2005 Instituto Juan de Mariana
Instituto Juan de Mariana
Reducir tamaño de letra Aumentar tamaño de letra

Comentarios

Portada - Comentarios - Ecologismo, un perjuicio para el campo

12/11/2007 - Alberto Illán Oviedo

Ecologismo, un perjuicio para el campo

Si debemos destacar un sector mimado por nuestras intervencionistas autoridades europeas es el agropecuario. Este comportamiento responde a una mezcla de tradición, peso de ciertas políticas regionales e inercia burocrática, anclada en el concepto de sector estratégico. Hoy por hoy, ni la agricultura representa un porcentaje importante en el PIB europeo, alrededor del 4%; ni los agricultores son un colectivo que represente un importante reservorio de votos para ninguna opción política, el 8%, salvo en ámbitos locales; ni el comercio dejaría de abastecer las necesidades de los europeos a precios más baratos. Sólo una visión autárquica y la simpatía que ciertos sectores sociales tienen por este colectivo agrario explica que año tras año las promesas de reducir las subvenciones al campo se estrellen en el muro regulatorio.

El sector agrícola es un entramado de políticas, ayudas, regulaciones, amiguismos y subvenciones que favorece la ineficacia, donde la rentabilidad de una explotación es probable que radique en la existencia de subvenciones y precios intervenidos y no en saber cuáles son las necesidades de los ciudadanos y cómo satisfacerlas; donde los pillos intentan sacar ganancia a costa de un consumidor que paga precios excesivos y de un contribuyente al que le sangran todos los años para que unos pocos sobrevivan. Un buen ejemplo de ello es el incremento del precio de los cereales, que surge, entre otras causas, a raíz de las políticas medioambientalistas que pretenden buscar un sustituto al petróleo, el naciente sector de los biocombustibles, que por otra parte, está alentado por la política energética de Estados Unidos. Las presiones ecologistas han hecho emerger algo que hace unos años era residual y que, sin ayudas, lo seguiría siendo. La falta relativa de grano, y la imposibilidad de traerlo de terceros países sin pagar aranceles, ha originado un encarecimiento de los precios de los alimentos que empieza a preocupar a los ciudadanos. Paradójicamente, ahora son los propios ecologistas los que ponen en duda la viabilidad de los biocombustibles y su inocuidad para el medio ambiente.

Pese a todo ello, el campo es una fuente de recursos y riqueza aún por explotar en un sistema de mercado. Que cultivos y ganados sean rentables por las ayudas recibidas no quiere decir que sin ellas no haya actividades que no lo puedan ser per se. Aunque es imposible afirmar la rentabilidad de nada si no es en un mercado libre, no estaríamos muy lejos de la realidad si aseguramos que, por poner dos ejemplos muy cercanos, el olivar y el viñedo son cultivos que no necesitan ayudas para poder generar riqueza. La actividad empresarial de viticultores y olivareros ha favorecido un mercado en expansión internacional, controlando incluso buena parte de la cadena comercial y sacando dinero de nichos que otros agricultores ni sueñan. Existen otras actividades que rentabilizan el campo como el turismo rural, que es quizá la que más está creciendo en los últimos años, en algunos casos unido a la actividad cinegética.

Tradicionalmente la caza ha sido una de las fuentes de riqueza principales de los campos españoles. La rica variedad de ecosistemas que tiene España favorece la biodiversidad y la existencia de muchas especies con aprovechamiento cinegético. La buena conservación del coto de caza es esencial para que esta actividad tenga futuro y ello pasa precisamente por algo que los grupos ecologistas piden a gritos, el buen estado del sistema ecológico. Sin embargo, amparándose en ciertos derechos animales y una visión un tanto extraviada del valor de las especies, los grupos ecologistas se han opuesto tajantemente a la caza, pese a que muchos de los terrenos hoy protegidos por las administraciones públicas se hayan originado en cotos públicos y privados y estos se hayan conservado precisamente por la existencia de esta actividad.

La ministra Narbona, uno de los más enconados enemigos del medio ambiente en España, ha anunciado que en un mes se aprobará la Ley del Patrimonio Natural que, en su apartado dedicado a la cinegética, prohíbe de una manera un tanto confusa la munición de plomo en aquellos lugares que formen parte de la Lista del Convenio de Humedales de Importancia Internacional (Red Natura 2000). Los cazadores han puesto el grito en el cielo y anuncian el fin de la caza como sector ya que afectaría a más del 30% del territorio en el que hoy se puede ejercer esta actividad. De hecho, es la caza mayor, la más rentable económicamente, la que corre más peligro ya que todas sus municiones contienen plomo. Algunos cazadores dudan de que las alternativas sean viables y en algunos casos, las consideran peligrosas. Una de las propuestas, los perdigones de acero, a diferencia de los de plomo, rebotan con el riesgo que ello conlleva para cazadores y acompañantes, además de disminuir la vida útil de las armas, encareciendo la actividad.

De nuevo la presión ecologista ha favorecido una política que limita o imposibilita la creación de riqueza, riqueza que en este caso es necesaria para mantener y rentabilizar un terreno que albergue un ecosistema sano. No voy a ser yo quien niegue el envenenamiento por metales pesados, es un hecho más que demostrado y documentado, pero semejante problema puede ser solucionado a través de otros mecanismos que no sean los de limitar la libertad de los ciudadanos. La información machacona, pero no la coacción, pueden facilitar la transición deseada. Lo cierto es que las estrategias ecologistas han demostrado ser especialmente dañinas para el campo, para su conservación y para que se convierta en un recurso generador riqueza.

 

Opinión de los lectores

Ignacio Alvo

Creo que la actual coyuntura de precios altos de los cereales sería una magnífica oportunidad -si hubiera políticos con valentía- para hacer algo que Europa necesita desesperadamente: volver al libre mercado. Ahora se podría terminar con todas las absurdas regulaciones que afectan a la agricultura y que han convertido a los agricultores en cazadores de subvenciones y coleccionistas de trámites burocráticos, en vez de en empresarios. Los agricultores podrían ganarse por fin la vida honradamente ofreciendo un producto que los consumidores demandan y decidir qué cultivar o no y donde, básándose en el único indicador cierto de rentabilidad económica: los precios. A su vez los consumidores se evitarían un montón de impuestos inútiles y la libertad de mercado permitiría que la producción aumentase y los precios se corrigieran sin grandes bandazos. Por si esto fuera poco, una libertad de mercado en productos agrícolas ayudaría más que cualquier donación del 0,7% al desarrollo de los países más pobres de Africa.
Desgraciadamente no creo que los eurócratas decidan suicidarse eliminando de un plumazo su maraña de subvenciones, subsidios, aranceles y prohibiciones. En vez de eso veremos a los agricultores subvencionados para que produzcan poco y las importaciones subvencionadas para que los precios no suban y los consumidores no protesten en época electoral. Y ni siquiera creo que del PP podamos esperar algo de sensatez.

Luis Roca

Estimados Srs., desde que he descubierto el Instituto me he convertido en fiel lector de los artículos publicados por ustedes. Sólo hecho de menos que los artículos se puedan imprimir desde la web, ya que muchos de ellos merecen guardarse.
Gracias.

Fernando

Estoy de acuerdo con la necesidad de acabar con las subvenciones a los agricultores y que sea el mercado el que decida lo que se siembra y limpie el mundo agrícola de caraduras.Ahora, de ahí a que la culpa de todo esto la tengamos los ecologistas....
Deberías de mirar algunas cosas que no son ciertas en tu artículo:
- El viñedo y el olivar no están subvencionados: hay muchas subvenciones para ambos tanto directas como indirectas. Quitelas y verá lo que pasa.
- Los ecologistas estamos en contra del despilfarro energético y por lo tanto de cualquier política que no busque reducirlo. Nunca hemos estado a favor de la producción de energía por medios renovables a costa de lo que sea, porque esa no es la solución. Ninguna persona sensata puede creer que se solucionará el problema energético con energías que si no fuesen subvencionadas no se aplicarían de puro ruinosas.
- La caza no es económicamente tan importante, salvo en casos aislados. Por lo general el beneficio de la misma se queda en muy pocas manos y ni de lejos puede constituir una alternativa a la agricultura en la mayoría del territorio.
-Los ecologistas no nos oponemos tajantemente a la caza, de hecho yo soy cazador.
- Ni de lejos el 30% del territorio en el que se puede cazar es Humedal de importancia Internacional y además la caza mayor en estos espacios no suele existir, salvo tal vez el entorno de Doñana. La prohibición afecta a la caza de acuáticas, actividad prácticamente residual.

No nos eche la culpa de todo a los ecologistas hombre y menos con datos y opiniones tan desacertadas.

Alberto Illán Oviedo

No está en mi ánimo echar la culpa de todos los males del mundo al movimiento ecologista, sería ridículo e inmerecido, pero sí que considero que muchas de sus estrategias, tácticas, políticas, dogmas y actuaciones conllevan líneas políticas de acción que perjudican a una gran mayoría, desde luego, a quienes dicen proteger.

Entrando en cada uno de los puntos que incluye su réplica:

1) El primero es un poco confuso, dice en la primera parte de la frase que el viñedo y el olivar “no están subvencionados” para a continuación, tras los dos puntos, decir que tienen muchas subvenciones directas e indirectas. Entiendo que se ha confundido en el comienzo de su argumentación, pues me invita a pensar que pasaría si estas desaparecieran. Pues mire, no lo sé, pero la intuición me dice desaparecerían las explotaciones que no son rentables, quedando aquellas eficientes y sobre todo, promocionando a aquellos agricultores/empresarios que están dispuestos a arriesgar su dinero para crear riqueza. Las subvenciones y ayudas lo único que sirven es para mantener una serie de empresas ineficientes que desvirtúan todo y perjudican a los consumidores y los contribuyentes.

2) El segundo punto es quizá más confuso aún. Dice que los ecologistas están contra el despilfarro energético y:

“nunca hemos estado a favor de la producción de energía por medios renovables a costa de lo que sea, porque esa no es la solución. Ninguna persona sensata puede creer que se solucionará el problema energético con energías que si no fuesen subvencionadas no se aplicarían de puro ruinosas”.

Curiosa afirmación de un simpatizante de un movimiento que apoya y promueve energías como la solar o la eólica, por poner dos ejemplos, que son sólo rentables porque reciben ayudas en forma de subvenciones por parte del Gobierno. Me gustaría que me precisará donde está su listón “ de a costa de lo que sea” en este asunto. ¿No es de recibo una subvención al olivar pero sí para que sean rentables los molinillos? Si de de verdad creen en la eficiencia energética, creo que se refiere a que la gente haga lo que sea con un mínimo de energía, apoyarían el libre mercado, y no el sistema intervenido que tenemos montado en Europa, de forma que el propio usuario buscaría minimizar sus costes. El problema es que el movimiento ecologista lleva décadas intentando instalar en la sociedad su propio modelo energético, restrictivo y liberticida.

3) Yo no he dicho que la caza sea la actividad estrella del campo, sólo digo que es un actividad a tener en cuenta y que podría traer riqueza a las zonas rurales, sobre todo si va acompañada de otro sector emergente, pero minoritario de momento, como el turismo rural. Que el beneficio de ella se quede en unas pocas manos o en muchas me importa un pimiento, ese es el típico argumento socialista de reparto de la riqueza. Cualquier actividad económica atrae a personas que ven múltiples posibilidades de sacar tajada de tanta actividad. Desde hoteles para los visitantes a restaurantes, pasando por servicios relacionados directamente con la actividad cinegética, y qué se yo que más. O a caso no florecen “pequeños comercios, “ en torno a un Corte Inglés.

4) Yo no digo que ser ecologista y cazador sea incompatible, véase los Delibes, padre e hijo, y hasta protaurino. Pero ahora no me venga con que el movimiento ecologista no ha sido tradicionalmente enemigo de los cazadores. Puedo poner el ejemplo del PETA y sus campañas contra la caza del zorro, pero claro, no sé usted, pero algunos dicen que estos lo que pasa es que son muy extremistas. No hace muchas décadas los ecologistas se daban de leches con los cazadores cuando estos salían a matar “alimañas”, es decir las rapaces, los lobos, los zorros, en fin todo aquello que mataba su forma de vida. En mayor o menor medida, esto sigue pasando, por mucho que haya cazadores como usted.

5) El 30% es un dato que aportan los cazadores. Pero me da lo mismo que sea el 30, el 2 o el 60%. Aquí la cuestión es que se está legislando una medida claramente liberticida y que, dada la naturaleza del Estado, terminará extendiéndose a diferentes ámbitos, siempre por nuestro bien, claro está.

No sé si lo que he escrito es desacertado. Cada uno. como usted ha hecho, lo juzgará en función de sus conocimientos y opiniones, pero su argumentario se me antoja un poco desafortunado y un tanto inconsistente. De cualquier manera, le agradezco mucho su intervención.

Un saludo cordial.

Fernando

Perdone si en el anterior comentario no me he expresado muy bien. Trataré ahora de clarificar algunos de mis argumentos:
- Usted diceen su artículo que el viñedo y el olivar no están subvencionados. Yo digo que eso es falso, porque si que lo están, y que por lo tanto usted se confunde a la hora de ponerlo como ejemplo de rentabilidad.
- Los ecologistas estamos a favor de frenar el consumo energético, para lo que es necesario renunciar a algunas "comodidades" que hemos convertido en "necesidades". La solución no es la generación de más energía, aunque sea por medios "limpios", sino el ahorro y el uso de sistemas más eficientes. Sin duda que se ahorraría si se eliminasen todas las subvenciones y se crearara un mercado libre de verdad. Pero para esto se tendría que calcular muy bien el coste real de la energía nuclear y las centrales térmicas, no sólo el de producción. Me imagino que usted pensará que la polución, la gestión de residuos y el riesgo de accidente no tienen precio, pero si realmente es defensor de un mercado libre creo que esto habrá que valorarlo y cobrárselo a esas energías y a sus consumidores. Todo tiene un precio. Al precio que se pondría el Kw no nos costaría nada ahorrar energía. No creo que esto sea un sistema restrictivo y liberticida, sino un sistema más justo que al actual en el que no se valoran ciertos costes de los medios de producción energéticos en favor del desarrollo insostenible de la economía. Por cierto, la energía eólica no esta subvencionada y es la única rentable de las nuevas renovables, aunque prácticamente no es operativa debido a la incertidumbre en su generación.
- Es de risa pensar que la caza y el turismo rural pueden suponer una alternativa a la agricultura. Las dos cosas juntas en alguna zona de montaña, con tres habitantes y medio, si que ha sustituido a la agricultura o la ganadería. Extrapolar esto al resto del mundo rural es absurdo.
-No me venga ahora confundiendo ecologistas y animalistas. En lugar de fijarse en asociaciones animalistas como PETA, ALA, etc... fíjese en SEO, ADENA, e infinidad de Fundaciones y Asociaciones que son coherentes en sus actuaciones y demandas.
- El uso de "alimañas" para referirse a "depredadores" no es muy adecuado y un poco rancio. La caza debe de compatibilizarse con la conservación del medio y esto incluye a los depredadores, que además en muchos casos son las piezas de caza más codiciadas y rentables. Ningún cazador ni ecologista serio pone en duda que esto debe ser así, pero la realidad es que el colectivo de cazadores está formado en su mayor parte por escopeteros que no tienen ni idea de gestión cinegética y mucho menos de caza. Claro está que los ecologistas nos opondremos totalmente a acciones que impliquen acabar con ciertas especies, poner en peligro el equilibrio ecológico o la sostenibilidad de la explotación del recurso. Es que los que actuan así, ademas de cometer un delito, ponen en peligro lo que supuestamente quieren defender: la caza.
De hecho nunca la caza ha sido tan importante económicamente como ahora, a pesar de que según algunos estamos en manos de lobbys ecologistas que quieren esclavizarnos con sus ideas.
El ejemplo de los Delibes creo que es muy apropiado, le recomiendo que los lea.
- Cuando uno escrinbe algo tiene que contrastar los datos, aunque sólo sea un poco. Yo no puedo decir que el 80% de los españoles son gays y luego escudarme en que son datos que me han dicho otros y que a mi me da igual si son 8 u 80. Me parece que ha querido manipular un poco con cifras de las que la gente no tiene ni idea y nos ha vendido "el fin de la caza como sector" por una medida que prácticamente es anecdótica. Los perdigones de plomo causan un serio problema en los humedales y la sustitución por perdigones de acero no creo que sea una medida liberticida y arbitraria, sino una medida necesaria de la que se habla desde hace años. Que exageración. Dedica un párrafo a vender una moto totalmente averiada.
¿De verdad usted cree que "la presión ecologista ha favorecido una política que limita o imposibilita la creación de riqueza"?
Puesto que veo que no las conoce, le informo de que casi, casi, las ideas ecologistas en lo referente al campo, son iguales que las suyas. Desde hace muchos años, muchos, se pide la desaparición del sistemas de subvenciones actuales de la PAC. También se realizan programas de desarrollo sostenible basados en aunar agricultura, caza y turismo rural.
Al final pensamos igual. ¿Cómo puede decir que los ecologistas somos dañinos para el campo? ¿En qué se basa?
Me parece que sólo busca la descalificación gratuita de un colectivo, aportando una serie de datos que ni se ha tomado la molestia en contrastar y que son falsos. Nos achaca la subida del precio de los cereales, la ruina de los agricultores y del sector cinegético,... ¿Qué más?
Le recomiendo que visite alguna página ecologista tan sesgada como ésta. Encontrará allí lo mismo pero a la inversa: son los "otros" los culpables de todos los males. Cogemos una opinión extravagante, un poco de demagogia por aquí, una manipulación por allá, aquí unos datos falsos y ya tenemos un escrito desacreditando al enemigo, que eso es lo importante.
Quisiera agradecerle la oportunidad que me da de expresar mis "desafortunadas e incosistentes" opiniones y permitir el debate y el contraste de las mismas.
Un saludo.

Alberto Illán Oviedo

Estimado oponente, creo que comete un error de interpretación, o puede que yo no me haya expresado con suficiente claridad, aunque aquellas personas que han leído el texto no han llegado en ningún momento a la misma conclusión que usted. Verá, yo nunca he dicho que la vid y el olivo carezcan de subvenciones, semejante afirmación iría contra la lógica y la verdad. Yo digo:

“Aunque es imposible afirmar la rentabilidad de nada si no es en un mercado libre, no estaríamos muy lejos de la realidad si aseguramos que, por poner dos ejemplos muy cercanos, el olivar y el viñedo son cultivos que no necesitan ayudas para poder generar riqueza”.

No digo que no tengan ayudas, sino que no las necesitan, que no es lo mismo. Así que todo lo argumentado en este sentido por usted parte de su confusión.

En cuanto al segundo punto, no se ofenda, pero eso lo firmaría más de un dictador. Su ejercicio de ingeniería social es más que elocuente. Por mucho que se empeñe el movimiento ecologista, el consumo de energía se va a incrementar. Cada vez somos más y las necesidades son mayores, por muchos sistemas y tecnologías que incrementen la eficiencia de los procesos energéticos, por muchas medidas de ahorros que se terminen instalando en los hábitos o se nos impongan por la fuerza de las multas o los impuestos, el consumo va a más, nunca a menos. ¿Y quién establece lo que es comodidad y no necesidad, usted, el político de turno, los santos varones de Greenpeace, Adena, Acciona, Endesa, el consejo de Ministros, las madres de todos ellos?, ¿quién traza la delgada línea que establece el despilfarro? Tiene usted lo que tiene que tener para decirle a un abuelillo de Teruel o de Soria que no ponga la calefacción a 25ºC cuando fuera hace -10ºC o a un almeriense que apague el aire acondicionado con 40ºC a la sombra. Qué fácil es decir sobre el papel lo que es necesidad y lo que es despilfarro. ¿Es este intercambio de ideas necesario?, no me extrañaría que para muchos de sus colegas este sea un consumo innecesario de energía. Cómo, si no es con un sistema de ingeniería social, se puede establecer los hábitos saludables y sostenibles que pretenden los ecologistas. Se define usted mismo.

No es el primero que lo hace ni desgraciadamente será el último. Usted no sabe lo que yo pienso de nada porque no nos conocemos y, quitando estas líneas, no hemos tenido ninguna conversación. No use sus suposiciones para argumentar absolutamente nada porque sus conclusiones sólo estarán basadas en sus prejuicios, es decir, usted se lo guisa y usted se lo come. Las basuras, los contaminantes son de los que lo han generado, es simple teoría de propiedad, y por supuesto serán sus dueños los que tienen la obligación de deshacerse de ellos y no endosárselos a los que le rodean, porque en ese caso caemos en una agresión. El resto, es economía básica, y sus propuestas van contra toda libertad. Le aconsejo que se pase los viernes por el IJM que en las conferencias se aprende mucho y sobre todo, si va con ánimos se establecen diálogos muy interesantes.

Nunca he planteado la caza como sustituto de la agricultura. De nuevo le sale la vena del ingeniero social. Yo sólo pido que se exploten los recursos del campo bajo el marco del libre mercado. Ya veremos lo que es rentable y lo que no, eso no se puede predecir, ni usted d ni yo, la caza será rentable en algunas partes y las cabras en otras.

Vaya, ahora resulta que tenemos ecologistas pata negra y ecologistas chungos, y claro, usted no está dispuesto que consentir que use los chungos porque le desmonto el chiringuito. Pues que bien, pero en una cosa le doy la razón, todos son coherentes con sus actuaciones y sus demandas, el problema, claro está, es la naturaleza de las demandas y la moralidad de las acciones.

Siento que el término alimañas no le guste, pero desconozco sus gustos en lo referente al lenguaje, pido perdón por adelantado si alguna de mis elecciones no es de su agrado. Su definición de cazador me parece maravillosa, como en el caso de los ecologistas, los tenemos chungos, los que pretenden terminar con todo hijo de vecino que se mueva entre los matojos, y los tenemos fetén, que además de escopeta, portan carné de Greenpeace. Claro, al final serán los que piensan como usted los que pondrán las condiciones de la caza... a toda la nación.

Muchas gracias por las recomendaciones literarias, en el caso del primer Delibes, don Miguel, ya le tenía leído, al segundo no tengo el gusto, pero ya que ha abierto la veda le recomiendo dos lecturas, la primera la Acción Humana de Mises, la segunda Camino de Servidumbre de Hayek y saque sus propias conclusiones.

El dato del 30% lo aportan los cazadores y no tengo porque creer que es falso, aunque para la argumentación básica es irrelevante si la cifra es diferente. Usted se limita a decir que ni de lejos llega a tal superficie, ¿por qué tengo que creerle a usted y no a ellos?, si usted desprecia un dato lo lógico es que tenga una cifra que lo sustituya o ya que estamos en Internet un link a la fuente de su información. En definitiva y por respeto, no debería ir diciendo por ahí que lo que se dice es falso si no aporta pruebas de tal falsedad.

Me pregunta que si de verdad creo que la presión ecologista ha favorecido una política que limita o imposibilita la creación de riqueza. Pues sí, creo que la presión ecologista limita o imposibilita la creación de riqueza: en el campo básicamente con dos medidas, la campaña sin tregua contra los transgénicos que podrían incrementar los rendimientos brutalmente y la difusión de la agricultura ecológica que, siendo minoritaria, cada vez atrae a más snobs y es rentable vía ayudas, precios intervenidos y subvenciones, sin olvidar las campañas continuas que tienen los grupos ecologistas contra los regadíos, el mercado de las aguas, las que organizan contra los productos químicos (pesticidas, fungicidas, abonos) que se aplican en la agricultura digamos más habitual.

Puesto que no me conoce, le aseguro que las ideas ecologistas no tienen que ver nada conmigo. Esa tendencia a poner en mis neuronas determinadas pensamientos (es la seguda vez que lo hace en este texto) es endémica en la gente que critica lo que escribo, me voy a empezar a preocupar, ¿dónde ha escondido los micros?, ¿cuáles son los troyanos que tiene en mi ordenador?, ¿volvemos a 1984?

No se crean tan importantes en este tema, la subida de los cereales tiene más razones, además de las políticas medioambientales basadas en criterios ecologistas, la caza, me remito a lo dicho y de la ruina de los agricultores... ¿he dicho yo algo de la ruina de los agricultores? Me temo que el movimiento ecologista se descalifica por sí solo, no puedo en este punto dejar de recordar el pez de tres ojos de Garoña que denunció Ecologistas en Acción, ¿o esos son de los chungos?. Mire, el alarmismo y la mentira, siempre por un bien superior claro está, forma parte de la naturaleza del movimiento ecologista, si tiene fe en esta no tan nueva religión, allá usted. No me venga dando lecciones de moral que me entra la risa.

Un saludo cordial.

Fernando

Hola de nuevo.
Me gustaría que me aclarase algunos puntos confusos para mí:
- ¿Se debe o no repercutir en el precio de la energía los costes ambientales de su generación?¿Va esto en contra de la libertad?
- ¿Estar en manga corta en invierno y con chaqueta en verano, debido a la climatización; sería un despilfarro? El ejemplo del abuelillo es un poquito demagógico y yo le dejaría que pusiese la temperatura como quisiese, sin ejecutarlo (cual dictadorzuelo maoista) por ello.
-¿"El marco del libre mercado" en el campo incluye la eliminación de las normativas protectoras del medio ambiente?
Efectivamente si que existen ecologistas pata negra y ecologistas que no saben ni de lo que hablan. Creo que esto también pasa en el resto de ámbitos y oficios de la vida. No voy a poner ejemplos.
El uso de aquellas opiniones o datos erronéos que salen de ciertos colectivos, o de personas que identificamos con ciertos colectivos, no puede servir para descalificar a ese colectivo en su conjunto de por vida. ¿No cree que esto debe de ser así? Vuelve a ser un tanto demagógico con lo de los peces de tres ojos, sobre todo porque ningún grupo ecologista ha dicho que se haya encontrado un pez de estas características en ese pantano. Vuelve a manipular las cosas, señor Illán. Y a mentir. ¿Debo yo desacreditar al conjunto de los ingenieros agronomos o el IJM porque usted dice cosas que no son ciertas?
Tenía entendido que cuando uno se dedica a escribir algo y a publicarlo debe de contrastar su información y no cometer errores de bulto. Tenga cuidado que cualquier día le dicen los cazadores que han cazado un elefante volador creado por los ecologistas para arruinar las cosechas de los agricultores y va usted y lo pone aquí tan campante. Luego si le critican, porque en realidad cazaron una paloma, no les pida a los que le corrigen que aporten pruebas de que la paloma no era un elefante volador.
Lo del 30% es una mentira como una casa.Admítalo hombre. En cuanto al fondo del asunto, sigo sin comprender como se pone así porque prohíban los perdigones de plomo en las zonas húmedas.¿También es liberticida, por ejemplo, que prohíban usar el amianto en construcción?¿O que no me dejen circular con mi todoterreno a 140 por una calle peatonal? No entiendo como puede considerar que esto es "limitar la libertad de los ciudadanos". Claramente son medidas que tienden a regular una actividad para reducir su incidencia negativa sobre los demás. Me imagino que usted cree en el Estado de Derecho. ¿O sólo cree en el libre mercado?Igual ahora resulta que es un anarquista del libre mercado.
No se si habrá escrito algo sobre los trasgénicos, me gustaría conocer sus opiniones sobre este interesante tema. No creo que argumente en su favor que son la solución al hambre en el mundo, o que son buenos para el medio ambiente porque se ahorra la utilización de medios químicos, etc... Seguro que es más original.
No pretendo darle lecciones de moral, aunque quizás de coherencia y documentación si le vendrían bien unas cuantas, que tampoco pretendo darle yo.
No se ponga conspiranoico, que eso le une aún más a los ecologistas que siempre están pensando que los "otros" les espían para hacerles la vida imposible.
Voy a hacerle caso y me voy a leer los libros que me recomienda. Seguro que son interesantísimos. En serio que me los voy a leer, eh. Al IJM, es que me pilla un poco lejos, que si no tambiém iría a aprender un poco de economía.
¡¡A lo mejor usted es un ecologista furibundo encerrado en un "libremercadista" y a mi me pasa al revés!!
Nunca se sabe.
Un saludo

Alberto Illán Oviedo

Contestando a sus preguntas:


1) ¿Se debe o no repercutir en el precio de la energía los costes ambientales de su generación?¿Va esto en contra de la libertad?:

Le vuelvo a responder con el concepto de propiedad. Los que generan la energía no sólo producen ésta sino una serie de subproductos que en algunos casos son contaminantes y peligrosos. Es su deber y obligación, y formaría parte del proceso productivo, evitar que estos puedan dañar a personas y propiedades pues en tal caso estaríamos ante una agresión. En un mercado libre estos costes se considerarían en el precio final de la energía, el problema es que este precio es una decisión política, no una consecuencia del mercado.

2) ¿Estar en manga corta en invierno y con chaqueta en verano, debido a la climatización; sería un despilfarro?.

Si demagogias, para mi este comportamiento responde a una actitud en el que el “despilfarrador” no considera la energía como un gasto que debe optimizar. Cada uno tendrá sus razones, pero piense que en todo este tema subyace la idea de que el gasto de energía es malo por sí mismo y esto responde a criterios medioambientalistas (las fuentes de energía son limitadas, el uso de la energía es contaminante salvo algunas pocas excepciones, se debe restringir el uso, etc. todo ello convenientemente justificado).

3) -¿"El marco del libre mercado" en el campo incluye la eliminación de las normativas protectoras del medio ambiente?

Sí, en tanto estas atenten contra la propiedad y la libertad. La protección medioambiental se ha diseñado casi siempre desde un punto de vista conservacionista y esto sólo ha sido efectivo en tanto la riqueza del entorno ha permitido que no se “destruya” el territorio que se quiere conservar. La generación de riqueza es esencial para proteger el medio ambiente y no al revés. La economía no es un juego de suma cero como se pretende desde los sistemas socialistas, incluido el ecologismo y este es el gran error de base sobre el que se construye todo un sistema ineficiente.

En cuanto al pez mutante de Garoña:

http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/2002/09/26/52240.php
http://www.elmundo.es/elmundo/2002/09/27/ciencia/1033144110.html
http://www.libertaddigital.com:83/php3/noticia.php3?fecha_edi_on=2003-11-12&num_edi_on=1271&cpn=1276206985&seccion=SOC_D

Sería conveniente que antes de llamar a alguien mentiroso se documentará un poco más, aunque sólo sea por respeto. Sigue sin aportar datos sobre lo del 30% y yo, sigo sin creerle.

Vuelvo a mi artículo, no puedo negar los efectos de la contaminación y el envenenamiento por metales pesados, pero sí que puedo poner en duda que sus efectos sean tan sumamente letales como para que se legisle de tal manera. Entre 1914 y 1918 y entre 1939 y 1945 se libraron en Europa las dos guerras mundiales, durante ellas se desataron localmente lluvias de destrucción en formas de bombas, gases y otros males que se derramaron en la tierra y en las aguas por toneladas. Los efectos fueron horribles, zonas como las Ardenas o el Somme quedaron calcinadas y envenenadas, pero unos años después de los conflictos, los ecosistemas habían recuperado parte de su esplendor, no hay noticias sobre mutantes y malformaciones endémicas, no digo que no las hubiera, sino que no eran un problema local importante. Así, no es necesario legislar para conseguir algo que por otros medios se podría haber conseguido. Correr a 140 en una calle peatonal es, si hay gente, una agresión hacia las personas y por tanto atenta contra las vidas de ellas. Usar el amianto, una vez que se reconoce su peligro para la salud de los ciudadanos, también es poner en peligro la vida de las personas.

No confunda la regulación de las actividades, a la que se puede llegar por consenso sin necesidad de meter a los políticos, con las legislaciones que suponen un atentado hacia la libertad y la propiedad. Y creo que es la primera vez que me llaman anarcocapitalista. Esto empieza a preocuparme...

En cuanto a transgénicos:

http://www.liberalismo.org/articulo/164/29/
http://www.liberalismo.org/articulo/171/29/
http://www.liberalismo.org/articulo/172/29/
http://www.juandemariana.org/comentario/753/transgenico/malo/

Repito, perjudican al desarrollo del campo, no digo que sean la solución de nada. Le veo muy insistente en encontrar la utopía. Lo que sí que observo es que no capta la ironía, así que yo soy conspiranoico, pues vale. Por último me dedica los epítomes de incoherente e indocumentado, en fin, yo también le quiero.

Ha sido todo un placer discutir con usted, que disfrute la lectura y siento que no pueda acudir al IJM.

Un saludo.

Fernando

Hola de nuevo y por última vez.
Humedales:
Porcentaje:0.56%

Ya que insiste le doy los datos:
- Humedales de importancia internacional (si no he sumado mal)= 281.768 Has ( Fuente: http://www.ramsar.org/sitelist.doc)
-Territorio nacional= 504.645 Km2 (Fuente: wikipedia)

Porcentaje: (281768*100)/50464500=0.56%

Debería saber que a los cazadores no hay que hacerles caso cuando hablan de números. Si te dicen que han matado treinta perdices a lo sumo habrán abatido tres. Comprobar esos datos me ha costado unos diez minutos.

En lo del pez sigo diciendo que usted miente. En todo caso se hablaba de un pez de grandes dimensiones, nunca nadie, salvo algunos graciosillos, dijeron lo de los tres ojos como usted menciona en su artículo. Repito que el hecho de que si alguna vez se han empleado medios poco serios para captar la atención de la gente sobre un problema, o se han emitido opiniones erróneas sobre algún tema por un miembro de una organización ecologista no puede servir para descalificar al colectivo entero de por vida. Habrá cosas en las que se tenga razón y otras en las que no, pero ecologista=malo, equivocado y alarmista, creo que es sólo una postura ideológica de moda un tanto irresponsable.

Además está mal criticar el alarmismo de los ecologistas cuando uno mismo es un alarmista de mucho cuidado. Le recuerdo que usted dijo esto, además apoyado en datos falsos: "Los cazadores han puesto el grito en el cielo y anuncian el fin de la caza como sector". Si eso no es alarmismo... Actuando como usted debería decir que el IJM, los defensores del libre mercado, los agrónomos, se descalifican por sí solos con estas afirmaciones y después hacer un artículo con el título: "Los agrónomos y el IJM, un perjuicio para las zonas húmedas"

Igual que el amianto, el plomo es un contaminante y un peligro demostrado para el hombre, sigo sin comprender porque tanto empeño en considerar un liberticidio una medidad dirigida a protegernos del mismo. Ojo que sólo se trata de sustituir los perdigones de plomo por otro material que no tenga estos efectos adversos y sólo en las zonas húmedas. Me parece que usted manipula este asunto sólo para atacar a los ecologistas y a Narbona. No sabrá que en la Comunidad de Madrid ya se aplica este tipo de normativa....
He leído alguno de sus otros escritos que hay por aquí y vuelvo a avisarle del ecologista que tiene en su interior. Quitando el dogmatismo, rayano en el fanatismo, por el "libre mercado", sus tesis, sobre asuntos como el agua y las subvenciones en general, las suscribiría el ecologista más radical de Greenpeace o de Ecologistas en Acción. ¡¡No se reprima más y alístese en el barco verde!!

Ha sido un placer.
Un saludo

Fco. Moreno

Fernando, según redacción del artículo 62, apartado J, del proyecto de Ley del Patrimonio natural y biodiversidad: «Se prohibe la tenencia y el uso de munición que contenga plomo durante el ejercicio de la caza y el tiro deportivo, cuando estas actividades se ejerzan en zonas húmedas incluidas en la Lista del Convenio relativo a Humedales de Importancia Internacional, en las de la Red Natura 2000 y en las incluidas en espacios naturales protegidos».

No está nada clara su redacción, tal y como nos dice Alberto en su comentario. Caben, pues, dos interpretaciones:

A) que se incluyan exclusivamente los humedales de Ramsar (en la actualidad, nuestro país aporta a la Lista de Ramsar 49 espacios húmedos, con una superficie cercana a las 170.000 hectáreas) los humedales de la Red Natura 2000 y los humedales de los espacios naturales: en ese caso alcanzaría la prohibición al referido 0,56% de la superficie.

B) que se incluyan los humedales de Ramsar, todo el espacio protegido de la red Natura 2000 y todos los espacios naturales protegidos, por lo que la superficie llegaría ampliamente al 30% (tal vez más).

No es cuestión de que los cazadores mientan, sino de cómo se interprete una legislación excesivamente invasiva que paraliza cualquier actividad humana sobre un superficie terrestre y de zonas marinas que cuando impone o prohibe se refiere, en términos generales, a más de un cuarto de la superficie nacional (y no tanto a los reducidos espacios de los humedales).

FYI: España ha sido con mucho, de todos los países europeos de mayor extensión, el que más espacio ha ofrecido a la Red Natura 2000 (casi un 25% de toda su superficie, siendo la media de la Europa de los 15 de un 8% aprox.), excediéndose con mucho, incluso, de las recomendaciones de la propia Directiva de Hábitats (moderarse a partir del 5%) y de la última cumbre de Biodiversidad de la ONU reunida en 2006 en Curitiba que recomendaba proteger, como mucho, un 10%.

O estoy cegado por mi “ecologifobia” (nada tengo contra los ecólogos honrados y sensatos) o esta legislación es pasarse muchos pueblos y suponer un perjuicio para el desarrollo de las gentes y propietarios que viven del campo y, en general, un frenazo histérico a nuestro progreso.

amparo

enhorabuena por el artículo

© 2005-2008. Instituto Juan de Mariana. Todos los derechos reservados.