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Portada - Comentarios - Desde Londres

06/07/2007 - Albert Esplugas Boter

Desde Londres

Llevo seis meses trabajando y viviendo en Londres. Supongo que una ciudad tan rica en matices no deja a todos la misma huella, pero en cualquier caso os comento algunas de mis impresiones.

La sensación que uno tiene paseando por las calles de Londres, yendo en metro o en el lugar de trabajo, es que la diversidad (cultural, racial, religiosa) no lleva necesariamente al enfrentamiento. Londres es, con el permiso de Nueva York o Toronto, la ciudad más cosmopolita del mundo. Un 30% de sus ocho millones de habitantes ha nacido en el extranjero y una parte del resto son inmigrantes de segunda o tercera generación. Se hablan más de 300 lenguas y hay hasta 50 comunidades foráneas con más de 10.000 miembros. Para nativistas como los de VDARE esto supone poco menos que estar al borde del abismo, pero lo cierto es que existe una arraigada conciencia de "ciudad internacional" en Londres, también por parte de todos los ingleses que he conocido. La diversidad londinense no es solo algo con lo que hay que convivir, es para mucha gente uno de sus principales activos.

A mí me parece fascinante salir de copas con los compañeros de trabajo y poder charlar con gente de quince países distintos. Contra Hoppe, que sostiene que los individuos quieren relacionarse solo entre iguales y que la diversidad conduce a la guetización, Londres es la prueba de que mucha gente emigra a una gran ciudad precisamente paraexperimentar esa diversidad y de que el contacto intercultural no produce conflicto sino familiaridad.

El Reino Unido tiene un mercado laboral bastante flexible en comparación con la Europa continental. Es una realidad que se remonta a los tiempos de Tatcher y que los gobiernos sucesivos se han abstenido de alterar en lo fundamental. Así, mientras el paro en Francia, Alemania o España ronda el 10%, en UK el nivel de paro es similar al de Estados Unidos, alrededor del 5%.

Ya me dijeron desde un primer momento que encontrar trabajo en Londres is not an issue. La movilidad es altísima. En la empresa donde trabajo, en mi departamento, cada dos semanas entra alguien nuevo y sale otro. No porque lo despidan, sino porque encuentra algo mejor. Las empresas están sujetas a una fuerte competencia, saben que sus empleados tienen muchas alternativas allí fuera e intentan retenerlos con salarios altos, promociones y un buen ambiente de trabajo.

Una muestra de la flexibilidad del mercado laboral inglés es la posibilidad de salirse (opt out) de la jornada laboral de 48 horas. A diferencia de los demás países europeos, en el Reino Unido puedes firmar un acuerdo con tu empleador que te permite trabajar tantas horas como quieras. Una de las ofertas de trabajo que tanteé seriamente al principio, dado mi precario inglés y mi impaciencia por encontrar algo, fue la de asistente de cocina (eufemismo de lava-platos) en un gastro-pub. Consistía en trabajar todos los días de la semana, un total de 60 horas, por 5.5 libras la hora (que vienen a ser un total de casi 2000 euros al mes).

Para los socialistas de todos los partidos una jornada laboral de 60 horas no respeta la dignidad del trabajador y, a la francesa, debe limitarse por ley. Esta medida, sin embargo, solo hace que los empleadores contraten menos o paguen salarios más bajos, y en el margen hace que algunos negocios dejen de ser rentables y otros tantos no se creen porque la rentabilidad esperada no es lo bastante atractiva. ¿Es más digno cobrar menos o estar en el paro que trabajar más horas? Que lo decida el trabajador. Yo hubiera preferido trabajar 60 horas cobrando 2000 euros que las 35 horas francesas por la mitad.

La inabarcable oferta de bienes y servicios en Londres es reflejo de un mercado dinámico e innovador. Inglaterra tiene fama de tener una pobre gastronomía. Eso es cierto en lo que respecta a la gastronomía autóctona, pero en Londres si algo abunda es la gastronomía no-autóctona (incluidos restaurantes de tapas españoles).

Es una de las ciudades más caras del mundo, pero puedes apañártelas para comprar barato en supermercados como Tesco, el omnipresente Wal-Mart británico, o en los kilométricos mercadillos del fin de semana. Para encontrar piso (y trabajo) no hay mejor herramienta que Gumtree, una web comunitaria de anuncios que es gratuita tanto para los que postean como para los que buscan ofertas, y que es un buen ejemplo de como la sociedad no necesita del Estado para dar con soluciones imaginativas a determinadas necesidades. También puedes comparar los precios de las distintas agencias de viajes, aseguradoras, bancos y empresas de servicios en páginas como MoneySupermarket.com

Hay varios think tanks liberales en Londres. El más radical y uno de los más activos es el Libertarian Alliance. Tim Evans, su director, hace una breve valoración del mandato de Tony Blair, que recién ha abandonado el número 10 de Downing Street en favor de Gordon Brown, igual de nefasto pero más aburrido. En el horizonte, algunas sombras: el pasado 1 de julio entró en vigor una ley anti-tabaco bastante más expeditiva que la española, la Unión Europea presiona para finiquitar el opting out británico, y el DNI será introducido en los próximos años. En la arena política, los lib dems nunca se sabe de qué pie cojean y los tories parecen tan perdidos como de costumbre, y tan carentes de principios como el PP.

Sería interesante que aquellos que habéis vivido por un tiempo en Londres comentéis vuestras propias impresiones.

 

Opinión de los lectores

Adolfo

Hombre, Albert, qué coincidencia (o tal vez no tanta), yo también ando por Londres.

Lo cierto es que me sorprende tu artículo. No llevo mucho tiempo por aquí, unos pocos meses, pero los suficientes como para percatarme de lo antiliberal que es esta sociedad.

Ahí tienes a su ínclito alcalde, Ken Livingston, todo el día dando la tabarra con lo del cambio climático (lo último es una low emission zone tras lo de la congestion area), las campañas para que la gente se desplace en bici, para que no se cierren las estatales oficinas de correos, “contra el racismo”; y así una tras otra ideas demagógicas y panfletarias que propala en un infumable libelo que reparte “gratuitamente”.

Ahí tienes al National Health Service, que da peor servicio que nuestra triste Seguridad Social, que ya es decir. El sistema educativo tampoco es ninguna maravilla. La limpieza y estado de conservación de las calles deja mucho que desear. En general, todo el sector público da un una impresión muy pobre.

Todo ello con una carga fiscal mayor que la española, lo que también tiene su mérito.

No sé por dónde tú te moverás, pero mi percepción de la convivencia racial-cultural de por aquí es radicalmente diferente de la tuya. No sé si merecen llamarse guetos, pero yo veo que aquí los indios están en su barrio, los moros en el suyo, los blancos por otro lado. Eso sí, el estado crea centros como el que tengo cerca de donde vivo, llamado Black Minority Resource Centre. ¿Quieres más racismo?

Hace poco se echó para atrás en el último momento una norma que iba a obligar a los vendedores de casas a pagarse un informe sobre su inmueble si querían venderlo. De unas quinientas libras. Es sólo un ejemplo de las cosas que pasan por aquí, verdaderamente sorprendentes para alguien siquiera medio liberal. Digo liberal por supuesto en el sentido español, el tercer partido de aquí, los liberal democrats son unos rojiverdes antisistema que dudo que tuvieran cabida en el parlamento español, por seguir la comparación entre países.

Podría seguir con muchas más cosas. Cada día te tropiezas con una. Fíjate que hasta estuve por abrir un blog, cosa que a la que al final no me decidí por la premura de tiempo y mi probable pronta vuelta a España. Su título iba a ser “Inglaterra antiliberal”.

Un saludo.

otro adolfo

pues si que es casualidad porque yo tambien me llamo adolfo y tambien he vivido en londres hace unos 7 años.

Mi objetivo despues de conocer la pocilga de este pais es volver con un proyecto de empresa bajo el brazo, ya que aqui no quiero sobrevivir.

Estoy de cauerdo con tu percepecion del mercado de trabajo, y respecto a la critica de las calles del post anterior, pues es sencillo, quien tiene el dinero, las personas o el podet?

Albert, bueno iniciativa. Te sigo ASAP. Igual nos comemos unas palomitas en el zoo bar de leicester square viendo como españa se va un poquito a la mierda. Piensatelo antes de volver, pues yo lo hice hace 7 años y me arrepiento. Eso si para gastar las pasta en vacaciones, españa, no lo dudes, siempre tendras un limpiabotas progre a tu servicio en este \"pais de servicios\".

saludos.

Iracundo

Lo cachondo es cuando uno se entera que su colega de tomar copas, ese tan sofistificado y amigable estudiante jordano de medicina, de hace unos años se ha explosionado a sí mismo llevándose por delante a cincuenta personas inocentes. Eso es lo cachondo.

Albert Esplugas

Adolfo, ¿estás trabajando o estudiando? Interesante tu punto de vista. En realidad no lo veo tan opuesto al mío, sobre todo porque comparto punto por punto tu crítica a los servicios públicos londinenses, naturalmente, aunque no conozca de primera mano el NHS ni el sistema educativo. Lo de la limpieza de la calles en los barrios menos céntricos es algo que hubiera comentado en este artículo si no fuera por cuestiones de espacio. Me tiene un poco asombrado el sistema de recogida de basuras, que hace que la porquería se vaya acumulando en el portal de las casas en barrios residenciales que de otro modo serían de lo más lindos (sucede en el mío, por ejemplo). En cuanto a Ken, creo que es un extraño híbrido. Tan pronto le oigo decir cosas sensatas sobre la flexibilidad y el dinamismo en el mercado laboral londinense, como paridas igualitarias y ecologistas cargadas de estatismo rancio.

En cuanto al mercado laboral y a la oferta de bienes y servicios en Londres, mi impresión es muy positiva en comparación con la impresión que tengo de España (y en fin, las cifras de paro, movilidad laboral, salarios etc. cantan). Vaya por delante también que yo soy un urbanita empedernido y me apasionan estas mega-ciudades que rebosan prosperidad, dinamismo y multiculturalidad. Para mí Londres viene a ser un poco el Nueva York europeo y cada vez que paseo por sus calles, leo la prensa, voy al trabajo... siento como que estoy en un centro neurálgico, en un lugar donde pasan cosas. No hace mucho fui a la premiere de Die Hard 4.0 en Leicester Square a curiosear un poco, y aquello no tenía nada que envidiar a Hollywood, alfombra roja, famosos por doquier y fans de Bruce en masa.

Sobre la inmigración, coincido totalmente con el punto de vista de Pierre de Hallivan, otro londinense anti-hoppeano en este tema: la diversidad en Londres no es tanto el producto de la “integración forzosa” de la que habla Hoppe como el resultado normal de un mayor grado de globalización y progreso económico. No digo que no haya zonas de alta concentración inmigrante (de Brick Lane hacia el este, por ejemplo) y áreas básicamente blancas o inglesas de pura cepa (como Knightsbridge). Pero luego hay una amplia gama de barrios más de clase media (yo vivo en Islington) que son más o menos diversos, y mi experiencia es que esta diversidad se vive con bastante naturalidad. Todavía tengo que encontrarme a un inglés que haga ascos a la elevada tasa de inmigrantes (seguro que los hay, pero el hecho de que aún no me haya topado con ninguno quizás es un reflejo de que no son un número sustancial). En cualquier caso, algunas áreas básicamente inmigrantes tienen su encanto. Brick Lane, donde solo hay restaurantes y comercios indios y bengalíes, me parece un sitio de lo más simpático. También tengo la suerte de trabajar en una empresa que requiere de gente que domine varios idiomas, por lo que mi departamento es un mosaico de países extraordinario, de China, Hong Kong, Malaysia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Brasil, Alemania, Austria, Francia, Italia, Rumanía... y fuera del trabajo he conocido a gente de Nigeria, Israel, Australia o Finlandia. En fin, a mí personalmente me encanta, no he sido testigo de ninguna muestra de racismo y todos (londinenses de toda la vida incluidos) parecen valorar el hecho de que sea una sociedad tan diversa e internacional.

Espero que, a pesar de todo, estés disfrutando la ciudad. Un saludo.

seneca

Albert, ¿Cúales son las principales diferencias entre el mercado laboral británico y el continental?
¿La indemnización por despido es menor?

Juan Marin

Desde Atlanta.
La primera vez que conoci personalmente a un mongol y a un irani fue precisamente en casa de Hans Hoppe.
Decir que Hoppe sostiene que los individuos quieren relacionarse solo entre iguales es una conclusion tuya, no suya.
Hoppe al concepto de libre inmigracion contrapone el de integracion forzada.
Son las politicas de no discriminacion impuestas por los gobiernos las que generan tensiones sociales.
Si a ti te puede resultar atractivo relacionarte con personas de otras culturas, a mi tambien. Pero lo que ya no me resulta tan atractivo es que se me obligue a relacionarme con quien no quiero, y esto precisamente es lo que critica Hoppe.
Un saludo

Javier



Hola a todos.

Realmente por alguna u otra razón, vivir en Inglaterra ha valido la pena.

- No será porque no sean racistas (formulario real que me hicieron rellenar: es usted blanco europeo, blanco UK o blanco ‘other’?)

- No será por su integración racial en las ciudades y entre ciudades. Guettos intracity y ciudades guetto indeed. Ciudades de primera segunda y tercera.

- No será por la perfecta relación que tienen entre razas: puedes vivir en algunos sitios realmente como en Bombay, Islamabad o Kabul. Mi frutero en Luton me servía con las piernas cruzadas como si estuviese en una alfombra mágica. Siempre esperé ese momento clave en que se elevase y levitase. Lamentablemente sólo elevó los precios...

- Es cierto que están todas las culturas, otra cosa es que haya realmente una interacción activa y mutuamente enriquecedora. Bueno, al menos algunos lo intentan, creo.

- Uno de sus más grandes activos es que hablan inglés, lo cual por su característica actual de lengua universal hace que miles (millones?) de españoles (entre otras nacionalidades) vayamos allá a... juntarnos con otros españoles mientras decimos que aprendemos inglés. Somos fácilmente reconocibles: camisa-a-cuadros-y-posible-jersey-en-la-cintura. En caso extremo el jersey irá en los hombros con lo cual ya no cabrá duda alguna.

- Me gustan por su manera de mandarte a la mierda tan... polite... con una sonrisa de oreja a oreja y dulcemente. Cuando lo hacen hasta te sientes ansioso por comenzar tal viaje.

- El NHS, por Dios que lujo de sistema. Ante cualquier emergencia seria corriendo a Easyjet para el primer vuelo a Madrid-Barcelona e ir a la Seguridad Social.

- Los trenes, esa sensación de ir en pleno siglo XXI en una diligencia que en cualquier momento volcará. Cuantos accidentes/incidentes cuando estuve allí.

NO OS ABURRO: me parece un país venido a menos, con muchísimas deficiencias que están intentando corregir, muchas de ellas derivadas de una pésima liberalización de los servicios clave que ha hecho que se descapitalice seriamente.

LO MEJOR: la gente sin duda, al menos para mí.

- Son divertid@s y correct@s.

- Te dejan formar parte de ellos (si no vienes de tocapelotas a cambiarles su forma de vida, aprendamos eso de ellos).

- Son honrados (no están esperando la mínima para robarte, como aquí). La única copa que intentaron robarme en 2 años, fue un rumano.

- Las mujeres son una maravilla, cantidad y calidad, física y mental. Eso si, callos también, multitud.

- No son equitativos del todo con los de fuera pero tienen protocolos laborales que al menos mitigan la tendencia a la discriminación. No lo consiguen claro.

CONCLUSIÓN: me encantó vivir allí y volvería sin duda, aunque me gustó mucho más vivir en los EEUU.

Saludos.


José

Desde mi experiencia personal, no solo en Londres, si no en Coventry y Norwich, donde he residido/trabajado unos cuantos años, comparto mucho mas la visión de Javier, mas realista, que la de Albert, que me parece edulcorada y algo "naif".

Lo de que en Londres hay una integración cultural... me da la risa; hay un distanciamiento consciente, pero respetado, muy britsh -dicho sea de paso- hacia todo lo no-anglosajon. En otras palabras, la gente está junta ( entendiendo esto por un barrio al lado del otro), pero no revuelta. NO INTERACCIONA. Que quede muy claro.

Por otra parte, los ex-servicios públicos son desastrosos y, aunque os duela, son fruto de la liberalización. Que trenes, mi madre... Renfe (y ya va la cosa) es la hostia en comparación.

Sin embargo, me encanta UK por su gente:

- Respeto a la diferencia
- Individualismo
- Fino humor
- Fair play

otro adolfo

vamos a ver, siendo consecuentes, el hecho de que los servicios publicos en londres o en paris sean de inferior calidad (¿?) a los españoles no es precisamente porque el dinero lo tiene la gente y no tanto el ente publico? Es como todo, cuando alguien quiere algo, en este caso, mas libertad, tambien ha de valorar lo que pierde, servicios publicos, y rehacerse la pregunta. Nada es gratis.

Y respecto de las mujeres inglesas, pues a pesar de que hay guapas y feas, como en todas partes, creo que en madurez le dan 50 vueltas ak material nacional. Cambio 5 por 1 y regalo pin.

saludos.

Albert Esplugas


Juan Marin: Decir que Hoppe sostiene que los individuos quieren relacionarse solo entre iguales es una conclusion tuya, no suya.

Hoppe (en el JLS paper que enlazo en el artículo): Based on the insight that “likes” associate with other likes and live spatially separated from “unlikes,” the following picture emerges: People of one ethno-culture tend to live in close proximity to one another and spatially separated and distant from people of another ethno-culture. (…) Nothing like a society where members of different ethno-cultures live as neighbors or in close physical proximity to each other (as propagated by some American multiculturalists) emerges. Rather, the emerging multiculturalism is one in which many distinctly different ethno-cultures coexist in physical-spatial separation and distant from one another, and trade with each other from afar.

No digo que no haya algo de cierto en esto, por supuesto que lo hay. En mi opinión, la globalización tiende a acentuar el intercambio cultural y la convivencia entre unlikes, y en todo caso el hecho de que Londres sea un lugar tan diverso no me parece consecuencia de una política de integración forzosa sino el resultado natural de un mercado abierto y globalizado.

Por lo demás, yo no he acusado a Hoppe de racismo ni nada por el estilo (lo digo por tu comentario sobre el mongol y el iraní que conociste en su casa), simplemente no estoy de acuerdo con su posición anti-open borders.

Un saludo

Raquel

Desde mi ignorancia.
Creo que lo qeu dice Hoppe en la cita qeu das, hasta cierto punto, se cumple hoy día, donde -por ejemplo- a través de internet comerciamos en Asia a cualquier señor del que no conocemos nada, interactuamos pacíficamente y no hay el menor problema por su raza, religión o lo que sea.
Por otro lado, si mal no he entendido, en los estaditos anarcos, no hay incompatibilidad para que unos puedan vivir en sociedades más pro fronteras abiertas y otros más aislados del mundo. Así, algunos vivirán en Londres o Nueva York y otros, más toscos, iremos... no sé, a Idaho enfundados con pistolas y no siendo especialmente sociables (o sí, según nos dé). Vamos, que no lo veo incompatible, sinceramente. No creo que sea una cuestión de ser pro o anti fronteras abiertas. No ha de ser impuesto ni el multiculturalismo ni lo otro. En lo que estoy de acuerdo es que con menos intervención del estado, respetando la propiedad y los contratos, las tensiones serían menores. Si un grupo de personas no las respeta, pues recibirían algún tipo de sanción, no como ahora, que se les da subvenciones por ser "diferentes".
Sin ir más lejos, una gente que me cae muy simpática son los cubanos de Miami. Se han asentado en torno a la calle ocho (rebautizada así al español) y no hay problema. El problema vendrá si -siendo ese el caso, que no sé- les gustara hacer vida nocturna, tipo latina, con la que otro cubano se siente cómodo, pero quizás un anglosajón que se acuesta a las 7 de la tarde no tanto. Entonces, el anglosajón se irá a otro sitio que él considere más "tranquilo". Ese tipo de movimiento tiene cierta lógica; más bien, mucha; aunque luego en la "city" los dos sean empresarios o ejecutivos y se entienden a las mil maravillas.

En fin, es un tema complejo y está vinculado con las preferencias humanas, incentivos y demás.

Un saludo,
Raquel

Adolfo

Bueno, Albert, es que probablemente en Islington las cosas puedan verse más como las cuenteas.

Yo he vivido en Ilford, por aquí la minoría somos los blancos. Sin un White minority centre, eso sí ;). Aquí lo de la interación entre razas y culturas como que no le veo mucho aquello. Los inmigrantes vienen por oleadas, da la impresión de que sin ningún control. El aumento de velos y demás formas de tapar el cuerpo femenino en los últimos años ha sido notable. La última es la de rumanos, que te encuentras en auténticas manadas por los parques. Naturalmente estos vienen sin saber nada de inglés, pero incluso te encuentras gente que lleva mucho aquí y que habla dos palabras de él.

Hace poco se difundió un estudio, tal vez lo hayas oído, que concluía que la gran mayoría de los sermones en las mezquitas se daban en urdu y otras lenguas, sólo el 10 o 15 por ciento en inglés. Y aún así tenemos que estar escuchando lamentaciones de lo mal que se trata a los musulmanes, por parte de ellos e incluso de no musulmanes convencidos de ello. Algunas de las reacciones ante estos últimos atentados frustrados eran de lo más elocuente: ojo con ir contra los pobres chicos musulmanes, no se vayan a radicalizar los pobres.

En fin, una cuestión espinosa en muchos aspectos chirriante y desde luego sin resolver esa de la "convivencia".

De otras cosas deberíamos hablar también, como el estado del bienestar famoso.

Un saludo.

Jose Manuel

Yo he tenido la suerte de vivir en Londres durante 3 años y coincido con Albert en el plano laboral, con un mercado laboral tan flexible simpre he tenido mas seguirdad laboral y mas expextativa y confianza en el futuro que actualmente con un contrato indefinido.Que cada uno saque sus concluciones. Un abrazo liberales

Albert Esplugas

Raquel, estoy de acuerdo con lo que comentas. Permíteme aclarar un poco más mi posición.

Comparto el punto de partida de Hoppe en cuanto a la formación de comunidades privadas homogéneas (de gays, de católicos, de blancos, de musulmanes, de lo que fuera), a saber, que cada cuál se asocie con el que quiera estableciendo los covenants que le sean más atractivos. Pero no comparto su, digamos, punto de llegada: que estas comunidades privadas homogéneas vayan a proliferar por doquier y sean la norma más que la excepción en un contexto ancap o minarquista. Ante la mezcolandia actual Hoppe ve “integración forzosa” donde yo veo, en muchos casos, el resultado lógico de la globalización (de la internacionalización del mercado laboral, de la mejora de los medios de transporte, de las nuevas tecnologías e intercambio cultural...). Mi impresión es que, a lo largo del siglo XX, la mayor diversidad en los países ricos no es tanto producto de los Estados del Bienestar y de la “integración forzosa” como de los factores antes mencionados. Puestos a hacer predicciones (no hay nada apodíctico en todo esto), yo no creo que una sociedad ancap fuera fundamentalmente un mosaico de comunidades privadas internamente homogéneas, como parece creer Hoppe (aunque sin duda las habría), más bien lo contrario. Más Nueva Yorks y menos pueblecitos de Idaho. Al fin y al cabo el capitalismo en China o en la India (lo mismo que sucedió en Inglaterra y en virtualmente cualquier parte del mundo en periodo de industrialización/globalización) está acelerando la urbanización y el cosmopolitismo. Shangai y Bombay crecen (en tamaño y en diversidad) mientras las zonas rurales se vacían relativamente.

Espero haber aclarado un poco más mi punto de vista.

Un saludo

Raquel

Hola Albert:
Como bien aclaras, estás haciendo una predicción. Puestos a predecir, otros podemos pensar en otras tendencias distintas. Por ejemplo, las nuevas tecnologías, que -el mismo Huerta lo dijo en su ponencia del último día en la universidad de verano del IJM- tienden a fomentar en la actualidad cierta dispersión física, que no de información (o virtual). Yo veo más una tendencia, al menos factible, al teletrabajo y a una menor dependencia de la ciudad que en la actualidad. Cuando menos, tecnológicamente, creo que cada vez es más probable. No sé, no quiero ser agorera, pero tampoco es descabellado que por ahí fueran los tiros.

Por cierto, mi ejemplo de Idaho iba de coña, pero a mí, particularmente, sí me gustan los sitios tranquilos (una ciudad mediana) y no Madrid, donde vivo. Y, por cierto, Madrid, ciudad también cosmopolita y abierta a los de fuera, está atrayendo a montones de personas, de España y de fuera, por lo dicho (cosmopolita y abierta, pese al estado o a la "roja peligrosa"), por infraestructuras (claro, como dice Krugman de las ciudades vs. lo rural con la "nueva geografía económica"); pero y qué hay en ello debido a qeu, por ejemplo, en Ciudad Real (no sé si era allí, era una manchega) no dejan crear un aeropuerto privado los ecologistas; por Cádiz creo que pasó algo similar.
No voy a especular más porque no lo sé, pero es un tema bonito este de ciudad-rural. Yo no aseguraría que en un futuro (siempre contando con qeu haya mucho más liberalismo) la tendencia fuera necesariamente a la concentración urbana.
Pero bueno, muy interesante, cómo no.
Nada que objetar en lo que dices de cómo se llega a esas comunidades más o menos homogéneas.

Raquel

Raquel

Perdón, Huerta dijo que la tecnología hacía más viable el anarcocapitalismo hoy. No habló de lo rural-urbano (que yo sepa, porque anduve entrando y saliendo del aula). Eso sí, yo sostengo que si lo hace más viable "hoy" es porque nos podemos desligar de la tierra (de lo físico) y huir, no necesariamente cogiendo un avión -que también-, de donde estamos con más facilidad, contratando aquí y allí y resolviendo muchos asuntos o problemas económicos a través de nuevas tecnologías. Y esta es una gran baza qeu tienen los liberales (en general, yo no pienso hacer distingos).
Un abrazo,
Raquel

Albert Esplugas

De acuerdo Raquel. Un último punto a ver si te convence un poco más mi pronóstico. Si todo el territorio fuera privado y no hubiera fronteras (el objetivo al que aspiramos tanto yo como Hoppe), ¿crees que los flujos migratorios descenderían o aumentarían? En mi opinión, aumentarían (al menos en la actualidad), porque la fuerza de trabajo, igual que el capital, se desplaza allí donde es más productivo, y los trabajadores son más productivos en los países industrializados/altamente capitalizados. De no haber restricciones migratorias impuestas por el Estado, los empleadores reducirían costes contratando trabajadores de fuera (de países en desarrollo) a un precio menor. Hoy no pueden hacerlo tanto como querrían (de ahí también que movilizen su capital y el masivo fenómeno del outsourcing). En otras palabras, la extraordinariamente desigual distribución del capital y y del ingreso en el mundo deja mucho margen para la recolocación de trabajadores en líneas más productivas que las actuales (mucho margen, pues, para una mayor migración internacional).

¿Qué opinas?

Un saludo

carlos lorca

Hablando en terminos de un mundo sin fronteras, creo que la gente iría donde más se cotizaría su contribución económica. Con tiempo cada rincon del mundo encontraría su ventaja comparativa. Asimismo, la desigualdad que vemos en este mundo se equilibraría debido a la desregularización. Como liberales sabemos que la fórmula mágica para el desarollo económico es la eliminación de las intervenciones estatales.

angel

Albert, dices que Londres es una ciudad con mucha diversidad y sin conflictividad.
Yo puedo decir muy poco, ya que sólo estuve alli unos diez dias y de vacaciones, pero lo que me sorprendió fue la gran cantidad de mujeres con el burka dejándose ver sólo los ojos. Esto a mí me parece un ejemplo de "guetización".

De acuerdo con que no hay conflictividad, pero, dos cosas:
1. La conflictividad puede no ser aparente, no demostrarse en disturbios en calles, sino por ejemplo enseñandose el odio a occidente en mezquitas. Además, hay que tener en cuenta que los terroristas no suelen salir de campos de refugiados sino de la clase media, vease los sospechosos del 7J allí en Londres que vivian en una zona acomodada (eso ya lo escribió en un post suyo Maria Blanco). Por lo que la conflictividad puede existir, pero no de manera aparente

2. Me preocupa que, dado el nivel de crecimiento demográfico de la población musulmán, dentro de unos años ellos serán una parte nada baladí en el conjunto de la sociedad. ¿Y quién dice que no se vayan a unir para destruir Occidente, o en el caso español, para convertir este país en Al-Andalus?

Esto era lo que quería decir. Espero tu respuesta, un saludo.

Angel

Albert Esplugas

Angel,

Es cierto que se ven bastantes mujeres en burka, si lo comparas con España (ahora no recuerdo haber visto ninguna en España). Pero estadísticamente es un número muy residual. Supongo que puede considerarse un signo de guetización en la medida en que el burka es propio de las comunidades islámicas mas cerradas.

En algunas mezquitas puede que se predique el odio a Occidente, aunque dudo que eso suceda en Inglaterra, más allá de algún caso puntual. Una minoría de la población musulmana está radicalizada (una minoría creciente desde la campaña en Irak), pero en fin, creo que estamos muy lejos de cualquier escenario apocalíptico como el que describes (destrucción de Occidente, vuelta al Al-Andalus). No soy partidario de caer en el histerismo. El radicalismo islámico es una amenaza, pero también es peligroso reaccionar desproporcionada e irracionalmente a esa amenaza.

Un saludo

angel

Solo puntualizar que no me parece tan irreal el panorama "apocalíptico". Lo de la vuelta a Al-Andalus lo comentaba porque es algo que algunos musulmanes reclaman. Si no recuerdo mal, la reclamación de España como terrotorio islámico salió en algún medio musulmán español de referencia en Internet o lo dijo algún "representante" de la comunidad musulmana, lamento no acordarme ni tener el documento. También recuerdo haber leído algo acerca de que es un mandato que está en el Corán el recuperar las tierras que una vez fueron conquistadas por los musulmanes.
Hay muchos artículos y escritos acerca de esto, sobre todo en Libertad Digital cada semana sacan uno creo, por ejemplo los artículos de Mark Steyn.

Rodolfo Pi

Sobre el tema del fundamentalismo islámico y su incidencia en "nuestro mundo", recomiendo vivamente la lectura de WHILE EUROPE SLEPT. How Radical Islam Is Destroying the West from Within. Autor Bruce Bawer.

En cuanto al uso de burka en España, decir que se ven pero en los barrios donde viven las que las usan. No las vemos en la Illa Diagonal ni en Turo Park. En cambio en Londres se ven en Hyde Park y en Harrods. Estoy de acuerdo contigo en que no se puede reaccionar desproporcionadamente, pero como no nos dejan entrar en sus mezquitas, no podemos saber exactamente qué predican. De momento son minoría (sobre todo parlamentaria) excepto en turquía. Ya tenemos dónde observar. Espero que te guste el libro de Bawer. Si no lo encuentras en Hatchards o Foyles, está en Amazon.
Un saludo

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