El error monetarista en torno a la Gran Depresión
Es bien sabido que los monetaristas consideran que la Gran Depresión se produjo como consecuencia de la negligente actitud de la Reserva Federal para expandir el crédito en la economía. La Fed no quiso evitar las quiebras bancarias proporcionando tanta liquidez como fuera necesaria para mantenerlos con vida, lo que dio lugar una espiral deflacionista que asoló la economía durante una década.
En el segundo boletín del Observatorio de Coyuntura Económica analizamos cómo Bernanke, un convencido antideflacionista que se cree a pies juntillas las hipótesis de Friedman y Schwartz, pretende evitar que el error de la Gran Depresión vuelva a suceder en EEUU inflando tanto el crédito como sea necesario.
Los monetaristas, sin embargo, parecen ignorar que los bancos centrales no tienen un poder absoluto para expandir el crédito en la economía. La Fed no inyecta capital en los bancos, sólo descuenta los activos bancarios y si los bancos no tienen activos que puedan ser descontados, el banco central no puede expandir el crédito. Punto final.
En el boletín, de hecho, analizamos cómo las reducciones de tipos de interés de intervención de la Fed se han traducido, cada vez, en una menor rebaja de los tipos de interés de mercado. Los bancos siguen sin confiar entre ellos porque en su mayoría sólo poseen activos basura (por ejemplo, hipotecas subprime) que o ya han entrado o van a entrar en impago en el medio plazo. Por consiguiente, los bancos ni pueden utilizar sus activos como colateral en sus operaciones de financiación en el mercado ni se sienten capacitados para seguir prestando dinero a los inversores cuando lo necesitan para consolidar los impagos: los recortes de tipos de la Fed no se están traduciendo en una reactivación del crédito hacia los sectores productivos de la economía.
Como también analizamos en el boletín, el nuevo crédito no está afluyendo hacia las familias y las empresas, sino que los bancos deciden o bien atesorarlo para contingencias futuras, o bien adquirir materias primas o bien invertir en letras del tesoro. De hecho, nunca antes en la historia de EEUU la diferencia relativa entre el rendimiento de las letras del tesoro y el Libor ha sido tan elevada. La razón es simple: los inversores no confían en los pasivos bancarios (depósitos) pero sí en lo pasivos estatales (letras del tesoro), por lo que prefieren obtener un rendimiento mucho menor con tal de reducir el riesgo de impago.
A partir del crack del 29, la mayoría de activos de los bancos se convirtieron como ahora en activos basura. En aquel momento, la causa fue la liquidación de los préstamos a brokers para adquirir acciones a precios inflados (muchas de ellas tenían PER 70) y sobre todo la quiebra del CreditAnstalt austriaco (que dejó sin valor todos los créditos americanos contra la economía alemana); hoy la causa se encuentra en la liquidación de los préstamos para adquirir inmuebles con valores artificialmente elevados.
En estas circunstancias, por mucho que relaje sus estándares el Banco Central, no logrará reemprender la expansión crediticia. Como explica el gran Melchior Palyi en su magnum opus The Twilight of Gold: "Los monetaristas asumen que siempre existe gente solvente dispuesta a endeudarse. ¿Pero es cierto que siempre existen deudores elegibles? ¿Y qué sucede si los bancos y los potenciales deudores utilizan el nuevo crédito para amortizar sus deudas o para mejorar su posición líquida en lugar de para invertir y gastar? Esto es precisamente lo que sucedió durante la Gran Depresión."
El error monetarista consiste en estudiar los fenómenos monetarios únicamente desde el lado del pasivo bancario. Su única preocupación es la cantidad del pasivo dinerario, sin que nunca se hayan planteado la calidad de los activos que respaldan y contra los que se han emitido esos pasivos. Sin embargo, unos malos activos limitan la posibilidad de descontarlos y de prestar contra ellos; como recuerda Palyi, "la teoría cuantitativa del dinero supone una simplificación enorme (...) la cantidad de dinero es el resultado y no la causa del estado de la economía y una expansión artificial del crédito por parte del banco central durante una depresión no significa que la sociedad vaya a ser capaz de hacer uso de ese crédito adicional". O, como reza sintéticamente la famosa máxima económica, "puedes llevar al caballo hasta el río, pero no puedes hacerle beber".
A principios de los años 30 la banca norteamericana quebró de facto, aun cuando no se instó la liquidación de numerosas entidades en situación de insolvencia real. La Gran Depresión posterior no fue consecuencia de la quiebra de los bancos, sino de la deliberada política de Franklin Delano Roosevelt por recapitalizar a los bancos mediante la especulación en bonos.
La banca estadounidense adquirió deuda pública con la esperanza de que, ante rebajas en los tipos de interés, su valor actual se incrementara (reanimando la posición de su activo). Bajo el patrón oro, unos tipos de interés excesivamente bajos se traducían en un atesoramiento de oro y en un incremento de tipos. Por consiguiente, el patrón oro era el gran elemento de riesgo para la banca: si adquirían bonos y los tipos de interés subían, su activo aun se hundiría más.
Este fue el motivo principal por el que FDR confiscó el oro de los norteamericanos y penalizó su tenencia con diez años de cárcel. En ausencia del oro como reserva de valor, los inversores se refugiaron en el segundo activo más líquido: la deuda pública. El abandono del patrón oro propició una brutal especulación en este mercado (diez veces superior a la vivida en la bolsa antes del 29) que elevó el precio de los bonos y fue recapitalizando a los bancos, a costa de las empresas quienes se vieron privadas de los fondos que necesitaban para continuar sus operaciones.
En la actualidad está sucediendo algo análogo. La Reserva Federal pretende recapitalizar a los bancos trocando sus malos activos por deuda pública del Estado. Puede que los bancos no estén quebrando de iure, pero sí lo han hecho de facto, con todas las consecuencias contractivas que ello conlleva.
Esta crisis está siendo la piedra de toque contra la estrecha interpretación monetarista de que el sistema bancario estadounidense podría haberse salvado a partir del 29 con una mayor expansión crediticia por parte de la Fed. Hoy ya no contamos ni con patrón oro ni con una Fed reticente a las rebajas de tipos. Según ellos, por consiguiente, no cabe esperar una contracción crediticia que arrastre al resto de la economía a la parálisis extrema. Lástima que se estén dando de bruces con la realidad.
Opinión de los lectores
Sr. Rallo: soy monetarista y defensor del monetarismo clásico. Ahora mismo no me da tiempo para entrar en ese debate por falta de tiempo pero sí volveré a ello esta tarde o noche. Ahora bien, solo algunos apuntes:
1. Los monetaristas no decimos que los bancos centrales tienen un poder absoluto para expandir el crédito. Todo lo contrario. De hecho, Bernanke ya ha reconocido (y no soy ningún defensor de Bernanke)...que la "Fed" no puede controlar precios...y el único "control" o poder que tienen es basicamente sobre los tipos de interés. Nada más.
2. Nadie ha dicho, ningún monetarista que yo sepa, ha dicho que la fed puede inyectar liquidez al mercado (tienes que distinguir entre lo que se dice en público...porque al final, es una institución política, y lo que se hace en la práctica).
Eso sí, casi todos los monetaristas estamos de acuerdo en que la Fed está fuera de control. Ya sabemos que les va mucho una buena fiesta y por eso crearon la burbuja mas grande de la historia en créditos al consumo y viviendas.
No sé por qué tantos llaman a Bernanke un monetarista ortodoxo cuando claramente no lo es: ignora las burbujas al igual que su profe, Greenspan.
Ya sabemos bien que la deflación puede ser fruto de:
1. cuando no haya mas dinero para prestar y/o...
2. cuando nadie quiera ese dinero.
Ejemplo lo tenemos ya en Japón. La deflación es terrible si eres dueño de algunos titulos o activos o si estás endeudado.
En otras palabras, la inflación reduce el impacto del golpe--para algunos grupos, claro está.
La solución de ahora, ya que la recesión es inevitable: mientras más liquido, mejor.
Luego entraré con mas detalle sobre el monetarismo versus tu descripción.
saludos
Sr Coll, me sorprende que apoye a Bernanke cuando dice que la FED tiene poder para controlar los tipos de interés, pero no los precios. Me sorprende porque unos tipos descontrolados devaluan el valor de la moneda y afectan, por tanto, a los precios.
No es la primera vez que oigo a Bernanke corroborar esa afirmación, que él no tiene competencias sobre los precios y que por tanto no puede hacer mucho por ello, no es problema de la FED. Pero no es cuestión de qué competencias tenga la FED, es que ámbos -valor de la moneda y precio de los bienes que se adquiere con ella- van intrínsicamente unidos y son inseparables. Por eso no deja de sorprenderme oir ese tipo de afirmaciones
: que él no tiene poder para controlar los precios, solo los tipos de interés. El
Juan Ramón, el Banco Central puede ofrecer más dinero y subir los tipos; en realidad su única función es estar atento a la inflación (que es el mejor indicador de si existe un exceso de dinero en el mercado). Al igual que un mercado de capitales, un BC responsable (como hasta ahora el BC Europeo) subirá los intereses si aumentara la demanda más que el aumento de la oferta; y mantendrá los tipos altos hasta que la inflación se modere considerablemente, tras lo cual dejara a largo plazo unos tipos medios (del 3% por ejemplo). Se puede dar liquidez a la banca para superar el bache, pero con unos intereses mayores.
El BC debe moderar la inflación y el gobierno crear el clima necesario para que aumente el ahorro y la inversión, lo que conllevara un aumento de la competencia empresarial que reducirá los beneficios proporcionales (aumentara el PER de la economía, pero también el bienestar ciudadano).
Sr. Antonio: yo no he dicho que apoyo a Bernanke simplemente digo lo que el ya ha afirmado...que el no tiene poder para controlar los precios. Pero es bien sabido que el gobierno sí tiene el poder (que esto sea bueno o no es discutible claro)...para controlar o fijar los tipos de interés...y ahi es donde no estoy de acuerdo con Bernanke. Sobre que el valor de la moneda y el precio de los bienes...no comparto esa afirmación...sino que es la cantidad de moneda producida disponible. Por aquí suelo explicarme mal por falta de tiempo pero por ahi voy...voy por otro camino.
Saludos
Decir que la Gran Depresion se produce debido a la actitud de Roosevelt, y que lel choque bancario se contagia a las empresas debido a su politica choca con el hecho que Roosevelt llega a la Casa Blanca en enero de 1933 o sea cuarenta meses despues del krach y que por aquel entonces ya habia millones de parados y habian quebrado miles de empresas. Se puede discutir sobre si la politica de Roosevelt fué eficaz para salir de la depresion (de hecho fué la Segunda Guerra Mundial y no el New Deal la que sacó a los EEUU de la depresión) o si incluso contribuyó a prolongarla pero cuando Roosevelt llega a la Casa Blanca estaba instalada y bien instalada en la economía real y no solo en los bancos
Alfredo,
1. Dices que la Fed no controla ni los precios ni el crédito, pero sí los tipos de interés, lo que se me antoja algo confuso. Si por controlar entendemos “establecer”, estoy de acuerdo en que la Fed no controla los precios, pero en ese caso discreparé en la afirmación de que controla los tipos de interés. ¿Qué tipos de interés exactamente? Greenspan ya se sorprendió con su “bond conundrum” de que los tipos de interés a largo fueran inflexibles a su política. Ahora, como estudiamos en el boletín, tanto Bernanke como Trichet asisten a su particular conundrum interbancario.
En cambio, si por controlar entiendes influir, entonces comparto que la Fed controla los tipos de interés, pero no que no controla los precios. El envilecimiento de la moneda necesariamente provoca que los precios sean más altos de lo que habrían sido sin ese envilecimiento. Cuestión distinta es qué precios concretos se incrementen (ya traté este tema aquí: http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276234299)
2. Así, a bote pronto, un artículo de hoy que recoge las recomendaciones de Friedman: “el Banco de Japón debe comprar bonos del Tesoro en el mercado abierto, pagando por ellos o bien con dinero, o bien con depósitos en el banco central; lo que los economistas llaman High-Powered Money [es decir, dinero con poder liberador de deudas]. Gran parte del proceso acabará en los bancos, lo cual aumentará sus reservas y los capacitará para aumentar sus pasivos y sus préstamos... Pero sea así o por otra vía, la oferta monetaria aumentará. No hay límite sobre la cantidad de dinero que un Banco Central quiere emitir. La mayor cantidad de dinero tendrá el efecto de siempre: después de un año, aproximadamente, la producción crecerá y, tras un plazo más largo, lo hará la inflación moderadamente...” http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_43053.html
Javiac,
Sí, el Banco Central puede hacer eso, pero el problema no es ése. La cuestión es contra qué activos ofrece dinero aun subiendo los tipos. Si tú descuentas un bono hipotecario subprime por el 90% de su valor, aun cuando cobres un 10%, estás monetizando deuda de malísima calidad, lo cual no sirve para expandir el crédito en la economía y sí para envilecer la moneda y generar inflación.
JFM,
Yo distinguiría entre el crack el 29 y la Gran Depresión. Son procesos distintos, si bien el primero sentó algunas de las bases para la segunda.
Rallo:
1.Sí, efectivamente quiero decir “establecer” los tipos (ajustando las reservas)…y todos estos problemas ya se veian venir desde principios o mediados de la década de los 80 cuando la fed abandanó el principio de cantidad de dinero a precios…ya en aquella época Milton Friedman recomendaba que se mantenga la disciplina. Por lo demás, estoy de acuerdo.
Es cierto que la oferta monetaria aumentará…y la recomendación que señalas del artículo de hoy es sana: de hecho una de las formas para incrementar ingresos es a través de inversiones en el exterior.
Copio de http://www.financialsense.com/fsu/editorials/2005/0828.html
"Beginning immediately after the 1929 stock market crash and up through the 1933 Depression bottom, we see a series of failed attempts by the Fed to inject reserves into the banking system, to get the banks to reflate the system. The question is why the Fed failed? Rothbard provides the answer (brackets mine):
The answer… is… that the inflationary policies of [the Fed] proved to be counterproductive. American Citizens lost confidence in the banks and demanded cash – Federal Reserve Notes - for their deposits… while foreigners lost confidence in the dollar and demanded gold…. The more that… the Fed tried to inflate, the more worried the… public became about the dollar, the more gold flowed out of the banks, and the more deposits were redeemed for cash."
Y sigue...
Y para una respuesta de un austriaco a algunas afirmaciones de autores (creo que) monetaristas: http://www.mises.org/story/2936
El Banco Central tiene la responsabilidad de garantizar los depósitos bancarios de los ciudadanos. Un banco jamás tendría por que quebrar, ya que es imposible que todos sus prestatarios se declaren insolventes. Y no hay ningún inconveniente con que un banco sea poco rentable en un momento dado debido a un aumento de la morosidad; ya que si el BC garantiza que habrá dinero para prestar en caso de retiros masivos, la gente no temerá perder su dinero y no lo retirara. Y si en un momento dado el BC presta dinero a una entidad bancaria a intereses superiores a los que esta, a estado cobrando, solo hace falta entender que como la cantidad recibida es muy inferior a la que se posee en activos, lo más que le sucederá al banco es que perderá rentabilidad (pero seguirá en funcionamiento).
Si el Banco Central tiene la misión de garantizar los depósitos bancarios, ¿por qué existe el fondo de garantía de depósitos?
No te confundas, la misión del Banco Central es la de prestamista de última instancia. Pero todos los préstamos se realizan contra activos con valor. Tú idea es que el Banco Central se convierta en un comprador de (mala) deuda de última instancia, que es muy distinto.
No es necesario que todos los prestatarios se declaren insolventes, basta con que la ejecución de los colaterales insolventes sea superior a sus sus fondos propios, lo que resulta bastante verosímil en épocas de deflación de activos y contracción crediticia como la actual. ¿Para qué si no se ha suscrito el Acuerdo de Basilea? Según tu lógica, este pacto sobra porque ya existen bancos centrales.
El problema es que el banco central no puede garantizar que habrá dinero para prestar porque no puede garantizar que haya activos contra los que prestar (a menos, claro está, que nacionalicemos la deuda y por tanto a la banca).
Esa deuda que tu llamas de “mala” calidad, lo es tan solo si se tiene una alta preferencia temporal (y se opta por liquidar la deuda, aunque suponga acabar con la poco rentable fuente de ingresos del deudor); pero si por el contrario, la reserva federal, o en nuestro caso el BC y el fondo de garantía, prestan el dinero al banco en apuros, con la intención de cobrar los intereses al plazo que sea necesario… ¿Cuál es el problema??
Como bien dices, el acuerdo de Basilea obliga a todos los bancos a tener una parte de lo prestado como capital propio; así que ningún banco querría verse en la situación de pedir un crédito a tan largo plazo y con intereses tan altos (ya que su rentabilidad caería drásticamente), menos los que ya han cometido el error de hacer prestamos de pocas garantías, que no tendrían más remedio.
Si por un rumor infundado todos los depositantes de un banco solvente (que más da si mucho o poco) quisieran retirar sus fondos ¿Qué problema habría con que el fondo de garantía le proporcionara el efectivo para que nadie perdiera su dinero? En pocos años los deudores pagarían sus deudas y el banco pagaría las suyas… (no tendrían ni que cerrar).
Que yo y la Fed llamamos de mala calidad. La Fed, de momento, sólo presta contra una serie de activos elegibles. ¿Por qué no descuenta activos que sean deuda en grado especulativo? Pues porque son deuda basura. Según tú, ¿puede monetatizarse cualquier tipo de deuda? Es decir, ¿podemos emitir nuevo dinero contra cualquier tipo de activo que tenga un valor contable por inflado que esté y poco líquido que sea?
Dices que la mala deuda simplemente lo es por la alta preferencia temporal de la gente. Bueno, eso es como decir que la producción de barcos de vapor a gran escala provoca pérdidas sólo por el valor subjetivo de la gente.
La preferencia temporal es lo que condiciona el volumen de ahorros contra los que se puede invertir (emitir deuda). Si el banco central manipula la cantidad existente de ahorros y crea deuda no respaldada, está generando deuda impagable.
Luego vuelves a confundir, insisto, descontar activos con adquirirlos. La Fed, ya te lo he dicho, no puede prestar dinero contra cualquier tipo de activo. Entre otras cosas porque ella tiene sus propios activos. Si presta contra cualquier basura que le lleven a descontar, pronto se descapitalizaría y con ella el dólar. Ya lo he dicho en el artículo, los monetaristas os fijáis sólo en el pasivo bancario (dinero) y descuidáis el activo, cuando al menos desde Lucca Pacioli, se sabe que son dos caras de la misma moneda.
Aparte, un activo en default no permite al banco cobrar intereses. Al menos no ahora y probablemente nunca. ¿Una empresa que quiebra podrá pagar su deuda? ¿Una familia que se declara en bancarrota tiene obligación de seguir pagando la deuda?
Pero es que, aun cuando al cabo de diez años volvieran a pagar intereses, ¿cómo puedes proponer que el Banco Central monetice toda esa deuda mientras tanto? Es decir, estás creando masivamente medios de pago para adquirir unas mercancías que no existen. Y todo con el único propósito de que el banco comercial no quiebra después de haberse equivocado en sus inversiones. Tus soluciones me suenan bastante a las que se aplicaron en Argentina con la devaluación del peso.
No me has explicado por qué se suscribe Basilea si, según tú, la Fed puede inyectar capital en los bancos. Por otro lado, las cajas españolas ya han pedido prestado a largo plazo: se llaman cédulas hipotecarias, tenían un plazo de 15 años y pagaban un Euribor a 3 meses más spread. No son tipos de interés descomunalmente altos; el único problema es que los utilizaron para prestar hipotecas a 25-30 años (sigue siendo un caso insostenible de endeudarse a corto e invertir a largo).
Por último, los pánicos bancarios de bancos solventes son casos de crisis de liquidez. Es decir, de falta de medios líquidos inmediatos. En esos casos el banco central puede prestar si dispone de activos (como decía Bagehot). Ahora bien, ten en cuenta que si todo el sistema bancario es ilíquido (incluido el banco central) no tienes un caso de crisis de liquidez, sino de solvencia, ya que en algún lado habrá que liquidar activos que causarán una deflación sobre el resto de activos bancarios. Esto fue algo que los defensores de la negociabilidad nunca entendieron.
En todo caso, en la situación actual no tenemos depositantes en pánico (salvo Northern Rock) sino bancos que no pueden atender las obligaciones contingentes que habían asumido y que no pueden prestar a otros bancos por falta de caja. Y no tienen caja, no porque el banco central se niegue a proporcionársela, sino porque carecen de activo de calidad contra los que prestársela.
La idea de que el banco central presta dinero sin más a los bancos es muy ingenua. Mírate cómo funcionan las operaciones de mercado abierto o la ventanilla de descuento. Y luego pregúntate por qué la Reserva Federal creó una nueva ventanilla para financiar a los dealers primarios que consistía en un swap entre las letras del Tesoro de la Fed y los bonos hipotecarios de los dealers (¿no crees que esto demuestra que no toda la deuda es de igual calidad y que los activos bancarios sí importan?).
Por cierto, tampoco me has explicado por qué existe un fondo de garantía de depósitos si, según tú, los bancos centrales pueden inyectar capital en los bancos privados.
Una duda que me surge:
Se alega en el artículo que la liquidez que aporten los bancos centrales a los bancos privados no va a servir para continuar con la expansión crediticia ya que no siempre puede encontrarse a gente solvente para seguir endeudándose.
Si la nueva liquidez proporcionada por los bancos centrales no se traslada a crédito al sector privado (se supone, entonces, que servirá para provisionar las pérdidas provocadas por los activos basura), entiendo que aquella no será inflacionaria (entendido como inflacionario en precios)
Muchas gracias y un saludo.
Primero, la liquidez que inyecta el Banco Central no puede utilizarse para provisionar pérdidas, ya que las provisiones deben efectuarse con cargo a fondos propios. Sería como pedir un préstamo respaldado por un activo para dar de baja ese activo. Digamos que cuando toque devolver el préstamo tendrás que provisionarlo con tus recursos verdaderos. Lo que sí se puede hacer y se está haciendo, es atesorar esa liquidez para los desembolsos extraordinarios a los que tenga que hacer frente la banca por sus obligaciones contingentes. Pero una vez esos desembolsos se practiquen, habrá inflación.
Segundo, no toda la liquidez se está atesorando, parte se dirige a materias primas y letras del tesoro y, en ese sentido, tienes nuevas burbujas de inflación de activos.