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Portada - Comentarios - Los siete pecados liberales

18/01/2008 - Albert Esplugas Boter

Los siete pecados liberales

Los liberales también tenemos nuestros vicios. La mayoría son extensibles a los demás movimientos ideológicos, pero adquieren en el caso del liberalismo una forma específica. Son vicios de los que he participado (al menos cuando no tenía consciencia de ellos) y que, aun hoy, resultan esporádicamente tentadores. Son vicios de distinta condición, que dañan la causa del liberalismo en varios frentes y que están tan vigentes como arraigados en la naturaleza humana, lo cual sugiere que no es fácil erradicarlos. El primer paso, de todos modos, es identificarlos.

1. Furia. Tratamos a los socialistas, sobre todo a los que defienden sus ideas con la misma pasión que nosotros, como si fueran enemigos en el campo de batalla. Les atribuimos sentimientos viles y descargamos sobre ellos insultos y desprecios. Esta actitud de "hooligan" no contribuye a difundir las ideas liberales. Si los tratamos como enemigos se comportarán como tales, y el liberalismo no se materializará cuando la mitad del país se imponga a la otra, sino cuando la sociedad en general haga suyos esos principios. Si esta actitud de "hooligan" atrae a tantos como aliena, el resultado es un clima ideológico más radicalizado, no más liberal.

2. Guerracivilismo. Los liberales no solo cabemos en un autobús, además intentamos tirar a nuestros compañeros por la ventanilla. Parece que nos interese más etiquetar a la gente que debatir sobre sus ideas. El anonimato de internet convierte en una agresiva pelea una discusión que se resolvería amigablemente en un café. La falta de comprensión y el "hooliganismo" (Furia) tampoco ayudan. Como señala Roderick Long en referencia a las tensiones entre el Mises Institute y el Cato Institute, "cada bando tiende a exagerar los defectos de la otra parte y a minimizar sus propios defectos". Da igual que cada uno crea que su bando es la víctima y es el otro el que exagera, la moraleja es que debemos hacer un esfuerzo de empatía y evitar caer en la descalificación gratuita. Red Liberal es la prueba de que la coexistencia es posible entre liberales de muy distinto pelaje, y de que su fricción puede ser fuente de jugosos debates. Este Instituto tiene una composición más radical pero alberga también varias tendencias y opiniones diversas sin que corra la sangre. Que cundan estos ejemplos.

3. Dramatismo. Nos gusta exagerar. Leyendo algunos comentarios cualquiera diría que estamos a dos pasos del Gulag o que el mundo se acaba mañana. Es bueno distanciarse de vez en cuando, salir al "exterior" de este mundo liberal en el que nos recluimos y observar la realidad con más perspectiva. Nos daremos cuenta de que las cosas van tirando, y en muchos casos van mejor que antes. No es cuestión de conformarse pero tampoco hay que dramatizar más de la cuenta. Gente que viene "de fuera", con la mente abierta, y lee nuestras exaltadas y catastrofistas opiniones puede pensar que vivimos en un mundo distinto al suyo.

4. Impaciencia. El triunfo de la libertad es un proyecto a largo plazo y la impaciencia puede llevarnos a perseguir estrategias cortoplacistas improductivas. Si esperamos cambios inmediatos lo único que conseguiremos es frustrarnos. Hay que aprender a convivir con aquello que estamos combatiendo. Un optimismo largoplacista y nuestra pequeña aportación a una estrategia igualmente largoplacista es lo más productivo, tanto desde el punto de vista de nuestra tranquilidad personal como desde el punto de vista de lo que es necesario para que una sociedad libre emerja algún día.

5. Fe. O esperanza, en la política y en los políticos. Vemos políticos liberales en cada esquina. Merkel era liberal, Sarkozy era liberal. Parece que hay una revolución reaganiana cerca que nunca llega (la revolución que tampoco fue, por cierto). La necesidad genera ilusiones. Es la otra cara de la moneda del Dramatismo y es en buena medida un producto de la Impaciencia. Esta fe o esperanza no es inocua: depositamos confianza en un sistema y en unos políticos que ganan legitimidad a expensas de nuestro desengaño.

6. Anti-izquierdismo. Cuando es instintivo. Con frecuencia rechazamos de forma mecánica ciertas posiciones por estar asociadas a la izquierda (la Furia nubla nuestra razón). Basta que la izquierda las abuchee para que las veamos con buenos ojos (Bush, la guerra, el PP, las multinacionales), y basta que la izquierda las apoye para que las critiquemos (independentismo, calentamiento global, inmigración, multiculturalismo). Debemos definir nuestras posiciones autónomamente, atendiendo a nuestros principios, no como reacción a la izquierda. Este vicio es similar a otro que destacaba Donald Boudreaux: el contrarianismo. Hasta cierto punto es una virtud, porque nos hace receptivos a nuevas ideas, pero a veces queremos ser tan políticamente incorrectos que nos pasamos de frenada.

7. Dogmatismo. No todo empieza y acaba con La ética de la libertad. Rothbard es a menudo un punto de partida más que un punto de llegada. En el otro extremo, algunos quieren continuamente reinventar la rueda en lugar de hacer los deberes examinando lo que han escrito otros autores sobre un tema determinado. También hay vida más allá de la escuela austriaca, no toda la escuela neoclásica cae en el simplismo que a veces le atribuimos (aunque las malas lenguas dirán que eso es por las influencias austriacas...). El radicalismo, por lo demás, no es necesariamente una muestra de dogmatismo, puede ser el resultado de una exploración racional e informada. También se puede ser dogmáticamente anti-radical. En cualquier caso, el dogmatismo es un obstáculo en la búsqueda de la verdad y pone en duda nuestra honestidad intelectual.

El que esté libre de culpa que tire la primera piedra. ¿Se os ocurren más vicios liberales?

 

Opinión de los lectores

Bastiat

No... a mi no se me ocurre ninguno...

.....Mas

Esta bien...

Si acertáramos a hacer proposito de la enmienda... lo mismo podríamos tratar de trabajar juntos...

Si no, es que todavía perdura alguno de esos pecados

Juan Morillo

Es un artículo espléndido. Felicidades. Ahora tendré que confesarme todos los días. ;-)

Un abrazo!

Delicado

Hola albert, buen articulo. Mi opinio;
1. Son el enemigo, pero de acuerdo en que la furia es negativa, pues impide pensar con calma.
2. No, los militares juran defender su pais de enemigos ya sean externos o nacionales, nosotros invitamos al enemigo a nuestra casa, hacemos concesiones y si les hacemos caso renunciamos a la libertad de por siempre, no paran de aparecer 'liberales' moderados y mas moderados y pedir que nos 'moderemos', si no se pone un limite acabaremos dando las gracias por poder respirar.
3. No, y no. Es justo lo contrario. El estado tiene muchisimo poder. En cualquier momento puede hacer arrebatarnos aun mas nuestra libertad. El problema es que tiene ese poder y nuestro objetivo como liberales es limitar ese poder. No tenemos porque dar las gracias de que hoy no imponga leyes todavia mas tiranicas.
4. Si y no. Como en el punto 3 comente, no hay ninguna garantia de que mañana ese poder sobre nuestras vidas se vuelva mas opresivo o totalitario, para no vivir en el miedo, la incertidumbre, la inseguridad y la inestabilidad (juridica, economica, social..) lo mejor es limitar a ese poder cuanto antes.
5. Eso es justo lo que comento en el punto 2. Hasta a ese punto se han inflitrado los estatistas en el movimiento liberal.
6.Muy cierto, igual que el anterior articulo que publicaste sobre el tema. Personalmente tengo mas esperanza en el izquierdismo, pues suelen criticar, y decir que algo falla en el sistema, solo les falta acertar. Por el otro lado no se puede esperar nada de quien defiende a la monarquia y a la clase politica.
7.Soy el primero en criticar a rothbard en temas clave. Se puede tener un punto de vista actual, creer es que el correcto y a la vez estar abierto a criticas.

Asturleones

Es deseable desnudarse de la furia y el dramatismo, pero no siempre es fácil renunciar a ello cuando lo que se quiere transmitir es firmeza y convencimiento ante quien desprecia el argumento como única vía dialéctica. Qué hacer entonces? Callar? Es lo más educado, cierto, pero también lo mas insatisfactorio.

Me declaro, pues, culpable consciente y ocasional de ambas faltas.

Me alegra que toques el tema del anti-izquierdismo. Frente a ese pecado, nada como la virtud de ser profundamente antiestatista. Desde esa perspectiva, las izquierdas y las derechas pierden contornos, fundiéndose en lo que les es común: el conservadurismo.

Antonio Gimeno

Muy bueno Albert.
El 5 podría desdoblarse en y junto a la "fe" complementariamente podríamos señalar el "posibilismo".
Por mi parte peco de "pragmatismo", auque en sentido negativo, es decir no veo práctico votar a X salvo porque con Z el pecado 4 dejaría de ser venial, como yo lo veo.
Lo dicho, genial.
Abrazos.

agolmar

Absolutamente espléndido.
A tenor de los comentarios que leo, me atrevo a tirar una piedra y señalar uno más, la incapacidad para asumir los propios errores, un vicio que por lo leído tú no posees. Por si fuera verdad eso de que admitir la culpa soluciona la mitad del problema, voy a realizar una pequeña "autocrítica", que dirían los comunistas, y a autoinculparme de los pecados 2 (guerracivilismo), 5 (fe) y 6 (anti-izquierdismo) sin mencionar ninguna circunstancia atenuante. Al contrario, mencionaría alguna agravante, pero por el momento prefiero no llegar tan lejos en mi humilde strip tease moral, al menos mientras no me apunte al gimnasio.

Doncorleone

Te ha faltado añadir, Albert, que para purgar todos estos pecados hace falta antes una buena dosis de infinita paciencia y buen talante. Y con esto tú, nos llevas enrome ventaja a muchos... ;-)
Enhorabuena, por cierto, por el artículo de Procesos de Mercado.

Alfredo Coll

" Furia. Tratamos a los socialistas, sobre todo a los que defienden sus ideas con la misma pasión que nosotros, como si fueran enemigos en el campo de batalla."

Son los enemigos en todos los ámbitos.

"Les atribuimos sentimientos viles"

porque tenemos valores y principios...y no somos relativistas. ¿Qué tiene de noble que una persona, como el 99,9% de los socialistas de verdad, quiera robarnos la propiedad y el dinero de nuestro trabajo?

"y descargamos sobre ellos insultos y desprecios. Esta actitud de "hooligan" no contribuye a difundir las ideas liberales."

De acuerdo con que los insultos no nos lleva a ninguna parte...pero si vamos a hacer comparaciones, ellos son los que más insultan. De hecho, hasta me sentiría cómodo poniendo la mano en el fuego y afirmando que la mayoría de los jóvenes vándalos son de extrema izquierda por ejemplo, y no se puede uno olvidar de los insultos después del 11 M.

Desde luego, yo no me los olvido y los tomo en consecuencia.

"Si los tratamos como enemigos se comportarán como tales,"

¿ah es que antes no lo eran?

"y el liberalismo no se materializará cuando la mitad del país se imponga a la otra, sino cuando la sociedad en general haga suyos esos principios."

¿qué sociedad? muchos liberales no creemos en la "sociedad."

Por lo demás, le diría que como liberal pero Cristiano Calvinista que me considero, esos "pecados" no se limitan a los liberales, son universales en el ser humano.

Y no comparto en absoluto que nosotros somos los que exageramos...simplemente lo que ocurre es muy serio...España sufre un sacudimiento social y económico que no se había visto desde hace años...y tenemos el deber (si no somos relativistas claro), de denunciarlo con la voz más alta que tengamos.

Un saludo

agolmar

Sorry, una cosa más. El el último debate entre los candidatos presidenciales republicanos John McCain tuvo una intervención muy buena criticando la mal llamada "revolución Reagan" por no haber sido coherente con sus principios. Cito como ejemplo la renuncia a la reducción de los gastos del Estado y a cerrar organismos estatales innecesarios. Espero que nadie tome esto como mi compra por parte de los del Cato y Reason magazine, esas dos peligrosas instituciones filosocialistas, para su inmoral campaña a favor del falso liberal de Arizona.

CMRR

Ya sé que mi comentario no aporta nada al debate, pero:

Si llevase sombrero me lo quitaría.

Stewie Griffin

"Me alegra que toques el tema del anti-izquierdismo. Frente a ese pecado, nada como la virtud de ser profundamente antiestatista. Desde esa perspectiva, las izquierdas y las derechas pierden contornos, fundiéndose en lo que les es común: el conservadurismo."


+1

snipfer

8. Ciertos liberales no se plantean que los anarquistas nunca han sido liberales ni lo serán nunca, por mucha ética de la libertad que se plantee.

Delicado

Yo añadiria uno muy importante que nadie ha comentado.

0. No actuar.

HAYEK

Sí, existe otro vicio en el que caen algunos liberales anarquistas, el CIENTISMO DECONSTRUCTIVISTA.

Es decir, "La Fatal Arrogancia" de algunos que, siguiendo a Murray Rothbard, llevan hasta sus últimos límites la de-construcción teórica de las INSTITUCIONES (que según Hayek generan y son generadas por el proceso de evolución socio cultural de miles de años que genera la sociedad civilizada en Occidente frente a las tribales de Africa o las incivilizadas de Oriente Medio, por ejemplo).

En su ARROGANCIA, ... sin contemplar otras posibilidades y sin dudas razonables, algunos llegan a cuestionar auténticas aberraciones:

a) una sociedad "estable" en donde la justicia sea impartida SIN TRIBUNALES. sólo con derechos de propiedad y contratos entre particulares.

b) una sociedad "libre" en donde el Derecho a la Propiedad debe estar primero que el Derecho a la Vida.

c) una sociedad "libre" en donde el Derecho de Propiedad permite la NO PROPORCIONALIDAD.

Nuevas utopíass teóricas, fruto de la ARROGANCIA DE-CONSTRUCCIONISTA, como nueva forma de CIENTISMO; ya que generan una "nueva moral".

Nueva moral anarco liberal que, en el futuro, podría aplastar la VIDA de muchos seres humanos al igual que el comunismo, el nacional socialismo,...

Como ya he comentado algunas veces, el liberal Jean Francoise Revel decía:
"El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones".

Podéis llámarme "guerracivilista" dentro del liberalismo. Pero creo que algunos deben reflexionar más, ... antes de ayudar a escribir nuevos posibles capítulos futuros en la historía de la humanidad con desarrollos racionalistas de-construccionistas, llevando el liberalismo hasta extremos no queridos por liberales como Mises, Hayek o Friedmann.

Claro algunos de esos liberales, para los cientistas liberales del deconstruccionismo, serían socialistas.

Saludos hayekianos

María Blanco

Snipfer, ya estás tirando gente por la ventana del autobús... :P

Albert, yo tambiénme quitaría el sombrero, si llevara. Pero no sé si esos vicios son propios del liberalismo, o del ser determinados seres humanos: los que pertenecen a grupos minoritarios.Alguno de los vicios que enuncias son generales de todos los que reflexionan y tienen ideas propias, y otros creo que son síntomas de esa permanente necesidad de diferenciarse, de definirse de quien está en minoría (intelectual o físiica) y nadando contracorriente. No tengo del todo claro que sea específicamente del liberalismo.

Berti

Me ha encantado el artículo, Albert, y me parece que viene como anillo al dedo, ahora en plena campaña electoral y en plena discusión a favor o en contra de Ron Paul.

A mí el pecado liberal que me parece más grave es el de guerracivilismo (que, por cierto, Snipfer, se ve que no te ha convencido...) y el de anti-izquierdismo automático (de hecho algunos lo ven como una virtud y critican al ancapismo de acercar posturas con los enemigos). Por mi parte, me acuso de Dramatismo Esporádico. Pero como dices, es algo que se cura saliendo a calle. Aunque luego, otra vez frente al ordenador...

Jubal

Suelo leer con mucha atención e interés los artículos de Albert. Es más, suelo estar de acuerdo con sus puntos de vista y admiro su actitud y su sensatez. No obstante, en esta ocasión voy a ser categórico: Mejor ser pecador que santo.

Ludwig von Mises a Milton Friedman y otros que, en la primera reunión de la Sociedad del Monte Pelerin, discutían sobre los impuestos directos 'progresivos' y las medidas intervencionistas más adecuadas para la 'redistribución de la riqueza': "Sois todos una panda de socialistas." [y portazo]

Comentario de Milton Friedman: [risas] "Ludwig von Mises era una persona de convicciones muy fuertes y bastante intolerante con opiniones diferentes de la suya."

Es decir, que Ludwig von Mises era culpable de los pecados 1, 2, 3, 4 (posiblemente) y 7. Por el contrario, Milton Friedman, alguien a quien difícilmente podrían achacársele cualquiera de los pecados mencionados, era un pragmático, 'realista' y 'moderado', dispuesto a sacrificar sus principios (si los tuviera) en aras de un proceso gradual de reforma liberal. Mejor ser pecador, como Mises y dar a luz malvados "anarco liberales" (como su discípulo Rothbard), que santón, como Friedman, Milton**, y ganar premios Nobel por empolvarle la nariz a los gobiernos para que la puedan meter* donde no tienen derecho.

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Una cita para 'Hayek':

"Era la convicción de Murray [Rothbard] que el poder del gobierno era el mayor enemigo de una rica herencia cultural. No es el capitalismo el que arruina los cimientos de la vida civilizada, sino el Estado. En esto, estaba compleatmente de acuerdo con Mises, Hayek y Schumpeter."
Lew Rockwell

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Notas al margen:

* La nariz, se entiende, aunque a las víctimas que somos los ciudadanos --o siervos del Estado, para más exactitud-- nos j.... igual de una manera que de otra --con perdón por el vocabulario, pero la realidad es más fea que las palabras que intentan describirla.
** Todo sea dicho, posiblemente lo mejor que Milton F. dio al mundo fue su hijo David. Es lo que le salva, como Luke salvó a Anakin (in extremis y para la posteridad solamente: lo malo es que en la realidad no hay emperador cuya muerte ponga fin al imperio, como Bruto averiguó a destiempo, ni retractación verbal que revierta los males que nuestras acciones pasadas ayudaron a propagar).

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Referencias:
http://www.pbs.org/wgbh/commandingheights/shared/pdf/int_miltonfriedman.pdf
http://www.reason.com/news/show/29691.html
http://www.lewrockwell.com/rockwell/oldright.html

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Tu ne cede malis sed contra audentior ito.

Jubal

He de reconocer que mi anterior mensaje tenía más de respuesta a 'Hayek' que a Albert, por lo que quizás sea conveniente que, para clarificar mi postura, comente punto por punto el artículo de Albert aun a riesgo de incurrir en mi pecado particular, el de extenderme excesivamente demasiado a menudo.

1. ¿Insultos por parte de los liberales? Los liberales genuinos defendemos una postura basada en principios. Si algo nos caracteriza es que nos pasamos el día razonando y discutiendo ideas. Son quienes automáticamente defienden pseudo-ideas dominantes, como el apego socialista-estatista hacia la coacción agresiva como medio para alcanzar sus siempre loables fines, los que recurren con frecuencia al insulto, la descalificación y la apelación al no-pensamiento como respuesta ante el razonamiento liberal que expone su inmoralidad y sus falacias.

2. ¿Guerracivilismo? Yo por aquí lo que veo es que algunos están obsesionados con darnos caña a los abolicionistas (nos llaman "ancaps" o anarco-liberales, pero eso se presta a la confusión, pues no somos anarquistas, sino liberales que, para ser consecuentes con las ideas liberales vemos la necesidad de abolir toda coacción agresiva com medio de organización social), como si estos cuatro gatos que somos fuesemos la gran amenaza para la Humanidad, mientras el verdadero mal anda suelto por ahí haciendo de las suyas por doquier y a todas horas, sin que eso parezca suscitar la necesidad de comentarios por parte de los "cazadores de brujas". Los abolicionistas nos limitamos a exponer nuestras ideas y a defendernos, pero que yo sepa nunca hemos dejado de intentar sumar fuerzas con otros liberales.

3. ¿Dramatismo? ¿Gusto por la exageración? Esa gente que viene "de fuera", con la "mente abierta", y que ve exaltación y catastrofismo en nuestro diagnóstico de la realidad tal vez a lo único que tenga la mente abierta es a los tubos que le conectan a Matrix. Occidente está muy enfermo: un sistema monetario fraudulento e insostenible, poder gubernamental en aumento, culto ciego al poder... la lista de males es muy larga y la de motivos para la esperanza, demasiado corta. Dramatismo, en todo caso, sería el de los animados por el espíritu de 1776, que se embarcaron en toda una guerra de independencia por agravios un orden de magnitud inferiores a los que sufrimos estoicamente hoy en día.

4. ¿Impaciencia? ¿No será más bien desesperación y frustración ante el creciente retroceso de la libertad en muchos ámbitos? El triunfo de la libertad no es un proyecto a largo plazo porque la libertad nunca triunfará. La libertad es una llama que ha de ser constantemente mantenida y protegida. La libertad siempre es una cuestión de ahora o nunca. Por eso Thomas Jefferson dijo que el árbol de la libertad tenía que ser regado con la sangre de los patriotas cada cierto tiempo. Por eso Thomas Paine dijo "give me liberty o give me death".

5. ¿Fe? ¿Esperanza en la política y los políticos? ¿Ver políticos liberales en cada esquina? Un pecado muy cierto para algunos. Algunos pseudo-liberales radiofónicos, plenamente enzarzados en la pelea partitocrática, deberían aplicarse el cuento. Mas un servidor, si algo ha de confesar, es que creía que un genuino liberal, en el actual estado de cosas, era abstencionista por principio o, en el peor de los casos, votante a regañadientes, desprovisto de rastro alguno de fervor partidista y con la minimización de la opresión gubernamental sobre los ciudadanos como única guía. Dudo que quien alimente a Leviatán con su pasión partidista haya comprendido qué es eso de ser liberal.

6. ¿Anti-izquierdismo instintivo? Sí, en esto estoy de acuerdo y esos mismos pseudo-liberales radiofónicos que he aludido antes debieran hacer examen de conciencia. No obstante, he de confesar que creía que la verdadera izquierda era el liberalismo, mientras que las distintas facciones que participan en el juego de la Democracia Absolutista son, eso, absolutistas, la "derecha", se llamen a sí mismos comunistas, izquierdistas, ecologistas, progresistas, republicanos, socialistas, socialdemócratas, liberal-conservadores, monárquicos, etc. Bueno, creo que acabo de quedarme solo... (mejor no pecar de falta de humor, que sería el más grave de los pecados).

7. Nada concreto que objetar. Me quedo especialmente con la frase siguiente: "También se puede ser dogmáticamente anti-radical."

Para terminar. A mi juicio, y en línea con lo que dice Delicado, el pecado liberal por excelencia es hablar, hablar, hablar... y no actuar.

Moloboo

Yo añadiría uno que reduce el poder al mundo liberal y que a la vez es una virtud: el antisectarismo, la incapacidad de doblepensar que tiene la izquierda.

Bastiat

Viendo que me quedé un poco corto ante tamaño acto de contrición y aunque reclamé un cierto grado de movilización para aunar voluntades he de decir que si algo tienen en común todas las demás respuestas es que caen en muchos casos en los pecados denunciados por Albert.

Pero es que Albert, leyendo con detenimiento y alertado por algunos cosas dichas por los demás, se comprueba que en tu acto de contrición caes en algunos pecados anteriormente declarados.

Ciertamente los liberales tenemos pecados. Los que dice Albert son los más evidentes. El mas grave es el que denuncia Jubal al final de su fenomenal comentario: Hablamos, hablamos, hablamos... regañamos, discutimos, nos enfrentamos nos ... si, nos fijamos en lo que nos divide en vez de en lo que nos une... pero no actuamos.

Un liberal por definición si debe ser abstencionista. No somos partidarios ni de nuestros correligionarios como podemos comprobar día a día. Pero al final, la realidad se manifiesta tozuda y la política existe, ha existido siempre y, aunque ganaran los liberales mas radicales, existirá. Porque, lo quieran o no, la cosa común hay que administrarla de alguna manera. Somos seres hipersociales ¿recuerdan?

Por tanto el principal pecado que tenemos los liberales es una enseña nuestra, la no acción, la no coacción. El participar en la democracia absolutista nos incomoda por que va contra nuestros principios. Pero parece que nos sentimos más cómodos en el no hacer nada mas que ejerciendo de plañideras con el “ya te lo decía yo” y con el “como sigamos así pasará esto y esto otro”.

Bien. Ya lo dije alguna vez. No nos quejemos tanto. Si no somos capaces de actuar en pos de la libertad reconociendo la realidad de la democracia como mecanismo decisorio sobre la vida de todos no avanzaremos en nada. Pretender que los políticos, si, esos otros, los otros políticos, los profesionales, los que van a vivir del Estado, hagan algo para reducir su poder, su influencia y su modo principal de vida es utópico. Pretender que existan políticos liberales que no vayan a caer en la tentación en convertirse en profesionales abandonando sus principios de reducción del Estado puede que también, pero dejar a los individuos, a los ciudadanos, huérfanos de la visión liberal de la política, del liberalismo político es, creo, una irresponsabilidad....

Por eso en el pecado llevaremos la penitencia.

jonsy

Como bien dijo Fernando Diaz-Plaja hace 40 años:

Con que alguna vez pensara que el otro puede tener razon...
Y esto no le convirtiera automáticamente en odioso...
...Bastaría

F.Diaz-Plaja "El español y los siete pecados capitales"

Chandler Bing

Falta uno: el AUTISMO.

Los liberales parecen convencidos de que sus discusiones de blog, que leen un total de 25 personas, interesan a alguien más que a los cuatro que las protagonizan.

¿Saben que el 99.99% de la población no considera imprescindible para sus vidas determinar, por ejemplo, si nuestro conocimiento de las leyes económicas debe basarse en un método genético-causal que parta de un axioma irrefutable o si, por el contrario, deben partir de la observación de la experiencia sin considerar el realismo de los supuestos de las hipótesis? Es difícil de creer, lo sé.

La gente se dedica a vivir, no a atender las pajas mentales de los cuatro liberales que en el mundo son.

No digo que no sean pajas mentales interesantes, a mí me lo parecen. Pero no me olvido de que probablemente despiertan menos expectación que el último partido de la Tercera División de la liga de Hockey de Kirguistán del Sur.

Iván Moreno

Desde mi punto de vista, el principal pecado de todo debate es la iracundia, o "la furia" como comenta Albert.

La iracundia mata cualquier posibilidad de diálogo, pues coloca inmediatamente al interlocutor en una posición defensiva. Y una vez situados en esa posición, hasta la excusa más peregrina es el más genial argumento para el orgullo personal. Antes muerto que dar el brazo a torcer. Al menos, nunca reconoceré mi derrota delante de alguien que me ha insultado previamente ;).

Todo lo demás, deriva un tanto de esa posición.

Si queremos que nos escuchen hay que partir de la suposición de que el contrario quiere también lo que supone mejor. Si se parte directamente de que son "locos", "ladrones" o "malvados", la discusión es absurda.

Un saludo

Albert Esplugas

Gracias por vuestras opiniones.

Destaco dos vicios que habéis señalado y que me gustaría comentar: inacción y autismo.

Inacción. Bastiat describe así este pecado:

Por tanto el principal pecado que tenemos los liberales es una enseña nuestra, la no acción, la no coacción. El participar en la democracia absolutista nos incomoda por que va contra nuestros principios. Pero parece que nos sentimos más cómodos en el no hacer nada mas que ejerciendo de plañideras con el “ya te lo decía yo” y con el “como sigamos así pasará esto y esto otro”.

El problema con esta definición es que a su vez peca de Impaciencia y Fe/Esperanza política. En otras palabras, asume que no participar en el sistema democrático para conseguir resultados en el corto/medio plazo (organizando un partido político liberal, infiltrándose en las bases de partidos no-liberales, votar por candidatos menos malos etc.) es sinónimo de “no hacer nada”. Yo creo, por el contrario, que el Instituto Juan de Mariana, Redliberal y Liberalismo.org, Unión Editorial, Libertad Digital, los periodistas/profesores/academicos liberales etc. están haciendo mucho, aun sin participar en el sistema electoral: están difundiendo las ideas liberales. Esta clase de actuación me parece bastante más importante que el activismo político. Nuestras fuerzas son escasas y debemos emplearlas allí donde son más productivas. En mi opinión son más productivas, en general, en el ámbito educativo/divulgativo, al menos en la etapa incipiente en la que nos encontramos en este país. En otros sitios pueden permitirse a Ron Paul ;) En cualquier caso el principio de la división del trabajo también es aplicable aquí: no hace falta que nos dediquemos todos a lo mismo, que cada cuál haga lo que sabe hacer mejor. El activismo político puede complementar otras actividades. Pero ojo con la Impaciencia y la Fe/Esperanza, tan conectadas al activismo político.

Autismo. Chandler dice:

Los liberales parecen convencidos de que sus discusiones de blog, que leen un total de 25 personas, interesan a alguien más que a los cuatro que las protagonizan.

Lo relacionaría con el Dramatismo que comentaba en el artículo “Es bueno distanciarse de vez en cuando, salir al "exterior" de este mundo liberal en el que nos recluimos y observar la realidad con más perspectiva.” Pero creo que en general somos todos bastante conscientes de que solo una minoría está interesada o comparte las ideas que discutimos aquí. Ahora bien, si por autismo quieres decir que nos cerramos en nosotros mismos, puede que haya algo de cierto en eso (aunque yo no incluiría aquí las discusiones académicas –pajas mentales varias-, que a menudo también cumplen una función, la de mejorar el liberalismo a nivel teórico). No obstante, las actividades que menciono arriba (la labor del Instituto etc.) creo que en buena medida están combatiendo ese autismo.

También me gustaría destacar dos posibles vicios que señalaron Tyler Cowen y Will Wilkinson. No voy a comentarlos (aunque no estoy de acuerdo en varios puntos y la tesis central me parece al menos matizable), los dejo para promover la reflexión.

Tyler Cowen: The libertarian vice is to assume that the quality of government is fixed. (…) More parts of government could in fact be much better, and to significant human benefit (…) Libertarians will admit this. But it does not play a significant role in their emotional framing of the world or in their allocation of emotional energies. They will insist, correctly, that we do not always wish to make government more efficient. Then they retreat to a mental model where the quality of government is fixed and we compare government to market.

(Esta es la respuesta de su co-blogger Alex Tabarrok y este es mi artículo sobre la subcontratación>mi artículo sobre la subcontratación, tangencialmente relacionado).

Will Wilkinson: the “fallacy of asymmetric idealization.” Libertarians are in fact very often guilty of assuming counterfactually ideal markets and counterfactually non-ideal governments. And faith-in-government liberals commit the opposite vice.

Iván:

La iracundia mata cualquier posibilidad de diálogo, pues coloca inmediatamente al interlocutor en una posición defensiva. Y una vez situados en esa posición, hasta la excusa más peregrina es el más genial argumento para el orgullo personal. Antes muerto que dar el brazo a torcer. Al menos, nunca reconoceré mi derrota delante de alguien que me ha insultado previamente

Cuánta verdad. Por cierto, te voy siguiendo en tus debates por la blogosfera. Muy incisivo, como siempre.

Un saludo

Bastiat

Particularmente pienso, estimado Albert, que ignorar la realidad social y política de cualquier grupo humano, fruto de las relaciones sociales, hipersociales, que son precisas y que surgen de dichas relaciones para la gestión del hecho y los asuntos comunes, no ayuda en nada al ideario liberal.

Si, la divulgación es un asunto importante. Pero creo que es un error despreciar la acción política precisamente porque es acción política, aunque esta esté motivada por la Fe y la Esperanza fundamentada en el ideario liberal. Y sí, un pelín impaciente, porque si se cree en lo que uno proclama difícilmente se puede uno contener a tratar de lograr el objetivo de su ideario, que no es otro que acrecentar la libertad y la defensa de los principios liberales.

Yo no os pido que forméis un partido político, aunque creo que no sería mala idea, sino que trato de que los liberales entiendan que para avanzar en la libertad la acción política del liberal, el liberalismo político, es también importante, más que nada para dar a los ciudadanos la posibilidad de “PODER ELEGIR”

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