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Portada - Comentarios - Libertad de odio

14/11/2007 - María Blanco

Libertad de odio

La pasada semana, un comunicado referente al fallo del Tribunal Constitucional declaró que si bien sigue siendo delito la difusión de ideas o doctrinas tendentes a justificar un delito de genocidio, o que pretendan la rehabilitación de regímenes o instituciones que amparen prácticas generadoras de los mismos, no lo es la difusión de ideas que nieguen el genocidio.

La filtración sobre la sentencia viene a cuento por el juicio contra Pedro Varela, cabeza visible durante años de la CEDADE, organización pro-nazi, y propietario de la librería Europa, y su condena por "apología del genocidio e incitación a la discriminación, al odio y la violencia raciales".

El personaje en cuestión no tiene desperdicio. Tal y como se relata en la entrevista que le hicieron en el 2006 y que se publica en la página pro-nazi Stormfront, en 1980 recibió financiación de Arabia Saudí por la edición de obras antijudías y antisionistas en árabe y castellano. También organizó un homenaje público a Hitler con ocasión del aniversario de su nacimiento en el Palacio de Congresos de Madrid.

El comunicado deja insatisfechos a todos. Los judíos y simpatizantes consideran que negar el Holocausto debería ser penado por la ley debido a que normalmente va asociado a actitudes y conductas criminales contra ellos. La historia habla por sí sola. La persecución y los pogroms habituales desde el siglo XIV, la prohibición de tener propiedad privada, lo que les relegó a las tareas bancarias y financieras, son ejemplos groseros de la persecución histórica a que han sido sometidos.

Los grupos nazis en parte están encantados, pero consideran querrían tener más libertad para difundir sus mensajes. Como si la idea de que su rechazo a la inmigración nos hiciera olvidar qué tipo de gente hay detrás de una esvástica: o un tonto útil o un racista pro-nazi. La negación del Holocausto es un intento de restar importancia a un drama histórico de verdadera importancia, es negar una realidad. Predicar el odio a los judíos o a cualquier otra raza o religión y justificar su matanza es un síntoma del tipo de persona que uno es: una persona que no considera el derecho a la vida como el más sagrado, que no respeta la libertad de culto y pensamiento, y que en cierra odio en su interior. Lo peor.

Es llamativo que en la citada entrevista se afirme sobre Pedro Varela que, por su carácter, jamás habría cometido ni aplaudido un crimen semejante ni habría incitado a nadie a odiar a nadie. Y a continuación se describe su misión vital: desenmascarar al lobby judío como el gran conspirador mundial que se está haciendo con el poder planetario a costa de la destrucción de los demás pueblos, culturas y naciones. No se me escapa que la trampa de cualquier teoría de la conspiración es que al ser secreta por definición, la conspiración no se puede demostrar, es cuestión de fe, en este caso fe en una falacia que ha llevado al intento de exterminio de un pueblo por razón de su raza y religión.

Ahora bien, por mucho asco que me produzcan las tesis nazis, muy peligrosas que me parezcan y muy pro-Israel que me sienta, esta sentencia, y el tema en general, cuestionan la libertad de expresión. Uno puede pensar lo que quiera pero no puede difundir sus ideas si son nazis. Esa es la idea. Como si el odio llevara necesariamente implícita la acción o te hiciera cómplice. No sólo creo que negar el Holocausto no debe ser un delito, también creo que expresar tu admiración por un asesino de masas, por un ser despreciable, por la peor persona del mundo, no debe ser tipificado como delito.

Pero este tema convoca otro problema recurrente en nuestra sociedad.

Una vez definido mi criterio sobre la libertad de expresión la pregunta que surge de forma inmediata es ¿y qué hacemos con los nazis? ¿Vamos a dejar que campen por sus respetos haciendo propaganda de tal atrocidad? ¿Vamos a darles la oportunidad de convencer a nuestros adolescentes o a cualquiera como hicieron con el propio Varela cuando tenía 17 años? No. Rotundamente no. Pero hay otras vías. Lo que pasa es que no son tan cómodas como el recurso a la ley, al Estado paternal, al nanny state.

¿No le gustan los nazis? Boicotéelos. No les admita en sus tiendas, no les venda sus productos, no compre los suyos, no les contrate, no le venda un piso, no les alquile el Palacio de Congresos, no les conceda un préstamo, no les salude en la escalera... tome posiciones. Manifieste su descontento, hágase responsable de su desprecio hacia los nazis. Hágalo a pesar de las posibles represalias.

Es la sociedad civil, individuo a individuo, quien debería echar a los nazis con su actitud. Refugiarse en las faldas legales del Estado dañando para ello la libertad de expresión es un acto de cobardía. Hay que denunciar los actos delictivos, no las opiniones o la expresión de las mismas por mucho que nos aborrezcan. Incluso me parece una buena idea crear asociaciones voluntarias de ciudadanos financiadas por los vecinos para evitar el asentamiento de nazis en los barrios de manera legal y sin lesionar la libertad de nadie, o patrullas ciudadanas armadas para la vigilancia y defensa ante las agresiones y represalias de estos grupos. Organización civil.

 

Opinión de los lectores

Gustavo Sosa

Creo que te estás saltando otro problema moral, y es el del derecho de cualquiera a ser un idiota.

Por más idiota que te parezca una persona, debes tolerarla. Seguramente no darle una cama en tu casa, pero sí venderle leche y pan.

Piensa que los liberales somos una minoría y que los socialistas (la mayoría de la población) nos consideran idiotas nocivos para la sociedad.

Si discriminar o acosar a aquellos que consideramos idiotas estuviera bien, seguro que los liberales desapareceriamos antes que los nazis. Máxime considerando que el antisionismo todavía es rampante en nuestra sociedad, por lo que ellos tendrían mucho apoyo.

Por la misma razón, si se promueve una cultura y hasta leyes anti-idiota, los judíos podrían desaparecer antes que nosotros. Mientras tanto, los nazis y los socialistas seguirían tan campantes.

snipfer

Por cierto, que la página a la que enlazas, stormfront, tiene un banner de Ron Paul abajo. Y con lo que os molaba a los ancaps. ¡Je!

Maria Blanco

Snipfer, y muchos comunistas tienen poster de Jesucristo.No seas malo, que no tiene nada que ver :P
Gustavo, que cada cual boicotee a quien le parezca ¿no?

zuppi

Sinceramente, creo que nunca puede ser un delito opinar sino actuar.
Y también creo que permitir publicar el pensamiento de toda esa gentuza es la mejor manera de que todo el mundo sepa las memeces que defienden y se puedan rebatir tranquilamente.
http://vidrierairrespetuosa.blogspot.com

Stewie Griffin

Los nazis pidiendo donativos para Ron Paul???? Esto me recuerda al capitulo de South Park en el que el KKK pedia el cambio de la bandera del pueblo (que representaba a unos blancos colgando a un negro) para que la gente hiciera lo contrario de lo mucho que los odia. ¿Psicología invertida?

Estoy de acuerdo los idiotas no son un gran problema, el problema son los idiotas con poder.

Radix

La idiotez a menudo el tiempo cura. En respuesta a Gustavo Sosa, nada impide volver a saludar al vecino cuando se haya curado de su idiotez, pero yo no "debo" tolerar a nadie. Tolerancia mal entendida es obligar a ser tolerante. María Blanco ha hecho unas propuestas muy pacíficas que inciden sobre la responsabilidad individual, y le doy mi aprobación.

A los adolescentes no hay que protegerlos, hay que educarlos. La educación, responsabilidad tan a menudo eludida (y traspasada al Estado).

jcha

Qué diría Stuart Mill sobre esto? O por citar a alguien más cercano, qué opinión tendría Isaiah Berlin? Es muy complicado fijar un límite a la tolerancia, cuando la libre expresión compromete la imagen , intimidad o el honor, no ya de los que perecieron en el holocausto, y así consta, sino de los supervivientes y familiares que puedan sentirse gravemente atacados por el negacionismo. Soy de los que no creen en prohibiciones previas, pero si en la acción judicial de persecución de tales actitudes. La libertad está a disposición de cualquiera para hacer lo que estime conveniente. La norma puede señalar una sanción ante la eventual comisión de un delito (lo que no impide su comisión), o simplemente, plantear facultades para que los individuos ejerzan sus derechos y pidan resoluciones favorables. Un judío debe poder reclamar ante los tribunales un castigo para el negacionista. Esto no quiere decir que el legislador deba adoptar una solución a la francesa. Dejemos que cada cual actúe, y pidamos responsabilidades. Esa es la Libertad negativa de Berlin, esa es la tolerancia de Mill.
Saludos!

Maria Blanco

Me parece que no me resulta nada cercano ese concepto ni de libertad ni de tolerancia. Me suena a falsa libertad lo de no prohibir a priori pero llevar a los tribunales la opinión una vez expresada. Negar un hecho no es atacar... ¿dónde vamos a llegar?

jcha

Libertad negativa es ausencia de coacción en el ejercicio de la misma. Yo no juzgo, pero reconozco el derecho de cualquiera a buscar amparo ante lo que pueda considerar un atentado contra su persona. No creo en sancionar la libre expresión, pero si veo necesaria la resolución heterocompositiva de los conflictos a través de órganos jurisdiccionales. Comparto tu postura, porque estimo conveniente que la tolerancia en cuanto a la libertad de expresión sea absoluta, al estilo de Mill, pero asumo el eventual conflicto así como el derecho a actuar. Será el juez quien resuelva; cómo si no podrían solucionarse los conflictos intersubjetivos?
Saludos

Carlos

Jcha, si tiene que haber un limite a la libertad de expresion este seria la amenaza.
Mientras no se lanzen amenazas (directas o indirectas) de inicio de uso de la fuerza no debe haber problema.
Si un tema no es de tu agrado, simplemente no lo leas. Pero no lo censures porque no se ajuste a una serie de valores personales propios.
Insultar a personas de ser causantes o responsables de determinados actos o situaciones lo que deberia provocar en la sociedad es un sano debate.
Investigaciones para comprobar las acusaciones, chequear y verificar diversas teorias alternativas todo con el objetivo de hallar la verdad y mejorar constantemente nuestro conocimiento de la realidad, de la historia, de lo que ha pasado y de lo que esta pasando.
Cerrarse a siquiera analizar ideas nuevas, contrarias a puntos de vista actuales es contrario al conocimiento y una autopista a la ignorancia.

Escepticus

Soy de la idea de que es preciso eliminar/derogar la mayor parte de las leyes vigentes en este pais que lo único que producen es confusión e indefension.
La verdera libertad consiste en permitir a todo el mundo ejercer sus convicciones como considere conveniente, siempre y cuando no vulnere los derechos del projimo.
"Por consiguiente" considero que tiene el mismo derecho a existir un grupo pro-etarra que un grupo pro-nazi que un grupo pro-sardinas del cantábrico. En el momento que empezamos a delimitar, a poner coto a los derechos de unos frente a los otros, a decir publicamente "estos son buenos y estos son malos" ya estamos pervirtiendo la auténtica libertad.
Debe ser la propia sociedad quien, al igual que puede hacer con una pelicula, decida si merece la pena o no apoyar o despreciar esta o aquella proposición, pero sin injerencias desde los estamentos oficiales que impidan un libre ejercicio de la libertad.

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