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Portada - Comentarios - Cómo evitar el cambio de régimen en España

11/06/2008 - Ángel Fernández

Cómo evitar el cambio de régimen en España

Intranquiliza pensar en la instrumentalización política del Tribunal Constitucional para que sus sentencias otorguen una patina de legalidad a cambios legislativos, redactados en contra de los artículos de la Constitución Española de 1978 que protegen los derechos individuales. La irresponsabilidad de los políticos y la maleabilidad de ciertos jueces están sustentando un cambio de régimen político hacia el confederalismo, la nación asociada o el secesionismo radical que surja de la actual deriva nacionalista.

Aunque solemos desconfiar de la justicia por su politización, se podía pensar que el artículo 53 impediría a la máxima instancia judicial en temas constitucionales intervenir sobre los derechos a la vida (artículo 15), a la libertad (artículos 17) y a la igualdad ante la ley (artículo 14).

Sin embargo, precisamente, el último párrafo del apartado primero del artículo 53 permite cualquier atropello de derechos sea certificado legalmente por el Tribunal Constitucional, para gozo de los políticos que legislan leyes intervencionistas en los Parlamentos autonómicos y/o en el Parlamento nacional, para realizar ingeniería social y alcanzar utopías pisoteando los derechos de millones de ciudadanos.

Hace unos meses comentábamos la necesidad de lograr la independencia del Tribunal Constitucional (TC) y se proponía una nueva redacción del artículo 159 de nuestra Constitución Española de 1978 (CE). La falta de independencia del TC se comprueba al observar que, aplicando el apartado primero del actual artículo 159, hasta 8 miembros son elegidos por los políticos del Parlamento y no tienen necesariamente que haber sido jueces de carrera, pudiendo ser abogados, profesores universitarios o, incluso, funcionarios.

Debidamente cocinadas, las sentencias del TC obedecen a los designios de sus amos y dan legalidad oficial a leyes que serían inconstitucionales si las dictaminasen jueces que no debiesen sus cargos a favores pasados, presentes o futuros.

Ingenuamente, no imaginábamos que la plasticidad de los miembros del TC ante las exigencias de los políticos que los han elegido diera lugar a una sentencia favorable a la ley de medidas de protección integral contra la violencia de género que, permite al Gobierno introducir discriminación "positiva" a favor de la mujer y, con ello, vulnerar claramente el artículo 14, según el cual "los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer alguna razón de nacimiento, raza, sexo...".

Con estos antecedentes y con los procedimientos empleados por la presidenta del TC, ya vislumbramos que dicha institución dará visos de legalidad a la reforma encubierta de la Constitución que se introduce por medio de la ley de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña.

Poco importa que el Consejo General del Poder Judicial haya informado acerca de su inconstitucionalidad, que se opriman los derechos individuales de cientos de miles de ciudadanos no nacionalistas, que haya sido aprobado por una minoría de los catalanes con derecho a voto, que se vaya a iniciar un régimen político confederal o, que se ataque la existencia de España como nación.

Poner freno al secesionismo totalitario va a ser prácticamente imposible con el actual Tribunal Constitucional, ya que no ejercerá la tutela judicial redactada en el artículo 53 para defender los derechos individuales de los ciudadanos no nacionalistas sino para certificar su defunción.

En lo que respecta a la tutela judicial efectiva, una reforma necesaria sería garantizar la independencia de los jueces que alcancen el Tribunal Constitucional (artículo 159), el Tribunal Supremo (artículo 123) y/o el Consejo General del Poder Judicial (artículo 122).

Quizás, en aras a garantizar la independencia judicial respecto del poder legislativo y el poder ejecutivo, los ciudadanos deberían elegir periódicamente los fiscales (artículo 124) y los jueces (artículo 122) que deberían tutelar sus derechos en cada jurisdicción judicial, sin el concurso de instancias superiores. O, como mínimo, deberían elegirse los altos cargos que administrarán los cuerpos de jueces y de fiscales, en vez de hacerlo los políticos del Parlamento.

Y, adicionalmente, el Tribunal Constitucional (artículo 159) tendría más sentido judicial integrado como sala quinta del Tribunal Supremo (artículo 123), encargado de los asuntos constitucionales pero estando formado exclusivamente por jueces de carrera, profesionales y experimentados.

En estos momentos, aunque desearía equivocarme, sólo existe una única posibilidad de proteger eficientemente los derechos y libertades individuales en todas las regiones de España frente a la ofensiva nacionalista.

La primera mitad de la solución, es ardua y compleja, ya que sería convencer a los dirigentes de los principales partidos nacionales sobre las indudables ventajas de un cambio en la ley electoral para que sean favorecidos por la instauración de doble vuelta y circunscripción electoral nacional.

La otra mitad de la solución pasa por lograr que, dicha nueva ley electoral, vaya acompañada de una propuesta de reforma constitucional que proteja los derechos individuales de todos los ciudadanos y corrija las enormes fisuras normativas de nuestra ley básica como, entre otras, el infame Tribunal Constitucional.

 

Opinión de los lectores

Bastiat

Ángel… lo principal para que no haya un cambio de régimen es que los partidos mayoritarios no quieran que haya un cambio de régimen. Y aún así, lo que hace falta es que al menos uno de los grandes partidos no se alíe con los nacionalistas para lograr un cambio de régimen.

La cuestión, en el fondo, es saber si los grandes partidos no están ahora por un cambio de régimen. Lo principal es saber si lo que tu estás proponiendo, una profunda reforma constitucional, tiene los apoyos necesarios para lograrlo. No se trata, pues, sólo de plantear esas reformas, sino la de lograr que la mayoría de la población de “estepais” entienda, primero el riesgo de desmembración y, segundo, que estén dispuestos a defender la unidad de España.

¿Están los ciudadanos siendo conscientes de ese riesgo? ¿Puede ser que dicho riesgo sea real o simplemente es un temor que nos acrecienta el ver a un presidente de gobierno como Rodríguez y un partido que para nada se muestra como un partido nacional sino como un partido de barones regionales pensando en lo suyo? ¿No se está acrecentando esa sensación ante la indefinición del PP?

Ángel, yo derogaría esta constitución completamente y la reduciría a una constitución liberal en la que la frase mas repetida sea: “El Estado no podrá….” Y eso seguro que fomentará más la libertad así como la unidad de España.

Pero para ello los españoles tienen que querer votar ese cambio constitucional.

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Efectivamente, Bastiat. El razonamiento para justificar la "no-acción" es bastante claro. Mientras, siguen avanzando las propuestas intervencionistas.

Sin embargo, algunos somos de los que preferimos luchar por la libertad hasta el último minuto.

Y, desde luego, en cuanto esté terminada, se lanzará una PROPUESTA LIBERAL de REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978.

De momento, existe un FORO DE DEBATE donde lazar ideas de reforma y comentarlas:

http://www.redliberal.com/foros/forumdisplay.php?f=20


ÁNGELFERNÁNDEZ

Fe de Erratas. Después del segundo punto y aparte, el comentario debe decir:

"Sin embargo, precisamente, el último párrafo del apartado segundo del artículo 53 permite que cualquier atropello de derechos sea certificado legalmente por el Tribunal Constitucional,..."

Esperamos contar con la colaboración de liberales como Bastiat, aunque sea puntualmente, para comentar la reforma de ciertos artículos.

FORO DE DEBATE sobre la reforma liberal de la Constitución Española de 1978:

http://www.redliberal.com/foros/forumdisplay.php?f=20

eltete

De nada sirve reformar la ley electoral si ésta no supone u obliga a un cambio profundo en la organización de los partidos y de la selección de sus líderes.

El militante de cada partido debe tener claro, de acuerdo con la nueva ley electoral, que no podrá permanecer más de dos legislaturas seguidas en puestos de dirección o ejecutivos del partido, sin perjuicio de que pasada una tercera legislatura pueda optar a ser elegido nuevamente.

La ley electoral debe suponer una fase de selección interna de los candidatos de cada partido y una posterior de elección, en confrontación con otros partidos, de aquellos que serán los representantes nacionales, autonómicos y locales, según de qué tipo de elecciones se trate.

La independencia de las instituciones y de los poderes básicos del Estado es una cuestión que de no existir, y creo que no existe, debe ser restituida con las modificaciones normativas pertinentes, cuanto antes, o no podremos decir que existe una democracia.

No se puede establecer una norma que elimine una opción política pero si, ésta, puede obligar a integrase en otra opción mayormente aceptada para poder existir durante la legislatura; limitaciones del 5%, que ya existieron en el pasado en la administración nacional, autonómica y local, tener una representación en más de tres CCAA y la no existencia del grupo mixto en los parlamentos o en los plenos de las diputaciones o municipios; obligando, de esta forma, a que estos grupos minoritarios que no cumplen los requisitos, a integrarse, durante la legislatura, en otro grupos que si cumplen dichas condiciones.

Si los vehículos o instrumentos para obtener el poder, los partidos, no son estructuras organizativas democráticas difícilmente podremos hablar de instituciones independientes y Estado democrático.

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Para "eltete":

Al "clickear" en el link del comentario, donde dice: "... por la instauración de doble vuelta y circunscripción electoral nacional", puede encontrar un comentario anterior donde se incluye una propuesta inicial de reforma del Art. 68 de la Constitución Española de 1978:

http://www.juandemariana.org/comentario/1967/sistema/electoral/segunda/vuelta/

La reforma de la ley electoral allí propuesta, incluye casi todas las ideas que comenta Ud. en su opinión. Falta la limitación de mandatos (8 años) en los ámbitos nacional, autonómico y local, tanto para los políticos como para los altos cargos de la Administración; porque se incluirá dentro de la reforma de otro artículo de la Constitución.

Les animo a participar pero, para no repetir conceptos, ruego antes echen un vistazo a los links y/o visiten el Foro de Debate en Red Liberal.

En cualquier caso, muchas gracias por sus sugerencias.

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Por cierto, al hilo de cómo evitar un cambio de régimen en España, también es esencial la aplicación del artículo 155 CE, tal y como señalé en otro comentario "Frenar el secesionismo totalitario":

http://www.juandemariana.org/comentario/1900/frenar/secesionismo/totalitario/via/articulo/

Todavía se puede conservar alguna esperanza. Aunque no es santo de mi devoción, algún político comienza a solicitarlo ante el referéndum de autodeterminación que desean celebrar los nacionalistas el próximo 25 de octubre en el País Vasco:

http://libertaddigital.com/noticias/kw/consulta_ilegal/ibarretxe/mocion_etica/mociones_censura/referencum/kw/noticia_1276332570.html

Ya veremos,...

eltete

cuando hablo de selección y elección estoy pensando en el sistema americano, no en el fancés;

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Por favor, comparta Ud. con nosotros su propuesta concreta pensando en el sistema americano, en el FORO DE DEBATE:

http://www.redliberal.com/foros/forumdisplay.php?f=20

Bastiat

Ángel, ya en una ocasión me invitaste a participar en tus foros pero entendías que no iba a aportar demasiado al debate porque en esencia entiendo que lo que hay que hacer no es una mera reforma constitucional sobre lo que hay sino una derogación completa para sustituirla por una constitución liberal.

Entendiste eso como algo utópico y no puedo negar que en este momento, sobre todo viendo la movilización de las huestes liberales, que así es.

Es por eso que no participo porque si de reformar algo hablara sería la de derogar capítulos enteros de la misma y estaríamos igual.

Pero lo que no me cabe duda, y es por eso que hice mi comentario anterior, es que si esta situación se está dando es por la traición de los dos grandes partidos nacionales y no de los nacionalistas, que están siendo en esencia tremendamente coherentes con su ideario. Y digo traición porque están vendiendo la unidad de España, la solidaridad interterritorial, la defensa de la libertad de estudiar en la lengua común a todos los españoles a cambio del ejercicio del poder.

Están vendiendo sus principios, los dos, a cambio del poder y de poner en peligro la unidad del País, del pueblo Español, a la nación Española.

Si tal circunstancia no se diera, si los dos partidos se negaran a convivir, confraternizar, compincharse con los separatistas, ese temor al cambio de régimen, tampoco se daría.

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Es la única forma de que, pese a la traición de los grandes partidos nacionales, paso a paso, la sociedad acabe gestando una reforma constitucional que permita proteger eficientemente los derechos y libertades individuales (a la vida, a la libertad, a la propiedad, a la igualdad ante la ley) en todas las regiones de España.

Es cierto que la sociedad civil en España es débil y, de ello, se aprovechan los políticos liberticidas. Y, también es cierto, que la inmensa mayoría de ciudadanos, buscan escusas para no actuar y, mientras tanto, acomodados en su relativo bienestar económico, observan cómo se desarrolla y cómo se consiente el paulatino cambio de régimen por nuestros irresponsables políticos (vía políticas de hechos consumados).

La larga crisis económica que comienza España, totalmente estructural, ayudará a que los ciudadanos salgan de su letargo, reaccionen y apoyen las ideas de reforma institucional y los nuevos partidos que plantean reformas constitucionales.

Algunos creemos fundamental que se comenten los fallos del articulado de la Constitución, se lancen ideas, y se debatan propuestas de reforma de la Constitución Española de 1978.

Queda claro que, al principio, sólo actúan los más osados y valientes, por su fuerte apego a la Filosofía de la Libertad. Pero, ante el conformismo generalizado, algunos preferimos ACTUAR y, para ello, es esencial lanzar ideas, comentar posibles reformas y, debatir las fisuras de la Constitución.

FORO DE DEBATE INICIAL:
http://constitucion1978.forumotion.com

FORO DE DEBATE EN RED LIBERAL:
http://www.redliberal.com/foros/forumdisplay.php?f=20

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