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Portada - Comentarios - El giro a la izquierda del PP naufraga en la pugna ideológica

28/11/2007 - Manuel Llamas

El giro a la izquierda del PP naufraga en la pugna ideológica

Resulta vergonzoso, cuando no menos hipócrita, el hecho de que un partido que se define a sí mismo como liberal adopte y defienda tesis propias del ideario socialista, tal y como viene demostrando últimamente la elite del PP. Los líderes políticos de este partido conservador y de centro, que no liberal, adolecen de una enfermedad ideológica de difícil solución, a la vista de lo que demuestran a diario con sus declaraciones y propuestas electorales. El mal en cuestión es propio de los acomplejados, cuyas causas radican en la existencia de cobardía y, peor aún, ignorancia o carencia de ideas propias.

No nos engañemos, y mucho menos permitamos que nos engañen. España carece de un partido que, ni siquiera remotamente, se aproxime a lo que correctamente, tanto desde un punto de vista teórico como histórico, debe entenderse por liberalismo. Por ello, resulta humillante escuchar por boca de Rajoy la defensa del citado ideario, pues, en sus manos, sufre una deformación tal que apenas logran diferenciarse tenues matices de color respecto al pensamiento que propugna el PSOE.

La dinámica mantenida por el PP acaricia sin rubor los presupuestos socialistas. El giro al centro iniciado por Aznar se ha transformado, en realidad, en un giro a la izquierda que, sin duda, resultará contraproducente para los intereses electorales de la citada formación. Y es que por esa senda poco pueden hacer, puesto que sus medidas económicas y sociales casi siempre se verán superadas y mejoradas, en la práctica, por sus auténticos y verdaderos detentadores, los socialistas, quienes, al menos, conservan una cierta coherencia programática en base a sus presupuestos dogmáticos.

Tan sólo es necesario observar las principales líneas de actuación que, recientemente, han anunciado de cara a las próximas elecciones generales. De los doce ejes programáticos diseñados tan inteligentemente por la cúpula popular, tan sólo una medida podría adscribirse a algo someramente cercano al liberalismo. Me refiero a la rebaja fiscal en el IRPF destinada a los mileuristas. Según Rajoy, "la economía será una prioridad básica" para el PP y, sin embargo, se contenta con ofrecer tenues reducciones tributarias para las rentas bajas o las pequeñas empresas. De hecho, no se arruga a la hora de defender un tratamiento fiscal diferenciado en función del sexo de los individuos, mediante el uso de la controvertida (y del todo socialista) discriminación positiva a favor del colectivo femenino.

Además, se vanagloria de que fueron ellos los que aprobaron la subvención de 100 euros a las madres que trabajan fuera de casa. ¡Toda una alternativa, sí señor! ¡Qué valentía liberal, qué osadía la del señor Rajoy! En esta misma línea, aboga por la conciliación familiar y, para ello, apuesta por prolongar el permiso de maternidad y paternidad, ni más ni menos, en aras de una "sociedad más igualitaria". ¿No les suena de algo? Con ello, pretende convertir a España en una de las cinco economías más avanzadas del mundo.

¿Cómo? Reformando la Ley General Presupuestaria y la Ley de Estabilidad Presupuestaria (las limitaciones macroeconómicas ya nos vienen impuestas desde Bruselas); invirtiendo en capital humano y tecnológico (mediante más gasto público, ¿me equivoco?); impulsando una nueva política energética, pero cuidándose mucho de referirse a la tan denostada energía nuclear; aprobando una Ley de Unidad de Mercado, sin citar la necesaria reducción de la burocracia; y, por supuesto, desarrollando planes para sectores como la agricultura, la ganadería o la pesca, pero sin reducción alguna de las ingentes ayudas públicas que reciben tales colectivos.

Llegados a este punto, poco cabe decir del resto de propuestas populares o, más bien, populistas, como la pretensión de alcanzar el pleno empleo, aunque sin citar cómo. Esto mismo también lo persigue el PSOE, y hasta IU y ERC si me apura señor Rajoy. Temas como la inmigración, la política exterior, el terrorismo o la unidad de España ya son conocidos por todos, y reiterados hasta la saciedad por la elite popular.

Mención especial merece, sin embargo, la intención de "aumentar el bienestar social" mediante la subida de las pensiones (públicas) y una nueva Ley Integral de Apoyo a la Familia, sustentada a cargo del erario público, como no puede ser de otra manera. Y por último, sin duda, el colofón del ideario popular: la defensa de Medio Ambiente, a través de una Ley Integral de Lucha contra el Cambio Climático y un Plan de Ahorro y Eficiencia Energética. A liberales, desde luego, no les gana nadie, no señor...

Tras esta retahíla de voluntarismo y buenas intenciones, sostenido mediante un discurso plagado de corrección política y progresismo económico, y una vez comprobada la veracidad de la tesis expuesta al inicio de este artículo, tan sólo me cabe decirle, señor Rajoy, que respeto, pero no comparto su ideario, al igual que me ocurre con el PSOE, y que, por coherencia ideológica y discursiva, deje al menos de vilipendiar y menospreciar el término liberalismo.

 

Opinión de los lectores

Ignacio Alvo

Me temo que tienes más razón que un santo. Es posible que Rajoy sí que tenga convicciones liberales, pero deben ser tan íntimas, que ni siquiera sus colaboradores más cercanos se las conocen. Por eso es tan importante la labor que realiza el Instituto, porque en medio de la mediocridad socialdemócrata que impera en todos los partidos hace falta luz y cordura para denunciar sin complejos las incoherencias del pensamiento dominante. La esperanza no está hoy en los políticos -con la posible excepción de Esperanza Aguirre- sino en la sociedad.

Bastiat

ejem.....

No quiero decir nada mas, pero más parece que IU con sus ¿cinco? diputados tienen más futuro que los liberales con sus........ ¿cuantos liberales hay en el parlamento?

Israelem

Tienes toda la razón, el PP tiene varios problemas. Hay muchos topos, tipo Gallardón y también, como dice Federico Jiménez Losantos, es que son MARICOMPLEJINES, lo pongo con mayúsculas, para que se vea claro.

Como dice Ignacio Alvo, hay liberales, incluso Rajoy seguro que tiene convicciones más o menos liberales, pero en vez de ser valientes y defender lo creen, prefieren pedir perdón por existir.

Radix

El término “liberal” es una meretriz, senil y ajada, dispuesta a ir del brazo de cualquier fulano. Liberal, del mismo origen etimológico que “libertad”, otra puta. Lo mismo dicen que es suya los seguidores del Che Guevara que los de Ludwig von Mises.

Quizás los que creemos en un mercado no intervenido (casi escribo “libre” mercado) deberíamos elegir otra nomenclatura.

Pedro

Hola, Manuel.
Me temo que te voy a dar la fórmula, aunque por darla una vez con motivo de otro artículo casi me sacan a boinazos (Precisamente por un artículo tuyo, muy consecuente, pero que a los nacionalistas españoles "no gustó").
El liberalismo, como idea, como concepto, e incluso como palabra, ha sido secuestrada por el nacionalismo español. Yo no tengo nada contra ninguna nación. Es más, te aseguro que soy patriota vasco, pero me parece lamentable el secuestro de la conciencia liberal por el nacionalismo, y por los nacionalistas correspondientes. Fíjate hasta qué punto lo nacional contamina la idea liberal que en Euskadi, por paradójica reacción, está pasando lo mismo. Para diferenciarse del PP (presunto liberal) y de Unión del Pueblo Navarro (aún más presunta) el PNV se ha convertido ya, de hecho, en un partido socialista. La de mi país es una de las sociedades más intervenidas de la tierra. Aquí dices que eres liberal y contestan que eres un facha. Lo cual dice mucho de la enorme ignorancia de la gente, pero también de la profunda falsedad ideológica del liberalismo español: siempre preocupado por su patria pero muy poco por la verdadera libertad.
Me despido antes de que arrecien los boinazos. Me interesan tus artículos y me parecen consecuentes con el verdadero liberalismo.
Un abrazo desde la patria de Bastiat, aquel que quiso derribar la frontera del Bidasoa (como dejó escrito, de forma tan divertida, hablando de los vascos de un lado y de otro de esta estúpida frontera).
Pedro.

Pablo

Desde luego que no se pretenda, que un partido proponga toda la doctrina liberal, haciendo tabla rasa y de repente, porque ese partido jamás tendrá futuro. Estoy de acuerdo con lo hecho por el PP, sólo actuando poco a poco irá calando la idea liberal en España. Lo demás... es pasarse.

Bastiat

Pedro, rico, que a Bastiat le parecían estúpidas TODAS la fronteras.

Jubal

Pablo: lamento tener que discrepar. Es justamente todo lo contrario. La doctrina que ha cuajado en la sociedad a base de pequeños avances en un proceso gradual de muchas décadas ha sido, precisamente, la socialista. Evidentemente, este proceso no se ha circunscrito a esta provincia del imperio que llamamos España, sino que ha sido un proceso generalizado en todo el mundo occidental, antes civilizado. No en vano, en Gran Bretaña la socialdemocracia tiene sus raíces en el socialismo fabianista. El término "fabianista" proviene del general romano Quinto Fabio Máximo, que propugnó el uso de tácticas tan poco romanas para enfrentarse a la invasión de Aníbal como el acoso y el desgaste gradual en lugar de las clásicas batallas frente a frente y "todo o nada" que el sentido del honor romano requería. Al elegir este nombre, los socialistas británicos de finales del siglo XIX quisieron poner énfasis en su rechazo a los métodos revolucionarios y la adopción de la reforma continua y gradual. Su estrategia ha funcionado de maravilla y así hemos llegado a un punto en el que en España, por ejemplo, la mal llamada "solidaridad" es una "virtud" institucionalizada, que el Estado crea, administra e impone, en lugar de una opción particular, que las personas civilizadas eligen voluntariamente motivados por sus convicciones y su sentido de la responsabilidad. O, más en general, el mundo se ha transformado en la finca particular de una oligarquía cleptocrática que disfruta de los réditos de un régimen absolutista que podríamos caracterizar como una Tiranía de las Buenas Intenciones (cuyos métodos nunca se cuestionan), mediante la que somete a la mayoría, al tiempo que la mantiene engañada, presa de una variante del síndrome de Estocolmo. (Por cierto, el fabianista Blair ha sido el mejor amigo de un Bush rodeado de consejeros "neocon" de herencia troskista, todos unidos en la causa por un gobierno más grande y libre.)

Si el proceso gradual de reforma sirvió tan estupendamente a la causa socialista, ¿por qué no habría de servir igual de bien al liberal? Es cierto que, dado el ingente tinglado que la oligarquía cleptocrática tiene montado, la hipotética transición a un régimen liberal parece una tarea tan ardua, que posiblemente solo resulte imaginable como un largo proceso gradual. Sin embargo, el régimen absolutista contemporáneo se sustenta sobre una serie de falacias y engaños, entre los cuales se encuentra el desafío temerario de algunas leyes económicas básicas. Así, cada día que pasa, crece la probabilidad de un desenlace desastroso, comparable a la Gran Depresión, y que, no le quepa a nadie la menor duda, si llegara a producirse sería aprovechado por la mal llamada izquierda para proclamar el fracaso del sistema de libre mercado, que las personas bien informadas y con criterio propio que frecuentamos esta sitio web tan "freaky" sabemos que no es precisamente lo que tenemos hoy en día. Si tal día llegara, lo que veremos será la aceleración del actual proceso hacia el totalitarismo más descarnado y brutal, así como la criminalización de cualquier asomo de idea genuinamente liberal (de hecho, en muchas agencias federales de Estados Unidos, ya se alecciona a sus elementos para que consideren ideas como la defensa de la libertad y el dinero honesto, la apelación a los padres fundadores y sus valores y el recelo ante el excesivo poder del gobierno federal como signos para considerar como sospechoso de terrorismo a la persona que las muestre: pongamos las barbas a remojar, damas y caballeros... sí, las damas también, en el mundo al que vamos nada tiene sentido). ¿Qué sería de un hipotético proceso de reforma liberal llegado el caso? Si el Rajoy de ahora dice que hay que bajar los impuestos para revitalizar la economía, ¿qué dirá el "liberal" institucional de ese mañana (y no digamos el socialista declarado)?: ¿Que hay que ejecutar a todos los pelirrojos para crear economías de escala y salir de la depresión? ¿Que hay que ejecutar a todos los de tez morena porque absorben demasiado calor del sol y contribuyen excesivamente al calentamiento global? Claro que sí, pero respetando el Estado de Derecho, añadiría. Moderación ante todo.

Debido a su naturaleza, la falsedad y la maldad precisan de procesos graduales para imponerse subrepticiamente si se quiere minimizar el uso de la fuerza bruta. La verdad que ilumina el camino del bien se pone al descubierto mediante un acto que, más que un proceso, se parece a encender un foco en una sala oscura o a tomarse la pastilla que revela la realidad al prisionero y esclavo de Matrix. No pretendo con esto decir que no requiera tiempo ni esfuerzo. El liberalismo es una cuestión de educación y la educación requiere de ambos; pero la verdad se debe proclamar sin rodeos ni medias tintas, no importa lo chocante, molesta o desmitificadora que resulte, y el camino que deba andarse ya se andará. Así, decir que se deben bajar los impuestos para revitalizar la economía conduce solamente al enraizamiento de la mentira y la prolongación del colaboracionismo con el mal. Por el contrario, exponer abiertamente que cobrar impuestos directos a las personas físicas es robar, que robar está mal, que los ciudadanos carecen de legitimidad para robar y, por tanto, no pueden haber delegado tal poder en los oligarcas, clarifica la situación, sitúa correctamente a ciudadanos y políticos en el mapa moral, y propicia la creación de sólidos fundamentos sociales para la limitación del poder gubernamental.

Rajoy no ha elegido este camino. Alguna vez citó a Jefferson, pero que nadie se engañe. Es un hombre del sistema y ha elegido el camino del Calentamiento Global. Estas dos son las palabras del futuro. Los gobiernos del planeta nos van a calentar de lo lindo, con una inundación de leyes, impuestos y uso indiscriminado de la fuerza. Algunos ya lo vemos porque los nubarrones y las primeras lluvias ya están aquí. Quienes todavía no, si tienen ojos para ver y piel para sentir, con el tiempo se darán cuenta. Los demás, salvo urgente dosis terapéutica de educación y verdad, dormirán para siempre el sueño de Matrix. Ningún proceso gradual los despertará.

Pedro

AntiBastiat: adoro que tu breve comentario refuerce punto por punto cada una de mis largas frases.

Jubal

Como ilustración del mensaje anterior, un video de Ron Paul, un político fuera de lo corriente, liberal genuino, educado y con principios, que dice las verdades que los demás callan:

http://www.lewrockwell.com/blog/lewrw/archives/017262.html

Con alguien como Ron Paul sí es posible.

Andrés

Buen artículo, la verdad es que dice verdades como puños.
El problema del liberalismo es que no lo puede defender un partido político en Europa. ¿Por qué? Porque un partido es esclavo de los votos, y el Partido Popular, lo quiera o no, aunque tenga puntos cercanos al pensamiento liberal, también es esclavo de los votantes y por eso mismo no puede decir ciertas cosas, porque sería peligroso en las urnas. Caso parecido tienen algunos políticos de Unió Democratica de Catalunya, convencidos liberales, pero que tienen que comulgar con planteamientos absolutamente antiliberales del nacionalismo catalán.

A Pedro: Yo estoy en un caso similar al tuyo, me siento catalán y soy patriota catalán, creo que Catalunya es una nación, pero no, no creo en un Estado propio, y creo que ya está bién de perder el tiempo en tonterias como pseudoembajadas, selecciones deportivas y mandangas. Pero aqui me toman por facha y por loco por defender ciertas cosas como la reducción del intervencionismo gubernamental, reducir la sopa boba del estado del bienestar e incrementar las privatizaciones, liberalizar más el mercado e introducir el cheque sanitario y el escolar por poner varios ejemplos. Del actual nacionalismo catalán lo que aborrezco es que trata de primar lo intereses colectivos por encima de las libertades individuales. Unos por encima de otros sólo por derechos de lengua. Me parece bién que Catalunya tenga un nuevo Estatut, pero por favor, no uno donde lo único que hace el gobierno catalán es inmiscuirse más en la vida de los ciudadanos.

A Jubal: Totalmente razón en tus planteamientos. Lo que cada vez va calando más es el socialismo, esa socialdemocracia del buenrollismo que lo que hace es que los gobiernos cada vez van ganando más cuotas de poder. Nos acribillan a impuestos, acribillan a nuestras empresas a tasas, regulaciones, controles. Crece y crece el aparato del Estado y los funcionarios. Crecen y crecen, las rgulaciones, las normas, el querer estar en todos lados, las coberturas de servicios públicos que además son de dudosa rentabilidad tanto económica como social. Y la mayoría de la gente les deja (el miedo a la libertad). Respecto a la solidaridad, he tenido varios encontranazos con gente, cuando digo que es una opción personal, me llaman egoista, insolidario etc. etc. Siempre insisto que es una opción personal, que uno a de ser libre para decidirlo, no dejarlo en manos de un monopolio que lo gastará como mejor le venga en gana. Y respecto a los nubarrones que dices, yo creo lo mismo, cualquier crisis será aprovechada para controlarnos más y más, eso sí dirán que lo hacen por nuestro bién y que sólo tienen buenas intenciones. En palabras de un ex-conseller de la Generalitat y profesor del IESE: los gobiernos nos están llevando hacia un lugar dónde lo que no esté especificamente prohibido será obligatorio. Verdaderamente el futuro no se presenta nada halagüeño.

Juan marin

Manuel, no puedo estar mas de acuerdo contigo.
La postura del PP afecta negativamente a cuantos creemos en expandir ideas liberales en nuestro pais.
Ya se que vivendo en el extrajero es mas facil predicar, pero honestamente creo, que votar por un partido que se dice liberal mientra propone policas de corte socialista, es contraproducente.
Los dirigentes del PP parecen querer hacernos comulgar con ruedas de molino y pedirnos el voto basado en expandir su ideario socialista. Si insisten en sus tesis, que conmigo no cuenten.

mario

Muy bueno el artículo. Pero es que somos ingenuos, ¿no nos advertía Hayek de los socialistas de todos los partidos? La mayoría de la gente quiere teta y la quiere gratiz, desde la cuna hasta la tumba, y quien la propone consigue los votos. Los políticos no tienen ideas, tienen intereses de poder.

Bastiat

Particularmente a mi lo que mas me encocora de las quejas que oigo a muchos liberales son las quejas sobre que si los impuestos que si las regulaciones.....

No Miren Uds. el problema al que nos enfrentamos no es un problema económico, no es un problema de intervencionismo ni de impuestos más o menos altos, que también. No, el problema es que el socialista sabe, porque es consciente de que en la socialdemocracia no tienen futuro porque teóricamente tienen que permitir alguna libertad individual, alguna, para sobrevivir, saben que sólo la inciativa individual genera riqueza, incluso los economistas clásicos lo saben, los socialistas, digo, tienen que intentar conformar las conciencias para lograr establecer su régimen con algunas garantías de durar. Sólo ahondando en el socialismo, pueden tener la esperanza de lograr la dictadura del proletariado.

Algunos pensarán que una vez caído el Muro de Berlin nadie puede mantener tal objetivo como viable. ¿Cuántas veces hemos oído hablar a los socialistas que los socialismos que han fracasado, todos, ha sido porque han estado mal aplicados? ¿Cuántas? Es decir, aún tienen que seguir intentado encontrar la fórmula para establecer de forma que crean sólida su ideología.

Y lo están intentando. Podemos pensar, sabemos que están abocados al fracaso, no resultará... bien. Pero no resultará y no suele resultar porque siempre hay quien hace ver que el problema no es que nos impidan fumar porros o acaben llamando matrimonio al arrejuntamiento de dos tíos sino al hecho de que todo aquello que provenga del poder del Estado Está Bien.

Ese es el problema.

Y el PP no pretende reducir el poder del Estado. NO. Si así fuera habría llevado otras políticas. Y sólo así, quitando poder al poder, quitando poder al Estado podemos empezar a garantizar que no será usado mas que para aumentar la presión fiscal para algo mucho más peligroso como es el doblegar voluntades y someter a los individuos a la dictadura del grupo.

Pedro

Envío un cordial saludo a Andrés, porsu cortesía. Y coincido en la necesidad de resistirse al embrujo del nacionalismo como modo de colarnos visiones socialistas de la realidad. En Euskadi, en concreto, es tal el ansia de articular un poder estatal o pseudo estatal, y conseguir que sea visible que, al final, se opta por un socialismo brutal y por una absoluta desconfianza ante las energías privadas.
Es triste, pero en las minorías nacionales el socialismo florece aún con mayor radicalidad, bajo la excusa de defender cosas culturales, cuando la cultura, según la veo yo, no necesita ninguna clase de tutela pública. Nunca he entendido por qué tengo que defender mi forma de ser. Yo soy como soy y basta. Lo grave es que, con esa excusa de la defensa nacional colectiva, en lugares como el mío el poder público se mete hasta en tu casa y no te deja en paz.

HAYEK

Manuel, de acuerdo con tu artículo.

No así con los comentarios posteriores de otras personas.

Un apunte que creo te gustará.

Este año en una cena coincidí con dos ideólogos populares. Se me ocurrió comentar la posibilidad de realizar regularmente conferencias sobre liberalismo y sobre autores liberales en las sedes del Partido Popular con el fin de posibilitar el fortalecimiento ideológico de los militantes populares frente al intervencionismo (socialismo) generalizado de todos los partidos y de muchos dirigentes de su propio partido.

Por supuesto que mis ideas fueron rechazadas de plano ya que, según ellos, deben integrar militantes conservadores, centristas y liberales.

Ningun comentario a favor de extender la filosofía de la libertad entre las bases del PP.

Lo más deprimente fue comprobar el poco respeto que sentían por sus votantes, y observar las muchas sonrisitas y comentarios al oído... cuando leía su discurso algún catedrático liberal.

Desde mi modesta opinión, sus lecturas liberales parecían pocas y su asimilación de la filosofía de la libertad era muy débil.

Con esos intelectuales (¿?) lanzando ideas (¿?) al Partido Popular,... es imposible desarrollar un programa político liberal.

Simplemente MAQUILLAN su discurso intervencionista con el termino LIBERAL para que los votantes NO descubran que la alternativa al socialismo es ... el intervencionismo popular.

Burke

Sin ánimo de ser ofensivo ni peyorativo he de manifestar que el nacionalismo es la antítesis del liberalismo. Todo nacionalismo es, entre otroas coass, endogámico, excluyente, xenófobo, etc.
Parece mentira que los que sufren directamente el régimen nacionalista vasco y catalán, se declaren patriotas y les parezca bien el estatuto catalán, se declaren liberales. Si Hayek, Jovellanos o Burke levantaran la cabeza

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