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Portada - Comentarios - El "crimen de 1873"

29/06/2007 - José Carlos Rodríguez

El "crimen de 1873"

En los Estados Unidos, desde su constitución como nación independiente, reinó el contradictorio sistema bimetálico. Alexander Hamilton fijó la denominación del dólar en 24,75 gramos de oro puro, y a la vez en 371,25 gramos de plata pura. De este modo, el dueño de los billetes de podría reclamar libremente la cantidad correspondiente de uno u otro metal, en una relación entre ambas cantidades de uno a quince.

De forma independiente al cambio oficial entre oro y plata, se fijaba en el mercado un mercado entre ambos metales, que se compraban y vendían libremente. Cuando el precio real coincidía con el cambio no surgía mayor problema, pero cuando difería se ponía en marcha la ley de Gresham, según la cual la moneda mala (sobrevaluada artificialmente por el cambio oficial) substituía a la buena (depreciada).

Así, por ejemplo, el precio plata dólar alcanzó en 1805 la relación 15,75:1, de modo que la relación artificialmente fijada en 15:1 depreciaba el oro frente a la plata. Así, la plata acudió al país, mientras que el oro se retiró del mercado y buscó lugares donde fuera más apreciado, y en parte hizo el camino opuesto de la plata, cruzando la frontera hacia fuera. La plata se impuso como patrón monetario. Su reino no duró más que unos años y ambos metales fueron ocupando respectivamente el papel de patrón en función del ratio entre su precio en el mercado y la relación entre los contenidos oficiales de oro y plata del dólar.

Así fue hasta 1873. Poco antes Prusia había ganado la guerra que libró contra Francia. Tenía grandes cantidades de oro, y le interesaba imponer el metal amarillo como patrón único, como de hecho se fue imponiendo en toda Europa. En Estados Unidos, al ver que la plata se iba desmonetizando en el Viejo Continente, y que perdía valor (una parte importante de su demanda era monetaria) decidieron seguir el mismo camino, prohibiendo el derecho privado de acuñación en ese metal. La medida pasó desapercibida en el momento, ya que se había vuelto a imponer el oro como patrón. No fue hasta después cuando se llamó a aquella violación de los derechos privados "El crimen de 1973".

Se creó todo un movimiento en defensa de la plata cuando ya era muy tarde. Pero ¿fue realmente un crimen el de 1873? Echemos en primer lugar un vistazo a la larga historia de las relaciones entre estos dos metales preciosos como dinero. Convivieron desde los orígenes de la civilización humana, con una relación entre ellos con una estabilidad sencillamente inconcebible en cualquier otra relación económica: 10:1 De modo imperceptible para la experiencia diaria, pero aprehensible a la mirada del historiador, la plata se fue depreciando hasta fijarse en 14:1 en la era moderna, y rondar el 15:1 a partir del XVII. Acaso esta estabilidad notable hiciera posible creer en un bimetalismo con una relación fija entre ambas monedas. En realidad, podrían convivir ambas, con denominaciones distintas y sin la necesidad de que el Estado impusiera un precio artificial entre ambas. Convivirían, manteniendo su secular estabilidad, y probablemente jugaran funciones complementarias, sin necesidad de que una se impusiera sobre otra.

Pero la convivencia en el mercado de dos monedas, con todas las ventajas que podría prestar a la sociedad, resultaría un estorbo para los eternos deseos inflacionistas del Estado. Esta es, a juicio de Antal Fekete, la verdadera razón del "crimen de 1873". Comentando sus ideas, Ferdinand Lips dice en su libro Gold Wars:

Una manipulación a gran escala del crédito era posible sólo si el Gobierno y el sistema bancario asumían el control sobre una de las monedas-metal. El primer paso en esta dirección fue la decisión de desechar el bimetalismo e introducir el monometalismo. Dado que la plata estaba mucho más distribuida entre la población, el control sobre la plata como medio de manipulación crediticia apareció, así, menos prometedora. En consecuencia, el oro se convirtió en el único metal monetario.

Rothbard, en Man, Economy and State decía:

Es imposible predecir si el Mercado habría continuado indefinidamente utilizando oro y plata o si uno se hubiera impuesto gradualmente sobre el otro como medio general de intercambio. Pues, a finales del siglo XIX, la mayoría de los países occidentales condujeron un golpe de Estado contra la plata, para establecer un patrón monometálico por medio de la coacción.

La lucha de los gobiernos contra nuestro dinero había dejado su primer cadáver en la cuneta.

 

Opinión de los lectores

Coase

El primer crimen fue que el gobierno promulgara una moneda obligatoria. Que fuese con un sistema bimetálico o fiduciario es lo de menos.

Bastiat

Coase, estoy totalmente de acuerdo contigo. El caso que nos cuenta José Carlos tiene su raíz en el hecho de imponer una moneda oficial con un respaldo bimetálico fijado su cambio de manera legal, oficial, sin atender a la realidad del mercado. Del mercado del oro y la plata. Porque tanto el oro y la plata actúan como mercaderías y también como dinero.

Pero, y es algo que pregunto, me pregunto, muy a menudo, ¿cuál es la alternativa?

Giancarlo

Usted dice "Así fue hasta 1873. Poco antes Prusia había ganado la guerra que libró contra Francia..."

Solo para precisar que Prusia sì ganò esa guerra, pero rechazando el gratuito ataque Francèses encabezados por Napoleòn III°.

Y, como que se habla de crimenes, el articulo ofrece una introduciòn preciosa a lo que en la esfera monetaria puede definirse “artesania del delito”, pero esa es de poco provecho si no les sigue un analisis de su desarrollo en “industria”, cartel y racket: es decir el sistema de “fiat money”, la imposiciòn de la deuda como base de la economia y sus factores de auto-crescimiento pandemico o, si quereis, la madre de toda perversiòn social y (geo)politica. Aquì una presentaciòn hecha cencilla
http://referer.it/ff6162 Ellos que les parecerà interesante, podran aprofundir investigando sobre “Federal reserve, Bretton Wood, Divisas de reserva. Nixon US$ 1971, Eurodollars, petrodollars, Iraq-Venezuela-Iran & venta de crudo en Euro, US-deficit y guerra al terror... Descubriran que todo eso no es asunto teorico sino que tiene consequencias muy practicas por toda la humanidad.

José Carlos Rodríguez

Coase, no es lo mismo una moneda fiduciaria que otra que no lo es. Imponer una moneda desde el gobierno tiene que ser prohibir otras: las que eligiera la gente en su lugar, si es el caso. O jugar con la ley de Gresham.

La alternativa, Bastiat, hubiera sido que hubiera dos monedas, una denominada en oro y la otra en plata, y que fluctuaran libremente entre ambas, sin una relación fija y arbitratia impuesta por el Estado.

Giancarlo, muchas gracias por la primera precisión y por la sugerencia. Es cierto que hay muchos crímenes en el maletero del Estado por lo que se refiere al dinero. Y en el S XX más que en todos los anteriores. Pero este artículo abordaba un episodio concreto. Gracias por la sugerencia y por el enlace.


José Carlos.

Bastiat

Pero José Carlos, un sistema fiduciario ¿no es el que el Estado impone una moneda? Te pido indulgencia porque me falta terminología.

Pero si el Estado dice que, en este caso, un dólar vale 24,75 gramos de oro puro, es que eso es lo que dice el Estado, pero no dice cuántos papelitos con forma de dólar, de 2 dólares, de 10, 20, 50, 100 dólares puede hacer, imprimir, con lo cual, si el Estado dice que eso es lo que vale, eso es lo que vale. Si hubiera dos monedas, papelitos, una en oro y otra en plata... qué mas da?, otra cosa es que se pusieran monedas en circulación de oro, plata, bronce... aluminio, platino... o piezas no monedadas... Es decir, si no hubiera ningún emisor de moneda.... oficial.

¿no es ese el objetivo real para evitar que nadie manipule nuestro dinero desde el poder del Estado?

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