Qué es eso de que las mujeres tienen que trabajar? ¿Alguien las obliga por la fuerza? ¿O es que somos tan tontos que, aunque cada vez somos más ricos y productivos, no podemos permitirnos que las madres cuiden de sus hijos sin dedicarse a otras cosas? ¿No será el parasitismo estatal lo que hace que muchas familias necesiten dos sueldos para mantenerse? Al menos Goodall no pretende imponer ningún sistema de cuidado infantil, pero sus preferencias son algo ingenuas: ya no vivimos en tribus donde todo el mundo se conoce y se comparten tareas (la gente es libre de intentarlo pero no suele hacerlo).
"Yo sí creo en el alma, aunque no lo digo como un hecho científico, sino como algo que yo sentí cuando viví en la jungla de África. Pero no es algo exclusivo al ser humano; creo que todos los seres vivos tienen una chispa de vida, un poder misterioso que les permite estar aquí sobre la Tierra." Alguien debería explicarle a esta señora principios como lo autocatálisis, la autopoyesis, la autoorganización espontánea, que son complejos pero no tienen nada de misterioso. Queda muy poético lo de la chispa de la vida, pero ya suele utilizarlo una perversa gigantesca corporación del sector del refresco.
"En mi caso, mi trabajo con chimpancés ha supuesto una comprobación diaria de la teoría de la evolución, así que para mí no puede existir la más mínima duda sobre la validez de las ideas de Darwin. Pero al mismo tiempo, para mí esto nunca ha sido incompatible con la creencia en Dios, un Dios que no sé definir, pero que siento como un poder mayor que nosotros. Para mí, esto no es incompatible con la ciencia. Puedes asumir perfectamente que el Big Bang fue el origen del Universo, pero, al mismo tiempo, plantearte qué es lo que inició ese proceso." Es muy típico del misticismo creer en algo que no se sabe qué es, y es posible plantearse científicamente lo anterior al origen del Universo sin meter a ninguna divinidad poderosa por medio.
"Aunque los chimpancés comen carne, sólo constituye un 2% del total de su dieta, que es muy poco. Nosotros comemos demasiado y la queremos barata, lo cual explica en buena medida la epidemia de obesidad en el mundo occidental. Por otra parte, como explico en mi nuevo libro, el consumo elevado de carne es, probablemente, lo que más amenaza el futuro del planeta, porque cuanta más gente come carne, más zonas se deforestan para cultivar el grano que alimente al ganado." Si los chimpancés no comen más carne tal vez es porque no pueden, no porque se preocupen por seguir una dieta equilibrada. Conceptos como mercado, empresarialidad, beneficios, le son completamente ajenos, pero qué bien suena lo de criticar la deforestación sin aclarar por qué son preferibles los árboles a las gramíneas.
Si existiera la reencarnación, a Goodall le "encantaría volver a la vida transformada en un pájaro, porque siempre me ha parecido que ver el mundo volando libre desde las alturas debe ser una experiencia insuperable. Pero sólo me gustaría reencarnarme en un animal si el mundo cambiara primero, porque en estos momentos cualquiera de las criaturas que me gustaría ser probablemente lo pasaría muy mal, por culpa de la crueldad que sigue predominando." Hay que ver qué malos somos: avaros, egoístas, crueles, insaciables. Qué bonachona parece sin embargo esta bien intencionada señora: algo no encaja.
Opinión de los lectores
¿Esta señora ha ingresado en el haren de algun macho alfa ultimamente?
Lo digo por lo de la coherencia.
El comentario del sujeto Poligamo con eso del haren Alfal ¿En qué enriquece el debate? Es más ¿cómo plantear un debate ante un artículo tan dogmático como absurdo?
El comentario de Rosa, "¿cómo plantear un debate ante un artículo tan dogmático como absurdo?", en que enriquece el debate?
Estimado Francisco y amigos:
Enhorabuena de nuevo por tu excelente crítica del libro de Goodall que es, por ser benevolente, una mamarrachada. Especialmente preocupante en su caso, ya que, como estudiosa de la conducta de los chimpancés, debería estar prevenida contra las interpretaciones antropocéntricas (el problema no es tanto que intente relacionar la conducta humana con la de otros primates, sino que atribuye a los chimpancés una especie de versión benévola de la conducta humana).
Por otra parte, todos los dogmas ecologistas parecen basarse en la supersticiosa creencia de que el "medio ambiente" es una especie de equilibrio perfecto e inmutable,un paraíso creado por un dios omnisciente, que sólo ha comenzado a ser alterado con la aparición del ser humano, en lugar del efecto inestable y siempre cambiante de todos los procesos físicos, químicos, biológicos etc... que tienen lugar en la Tierra.
El impacto de una especie animal sobre el medio ambiente global no depende exclusivamente de su conducta, sino, sobre todo, de su expansión. La conducta de los chimpancés afecta poco al medio ambiente porque es una especie poco extendida, no debido a su dieta. Y la expansión de una especie es una cuestión adaptativa. Tampoco la conducta de los tigres es demasiado relevante para el medio ambiente, y sí lo es, sin embargo la de muchos microorganismos.
La primera "gran destrucción del medio ambiente" fué debida a la proliferación de microorganismos anaerobios que, hace unos miles de millones de años, cometieron la irresponsabilidad de llenar la atmósfera terrestre de oxígeno, permitiendo así la aparición de seres vivos más complejos.
Gracias por tu excelente comentario, Aristipo.
Sólo quiero aclarar que no es una crítica de su libro, que no he leído, sino de declaraciones recientes en una entrevista en El Mundo.
Rosa: ¿dónde están los dogmas y el absurdo?
EL ecologismo es una religion y esta señora una profeta, nada nuevo bajo el sol.
El silencio de Tarzán es elocuente. Creo que no se llevaban bien últimamente.
Interesante la tendencia humana de asumir "inteligencia" u "objetivos" con frecuencia "superiores" a nuestra moral y entendimiento en cosas o procesos complejos sólo porque nos agrada su resultado. Creo que las frases de Jane serían muy bien recibidas y analizadas por Dawkins.
Alguien mencionó el antropocentrismo; pues tanto el artículo del Sr. Capella como los comentarios del Sr. Aristipo son eminentemente antropocenstristas. No hay que ser "un ecologista" para querer que nuestros hijos y nietos tengan un mundo "vivible" en el futuro, y para ello debemos aprender a vivir de otra forma, más como los animales no humanos. Si queremos sobrevivir como especie tendremos que aprender a vivir más sencillamente y rechazar el materialismo descarnado de la sociedad de consumo. Eso no es idealismo, es la realidad pura y cruda y quien lo ignore es un irresponsable.
El problema es que hay supuestos "científicos" que se dejan llevar por la grandilocuencia del ecologismo progre, sin racionalizar este tema de igual manera que hacen con sus propios estudios. Si lo hicieran, es seguro que muy poquitos seguirían con la matraca.
Ejemplo típico de progre idealista lo tenemos aquí arriba, críticas utópicas generalistas al malísisimo comportamiento del humano con el medio, mientras vive como un pachá (comparando su vida con la de un animal)
A que está realmente dispuesto el hombre a renunciar para cumplir esta utopía? Pues a nada, o casi nada por que se está mejor asi seguro. (y cuanto más desarollo, y más tecnología, mejor para todos, incluido el medio ambiente)
saludos.
Estoy convencida que los problemas habidos y por haber son derivados de la sobrepoblación humana, y los más bajos instintos que poseen los dizque "racionales"
En cambio los animales no humanos en su medio natural y SIN LA INTERVENCION DEL HOMBRE, se mantienen en equilibrio, saben ser líderes, guías, etc., algo que no hemos aprendido, pues la especie humana somos depredadores.
¿Y esto... no es antropocentrismo?
¿Quienes son poseedores de las bombas nucleares, quienes hacen la guerras, quienes matan por placer?...
Me avergüenzo de pertenecer a la especie humanoide.
Lydia
Lydia
¡Que insjusto es el mundo!. A Jane Goodall le ha dado el Principe de Asturias (en Nobel hispano), el Benjamín Fralklin (Nobel USA), Dama del Imperio Británico (Nobel Inglés), la Legión Francesa (Nobel francés), etc, etc por enchufe. Si el mundo fuera realmente justo se lo darían a usted, D. Francisco Capulla.
Usted confunde su bienestar personal y el de sus hijos con el bienestar de la humanidad. Por no extenderme demasiado, le recuerdo que 3 de cada 4 humanos de todo el mundo, pasa hambre y 2 de cada 3 es incapaz de sobre vivir por sus propios medios. Eso no ocurre en ninguna otra especie del planeta; ni existente ni extinta.
La madera que se utiliza para construir (transformar) un arbol en SU mesa se saca de unos bosqes en Indonesia que no solo están acabando con orangutanes y multitud de otras especies si no que al no poder sustentar la tierra, cada vez que llueve provoca inundaciones de barro que sepulta a miles de los habitantes de aquellas islas.
Por su foto tiene pinta de monje de clausura. Solo un monje encerrado en su cuarto sería tan miope para no ver que nos hemos convertido en un peligro para nosotros mismos y para nuestros hijos. El cambio climático es culpa de tipos como usted.
Avergüéncese Sr.Capella de subestimar los conocimientos (todos ellos con base científica) de alguien como la Sra. Goodall. Desde luego, por suerte la ignorancia que Ud. profesa en estas líneas no llegará a grandes masas, si no, el mundo todavía estaria peor de lo que está. Limítese a mantenerse al margen. Sus aportaciones, lejos de poseer un sentido científico, culto y empático, deben quedar relegadas a la màxima caricatura de Ut. mismo.
Lea y aprenda. Respeto ya no le pido porque es incapaz de comprender su significado.
Iris está segura de que somos irresponsables y de que debemos vivir de otra forma más sencilla, más como animales. Típica letanía ecologista cargada de ignorancia y prejuicios. Los pobres del mundo viven más como animales, en el límite de la subsistencia, y no parece que les guste. Los animales no viven felices y despreocupados, también se matan unos a otros para sobrevivir.
Lydia menciona el tópico engañoso de la sobrepoblación y el equilibrio. Qué bonito decir que los animales son guías y líderes; y qué sandez. Los leones ¿son depredadores? Las guerras con bombas nucleares las hacen los estados, muy criticados por los liberales. No está usted sola en su vergüenza, tal vez no es la única que se avergüenza de que usted pertenezca a la especie humana.
Paco Cuéllar sube el listón de las tonterías. Goodall tiene muchos premios como primatóloga (“experta en primates”, que sí, que ahí es muy buena), pero el principio de autoridad (¿le suena?) no es válido en ciencia, sobre todo cuando uno se sale de su ámbito de especialidad. ¡Qué gracioso lo de Francisco Capulla, qué original, permita que le riamos la gracia! Cree que confundo el bienestar, pero el subjetivismo es un tema central del pensamiento de la escuela austriaca de economía que obviamente usted no domina. La falsificación de 3 de cada 4 humanos hambrientos demuestra su poco rigor con los datos. Así no es extraño que piense que los animales son mejores que los humanos. Permítame que me ría también de lo del monje de clausura. Y veo que sabe usted mucho de cambio climático.
Patricia cree que no sé de ciencia y me aconseja que lea y aprenda. Me pongo a ello para no pasar tanta vergüenza de mi caricatura; hecho y comprobado: fuera de la primatología Goodall es profundamente ignorante. Asegura que afortunadamente no llegamos a las masas, pero resulta que este instituto cada vez tiene más éxito en ello (como muestra el hecho de que ella nos lee).
Es curioso cómo en mucha gente la ignorancia y el resentimiento van unidos. Exponerse a ciertas ideas les causa rencor, úlceras, estrés… Creen que hay figuras intocables a quienes no se puede criticar (sería faltarles al respeto). Que Goodall sea una señora mayor y bonachona no implica que tenga razón, y el disfraz más peligroso de la ignorancia es la buena voluntad.
Como muestra de lo que no he leído, no he escrito y no sé, les recomiendo www.intelib.com
Sr. Capella:
Con el paso de los siglos, creo que el mundo recordará con cariño y con profundo respeto a personajes como Gane Goodall, que como el Sr. Cuéllar nos ha recordado, le han otorgado, entre otros incontables premios y recompensas, el Príncipe de Asturias, el Benjamín Fralklin, Dama del Imperio Británico o la Legión Francesa.
Ella y personajes que, como ella, han dedicado su vida a nobles causas, no sólo sembrarán fértiles semillas, sino que jamás serán olvidados (Peter Singer, Tom Regan, Gary Francione, por ejemplo, padres del movimiento de derechos de los Animales).
Sin embargo, afortunadamente, nadie recordará a personajes como usted.
Espero que no se nos censure nuestra opinión.
Gracias y un saludo.
Pablo Cuéllar,
¡Muy injusto! Haga una lista de simios con capacidad jurídica y se dará cuenta.
a Paco cuellar
Espero que este comentario no lo hayas escrito en "tu mesa" y lo hayas transmitido con ondas mentales no con un ordenador construido por una multinacional... y espero que no uses agua caliente, ni calefacción ni coche ni... o tus acusaciones sobre provocar el cambio climático se caerán por su propio peso
En cualquier caso puedes irte a un selvita y vivir con hijos cada cinco años, sin seguridad social ni internet ni música ni libros... nos harías un gran favor
- Espero que no se nos censure nuestra opinión".
- Un poco de respeto, que el privilegio de ser censurado a discreción es mío. Que se lo pregunten al gran jefe.
- "Es curioso cómo en mucha gente la ignorancia y el resentimiento van unidos".
- ... Más que curioso es triste.
ESTE FUE MI APORTE AL DEBATE SOBRE EL PROYECTO "GRAN SIMIO". SINTETIZA MI OPINIÓN SOBRE LA REALCIÓN HOMBRE-NATUTALEZA
Les escribo desde Argentina. Lamentablemente acá no hay ese tipo de discusiones. Cualquier defensa que se haga de los animales y sus derechos (creo entender que en el proyecto se está hablando de "derechos de monos para monos" -ojalá que se incluyera a todos los animales sintientes- y no de derechos humanos) recibe como respuesta inmediata "con tanto niño que no come no hay tiempo para ocuparse de los animales". Cómo si hubiera dos sensibilidades. Una para ejercerla con humanos/animales y otra para los que llamamos "animales" a secas ! Desconozco si quienes insisten en que el proyecto intenta extender a los grandes simios los derechos humanos y hasta los derechos civiles, lo hacen por no entender el tema o por malicia con el objetivo de ridiculizar algo que no tiene nada de ridículo.
Soy licenciada en Historia, por lo tanto lo mío no es la filosofía, el derecho o la biología.
Pero a la Historia le debo el haberme "abierto la cabeza" (como decimos en Argentina) respecto de lo relativo de las culturas humanas. Los universales de la cultura son muy pocos. Lo demás es creación de las diferentes sociedades a través del tiempo y el espacio.
El paradigma judeo-cristiano que combinado con el capitalismo ciego y salvaje que domina hoy el mundo es sólo una visión, no la única posible de la naturaleza y del hombre.
Tenemos tan internalizada la idea de que hubo un momento en que un dios creó al hombre y puso en sus manos la naturaleza para que la aprovechara en su beneficio, que es muy difícil instalar cualquier postura de respeto hacia los otros seres vivientes. La experimentación con animales, su sufrimiento como materia prima para la diversión - como en el caso de las corridas de toros que por suerte no existen en mi país- el maltrato impune hacia las mascotas, etc., no tiene ninguna limitación ideológica en la base de nuestra cultura. Las sociedades han ido construyendo de a poco las posturas de respeto hacia los más débiles y el debate planteado en esta página es, según mi humilde opinión, un avance significativo.
Aquellos que se escandalizan porque hoy se está hablando de los derechos de los animales, deberían recordar que luego de un largo debate un papa del siglo XVI dictaminó mediante una bula que los aborígenes (no es esta la palabra correcta para nombrarlos pero se trata de abreviar) americanos ténían alma -aunque en realidad eran "como niños" a los que se debía someter y evangelizar - pero no así los nativos de Africa de "raza negra". a quienes se les negaba la condición de humanos. De esa manera se conformó a los sectores dominantes de la sociedad colonial que reclamaban por los perjuicios que les hubiera ocasionado la obligación de tratar a los sometidos como iguales en un momento en que la prioridad era disponer de mano de obra dócil y barata.
Volviendo al tema de las diferentes visiones que los pueblos tienen del mundo que los rodea, los egipcios, por ejemplo, para llegar a lo que para ellos era su "paraíso", debían jurar ante los dioses no haber contaminado el agua. También tenían conceptos éticos muy claros respecto de la conducta con los seres indefensos (eso incluía a los esclavos). Basta revisar "el Libro de los Muertos" para verificar estas afirmaciones.
Cambiando de continente y de tiempos, es por todos conocido el contenido de la Carta del cacique Seattle al presidente de los EE.UU. en 1859 donde se expresa que el hombre no es el dueño de la naturaleza sino PARTE DE ELLA.
Alguien me puede mostrar algo semejante en la Biblia o en los Evangelios? Hay quienes interpretan algunas frases ambiguas de estos textos como mandatos conservacionistas. Pero es evidente que las frases crípticas pueden ser interpretadas en un sentido o en su opuesto. Y lo claro y evidente es que no hay un sólo mandamiento o precepto de las tres religiones del Medio Oriente que prescriba, por ejemplo, la piedad hacia los animales.
Si lo que diferencia a los hombres de los animales es el "alma", cuál es el lugar del alma?
Si es la conciencia y la racionalidad (con responsabilidad incluida para responder de alguna manera a lo que se viene debatiendo), qué pasa con los humanos que sufren discapacidades intelectuales severas?
Tendremos que colocar la barrera hombre/animal en ostentar o no pelambre en todo el cuerpo?
Desde luego que aceptar que los animales tienen derechos tan elementales como a la vida, a su hábitat y a no ser maltratados o usados para experimentación, planteará a los humanos una serie de dilemas éticos imposibles de resolver. Como no comparto la aberrante ideología nazi, no propongo reemplazar animales por humanos. Pero creo que sería hora de sacarnos las caretas: EL HOMBRE SE APROPIA DEL MUNDO, SOMETE AL RESTO DE LOS SERES VIVOS Y DESTRUYE A LA NATURALEZA (de la cual es parte y no dueño) PORQUE ES EL MÁS FUERTE Y EL MÁS HÁBIL DE LOS ANIMALES, NO PORQUE ALGÚN DIOS LE HAYA DADO PERMISO.
"BLANQUEAR" LA CAPACIDAD DESTRUCTIVA DE LOS HUMANOS DEJANDO DE LADO LAS RELIGIONES QUE INVENTAMOS PARA SENTIRNOS IMPUNES SERÁ, QUIZÁS, EL PRIMER PASO HACIA LA VERDADERA CONCIENCIA.
Respuesta de Fabiola Leyto, en su página web:
Sobre religión y trato a los animales
Enviado por Fabiola el Dom, 21/05/2006 - 12:55
Excelente comentario Carolina! Creo que has dado en el clavo con una idea central de toda esta discusión: los sustentos de la cultura occidental, cual es la religión judeo-cristiana, el capitalismo y el protestantismo (con su "culto al trabajo") son claves en la manera que tratamos a la naturaleza
Algunos sabemos incluso que la carta del jefe Seattle es
un fraude, Carolina.
As usual, game, set and match Capellá. Forza, Frank!
Una forma fácil de identificar a un liberal es que sus insultos favoritos son "ignorante", "inculto" y similares. Nadie es mas culto e inteligente que un liberal (pero encuento se lo resaltan se refugian en la falsa modestia). "Dime de que presumes y te dirè de que careces".
Reconoce que la Dra Goodall es "experta en primates" y le recuerdo que los humanos somos primates (ya sabe: pertenecemos al reino animal, somos mamíferos, primates, de la familia de los homínidos y nuestro nombre científico es Homo sapins (esto es de 2º de ESO)). Por lo tanto si es experta en primates, es experta en humanos.
En cuerpo principal de su artículo dice que "es muy necia cuando se sale de su especialidad". ¿Pero sabe ustes cual es la especialidad de la Dr Goodall?, ¿cree que ella es una experta en monos como Rodrigues de la Fuente era entendido en lobos?. Si hoy dia en la rama de la Psicología (humana) se estudia Primatología es gracias a que la Dra Goodall es pionera en el estudio de los orígenes de la cultura, de la inteligencia, de la guerra, de la violencia, etc, etc en aquellos animales que más se parecen a nuestros antepasados. Si usted hubiese estado en su lugar, aún estaría excabando en la busqueda de neuronas en homínidos fósiles.
Y hablando de salierse de su especialidad, ¿porqué no predica con el ejemplo y deja de hablar de lo que no es su especialidad?. ¿No tiene sentido del ridículo?.
Disculpe por haberle llamado Francisco Capulla, no era mi intención; pero a veces, tecleando rápido se produce este tipo de errores; en realidad quería escribir Capullo (je, je, perdón, perdón, es que no he podido resistirme a la tentación, a la curiosidad de saber si caería junto a su inteligencia, en la trampa de un insulto en dos tiempos; como me imaginaba que el insulto a un tiempo sería poco original...; pero en fín, satisfecha mi curiosidad, no lo volveré a hacer).
Naturalmente que no tengo ni idea del pensamiento de la escuela austriaca de economía, ¡faltaría mas!; nacer, venir al mejor planeta del Universo conocido para aprender sobre dinero, es como hacer el recorrido, Roma-Florencia-Venecia para visitar bancos. A mi lo del dinero, lo suficiente como para subsistir (y porque no me queda más remedio).
Para ustedes los liberales todo es mentira, el cambio climático, el hambre en el mundo...
Yo no he dicho nucna que "los animales sean mejores que los humanos" esa frase sin sentido es más propia de usted; porque los humanos somos animales (esto es de 2º de ESO a no ser que en su convento le hayan sensurado a Darwin y a Linneo).
Tiene usted razón cuando le dice a Patricia "este instituto cada vez tiene más éxito en ello (como muestra el hecho de que ella nos lee)". Y es que han cogido ustedes las técnicas de la tele-basura, insultar a las personas de prestigio para llamar la atención y el resurso facilón de ir a la contra de temas de actualidad como el cambio climático. Si la tele-basura funciona, ¿porqué no un Instituto-basura? ¡son las leyes del mercado!. He de confesar que yo también he acudido por la curiosidad que ha despertado en mí el choteo que circula por la red sobre sus artículos. Lo que yo le diga: No tiene usted sentido del ridículo.
También he hecho caso de su recomendación y he visitado su página "Inteligencia y libertad". ¡Inteligencia y libertad!. ¿Eso forma parte de algún tipo de terapia?. ¿Cuando se levanta por la mañana se mira al espejo y repite "soy inteligente, soy inteligente..."?
Cuando tenga más tiempo le comentaré algunos de sus artículos. Lo dicho: No tiene usted sentido del ridículo.
Entropía me invita ha que le haga "una lista de simios con capacidad jurídica" y no me encuentro capacitado. Teniendo en cuenta que entre los simios hay una especie llamada Homo sapiens que tiene más de 6.000 millones de individuos y un significativo porcentaje de ellos tiene capacidad jurídica, me sería imposible pornerlos a todos.
joaquín me acusa de contribuir con mis acciones al cambio climático; pero, ¿no habíamos quedado en que el cambio climático es una invención de los ecologistas?. Lo que yo te diga: vustro subconsciente os traiciona; vosotros tambièn creeis en el cambio climático, solo que váis a la contra para llamar la atención a este Instituto-basura.
Un signo de inteligencia es saber qué se sabe y qué se ignora. Llamar ignorante a alguien es una descripción que algunos se toman como insulto: su falta de capacidad intelectual la cubren sintiéndose ofendidos. Como Paco Cuéllar, que no oculta que él insulta, y con la presunta gracia de hacerlo en dos tiempos, ¡qué original! ¡Qué culto y educado!
Sí, los humanos somos animales y primates (y seres vivos y objetos físicos), pero la gente normal con competencia lingüística suele entender cuando se dice humanos frente a animales “animales humanos” frente a “animales no humanos” (lo mismo respecto a los primates). Usted y la señora Goodall son ignorantes sobre humanos (usted reconoce que no sabe de economía y del dinero, una institución peculiar y esencial de los seres humanos), sobre aquello en lo que somos diferentes de los primates y de otros animales. Por eso los análisis de Goodall sobre la humanidad son tan malos.
Puede leer en InteLib todo lo que no sé sobre evolución, psicología evolucionista y memética, y de paso algo de cambio climático. No se preocupe que no me molestará quedar en ridículo ante usted. Somos basura y lo asumimos humildemente (sólo que el mercado suele tender a deshacerse de la basura, y que lo de la telebasura, igual que la comida basura, es otro término que usan los idiotas para referirse de forma intolerante a lo que les gusta a otros pero no a ellos).
Ya en serio, somos expertos en basura intelectual: siga enviándonosla, por favor. Nos reímos mucho.
Sr. Cuéllar, ha dicho que el IJM va “a la contra de los temas de actualidad como el cambio climático”: eso sí que es que le traicione su subconsciente.
Efectivamente el IJM va en contra, entre otras cosas, de los temas de actualidad que no dejan ver los temas verdaderamente importantes para el desarrollo de la sociedad humana (es el permanente intento de separar lo que se ve de lo que no se ve, como diría Bastiat).
Según sus propias palabras, ¿debo inferir que el cambio climático es importante porque está de actualidad?
Por cierto, los programas de tele-basura no van a la contra de la actualidad, sino a favor totalmente de ella, de lo último, de lo más chic, llamativo o escandaloso para incidir en la emoción de las personas (con el fin, ya se sabe, de que la clientela televidente pique). Los ecologistas jamás utilizarían estas técnicas tan rastreras...
No le quepa la menor duda, Sr. Cuéllar, de que la situación y protección de los animales todos se verá mejorada cuanto más prósperas sean las sociedades. Y las sociedades se hacen prósperas si son libres. Esto es, si se permite la libre empresarialidad (de la acción del hombre), existe un entorno jurídico adecuado (creado por el hombre), no se distorsiona el mercado (institución humana no planificada) por culpa de intervenciones absurdas (de los poderes públicos), ni con abusivas subvenciones (de los poderes públicos), ni con regulaciones asfixiantes (de los poderes públicos, otra vez) y, sobre todo, si se protegen adecuadamente los derechos de propiedad del hombre (incluidos los derechos de propiedad sobre los animales).
Ya sé que no le interesa mucho el dinero, ni los asuntos económicos humanos tal y como ha declarado en su anterior post, pero si deja a los animales fuera de la protección del mercado y de la propiedad, se convertirán objetos de “protección” estatal o, peor, en bienes comunales… y entonces comenzará su tragedia y su expolio irreversible.
Si de verdad le preocupan los animales, como estoy seguro que así es, creo hace mal en desentenderse completamente de las enseñanzas de la escuela austríaca de economía.
Un atento saludo de un colaborador de este “Instituto-basura”
Sr Capella, se equivoca cuando dice que "un signo de inteligencia es saber qué se sabe y qué se ignora"; signo de inteligencia es reconocer lo mucho que se ignora ("Solo sé que no se nada).
También se equivoca cuando afirma que la "falta de capacidad intelectual la cubren sintiéndose ofendidos"; la falta de capacidad inlelectual la cubren aquellos que recurren al insulto y la descalificación porque no tienen otra cosa a la que recurrir.
La Dra Goodall nunca se sentirá ofendida de por sus insusltos; está a demasiados años luz de usted para que le llegen.
Es comprensible que usted defienda la telebasura; la tecnica de "Gran hermano" es muy buena para que usted la pueda utilizar para dar a conocer este instituto. De otra forma jamás lo conseguiría.
He visitado su página "Inteligencia y Libertad" y he leído algo. La verdad es que no mucho; pues no estoy para perder el tiempo. Tengo que confesarle que me es muy difícil rebatir sus argumentos. Sus ideas hace unos treinta años que dejé de escucharlas; por eso he debido dar por supuesto que la sociedad ya lo tenía claro. Pero de repente, leo lo que pone en su Web y me he preguntado: A estas alturas del curso ¿me viene este tio con estas cosas?; pero, ¿donde ha estado metido los últimos 30 años?. ¿Seguro que no es usted monje?.
En fin, que ni me encuentro con ánimo de rememorar un debate de hace treinta años, ni tengo tiempo, ni me importa usted lo suficiente para realizar el esfuerzo. Así que, ¡busquese la vida!.
Sr Moreno, dice usted que "la situación y protección de los animales todos se verá mejorada cuanto más prósperas sean las sociedades. Y las sociedades se hacen prósperas si son libres". Efectívamente, no me cabe la menor duda.
Y añade "Esto es, si se permite la libre empresarialidad...". No se si sabe que no hay pingüinos en el hemisferio norte; y que en Groenlandia se están oxidando las viejas prensas donde se metian a estas aves y se las exprimía como limones para la obtención de aceite (o como diría su amigo Capella, "los transformaron en riqueza"); así hasta que no dejaron ni uno. El que los pingüinos disminuyesen en número no aumentó su valor ni frenó su extinción. Me gustaría que usted me explicase el proceso desde su punto de vista (y se lo pregunto a usted esperando que no recurra a los argumentos a los que suele acudir su colega el Sr Capella, que ya se que van a ser que soy un ignorante, que es mentira o que es propaganda ecologista).
En el siguiente párrafo dice "Si de verdad le preocupan los animales, como estoy seguro que así es, creo hace mal en desentenderse completamente de las enseñanzas de la escuela austríaca de economía". De acuerdo; si tiene la formula para evitar la extinción de la foca monje, de la que a España solo le queda un ejemplar (Peluso) o para evitar la extinción de los bonobos, le estaré muy agradecido.
Sr. Cuéllar, desconozco la situación actual de los pingüinos en Groenlandia; pero tal y como lo relata me da la sensación de que son explotados sin criterios de coste-benficio que supone la propiedad, ¿no estarán en situación de bienes comunales que, a la postre, son bienes destinados a su expolio? Puedo estar equivocado, pero si es esa su situación, es interesante leer este artículo: http://www.juandemariana.org/articulo/102/
En cuanto a la foca monje, si sólo queda un ejemplar en España, es francamente difícil que se reproduzca; me pide una fórmula de algo que es imposible…
Por cierto el argumento de que no le interesan las ideas que expone Fco. Capella en su web debido a que “sus ideas hace unos treinta años que dejé de escucharlas; por eso he debido dar por supuesto que la sociedad ya lo tenía claro” es francamente endeble. Creo que volvemos a lo que exponía en mi post inicial del cambio climático ¿son importantes las ideas porque son de actualidad?
FYI: la escuela de economistas austríacos “empezó” con los Principios de Carl Menger ¡hace 136 años!, en la que, entre otras cosas, establece un individualismo metodológico y una teoría de valor subjetivo que no deja en un buen lugar a Adam Smith por su errónea teoría del valor objetivo del trabajo; asimismo fijó la idea de la importancia de ciertas instituciones humanas no planificadas para el desarrollo de la sociedad (humana). Esta escuela ha tenido numerosos seguidores desde entonces enriqueciéndola y ampliando el objeto de su estudio a una realidad cada vez más compleja. Tal vez no goza de la popularidad de que debiera precisamente porque ha criticado siempre con sólidos argumentos las corrientes “dominantes y actuales” de cada época y que históricamente han demostrado ser erróneas (el marxismo, el historicismo, el keynesianismo, el monetarismo de Friedmann y compañía, el estatismo en general, etc).
Aunque las ideas de esta escuela tuvieron sus orígenes claros en Austria hoy está muy extendida también en los EE UU (para su tranquilidad le diré que es la corriente económica más crítica con casi todas las políticas federales norteamericanas; por eso, nunca se ha convertido en una corriente de pensamiento oficial). El IJM participa de estas ideas desde posiciones muy diversas.
No es raro que científicos muy prominentes sostengan las más grandes imbecilidades cuando incursionan en campos que les son ajenos. No es raro y en realidad se ha vuelto muy frecuente, para desgracia de la limpieza del conocimiento humano. Entomólogos opinando de economía producen los disparates tipo Erlich (todos perecimos de hambre en los 80s), o tipo Lovelock (sólo "algunas parejas" humanas sobreviviendo en el ártico para fines del XXi, a causa del "calentamiento", etc. etc.
Otra cosa es la de los iluminados místicos post modernos, que a falta de creer en Dios, están dispuestos a creer en cualquier cosa, que algún científico de su preferncia les diga, y a defender las ideas más absurdas con auténtica pasión de apóstoles. La retahila de insultos, su más recurrente "argumento". Como por ejemplo, este sr. Paco Cuéllar, ignorante peligroso y vociferante, que no tiene problemas en afirmar que tres de cada cuatro humanos en el mundo pasamos hambre, (la imbecilidad más grande que he leido en los últimos dias compitiendo,claro, con los anuncios de Al Gore y el IPCC), y que 2 decada 3 seríamos incapaces de autosostenernos. Sacando cuentas, este bienintencionado imbécil a lo mejor cree que fuera de Europa y Norteamérica seríamos todos retardados y estaríamos en la más angustiosa hambruna, lo que es injurioso para todo el resto del mundo, incluyendo la américa hispana, donde no todos somos Chavez, Castros o Evos.
Sr Henriquez:
Me ha sorprendido que dirija a mi la frase "Otra cosa es la de los iluminados místicos post modernos, que a falta de creer en Dios, están dispuestos a creer en cualquier cosa, que algún científico de su preferncia les diga, y a defender las ideas más absurdas con auténtica pasión de apóstoles. La retahila de insultos, su más recurrente "argumento"". Y me ha sorprendido porque, mientras lo leía estaba pensando en los iluminados místicos del Instituto Juan de Mariana que a falta de creer en Dios, están dispuestos a creer en cualquier cosa como en las sacrosantas leyes del mercado, y en lo que les diga cientificos como Carl Menger y la escuela de economistas austriacos. En cuanto a lo de "La retahila de insultos, su más recurrente argumento" creía que se refería a D. Francisco Capella que es quien, en esta página tiene más insultos por centímetro cuadrado a la vez que menos argumentos (aunque usted no le va demasiado a la zaga). Pero ya veo que en este Instituto es una constante lo de mirar mota en ojo ajeno y no la viga en el propio.
También me he dado cuenta que deben de tener ustedes un "Manual para el debate" en el que debe de poner algo así como: En un debate, cuando no tengamos argumentos,
1º insultar y descalificar
2º decir que el argumento del contrario es mentira sin justificar porqué
3º propaganda ecologista
4º En ultímo caso, recurrir a la escuela austriaca de economía.
Así pues, referente al dato de que 3 de cada 4 humanos pasan hambre, veo que recurre al punto 2º de su manual: decir que es mentira. Pero, es que, además, está usted agarrando el rábano por las hojas: ¿Que más da que sean 3 de cada 4, 3 de cada 5 o 3 de cada 1000?, ¡ espero que no me niegue que hay humanos que pasan hambre !, aunque sea bajo el gobierno de Caves, Castro o Evo. EL FONDO DE LA CUESTIÓN ES QUE NO EXISTE OTRA ESPECIE ANIMAL QUE TENGA UN PORCENTAJE (3 de cada 4 o el que a usted le de la gana) DE INDIVIDUOS QUE PASEN HAMBRE, NI LEJANAMENTE SIMILAR A LA ESPECIE HUMANA. Lo ha entendido o le hago un dibujito.
Para el Sr. Paco Cuéllar:
Lamento y me disculpo por haber atribuido lo disparatado de sus apreciaciones a la simple estupidez, ya que ahora me doy cuenta de que Ud. padece una distorsión mental que en mi pueblo (rural y tercermundista) se llama "anumeralogia". Desconozco el origen del gazapo, pero entiendo su significado: personas que adolecen de incapacidad para discriminar entre cantidades. Por lo tanto, para Ud. puede aparecer como equivalente decir que tres de cada cuatro humanos pasamos hambre con decir que en realidad son tres de cada cuarenta. O decir que dos de cada tres terrícolas somos incapaces con decir que en realidad son dos de cada trescientos.
En ese contexto entoces, estaríamos totalmente de acuerdo en que en este malvado mundo hay gente que pasa hambre y la hay también que carece de habilidad mínima para autosostenerse.
Esto ha sido así desde que el mundo existe, y no hay motivo alguno para esperar que cambie alguna vez. Lo que sí puedo asegurarle, es que el número de hambrientos, (en cantidad y proporción) va en retroceso, y lo hará tanto más rápido cuanto más libertad demos a la gente para procurarse su propio sustento. Pero esto para Ud. no tiene importancia, ya que los números no le dicen nada, así que siempre habrá al menos un hambriento en la tierra, y así su tesis se cumple siempre.
Pero respecto a lo otro, a eso de que somos la única especie animal en que ocurre lo expuesto, le puedo informar, en base a conocimientos sólidos en temas biológicos, que ello es así porque en el mundo animal hambre significa muerte, y discapacidad, con mayor razón. Un animal hambriento se debilita, y al debilitarse se convierte en presa, o deja de cazar, y su muerte es segura. Nuestra madre naturaleza (o Gaia, tal vez), en ese sentido es muy severa.
A lo mejor Ud. piensa que esa sería la solución natural para sus congéneres?