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Portada - Comentarios - Reforma electoral, ¿para qué?

09/08/2007 - Antonio L. Golmar

Reforma electoral, ¿para qué?

Los textos de Ciencia Política suelen analizan los sistemas electorales según dos criterios: gobernabilidad y representatividad. Sin embargo, pocos aluden a un aspecto fundamental subyacente a la forma en que los ciudadanos eligen a sus representantes politicos: la relación que se supone aquéllos tienen con éstos. Algo que me temo estará ausente de la apasionante discusión que se avecina en España.

Como la mayoría de las democracias de la llamada Tercera Ola, la española obedeció la regla de la estabilidad, consistente en la creación de un sistema de dos partidos fuertes y disciplinados con implantación nacional. De ahí el sistema de listas cerradas y bloqueadas y la abundancia de provincias que eligen tres o cinco diputados como prima a los dos partidos más votados. Por si esto fuera poco, las provincias más pobladas –Madrid, Barcelona, Valencia– se encuentran infrarrepresentadas. Nuestra Constitución establece que ninguna provincia podrá exceder el 10% de la representación y que todas enviarán al menos dos representantes al Congreso de los Diputados. Así, Madrid cuenta con 17 diputados menos de los que le corresponderían de acuerdo a su población, un obstáculo más a la obtención de representación por parte de partidos pequeños.

Por cierto, la Constitución también establece que la circunscripción electoral para Congreso y Senado es la provincia, así que la próxima vez que escuchen o lean a algún plumilla hablar de la implantación del sistema alemán –mitad de diputados elegidos en circunscripciones uninominales, mitad elegida en listas nacionales– mediante una Ley Orgánica, ríanse a mandíbula batiente, pues tal reforma exige la modificación de la Constitución.

Como excepción a la regla de la estabilidad, o gobernabilidad, sobre la representación, el sistema español introdujo un mecanismo que beneficia a los partidos pequeños localistas, aquellos que se presentan en un pequeño número de provincias donde sin embargo cuentan con un apoyo importante. Son las reglas para la formación de grupos parlamentarios, que exigen bien la obtención del 5% de los votos, 15 diputados o al menos 5 diputados habiendo obtenido el 15% de los votos en todas las provincias en las que se presentaron listas. Este mecanismo ha permitido que partidos como el PNV, que nunca han superado el 2% de los votos u obtenido más de 8 diputados, hayan podido contar con un grupo parlamentario propio. La voz de los nacionalistas ha sido amplificada mientras que partidos como el comunista o el CDS han sido duramente castigados por un sistema diseñado precisamente para evitar que existan, o al menos para dificultar su desarrollo y expansión.

De esta aproximación sucinta al sistema electoral español cabe inferir al menos dos conclusiones preliminares:

  1. Sesgo partitocrático e irresponsabilidad de los representantes. Son las cúpulas de los partidos, en su calidad de "instrumento fundamental para la participación política" (C.E., art. 6) que deciden quién es o no elegido. De esta forma, la independencia de los representantes y el papel de los afiliados sin cargo orgánico en el partido quedan inhibidos. No existe posibilidad de compromiso entre representantes y representados ni de rendición de cuentas. La consecuencia de todo esto es el cinismo y la alienación que caracteriza la cultura política española y que reflejan todas las encuestas realizadas en los últimos veinte años.
  1. Comunitarismo. A pesar de que el sistema electoral español permite que más del 90% de los votos se traduzca en representación –el sistema de dos vueltas francés suele dejar a más del 20% de los votantes sin un solo diputado en la Asamblea Nacional– la mayoría de los grupos parlamentarios, que son nacionalistas, defienden proyectos políticos basados en identidades construidas, excluyentes y discriminatorias que juzgan el valor de una persona de acuerdo a criterios como el manejo de una determinada lengua o el nacimiento en una región o provincia particular. A pesar de no representar más del 12% de los votos, se las arreglan para formar grupos parlamentarios –cuatro en la actualidad de un total de ocho– de forma que la apelación a principios intangibles y maleables como la identidad nacional, el hecho diferencial –"la voz de la tierra"–, socava otros criterios políticos como la prosperidad económica personal o la libertad individual, valores secundarios frente a la defensa de una identidad grupal presentada en estado de conflicto permanente e irresoluble contra otra u otras.

¿Ciudadanos o vasallos? ¿Seres pensantes o ganado? ¿Personas capaces de determinar lo que más les conviene y obrar en consecuencia o miembros de tal o cual "colectivo"? ¿Cómo nos ven los políticos? A la hora de valorar un sistema electoral o apoyar o rechazar una reforma determinada sería conveniente que todos nos hiciéramos estas preguntas. Puesto que hasta la fecha no ha habido ningún sistema político que no implique un cierto compromiso entre libertad y estabilidad, autodeterminación y orden –soy de los que piensan que el poder es como el dinero; si se aboliera hoy, alguien lo reinventaría mañana–, al menos deberíamos ser conscientes de lo que estamos dispuestos a entregar, y a cambio de qué.

 

Opinión de los lectores

Bastiat

Antonio... tienes toda la razón... El poder existe.

De ahí que el asunto fundamental no radique en qué sistema se usa para designar a aquellos que lo ostenten sino en averiguar la manera de limitarlo para que no acabe por imponerse a los individuos limitando la libertad incluso por nuestro bien.

¿O es que el problema no es que se haya dado al estado la posibilidad de gestionar la educación o la sanidad para que el resultado sea que como los nacionalistas pueden manipular su gestión acaben jorobando la unidad nacional? ¿O es que el problema no es que como se dictamina la distribución de las innumerables subvenciones que para si ha tomado el Estado y que acaban beneficiando a los amigos y generando un agobiante clientelismo? ¿O no es el problema el entender cómo es que se deja la administración de justicia en manos de los mismos políticos a los que, por salud pública, deberá juzgar? ¿O no es un problema el que el Estado gestione las concesiones... innumerables concesiones, de regulaciones de mercados varios, entre ellos el de las telecomunicaciones con lo cual ha favorecido a los amigos y perjudicado a los enemigos? ¿O que se pueda gastar ingentes cantidades de dinero en publicidad con la que financiar a los amigos discriminando a los enemigos y garantizarse así periodistas dóciles?.....

Podríamos seguir, pero el poder o es limitado o se expenderá. La representatividad necesariamente debe dejar fuera el mercado político a alguien porque todos.... no caben en las cámaras.

Yo prefiero el sistema presidencial aunque dejara fuera al 49% del electorado como ocurrió en el caso de Gore, Al Gore.


agolmar

Más que un sistema presidencial, deberíamos hablar de un sistema de separación y contrapeso de poderes, que aunque deje al 49% del electorado fuera en el ejecutivo, no lo hace en el legislativo.
Creo que deberíamos dejar de usar los términos parlamentarismo y presidencialismo y hablar de separación de poderes o sólo de funciones.

Bastiat

Si, estaría bien, pero cuando hablo de presidencialismo en fin de cuentas de lo que se trata es de manifestar mi relativa indiferencia en cuanto al método para elegir a quien nos gobierna porque lo único que me interesa realmente es saber qué es lo que va a poder hacer y sobre todo que es lo que no va a poder hacer.

El liberal, ya lo he dicho, soy un pesao, no busca el Gobierno, sino limitar al poder, sea rey, sea presidente de la república o sea presidente de un gobierno elegido por un parlamento.

¿Qué adelantamos con separar la elección del presidente de la elección del parlamento si tanto unos como otros en fácil o difícil cohabitación pueden, como en el caso francés, acabar dictando leyes que les exculpen de la corrupción en la que fueron pillados?

Nada.

Por tanto esforcémonos en quitar funciones a unos y a otros fijando de manera taxativa los límites de la labor del gobierno y el parlamento en forma de definición clara y concisa de los derechos individuales.

White

Después de releer concienzudamente el Título III de la Constitución, y de hacer una búsqueda de la expresión 10% (en sus múltiples variantes escritas), no consigo encontrar lugar alguno donde se diga que "ninguna provincia podrá exceder el 10% de la representación".
¿Podría alguien indicarme en qué lugar del texto constitucional esta escrita esa limitación ? ... si es que está realmente.

White

Ítem más:
En la Constitución no se dice que las provincias deberán tener un mínimo de dos diputados en el Congreso. Eso lo dice la Ley Electoral del 85. La Constitución sólo marca que deberá haber un mínimo, el cual debe ser regulado por la Ley Orgánica correspondiente.
Un poquito más de rigor al escribir no estaría mal.

Javiac

Bastiat, pero si el liberal no busca el gobierno, como va a limitar el poder del estado...???

No te parece que la manera mas logica de limitar el estatismo y autoritarismo de ciertos gobiernos futuros es mediante el senado y el parlamento. Otra cosa entonces si para cambiar el estado paternalista del bienestar, es necesario llegar al gobierno...¿creamos un partido liberal o modificamos el conservador?

Por que dependiendo de la respuesta, apoyo el sistema frances, o el actual.

Actual mente, el sistema electoral español, tan solo ayuda a los partidos de comunistas, y nacionalistas. Pero si hubiera un partido liberal....tal vez podria ser la manera de conseguir representacion parlamentaria. Si por el contrario aun sabiendo cuales son las politicas economicas y sociales que mas ayudaran a esta sociedad, no vamos a organizarnos nunca...entonces merece mas la pena el sistema frances, en el que los pocos liberales del PP podrian actuar realmente como se debe.

Javiac

No te parece que la manera mas logica de limitar el estatismo y autoritarismo de ciertos gobiernos futuros es mediante el senado y el parlamento.
Otra cosa entonces si para cambiar el estado paternalista del bienestar, es necesario llegar al gobierno...¿creamos un partido liberal o modificamos el conservador?

Javiac

Por que dependiendo de la respuesta, apoyo el sistema frances, o el actual.

Javiac

Actual mente, el sistema electoral español, tan solo ayuda a los partidos de comunistas, y nacionalistas. Pero si hubiera un partido liberal....tal vez podria ser la manera de conseguir representacion parlamentaria.
Si por el contrario aun sabiendo cuales son las politicas economicas y sociales que mas ayudaran a esta sociedad, no vamos a organizarnos nunca...entonces merece mas la pena el sistema frances, en el que los pocos liberales del PP podrian actuar realmente como se debe.

Bastiat

Javiac... si un partido liberal, con un programa de disminución del Estado, de desmantelamiento del estado del bienestar, de dejar reducido al Estado a su mero papel de garante, y esto con muchos interrogantes, de la seguridad, las justicia y la defensa del territorio, tuviera la posibilidad de llegar al gobierno, es decir, de obtener la mayoría en los parlamentos que tienen la legitimación democrática para efectivo hacer ese programa electoral.... estarás conmigo en que eso llevaría aparejado una nula implicación en la labor del gobierno tal y como ahora la vemos porque su labor de gobierno sería sólo la de reducir su trabajo.

Otra cosa sería que la participación política sea necesaria como censores de las actuales políticas socialistas tanto de la derecha como de la izquierda y del gigantismo del estado. Evidentemente que si no hay nadie que defienda éstas políticas nada se puede hacer. Pero el mensaje anterior, en lo relativo a las políticas y lo que te acabo de contar forma parte del camino a recorrer por toda organización política liberal que tenga asumida la participación política dentro de lo que es el ideario liberal. Insisto, la reducción del estado, la limitación del Poder, sea este el que sea.

En cuanto al sistema a elegir, quedando claro que para ello tendría que haber una reforma Constitucional en España en ese sentido y no creo que los partidos mayoritarios estén por la labor, implicaría dar una representación proporcional a nivel Estatal como el caso alemán, o reducir las circunscripciones para elegir un candidato por cada una de ellas a una o dos vueltas, permitiendo de esta manera la posibilidad de presionar sobre el candidato y el que pudieran surgir outsiders debilitando el poder de las elites de los partidos.

Fíjate que para el primer caso, y es que en ello estás en un error, el gran perjudicado por el sistema español es IU que tiene mas votos que CiU y PNV y sin embargo tiene menos diputados. El sistema alemán permitiría que un partido liberal tuviera representación parlamentaria. Pues si IU no quiere cambiarlo... lo harían los grandes?

Por tanto, y respondiendo a tu pregunta... cambiar el PP? Je...

Javiac

No hemos de olvidar, que el partido popular nacio hace dos decadas, de la union de conservadores y liberales; asi q entre sus filas HAY liberales. Otra cosa es que tengan la independencia necesaria para actuar como creen necesario.

En cuanto a lo del PL....si, es cierto que su principal funcion seria la devolver y mantener la capacidad de decision a los individuos. Aumentar la libertad individual.

En cuanto a si el estado debe ser un mero garante....yo, la verdad, no lo comparto. Yo considero que ademas de la defensa, los tribunales y las infraestructuras, el estado puede ayudar en temas como la educacion(cheques escolares) y la sanidad (sanidad concertada) para las rentas mas bajas.

Y en el fondo no nos engañemos, nuestras ideas son buenas, pero hace falta saber venderse. Algo que hacen muy bien los socialistas a pesar de tener ideas mas utopicas e ilogicas. A si que.....si queremos cambiar las cosas, hemos de llegar a entendimientos con las EMPRESAS mediaticas. A estas se les planteara un dilema, por que si bien tienen redactores de izquierda, esto no es por que lo sean, si no por que eso vende. Asi que nosotros podriamos coseguir cuota dentro de los votantes de izquierda, como de derecha. Los socialistas no saben demasiado de economia, pero si que les interesan las libertades sociales (prostitucion, homosexualidad, drogas blandas, eutanasia, aborto, armas, alcohol, tabaco). Los de derechas saben algo mas de economia y eso sera lo que les ofreceremos.

Dentro de estos grupos ninguno estara totalmente contento, pero poco a poco se puede expandir la ideologia liberal. Lo mas importante, ponerse de acuerdo sobre las bases, de un hipotetico, futuro Partido Liberal.

Bastiat

Montar un Partido liberal, a día de hoy, con la tremenda confusión que existe a la hora de definir qué es eso de ser liberal, tiene su miga. Evidentemente debe ser lo primero el definir un consenso entre liberales, pero en mi opinión tan importante como eso o más, es tener claro qué es lo que de verdad importa al liberal, no tanto qué hacer a la hora de estar en el gobierno, que como digo no es la labor de un partido liberal, porque en el momento en el que se tiene la imperiosa necesidad de “hacer algo”, es decir, de hacer políticas caemos en la imperiosa necesidad de gastar el dinero de los contribuyentes conforme a los criterios del poder, nos estamos desviando de la principal labor del liberal, que es… luchar, minimizar al poder.

Es por eso que hablo de que no se busca el gobierno.

Por tanto si hemos de buscar votos hemos de hacerlo desde esa perspectiva, el hacer ver a los ciudadanos lo pernicioso que es que el Estado se entrometa en nuestras vidas. Hablas del caladero de la izquierda puesto que hemos de recoger los votos de las libertades personales… bien, pero no es sólo eso. No se trata de defender ni el aborto ni la eutanasia, ni las drogas, sino de defender la no intromisión del Estado en la vida privada. Por cierto, ni el aborto ni la eutanasia tienen sentido dentro de la trilogía de principios liberales puesto que la vida, el derecho a la vida, no puede estar decidido por nadie, estipulado por nadie y tanto el aborto como la eutanasia son contrarios al derecho a la vida.

Y dices que la derecha entiende más de economía… bueno, en la medida que no afecte a las costumbres morales y religiosas… es decir, hay que dar educación, sanidad, y no meterse con la iglesia o la moral imperante dentro de la derecha. Pero es que el asunto sigue siendo el mismo. El Estado no debe entrometerse ni en la vida religiosa de las personas, y una forma de hacerlo es alentando tanto el aborto, la eutanasia, las drogas, la homosexualidad como el limitar la acción de la Iglesia al impedir distintas formas educativas y provocando o promoviendo morales desde el Estado. Es decir,… el asunto sigue siendo el mismo. No entrometerse en la vida privada de las personas.

En cuanto a la economía, no entrometerse en la vida de las empresas es fundamental… es decir, el asunto sigue siendo el mismo. Reducción del Estado.

La forma de llevarlo a cabo, desde la oposición es defender medidas limitadoras de la acción del Estado (cheque escolar, sanidad mutualizada…). En el gobierno… con el planteamiento que ya comenté… a desmontar lo más posible el Estado. Con los consensos internos que se consideren oportunos pero siempre al albur del objetivo de todo liberal… Limitar el poder del Estado.

Javiac

Pues eso, a seguir debatiendo.....pero si pierde el PP las proximas elecciones, un importantisimo porcentaje de los electores va a demandar que algo cambie! Y nosotros podemos ser la respuesta a sus "plegarias". (pensarlo)

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