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Portada - Comentarios - El Estado, la peor desgracia de la humanidad

02/02/2008 - Jorge Valín

El Estado, la peor desgracia de la humanidad

Afirmar que el Estado, el Gobierno, cada uno de los políticos, burócratas y funcionarios son la peor calamidad del hombre libre puede parecer exagerado y atrevido. ¿Es que no es peor el terrorismo internacional, los tsunamis, terremotos o el hambre en el mundo?

En la tradición libertaria siempre se ha asociado el Estado con una organización criminal que ha negado de una forma u otra la libertad al hombre. El liberal no hace excepciones y juzga a todos por igual. Los males necesarios son una contradicción. Si el crimen es perjudicial para la propia existencia del hombre, en ninguna circunstancia se puede permitir. Da igual que el criminal sea un vulgar ratero, la mafia o el Estado. Para el liberal, la privación por medio de la fuerza de la propiedad privada a otro hombre, es robo. No es menos criminal el carterista que nos usurpa nuestro dinero mediante el hurto, que el Estado con la extorsión de los impuestos. Para el liberal, es tiranía prohibir o regular los estilos de vida de las personas, da igual que se produzca en un régimen abiertamente totalitario o en democracia. Ningún sistema político es un fin, sino un medio y si éste niega cualquier grado de libertad no criminal al individuo, ha de ser combatido hasta que perezca.

Las grandes desgracias globales que nos asolan, las podemos separar en: factores humanos contra el hombre y factores naturales contra éste. Tales amenazas sólo son factores puntuales que, aún causando mucho dolor o pérdidas materiales (como los terremotos, grandes inundaciones, sequías, etc.), pueden ser resarcidos mediante el esfuerzo y cooperación de la comunidad y mercado. Tal cooperación además, no crea pérdidas netas en otros miembros. Ni mercado ni voluntarios sociales roban a unos como hace el Estado para dárselo a otros.

Sólo hay una excepción. Tal alteración se produce cuando el mal, no entendido en su vertiente moral sino ética, se legitima a él mismo perpetuándose en el tiempo. Entonces, la calamidad del hombre es constante. Sólo el imperio de la ley puede hacer que la justicia pierda su último fin llegando a contradecirse continuamente: el criminal se convierte en el que vela por nuestra seguridad física. El ladrón pasa a ser el que nos proporciona el bienestar material y el predicador y el tirano se convierten en los garantes de nuestra libertad.

El Estado nos promete seguridad, bienestar material y libertad, pero a la vez es el causante de innumerables muertes diarias en todo el mundo con sus guerras contra el terrorismo y sus tropas de pacificación. Nuestros supuestos defensores, la policía, se convierten en agresora fiscalizando a la gente honrada, multando al ciudadano por hechos no criminales, con inspecciones, registros y violando los estilos de vida de las personas. Es la hacienda pública, el supuesto encargado de distribuir la riqueza, el mayor ladrón nacional de cualquier país. Son los políticos y tecnócratas los principales asesinos de nuestras ambiciones y libertad con excusas técnicas y circunstanciales. Sus leyes de igualdad, salud, ecología, bienestar y socialistas no nos garantizan libertad individual alguna, sino que la destruyen.

El daño no sólo es inmenso, sino diario, continuo y creciente. Así como la cooperación voluntaria de la comunidad y mercado nos ayudan a luchar contra los desastres naturales y el crimen de los antisociales, nada nos puede hacer detener el gran monopolio de la violencia: el Estado, la peor calamidad del hombre que jamás ha existido. Sólo cuando la gente entienda la realidad que significa el Estado, las cosas podrán cambiar y entonces afirmaremos que los desastres puntuales, son las peores amenazas del hombre libre.

 

Opinión de los lectores

Luis

Encuentro que todavía te quedas corto...
Y lo peor de todo es que el Estado genera dinámicas de autocrecimiento con el tiempo y hay que tener las ideas claras y mucha formación para parar los pies a la barbarie Estatista.

Hiel

A veces, muy pocas veces, se leen artículos que le hacen a uno pensar que la lógica y la sensatez aún no desaparecieron del planeta Tierra.
Eso sí, la sensación de soledad, aunque no mala, no deja de acompañar silenciosamente.
Saludos.

Jose Antonio Baonza Diaz

No encuentro en la letanía de agravios contra "el Estado" ninguna aportación original. Partiendo de un bagaje común liberal -que no exclusivamente anarquista o, mas precisamente bien anarcocapitalista-,toda esa crítica tremendista y eliminadora de matices adolece de un gravísimo defecto: pierde el contacto con la realidad circundante. En efecto, la organización estatal, el poder político tiende a ser absoluto y a coaccionar y robar a los individuos. Ahora bien, un respeto mínimo por la experiencia de la humanidad debe llevar enseguida a distinguir entre los estados que ha habido a lo largo de la historia y ahora mismo. Las diferencias de grado entre sus sistemas coactivos se convierten en cardinales. No es lo mismo un Estado totalitario que uno liberal -sí, liberal, aunque siempre perfeccionables. muchas generaciones de liberales genuinos y consistentes se frotarían los ojos de incredulidad si contemplaran tan gruesos trazos- Y uno liberal que otro socialdemócrata. Reconoce al menos el derecho de existir como liberal de una tradición de pensamiento que es consciente del carácter cuasi diabólico del Estado, pero que no puede obviar que ha habido y hay situaciones sin estado donde los sufrimientos del hombre por el asesinato, el pillaje y la extorsión de otros han sido tan enormes que tampoco se puede proclamar que con el fin del Estado acaban todos sus males. Por si de una lucha de argumentos de autoridad se tratara, aunque Rothbard y Rockwell y otros ancaps, aunque a veces con más matices que los que tu expones, sostengan tu enfoque, Mises y Hayek, q.e.p.d, y otros defendían otro. El mismo Ron Paul, actual ídolo de los "Spanish ancaps" ¡se postula para presidir el Estado más poderoso del planeta!

Iracundo

Para que luego algún ancap tenga las narices de negar que el anarcocapitalismo juzga por igual a todos los régimenes políticos. Claro que, entonces, aparecerá alguno para decir que "lo que dice menganito no representa el pensamiento ancap necesariamente" y vuelta a empezar.

Qué lamentable vómito.

stewie griffin

Claro que existen diferencias entre los distintos regimenes políticos, como existen diferencias entre diferentes organizaciones criminales.

Lo que es vómitivo es justificar alguno de los crimenes de los gobiernos.

ánimo Jorge, que cada día somos más a pesar de Iracundo.

S.2 (xD)

Juan Ramón Rallo

Bueno, yo no diría que el Estado es la mayor calamidad de la humanidad, al menos no para toda la humanidad. Hay grupos muy concretos que se benefician de la actuación del Estado (políticos, funcionarios, subvencionados...) y para ello, desde luego, no es ninguna desgracia.

Y para el resto de la humanidad, es difícil establecer el baremo, simplemente porque muchos ni siquiera saben todo el perjuicio que les causa el Estado.

Stewie, eres muy generoso con el "a pesar de".

Coup de Bâton

Es curioso el lenguaje de iluminados que han adoptado, aquél por el que los socialistas se llevan tantas merecidas críticas. Las pobres ovejas no entendemos el mal que nos causa, el estado... por suerte está Monseñor Capella y Fray Rallo para advertirnos de nuestro error y llevarnos al camino recto...

Juan Ramón Rallo

Claro Coup, todo el mundo conoce las pensiones que deja de percibir por la socialización del sistema o que la crisis actual viene causada por el dinero fiduciario de curso forzoso, ¿no?

Iracundo

Lo que me temía: decir que todo Estado existente es un robo y un crimen no es equiparar, a priori, cualquier régimen estatal. Claro. Sí, venga.

Claro que existe esa equiparación por parte ancap en la medida en que el reconocimiento de la importancia de la gradación entre regímenes les conduciría a tener que reconocer que en la política no sólo se cuecen desgracias y "crímenes" sino cosas beneficiosas para el individuo. Cosas que son objetivamente beneficiosas para el individuo: como que no exista el feudalismo, para empezar. Pero bueno, seguirán los ancap insistiendo en que lo que ocurre es que parte de la Humanidad aún está por adquirir consciencia de clase (gracias Rallo por recordar el hecho de que hay "traidores a la naturaleza humana": a ver cómo los eliminas desde la teoría sin caer en... tabula rasa; una pista: no puedes).

Esta clase de artículos, así como los personajes que lo jalean no son sino una boutade de frikismo. Lamentable. A ver cuándo todos esos indefinidos pusilánimes que habitan el IJDM se deciden a dejar el tenderete en manos de los más payasos para que nos riamos a gusto. Ya de paso a ver cuándo el IJDM se decide a fichar al tal Stewie antes de que un día nos sorprenda abriendo Redliberal con un post revisionista del holocausto, una apología de Stalin o cualquier otra cosa que se le ocurra desde su consistencia y madurez ideológica. Dense prisa.

Menos mal que Rallo y acólitos similares a él convencerán a toda la Humanidad de que la justicia pública, la ley imperativa y la Democracia son ideas totalitarias. Ja, ja, ja.

Salud y libre comercio

Juan Ramón Rallo

Una gradación de regímenes simplemente es una gradación de intervencionismos. Los éxitos de la libertad no son éxitos de los políticos. No hace falta que retuerzas el argumento para colocar en mi boca cosas que no sostengo.

No hay traidores a la naturaleza humana, hay gente que sostiene ideas que le perjudican, aun cuando no se dé cuenta. Tanto tengo que recurrir yo a la tabula rasa (es decir, nada), como tú. ¿O es que la democracia representativa estaba presente hace 50.000 años?

Daniel Ballesteros calderón

Otra muestra más de la incapacidad para comprender y describir la realidad tal cual es. Un recurso fácil a la demagogia, tópicos tontorrones y dogmas sin sentido. Artículo que no aporta nada enriquecedor aparte de una diatriba absurda y parece hecho en cinco minutos.

Saludos

CMRR

En cambio la catarata de argumentos que aporta Daniel Ballesteros Calderón en su comentario convence a cualquiera.

Daniel Ballesteros Calderón

No son argumentos, me limito a hacer una descripción del artículo. A buen entendedor pocas palabras bastan, Jorge es capaz de mucho más que esto y los lectores de IJM exigimos, al menos yo, un contenido mucho más potente que esto. ¿Donde estan los casos concretos y reales? ¿por qué se elaboran batiburrillos así sin argumentar nada? Por ejemplo, hay un artículo de Larry Elder en LD verdaderamente revelador y enriquecedor sobre el tema que trata Jorge y hecho con una óptica verdaderamente interesante y enriquecedora.

Aquí se mezclan regímenes políticos, se obvia la necesidad del Estado y se opta por su virtual erradicación... les recuerdo de nuevo a los ancaps que si no hay Estado hay anarquía y la anarquía no es buena. Y dado que preconizan la erradicación del poder coercitivo público, ¿me pueden decir qué cosa, ente o ectoplasma va a respaldar y proteger el derecho a la vida, la libertad y la propiedad?

Una amenaza a los derechos de los hombres son los dogmáticos de brocha gorda que prometen un mundo mejor sin dar alternativas, pretendiendo que ellos conocen la respuesta a todos los problemas y dilemas, (sí a veces hay dilemas), del mundo. Su fe es sencilla y se resume en "nada para el Estado", cuya implementación como proyecto utópico implica necesariamente recurrir a los mismos medios que la fe del "todo para el Estado". ¿Que muchos se oponen?, da igual porque no saben lo que les conviene; ¿que los resultados son de muerte?, es un mal necesario antes de que la sociedad alcance su cénit histórico... Por favor, vale ya de "boutades" y hablemos de cómo alcanzar una sociedad en la que se respeten estrictamente el derecho a la vida, la libertad y la propiedad, de acuerdo al principio de igualdad jurídica y analizando para ello la realidad; no el maravilloso y etéreo mundo de las ideas abstractas y felices.

Iracundo

Daniel: esta gente se nutre del radicalismo, del dogmatismo. No les puede pedir usted que renuncien a lo único que les hace felices, a saber: poder proferir condenas y juramentos desde su trinchera. Son como los marxistas, un caso perdido.

A mi no me sorprende que el IJDM opte por esta línea de artículos. Me gusta. Porque es el camino más rápido a la disolución. Porque digo yo que estas boutades acabarán por volverse insulsas incluso para quienes obtienen una suerte de placer sexual escribiéndolas. Además obligan, o debieran, a esa membresía fantasmagóricamente no.ancap del IJDM a posicionarse. O bien están con la democracia y la civilización o bien están con el absolutismo, el feudalismo o lo que se le ocurra al Stewie de turno.

Fan de Daniel

Yo como lector de comentarios del IJM me gustaria que me ilustraran en la 'obviedad' de la necesidad del estado.
Y espero, exijo, algo mas que los cuentos tipo; "Demos gracias al señor invisible que nos protege de que nuestro corazon explote..."
Primero habria que comprobar que el corazon explota y que no es un simple cuento para asustar.

Ancap

A ver si nos entendemos. Parece que a los anti-ancap no les gusta razonar.
Sigamos un razonaimento lógico-deductivo básico:

1. Un liberal defiende la libertad, que es indivisible (personal, económica, etc.)
2. El Estado ejerce una extorsión impositiva sobre las libertades individuales ¿alguien puede argumentar lo contrario? (la conciencia o no de la victima no altera la realidad. Al que le roban sin que se entere, le han robado igual)
3. Por tanto, el Estado debe condenarse, así como se condena a un ladrón.

El problema de los anti-ancap es que esto les aprece RADICAL, cuando en realidad es pura lógica aplastante, calra y difícilmente contraargumentable.

Ahora bien, como no se puede contradecir acudimos a la construcción imaginaria que los anti-ancap jamás podrán resolver por llevar en sus mentes un marco teórico contrario al necesario.

El argumento básico anti-ancap es:
1. Sin estado = anarquía
2. Anarquía = sin defenza
3. Sin defenza = muerte, robo, etc

Frente a esa lógica imaginación constructiva cabe contra-imaginar de la siguiente manera:

1. Sin estado = anarquía + cooperación (humana y de mercado)
2. Cooperación = defenza y preservación de la vida y la civilización

El problema de los anti-ancap es que no conciben un mundo de cooperación de libre voluntades espontáneas, consuetudinarias, basadas en el derecho, sostenidas por el intercambio (dinamizadas por el dinero) donde cada uno organiza sus necesidades.

Si la civilización ha conseguido desarrollar instituciones de manera espontánea y evolutiva como el dinero, el derecho, el lenguaje, etc... ¿porqué no podría evolucionar en una institución (normas y comportamientos de conducta) que permita la vida sin Estado, pero donde se fijan las pautas de respeto a la vida y la libertad?

La base del problema radica en que un ancap no necesariamente se plantea cuestiones que una sola mente no puede solucionar (eso lo hacen los totalitarios), sin embargo los anti-ancap se preocupan por pensar cómo ORGANIZAR LA HUMANIDAD ¿quién es el totalitario en esta escena intelectual?

Por último, uno puede razonar o más bien especular sobre cómo sería la MEJOR sociedad, sin embargo, esta contrucción imaginaria esta en un plano posterior al reconocimiento de la lógica ancap. Y lo que no resulta lógico es condecnar la LÓGICA aplastante de la teoría ancap por la imposibilidad de una construcción imaginaria futura.

stewie griffin

Me encantan los argumentos que usais contra el artículo (y por ende contra el capitalismo libertario):

-"se obvia la necesidad del Estado"

-"si no hay Estado hay anarquía y la anarquía no es buena"

-"Esta clase de artículos son una boutade de frikismo"

-"Escribirlos nos produce escitación sexual"

-"Estais con la democracia y la civilización (equiparación interesada) o bien están con el absolutismo, el feudalismo"

Ah! Casi se me olvida, Iracundo, no se que credibilidad tienes tú para menospreciar así las ideas de los demás, sin desdecirte antes de las chorradas totalitarias con las que nos atormentas a los lectores de Red Liberal, ya sabes tus pretensiones de invadir África, o decir que un aborto es como un condón. Esas idas de tarro tuyas, ya sabes.

Iracundo

En el IJDM los autores ancap se han posicionado EXPLÍCITAMENTE a favor del absolutismo monárquico antes que a favor de la democracia, a la que se identifica con el totalitarismo. No es cosa, pues, que alguien invente. Tal posicionamiento en sí mismo constituye ya el descrédito total para cualquier persona que opine sobre política. Además tales opiniones, por supuesto, son frikismo puro y cuando se hacen artículos como este el frikismo alcanza niveles de epopeya.

Sugerir que no existen argumentos en el lado liberal y sí en el ancap es obviar que precisamente este artículo de Vallín muestra qué clase de argumentos hay (puro dogma, equiparaciones imposibles y nada más) del lado ancap. Y obvia asimismo la cantidad de lo escrito contra los dogmas ancaps y que sencillamente no ha obtenido respuesta alguna más allá, precisamente, del insulto pedante o el exabrupto friki de aspirantes a okupas como el tal Stewie. Los dogmas ancaps no se sostienen desde hace mucho y la no-respuesta y empeño en continuar el frikismo por el frikismo (sacando artículos de tanto en tanto que sobre la base de dogmas que no son defendidos con éxito o ni tan siquiera defendidos, se hacen manifestaciones sonoras moralizantes) muestran la evidente deshonestidad y fanatismo que hay alrededor del anarcocapitalismo y sus defensores. Defensores éstos que no son liberales ni tienen interés alguno por la libertad humana (en tanto humana) sino, más bien, en cierto concepto pervertido de libertad (no-coacción) que según ellos es la varita mágica (como el comunismo lo fue para otros) que vendría a solucionar per se todos los problemas de la sociedad. Y eso no es ser liberal, por cuanto no es escéptico, sino ser un totalitario de lo estético y no mucho más.

ANCAP

Vamos a ver Iracundo, porqué no llevamos un diálogo lógico. Utilizas expresiones e ideas que no dicen nada. No fundamentas, ni argumentas (al menos a mi presentación del asunto).

¿Los ancap a favor del “absolutismo monárquico”? Si alguna persona llamada ancap defiende el “absolutismo monárquico”, ¿por eso desacreditas toda la teoría ancap? ¿Te resulta lógico? ¿Te das cuenta que siguiendo tu razonamiento si tuviéramos que juzgar las teorías políticas por lo que dicen personas, quienes fueran, políticos, liberales, demócratas, etc, nos quedamos sin teoría alguna?

¿No te parece un poco débil tu argumento del “frikismo”?

Valín expuso una descripción fotográfica de la situación del Estado frente a la libertad (esta descripción es real y actual). Nada más. Cuando algunos intentan llevar esta pequeña descripción al plano de la realidad sus lógicas se quiebra, son incapaces de concebirla, y por ende trasladan sus incapacidades como deficiencias de la teoría. Bajo esta perspectiva, el único discurso “moralizante” es el tuyo.

Por favor, instrúyenos sobre los argumentos liberales contra el ancap. Juguemos a razonar y dejémonos de “frikismos”, comprobemos hasta dónde llegan los argumentos.

Por otro lado, cuando defines la teoría ancap se perciben varios errores conceptuales en tus argumentos.

Primero, cuando dices que los Ancap no tienen interés en la libertad “en cuanto humana”, ya se percibe una concepción un tanto extraña en tus supuestos ¿conoces tú, alguna libertad “no humana”? ¿A qué viene esa aclaración?

Segundo, la definición de libertad como “no coacción” no es un concepto pervertido, es parte (y no el todo) de las varias formas de describir la libertad. Pero si esto te deja más a gusto, las 7 acepciones al término libertad del DRAE son aceptadas por cualquier Ancap ¿tu las aceptas?

1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.

2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.

3. f. Estado de quien no está preso.

4. f. Falta de sujeción y subordinación.

5. f. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.

6. f. Prerrogativa, privilegio, licencia. U. m. en pl.

7. f. Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes.

Tercero, la teoría Ancap no dice que “soluciona per se todos los problemas de la sociedad”. Eso, quizá, lo dicen algunos adherentes a dicha teoría, pero no es parte de la teoría misma. Además, es lógico que quien diga o sostenga dicha idea, deberá reconocer que es simplemente una “especulación” personal. Pero ello, en absoluto va en detrimento de la teoría, sino, en todo caso de la persona que sostiene dicho argumento.

Y por último, y como conclusión, no cabe hablar de relación alguna entre los Ancap y el totalitarismo y mucho menos llamarlos "frikis" (concepto por cierto irracional, infundamentado e intelectualmente inadmisible).

Daniel Ballesteros Calderón

El Estado es lo que comúnmente se denomina una cosa necesaria: es imposible y lo sabéis que una sociedad se organice libremente sin que haya un Estado mínimo que respalde coercitivamente unas leyes que protejan el derecho a la vida, la libertad de acción (no coacción) y propiedad privada bajo el principio de igualdad jurídica. Bajo tal régimen anarquista nada protege ninguno de esos derechos, nada porque la labor fundamental del Estado es esa y si no existe, nadie puede desarrollar esa labor. Como decía Ciceron: "Seamos esclavos de las leyes para poder ser libres", pero daos cuenta de que ningún malvado quiere ser esclavo de unas leyes que protegen lo que os decía al principio.

Que eso plantea una ruptura en un pensamiento dogmático es cierto, pero es que las ideas han de ser veraces y realistas además de innovadoras, atractivas y claras. Cuestiones tan complejas no pueden, en absoluto, ser comprimidas en un todo o nada tan reduccionista.

El Estado actual se ha convertido en un Leviatán ratero y liberticida, es cierto; pero no es menos cierto que es nuestro deber como ciudadanos el luchar contra esa tiranía de una forma coherente y fructífera, difundiendo sus desmanes, las mentiras de grupos de presión y los defectos de los sistemas políticos (ya sean monárquicos, aristocráticos o democráticos), siendo siempre honestos en primer lugar ante nosotros mismos, para lo cual no debemos de dejar de buscar la verdad que tanto amamos.

Un saludo.

No empleeemos exabruptos, por favor.

Coup de Bâton

No hay más que leer el comentario del amigo "Ancap" para darse cuenta de que el racionalismo es una de la peores lacras de la historia del pensamiento y de la humanidad. La esquematización mental de sistemas de organización social teóricamente perfectos nacidos en un escritorio obviando toda forma de costumbre, tradición y hábito espontáneo de conocimiento y comportamiento humano. Eso y no otra cosa, como cualquier otra utopía, es el anarcocapitalismo, por mucho que se desgañiten como marujas despatarradas citando al "orden espontáneo" de Hayek, al evolucionismo, a la "Tábula Rasa" del Sr. Pinker etc. No saber lo que realmente se es, es muy lamentable y ustedes están alejados de toda tradición empirista. No cuela.

El derecho del ser humano a intervenir en aquellos asuntos que le conciernen por ser públicos y propios de la "civitas", el derecho a ser ciudadano y a ser gobernado justa y honradamente, todo eso forma también parte de la evolución social de la humanidad y las diferentes formas de comunidad política habidas a lo largo de la historia han influido en la mayor o menor benignidad de las actuales condiciones de vida y desarrollo de que disfruta cada grupo humano. En definitiva, como dijera Aristóteles, el ser humano es un animal político. Todo ello empero, es despreciado e ignorado en beneficio de un catecismo metafísico y dogmático que presenta unos supuestos "derechos naturales" del hombre de corte absolutista e inoperante en una sociedad, y de una doctrina, cuya base es el principio de no agresión, que presupone la existencia de un ser humano que no ha existido nunca, como por ejemplo, aquél que tolera que sus vecinos se canibalicen "libremente" y "dentro de su propiedad" (sic). Creen ser, en nuevo acto de charlatanería, los únicos que se ajustan a la naturaleza humana y sin embargo, ciertas posturas suyas son radicalmente contrarias a ésta. Curioso.

Así que, estimado "Ancap", no nos intente colar lo que otros tantos han intentado, por supuesto, sin éxito. Sus deducciones de chichinabo acerca de la relación entre la libertad y el estado, son de todo punto insostenibles e irresponsablemente maximalistas y desconsideradas con los posibles casos individuales que pueden darse: para empezar, decir que un liberal defiende "la libertad" es evidente, pero formular el principio de esta manera es engañoso, en tanto no existe ni ha existido nunca, esa "libertad" en abstracto. Definir abstractamente la libertad lleva sin remedio al dogmatismo ideológico. La idea de libertad está asociada a la política, guste o no, y a través de la política, de la democracia, del estado liberal, se han posibilitado los grandes avances humanos. Sostener lo contrario es un irresponsable acto de temeridad y de ignorancia de la historia. Siguiendo con su método deductivo de dogmas, le diré que yo no conozco tal cosa que se ha dado en llamar "el estado": conozco el feudalismo, conozco el absolutismo monárquico, conozco el despotismo oriental, conozco el fascismo, el comunismo, la democracia etc. de nuevo, un intolerable ejemplo del maniqueismo fanático de los ancaps y de su mala idea reduciendo las múltiples formas de gobierno existentes y dadas a lo largo de la historia, todas distintas en sus rasgos y en su praxis, reduciéndolo digo, a una presunta entidad atemporal e invariable llamada "estado".

En cuanto a sus prédicas apostólicas acerca de la viabilidad de la anarquía (pero bueno, ¿acaso no es un imperativo de la naturaleza humana? ¿qué tiene que ver que sea viable o no? no pretenderá usted ser un totalitario utilitarista, ¡por Dios!) éstas han sido convenientemente desechadas en otros lugares, por lo que no me voy a extender sino en puntualizar dos aspectos: primero, habla usted de la "evolución espontánea de las instituciones". Nadie lo duda, pero creer que el estado no surge también de manera espontánea en un primitivo grupo social sedentario y agrícola es como mínimo, aventurado. Como máximo, una insolencia. Segundo: le emplazo de nuevo a que deje de usar torticeramente para sus intereses y el de sus colegas, todo lo referente al consuetudinarismo y al evolucionismo, pues a ojos de un conservador de verdad, en la mejor tradición anglosajona, como soy yo, es ofensivo. Que le quede claro, ustedes nada tienen que ver con ninguno de esos postulados; son, por el contrario, una suerte de apologetas nacidos al calor de kilos y kilos de escolástica: pretender que el ser humano se organice "libremente" sin "coacción estatal" no equivale a abogar por la primacía de las relaciones consuetudinarias en la organización social. No, pues dicha prédica, presupone tal nivel de producción teórica (lo demuestran cada día con sus superdebates sobre la defensa proporcional, por poner un ejemplo cercano) que echa por tierra todas sus presuntas preferencias por la espontaneidad.

Y es por ello que, y finalizo, imputarnos a los liberales (a los anti-ancaps para que se me entienda) un "totalitarismo" porque al parecer, pretendemos "organizar la humanidad" es demostrar que, o bien no se ha enterado usted de la película o es que es un mala sombra impenitente. El liberal o el conservador, en mi caso, tanto da, somos necesariamente escépticos precisamente porque sabemos que la sola razón humana, y menos un planificador, pueda abarcarlo todo. Es por ello que abogamos por el ejercicio de la política como canalización de las pasiones y como medio para conseguir las más amplias cotas posibles de libertades. Algo que, no creo que se pueda decir, de sus mesías "intelectuales", que se dedican a escribir tratados de ética, intentando definir de forma axiomática lo que es un liberal 100% o esa obsesión enfermiza por juzgar los hechos o la historia en cuanto a si es liberal o no lo es o si deja de serlo. La ideología lo ocupa todo y todo gira en torno a ella. No sé quien es el totalitario aquí, aléjese del espejo, por si acaso. A nosotros, por de pronto, no se nos ocurre aliarnos con los trotskistas, comunistas u okupas por puro placer estético.

Más Burke y menos Rothbard.

Angel

Me introduzco en el debate. Vaya por delante que no me etiqueto ni como 'ancap' ni como 'anti-ancap'.

Daniel dijo: "Bajo tal régimen anarquista nada protege ninguno de esos derechos, nada porque la labor fundamental del Estado es esa y si no existe, nadie puede desarrollar esa labor."

Este argumento me suena al argumento en favor de la provisión estatal de los bienes públicos en economía, a saber: el Estado es el que provee las carreteras, la sanidad, etc. luego es totalmente necesario que sea el Estado el que haga esas tareas, porque si no fuera el Estado, ¿quién lo haría?. Pero aquí partes de una premisa (que el Estado se encarga de determinadas funciones) y llegas a una conclusión (que es NECESARIO que el Estado se encargue de esas funciones), pero parece que falta parte del argumento. En otras palabras, que de la premisa de la que se parte no se sigue lógicamente la conclusión a la que se llega (non sequitur). Por tanto, creo que habría que argumentar en otros términos. Creo que nadie duda que el Estado realiza funciones indispensables para la sociedad, pero ¿por qué tiene que ser el Estado el que lo haga? (Esto lo argumenta más o menos así Rothbard)

Como dice "Ancap", el que un autor defienda el sistema monárquico absolutista (Hoppe) frente al democrático, no quiere decir que la "teoría ancap" lo defienda. Además, estemos o no de acuerdo, él da unos argumentos, y no es una afirmación gratuita.
Habría que tener en cuenta que la corriente 'anarco-capitalista' no es en absoluto homogénea. Algunos nombres bastarán: David Friedman, Rothbard, Roderick Long, Hoppe...

Por último, creo que sí existe algún argumento contra la teoría ancap. Me refiero a esto: http://fce.ufm.edu/ProfesoresInvitados/Zanotti/IGUALDAD_Y_DESIGUALDAD%20ultima%20version.htm
Un trabajo del Prof. Gabriel Zanotti, en el que sigue a Tomás de Aquino para concluir (entre otras cosas):

-"Que el derecho de propiedad sea un precepto secundario justifica la redistribución de bienes públicos en casos de emergencia" (se refiere a los casos en que se puedan salvar vidas, p.ej.)

-"Que esa redistribución “deba” realizarse a nivel local se infiere a su vez de los estudios de la Constitional Political Economy."

Se le pueden encontrar problemas a sus argumentos, pero no se puede negar que existan argumentos en contra del anarco-capitalismo.

ANCAP

Esitmado Daniel Ballesteros Calderón, la clave está en las INSTITUCIONES. ¿Cómo surgió el dinero, la familia, o incluso el derecho? Todas ellas son instituciones (pautas de comportamiento o conducta humanas, espontáneas, que han evolucionado a lo largo del tiempo).

Si estamos de acuerdo, básicamente, en que no es necesario que nadie controle la institución del dinero e intercambio (economía), o la institución familiar (relaciones voluntarias y parentales), ¿porqué pensar que sí es necesario que se "controle" la institución del derecho?

¡Claro que el Ancap incluye la "ley"!: la de la vida y/o de la propiedad privada (incluido el propio cuerpo). La institución del "derecho" seguiría en pié, pero quien respaldaría dicho cumplimiento y funcionamiento sería la propia institución consuetudinaria.

Ahora bien, el problema quizá radique en comprender que una cosa es la teoría anarco-capitalista como idea de autogobierno de los individuos, y otra muy distinta las formas propuestas por sus adherentes para caminar hacia ella. Debiera existir un punto en común entre los liberales genuinos y los que consideran que el liberalismo a evolucionado hacia el Ancap si aceptamos que dónde estamos y hacia dónde debemos llegar hay un trecho tan distante que no impide en absoluto que los ancap se unan a todo intento por aminorar el aparato estatal.

Sólo, en el caso hipotético de conseguir que dicho Estado alcance su dimensión mínima, entonces quizá, cabrían las discusiones sobre qué pasos seguir dando. Pero lamentablemnte, la historia nos está demostrando que el aparato estatal no decrece, sino todo lo contrario.. aquí las posturas Ancap ofrecen una "llamada de atención" al liberal genuino.

La preocupación honesta de un Ancap, radica en el supuesto engaño que supone defender un "Estado mínimo" cuando la historia demuestra que éste siempre es mayor, y por ende más coactivo, con sus consiguientes consecuencias.

ANCAP

Estimado amigo Coup de Bâton,

Su argumentación me parece al menos más inteligente, lógica y aceptable que la de “Iracundo”. Agradezco que se haya tomado la molestia de contestar a mi solicitud de instrucción de liberalismo frente al Ancap.

Lamento que vea en mis argumentos una expresión del “racionalismo” y no simplemente de la razón (por cierto, la misma que usted utiliza en su argumento).

Si me equivoco, según usted, por defender “teorías utópicas” lejos del empirismo, déjeme decirle, primero, que su “empirismo estatal” tampoco “cuela”, y segundo que el historicismo al que acude para defender sus argumentos es mayor “lacra” para la humanidad.

Usted dice que el “derecho a ser gobernado justa y honradamente es parte de la evolución social”. Estoy de acuerdo con usted. Ahora bien, ¿qué hace el sistema de gobierno centralizado que usted defiende con personas que como yo DECIDIMOS no querer que nos gobiernen? ¿Nos encarcelan?, ¿Nos matan?, ¿Nos mandan a la luna?, ¿Nos ponen en cuarentena? Comencemos por aceptar los límites propio del liberalismo que usted defiende y luego atienda (y entienda) las opciones que el Ancap propone pero no impone.

Cuando dice que presuponemos un ser humano que nunca ha existido, usted se equivoca. El Ancap no presupone teorías antropomórficas, que usted sí considera (y por cierto sólo restrictivamente).
Pero no sólo esgrime argumentos antropomórficos sino que vuelve al historicismo para explicar que la libertad definida en términos lógicos y coherentes no ha existido nunca. Usted define la libertad en función de lo que cree ver en la realidad, sin embargo debe reconocer que utiliza una abstracción, al igual que la mía, sólo que imperfecta (en su abstracción no hay compatibilidad entre libertad individual y libertad de “masa”, si es que existe).

Su argumentación es útil para la defensa del liberalismo clásico frente al totalitarismo empirista que cita bajo diferentes tipos de gobierno, pero insuficiente para evolucionar en un sentido más completo de libertad civilizada.

No estoy en contra de lo que dice, sino de lo que calla. De aquello que no está dispuesto a teorizar por considerarlo “racionalismo”, “utopía”, o “teoría de escritorio”. El problema es que con personas que piensan como usted, no sólo permanecerá el Estado (con la forma que a usted más le guste), sino que crecerá hasta tener tamaños que ya comienzan a “aterrar”, aún más que la idea de su ausencia.

Iracundo

"Su argumentación me parece al menos más inteligente, lógica y aceptable que la de “Iracundo”."

Será, caballero, porque no conoce mi argumentación ni se ha tomado la molestia de encontrarla.

Adrián Ravier

Es interesante el artículo y el foro de debate planteado más tarde. Mi posición actual se encuentra navegando entre el liberalismo clásico y el anarcocapitalismo, sin haber definido aún a qué extremo pertenezco.

Les hago algunas preguntas que quizás me puedan ayudar a definir una posición sobre el tema:
1. ¿Es el “Estado” una institución originada en el orden espontáneo que tanto han defendido los escoceses y los austríacos, o por el contrario, es una institución creada intencionalmente por alguna persona en particular?
2. ¿Qué podrían contestar a la crítica liberal clásica de que el orden anarcocapitalista entra dentro de lo que Hayek ha denominado “racionalismo constructivista”?
3. ¿Por qué Mises y Hayek justificaban la existencia del Estado? ¿Se han detenido a estudiar sus argumentos?

Imagino algunas posibles respuestas, pero seguramente podrán ilustrarme con otros argumentos innovadores.

Y esta pregunta es al margen del debate. Salvo por escasas excepciones: ¿por qué no se identifican al escribir sus comentarios?

Gracias por su atención.

ANCAP

Estimado Adrian Ravier,

Le contesto a sus preguntas, aunque reconozco que no es posible incluir aquí todo lo relativo a la posición anarco-capitalista y clásica liberal.

1. ¿Es el “Estado” una institución originada en el orden espontáneo que tanto han defendido los escoceses y los austríacos, o por el contrario, es una institución creada intencionalmente por alguna persona en particular?

Resulta muy difícil (por no decir imposible) demostrar que el Estado no es el resultado evolutivo y espontáneo de la sociedad. Son miles de años los que se reconocen a lo largo de la historia con gobiernos coactivos. Además, difícilmente un "capricho" humano (llámese acto deliberado de creación del Estado) podría supervivir durante milenios, como es el caso. Así, como contra ejemplo, tenemos conocimientos de otros "caprichos" deliberados que sí han terminado, e incluso prácticamente desaparecido, como es el caso del socialismo y/o comunismos totalitarios.

Sin embargo, el hecho de que el Estado sea consecuencia evolutiva de órdenes espontáneo no necesariamente queda por ello legitimado.

La pregunta pertinente sería, ¿es toda institución evolutiva y espontánea sólo por ello legítima, necesaria y "perfecta"? ¿Cabe la existencia de instituciones o ideologías evolutivas perjudiciales? Utilizando un paralelismo, ¿no evoluciona la medicina a la par que la enfermedad?


2. ¿Qué podrían contestar a la crítica liberal clásica de que el orden anarcocapitalista entra dentro de lo que Hayek ha denominado “racionalismo constructivista”?

Hayek se opone al racionalismo constructivista que “…rehúsa someterse a normas cuyo significado no comprende plenamente, y que producen un orden que no podemos predecir en detalle" (ver el siguiente artículo de Mario Zuluaga: http://mzuluaga.wordpress.com/2007/04/14/hayek-y-la-justicia-social/)

Mario Zuluaga, en dicho artículo nos dice:
"La postura de Hayek es en este caso extrema y desproporcionada. Si no podemos comprender el significado y alcance de las normas morales del orden extenso, ¿cómo podemos entonces proponerlas, cómo podemos avalarlas y defenderlas, cómo podemos distinguirlas? Desterrar el discernimiento y la racionalidad de lo concerniente al orden extenso es sacrificar en la piedra de ara del azar lo que define al ser humano: su razón"

Se debería, por tanto, primeramente defender el postulado de Hayek y legitimarlo para luego ver si cabe o no el anarco-capitalismo dentro de dicho postulado, y finalmente concluir si esto es realmente "peligroso" o "necesario" para el progreso de la civilización.

3. ¿Por qué Mises y Hayek justificaban la existencia del Estado? ¿Se han detenido a estudiar sus argumentos?

Quizá quepa entender la justificación de un estado "mínimo" no tanto como una contradicción, sino más bien como una clara evolución intermedia entre el totalitarismo y el auto-gobierno (el anarco-capitalismo en este sentido es una propuesta que considero aún en desarrollo pero con miras a evolucionar la ineficiencia del liberalismo clásico).

josepxicot

El problema si solo fuera el Es
tado...lo agrava el sistema polí
tico con sus burocrácias y par
tidos que en su afan de domi
nar se sirven del Estado para
sus fines,lo vemos en nuestro
país con el estado de las auto
nomias.ahí esta el mal.Demasia
dos políticos e instituciones,
que viven de nuestros impues
tos.La clave es muy sencilla:
menos gobierno y mínimos
impuestos,lo demas son gaitas.

Adrián Ravier

Creo que el sistema anarcocapitalista se vuelve inútil si sólo nos concentramos en él, y dejamos de lado la transición. En la transición es donde los liberales clásicos se vuelven importantes. Sólo ellos han intentado establecer límites al desarrollo creciente del Estado.

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