La extensión del foralismo en España
En su trabajo Naciones por consentimiento. Descomponiendo el Estado-Nación, Rothbard asegura que un mayor número de nuevas naciones, de tamaño por tanto más reducido, puede incluso favorecer el desarrollo del libre mercado, ya que el poder estatal quedaría contrarrestado a través de la competencia administrativa proveniente de otras entidades políticas en competencia directa. ¿Pero se traduce de algún modo esto en la práctica?
Bien, echemos un vistazo al índice de libertad económica que elabora anualmente la Fundación Heritage, que analiza 157 países de todo el mundo. En la edición de 2008, recientemente publicada, observamos que los modelos federalistas y secesionistas ocupan los primeros puestos de la tabla. El ranking lo lidera nuevamente Hong Kong, seguido de Singapur. El tercer puesto es ocupado por Irlanda, constituido como país independiente del Reino Unido en la primera mitad del siglo XX, mientras que el cuarto y quinto puesto son ocupados por Australia y EE.UU, respectivamente, ambos con sistemas políticos federales. Es más, el modelo federal de Canadá (puesto 7) y el cantonés de Suiza (9), superan incluso en libertad económica a la avanzada economía liberal de Reino Unido. España se sitúa en el puesto 31 del ranking. ¿Casualidad? Lo dudo.
Mientras, en España, las comunidades autónomas gestionan ya más recursos que el propio Estado en materia de gasto. Así, el gasto público regional, en cuanto a operaciones no financieras, aumentará de media un 6,03% en 2008, hasta alcanzar los 164.396 millones de euros. Esto supone un 7,76% más que el gasto que contempla los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el presente ejercicio: 152.560 millones. Sin, duda, se dirá que tal proceso también se está traduciendo en una regresión de las libertades individuales y en el auge de nuevas trabas administrativas y fiscales al libre mercado en ciertas comunidades autónomas. Y no les falta razón. Sin embargo, observo más oportunidades que desventajas.
La descentralización conlleva el auge de entidades administrativas con capacidad autónoma, aunque de momento limitada, para establecer sus propios marcos y normas regulatorias dentro del propio Estado nacional, fomentando con ello la competencia fiscal y económica entre los diversos territorios que lo constituyen. A este respecto, destaca la Comunidad de Madrid como referente obligado para el resto de regiones a la hora de fijar sus respectivas políticas fiscales. Desde su llegada al poder en 2003, la presidenta regional Esperanza Aguirre ha provocado un efecto arrastre en la eliminación de determinados impuestos, como el de Sucesiones y Donaciones y el de Patrimonio, que tras la rebaja en esta región ha terminado siendo eliminado por el Gobierno nacional del PSOE, contradiciendo su supuesta ideología progresista.
Según los últimos datos oficiales, los vascos disponen de una PIB per cápita de 30.600 euros, duplicando casi la de los extremeños y andaluces. Le siguen Madrid (29.900) y Navarra (29.500). Por el contrario, Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, receptores netos de los recursos tributarios de las comunidades autónomas más ricas, siguen ocupando los puestos de cola en este ámbito. Su PIB per cápita sigue siendo inferior al 80% del PIB per cápita medio español (situado en 23.396 euros). Es más, la diferencia entre regiones ricas y pobres se ha ampliado el pasado año, poniendo en evidencia algo que la Escuela Austriaca viene demostrando desde sus inicios: la redistribución de los recursos no genera en ningún caso riqueza ni capital, tan sólo dependencia e ineficiencias económicas.
Así pues, la descentralización política y administrativa, que tantos insisten en criticar, lejos de suponer un peligro o riesgo, acentúa dos esferas básicas de la praxis política. Por un lado, la autoridad de los gobiernos locales y regionales, lo cual implica el acercamiento de la administración a los ciudadanos, en términos de eficiencia, accesibilidad y comprensión. Pero también, en cuanto a la posibilidad de ejercer un control más férreo y directo de la gestión pública por parte de los individuos, ya que la decisión de aumentar impuestos es mucho más perceptible.
Por otro, al competir más estrechamente, con entes descentralizados similares, el Gobierno regional pondrá énfasis y esfuerzo en el desarrollo y mantenimiento de políticas públicas claramente tendentes a mejorar los niveles de desarrollo y crecimiento económico puesto que, de no seguir tal dinámica, su población emigraría a contextos más favorables para sus intereses particulares, votando con los pies.
Desde mi punto de vista, asistimos a una oportunidad histórica para el tránsito del estado autonómico a un estado federal. Y más aún para la posible consolidación en el futuro de un modelo netamente foral (ya sea de regiones o de provincias) en el que las distintas comunidades administrativas dispongan de plena autonomía tributaria bajo el principio de libre consentimiento. De este modo, se abre una puerta a la configuración de un Estado central mínimo que se alimentaría de las aportaciones voluntarias de cada entidad política, bajo la férrea y cercana supervisión de sus respectivos contribuyentes.
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Opinión de los lectores
Es evidente que estados cada vez más federalistas o más pequeño se traduce, en el largo plazo, en una amplificación de la libertad...Algunos, por simple nacionalismo no lo quieren ver...Como cierto comentarista que debe su nombre de usuario a cierto pensador francés.
Efectivamente, el debate no debe estar en el modelo o el tamaño del Estado o en el derecho a la secesión o no...el debate debe estar siempre en cuáles son los límites del poder y en si el modelo y tamaño del Estado favorece o coarta las libertades.
http://vidrierairrepetuosa.blogspot.com
Llevo tiempo con esa idea en la cabeza, siempre he pensado que España funcionaría mejor con un sistema federal (republicano a ser posible) lo que no me parece bien es como se están haciendo las cosas, se está aprovechando el estado de las autonomías para que las comunidades que obtienen más escaños en el congreso de los diputados consigan más ventajas mientras que las comunidades con menor población o sin partidos nacionalistas siguen dependiendo del estado central, creo que la descentralización debería ser paralela en todas las comunidades.
Para los que adoráis al Dios Rothbard y para los que lleváis cierto tiempo con ideas de descentralización en la cabeza.
1. TAMAÑO DEL ESTADO VS. PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN EN ESPAÑA
El proceso autonómico en España ha supuesto la DUPLICACIÓN del tamaño del Estado.
En un curso de Derecho Administrativo, comentaron respecto del gasto público que, ahora mismo, la situación tiene los siguientes datos:
Gasto Administración Autonómica = 54%
Gasto Administración General del Estado = 18%
Gasto Administración Local = 28%
2. Nº FUNCIONARIOS VS. PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN EN ESPAÑA
Con los anteriores datos, el número de políticos en cargos públicos y de funcionarios se ha duplicado también.
Datos respecto de los funcionarios:
Ahora hay más de 2'5 millones de funcioraios en España (42 millones de población) por 2'0 millones de funcionarios en Italia (>70 millones población)
De esa cantidad:
2.a. Sólo cerca de 550.000 funcionarios son de la Administración Central (AGE).
2.b. Casi 2.000.000 de funcionarios pertenecen a la Administración Autonómica y a las Administraciones Locales (municipios, diputaciones) donde los niveles de las oposiciones son "a dedo", y donde la "arbitrariedad" en los concursos es tremenda sin sujetarse a la legalidad de la AGE.
3. CONCLUSIÓN (I):
Siendo empíricos, basándonos en los datos del Estado en España, se puede afirmar que la descentralización:
3.a. Ha incrementado el tamaño del Estado. Véanse los datos arriba.
3.b. Ha incrementado el número de funcionarios. Véanse los datos arriba.
3.c. Ha aumentado la corrupción. Vía mayor arbitrariedad en la adjudicación de los contratos públicos de los entes locales y de las comunidades autónomas. Léase la prensa con los ejemplos de los "hermanísimos" colocados a dedo en Cataluña, Andalucia y otras regiones.
3.d. La supuesta comepetncia fiscal del País Vasco y de Navarra se hace con base en cupos fiscales que sólo pagan una parte ínfima de los servicios que presta el Estado central. Mientras las otras comunidades autónomas no tienen esos privilegios.
4. CONCLUSIÓN (II):
Una descentralización puede ser buena si se realiza de modo liberal y, no lo será si se realiza de modo intervencionista (nacionalista).
Ya comenté en algún otro post que el liberalismo nacionalista es una falacia, ya que el nacionalismo ataca los derechos y libertades individuales.
Supongo es perder el tiempo ofrecer datos a personas que se dejan llevar por el radicalismo liberal.
En cualquier caso, sugiero sean más empíricos, y basen sus tesis empleando todos los datos disponibles y no en teorías radicales.
Si un Estado federal se traduce en pequeños estaditos con grandes burocracias no creo que aumente la libertad. Antes bien declinará, e incluso se coartará la libertad para comerciar o simplemente moverse libremente entre estaditos. Esto ya está pasando en la España de las autonomías: mucha élite política autonómica y poca libertad.
Un saludo
Problemas:
- El marco regulatorio es europeo. Por más que se disfracen de leyes orgánicas o autonómicas, siguen siendo directivas de la UE. Hay margen con ciertos impuestos y aún así antes de las elcciones ya dijo solbes que quería acabar con eso.
- La movilidad laboral es espantosamente baja, en parte por barreras estructurales (dependencia de la familia cercana, pisos en propiedad...) pero también en parte impuestas por las propias autonomías: No sólo hay barreras idiomáticas, también están los servicios de empleo (antes INEM) que son autonómicos y sólo ofrecen empleos dentro de la propia autonomía. Una mayor descentralización sería catastrófica en este sentido. Por ejemplo, rompiendo la caja única de la S.S., con lo que se cotizaría dentro de la CC.AA. introduciendo trabas burocráticas a cambiar de entidad a la que se cotiza (por no hablar de los que cotizarían a dos de ellas a la vez).
Sólo la ignorancia de la realidad explica el contenido de este artículo. Los gobiernos de las comunidades autónomas españolas son ejemplo precisamente de lo contrario de lo que afirma el autor del artículo: el intervencionismo y la intromisión liberticida son una constante en las autonomías españolas... Rothbard no debió contemplar que un gobierno \\"pequeño\\" puede caer en manos, por ejemplo, de un nacionalista obsesionado por la fiebre identitaria. Olviden el dogma y observen la realidad. Incluso Huerta de Soto está equivocado al respecto.
Dejando de lado la insinuación de la cría de la cabra…
Manuel… ¿Es que no te das cuenta que tu mismo explicas el porqué una descentralización por sí no garantiza mejores ni mayores cotas de libertad?
Vamos a ver… la razón del despegue de Madrid se debe a políticas liberales. Pero resulta en que en el País Vasco lo que hay es nacionalismo a espuertas Y sin embargo tiene mas renta per cápita que la Capital del Reino. No hay relación entre nacionalismo y liberalismo ¿verdad?
Madrid tiene un gobierno más o menos liberal. Para los usos, bastante. Sin embargo Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha socialista. Desde hace mas de cinco lustros. Madrid por encima, libertad y liberalismo, pero en sí desde hace tres legislaturas, 12 años. Progreso y libertad (mas o menos) En los feudos socialistas paro, menos riqueza, menos renta y menos libertad, Y drogodependencia del Estado que explica bastante el éxito del Partido aunque no ni de las economías ni de las libertades en esas regiones.
Que no. Manolo, que no. Que no hay relación. Que la cuestión básica es el ordenamiento del que se doten los pueblos, grandes o chicos. Hablas del federalismo americano. Joer, es que los EEUU no tienen ninguna duda de que son una nación, cincuenta estados, pero una nación. Y, además, para mas inri, tienen prohibido establecer limites comerciales entre los estados.
Insisto, pese a las cosas del retoño de la cabra, la cuestión es el sistema político no el tamaño ni territorial ni poblacional de la nación a estudiar.
Es cansino ya el tema.
Ahora bien… no niego ni puedo negar que la competencia entre estados, estaditos, autonomías, o, como a mi me gustaría, entre ayuntamientos, es positiva para la libertad. Por supuesto. Pero a la larga. Y siempre dependerá en cada caso de que se logre un gobierno, una forma de estado o de políticas públicas marcadamente liberal. ¿Por qué negarse a lograrlo mediante la actividad política? ¿Es que el intentar que triunfe el ideario liberal se queda reducido a que todo lo demás se hunda?
He insisto, los Estados Unidos de América son y se sienten una nación.
Se te olvidan los aspectos negativos:
Fragmentación dle mercado: Barreras legislativas que ponen trabas a los movimientos de personas y mercancias. Subvenciones a empresas locales. Todo esto disminuye drásticamente la competencia y la profundización de la especialización en la división del trabajo, que es la base del aumento de la productividad y por tanto la riqueza. O es que piensas que el progreso al hombliguismo esencialista regional se va a invertir?.
Es distinta una nación pequeña que lo ha sido siempre y ha "firmado la paz" con sus vecinos que un pais que se fragmenta en nacioncillas con sus correspondientes odios a flor de piel. Yo creo que no conoces la historia de "estepais".
Si lo que dices es cierto, entonces el antiguo régimen debia ser una época de prosperidad y nos han engañado. Todavia mas lo tenia que ser el medioevo.
Aunque la fragmentación puede llevar a una mayor prosperidad, tambien puede llevar a la pobreza. Creo que te faltan elementos para enmarcar claramente en que condiciones históricas una mayor división del poder es beneficiosa.
En los datos que presentas mezclas churras con merinas sin ningun rigor. Si metes Irlanda, tambien España es parte de la federación europea, y fué provincia del imperio romano.
Mas cosas: creo que no eres consciente de que el modelo de las autonomia supera al feredalismo de EEUU o Alemania y que a lo que vamos es a una confederación, no una federación.
Además si hablamos de descentralización, la mayor descentralización posible es devolver las competencias de sanidad, carreteras etc a sus legítimos dueños, los ciudadanos, y no a jefecillos regionales de tribu para que los chuleen. Eso es un estado liberal con estado minimo, lo otro es la vuelta al antiguo régimen.