2005 Instituto Juan de Mariana
El Instituto Juan de Mariana gana el Fisher Venture Grant, un programa para apoyar los think tanks jóvenes
.
Instituto Juan de Mariana
Reducir tamaño de letra Aumentar tamaño de letra

Comentarios

Portada - Comentarios - El oro, superior a sus alternativas metalicas

01/08/2008 - Juan Ramón Rallo

El oro, superior a sus alternativas metalicas

En los tres artículos anteriores explicamos cuáles debían ser las propiedades del dinero, por qué el oro las cumplía mejor que ningún otro material y por qué otros bienes económicos tenían defectos que los convertían en malas alternativas al oro.

En general, la mayor parte de los defectos de los bienes estudiados tenían que ver con su compleja atesorabilidad y desatesorabilidad, lo que, en principio, parece que puede solucionarse recurriendo a los metales, componentes químicos que son duraderos y transformables. Sin embargo, también el oro supera como dinero al resto de sus compañeros metálicos:

  • Hierro: Aunque fue utilizado en la Antigüedad como moneda (por ejemplo en Esparta hasta la Guerra del Peloponeso), debido a su resistencia y durabilidad, el hierro es una forma de dinero bastante mala. Cantillon ya señalaba que "no dejaría de servir como moneda a falta de objetos mejores", pero constataba que el fuego "lo consume" y que "tratándose con vinagre se deterioraba su calidad". Precisamente, las monedas espartanas de hierro estaban corroídas con vinagre para evitar que fueran fundidas para usos no monetarios, dando lugar a una galopante inflación. Además, es el cuarto elemento más abundante sobre la superficie terrestre. Basta tener presente que con un dólar pueden comprarse hoy en día aproximadamente 15 kilos de hierro en mina, lo que nos da una idea de los enormes costes de transporte y almacenamiento que tendría.

  • Cobre: El cobre fue utilizado como moneda durante las etapas iniciales de la Roma Republicana e incluso durante buena parte de la edad moderna por los países escandinavos. Sus propiedades son bastante buenas, ya que es dúctil, maleable, no tiene un punto de fusión demasiado elevado y puede fraccionarse y estamparse con facilidad. Además, su proporción stock/flujo no es demasiado elevada: a día de hoy 33, esto es, se necesitan 33 años al ritmo de producción actual para doblar la cantidad de cobre. Sin embargo, tiene algunos defectos, como su oxidación con la humedad (formando el conocido verdigris) y, sobre todo, su abundancia que eleva enormemente los costes de atesoramiento y transporte. A día de hoy, un kilo de cobre cuesta aproximadamente 10 dólares frente a un kilo de oro que cuesta 30.000 dólares (3.000 veces más). Por consiguiente, los costes de almacenamiento y transporte son mucho más altos.

  • Platino: El platino, como metal precioso, tiene propiedades muy similares al oro y de hecho muchos inversores lo consideran dinero, hasta el punto de acuñar monedas de platino. Sin embargo, su punto de fusión es mayor (1.768 grados frente a 1.064 del oro) y su ductibilidad y maleabilidad menores, lo que dificulta y encarece la manipulación del platino. Esto se refleja en los markups (margen sobre el precio mayorista) que se aplican en la acuñación de monedas. En el caso de las monedas de una décima parte de onza, en el oro pueden situarse alrededor del 20% y en el platino del 50%. Históricamente, el platino tampoco ha podido prosperar por su concentración geográfica en tres lugares concretos del planeta: en la sierra de Witwatersrand en Sudáfrica, en los montes Urales y en Montana. Si un bien no está geográficamente accesible (ya sea en términos físicos o comerciales) será muy difícil que pueda convertirse en un medio de cambio y en una reserva de valor generalizada, de modo que no habrá efectos red derivados de su uso. No en vano, el único país en el que se intentó seriamente la circulación de monedas de platino fue Rusia (y luego la URSS). Pero, sobre todo, lo que sigue impidiendo que el platino se convierta en dinero es, al contrario que en el hierro y el cobre, su enorme escasez. La producción anual es una cuarta parte la del oro y su precio el doble, lo que significa que el valor de la moneda más pequeña que se fabrica (3 gramos) supera los 250 dólares. Dicho de otra manera, necesariamente tendría que emerger una forma alternativa de dinero para transacciones de menor valor (como en su día ya realizara la plata con respecto al oro), que, en su caso, podrían ser el oro y la plata, cada uno en su ámbito.

    El platino, por consiguiente, podría utilizarse en principio como reserva de grandes cantidades de valor, para reducir los costes de atesoramiento y transporte (en el caso de operaciones para liquidar los saldos de las cámaras de compensación) con respecto al oro. Pero, dado que su producción masiva es relativamente reciente, su relación stock/flujo es del orden de 25, lo que lo hace mucho más susceptible a una caída severa de su valor si la producción se incrementara de manera sustancial. Esto no significa que en un futuro, cuando el stock de platino se haya incrementado con respecto a su flujo anual, no pueda constituirse en la reserva monetaria de alto valor de la que hablábamos, si es que sus otros inconvenientes con respecto al oro son compensados por el ahorro de almacenamiento y transporte.

  • Plata: Durante siglos la plata ha sido la hermana menor del oro, los dos metales monetarios por excelencia. Su primera aparición como dinero fue en forma de oro blanco (aleación con el oro) en Lidia, 700 años a. C. En los s. XVIII y XIX fue el patrón monetario que el mercado seleccionó en numerosos países, como EEUU, Inglaterra o China (donde todavía subsiste hoy en gran medida el patrón plata). De hecho, el oro y la plata se usaron hasta finales del siglo XIX de manera intercambiable: la plata para pequeños pagos y el oro para los grandes. Sin embargo, las normas estatales (como la Peel Act en Inglaterra y el crimen del 73 que impusieron el patrón oro o las leyes bimetálicas que infravaloraban a la plata con respecto al oro, forzando su expulsión tal y como describe la Ley de Gresham) en conjunción con las innovaciones metalúrgicas que permitieron abaratar la producción de pequeñas cantidades de oro, terminaron desmonetizando parcialmente la plata cuyo precio se hundió con respecto al oro (de valer una 1/12 parte de oro a una 1/65 en la actualidad, aun cuando en ocasiones se ha situado alrededor de 1/20 como en los años 80). En cuanto a propiedades físicas, es un poco menos maleable y dúctil que el oro, además se oxida con el ozono y se corroe con algunos ácidos y sustancias (basta que contengan azufre, como los huevos).

    Sin embargo, la plata presenta la ventaja de un menor valor unitario que, si bien eleva los costes de almacenamiento y transporte, la hace adecuada para pequeñas transacciones donde utilizar el oro puede ser prohibitivamente caro: la moneda más pequeña de la actualidad, de tres gramos de oro, tiene un valor de 90 dólares mientras que tres gramos de plata son 1,5 dólares. En un sistema monetario libre, es posible que el oro se utilizara como depósito de valor, ocasionalmente como medio de cambio (ya que las cámaras de compensación son superiores en este sentido) y que la plata se empleara, en su caso, para transacciones diarias de valor mucho más reducido. En todo caso, las reservas de oro podrían complementarse sin demasiado riesgo con las de plata (en China lo están haciendo), ya que al igual que el oro tiene un ratio stock/flujo muy elevado, superior a 70.

 

Opinión de los lectores

YerMaK

Es una tontería preguntar también por el paladio? me imagino que es parecido al platino en caracteristicas (valor y stock) pero me gustaría que alguien me sacara de dudas

Juan Ramón Rallo

Sí, es como el platino (de hecho se les suele meter en el grupo de metales similares al platino) con alguna virtud más (su punto de ebullición es más bajo, su producción anual es tres veces mayor y su precio es bastante menor si bien dada su escasez con respecto al oro, si se monetiza es probable que suba bastante). Los defectos frente al oro son similares a las del platino (salvo en el precio actual): su concentración geográfica ha impedido que e use como dinero y, sobre todo, que se haya producido hasta la fecha un amplio stock, por lo que si se masifica la producción podría caer de precio.

Es posible que en el futuro se utilice como dinero, al igual que el platino, conforme se vayan acumulando stocks y sus fluctuaciones de precios no dependan tanto de la producción anual.

Por cierto, también existen algunas monedas de paladio.

Alberto Rodríguez

Sr. Rallo:

Tras haber leido sus textos acerca de las ventajas comparativas del oro, respecto a otros posibles patrones monetarios, no puedo más que estar de acuerdo con la sencillez expositiva y grado de convicción que ofrecen. No obstante, quisiera puntualizar cierto elemento que no he visto considerado, si bien supongo que en la preparación de los mismos lo habrá tenido en cuenta. Además de las ventajas en propiedades físicas que indica (densidad, punto de fusión, baja actividad química), hay otra que ofrece, desde mi punto de vista, el factor fundamental: el oro es, junto con el cobre, el único metal con color, entendiendo como tal que es distinto a la escala de grises presentada por el resto. Sé que puede parecer algo estúpido, pero de no ser por ella, y por la escasez de los metales más densos (osmio, iridio y platino) sería factible hacer aleaciones que imitaran la combinación del resto de propiedades enumeradas.

Rediba un cordial saludo.

Fabricio Tedel

Todo está bien, aunque yo me pregunto algo: estratégicamente en manos de quien están las mayores reservas de oro, eso es importante saber.

Juan Ramón Rallo

Sí, el color es algo importante, sobre todo porque le da una cualidad distintiva frente al resto de metales preciosos. Creo que esto puede incluirse en la fuerte demanda previa del oro para joyería, lo que es un requisito indispensable para cualquier tipo de dinero.

En cuanto a dónde está el oro, lo cierto es que no se sabe. Oficialmente el banco central que más oro sigue teniendo es el de EEUU, pero se especula que el chino y el ruso podrían haber comprado grandes cantidades de oro en los últimos años (precisamente el oro que vendían los bancos centrales occidentales a precios de saldo).

Entre la población, las mayores reservas están en Francia, Suiza y, sobre todo, India.

SERGIO RIU

Que posibilidades concretas hay de privatisar el dinero?
A mi gusta la idea de volver a la plata como moneda corriente. Creo que tiene todos las ventajas de los metales nobles mas su abundancia que la hace popular.

Joaquín Santiago

Hola, Rallo:
Respecto a tu defensa del patrón oro y en relación con una de las ponencias del Congreso celebrado en Santiago –“El mejor dinero posible”, de Luis Sanz- que contradecía la necesidad de dicho patrón y defendía la necesidad del dinero libre, desestatalizado, aunque sea fiduciario, me gustaría preguntarte qué opinas del texto de Hayek “La desnacionalización del dinero”. Entre otras cosas dice:
1. “[...] el valor de una moneda convertible en oro no deriva del valor del oro sino que se mantiene el mismo valor mediante una regulación automática de la cantidad de moneda existente”.
2. “Aunque el oro es un ancla –y cualquier ancla es mejor que el dinero abandonado a la discreción del gobierno-, es un ancla muy movediza,. No podría soportar la tensión si la mayoría de los países adoptaran el patrón oro.”
3. “Creo que se puede superar lo que el oro hizo posible. Los gobiernos son incapaces de conseguirlo. La empresa libre, es decir, las instituciones que surgirían de un proceso competitivo proporcionando dinero bueno, sin duda lo lograría. En tal caso, no habría necesidad de abrumar a la oferta de dinero con la cara y complicada provisión para la convertibilidad necesaria en orden a asegurar el funcionamiento automático del patrón oro [...]”.
4. “El dinero que circula porque se ha forzado a la gente a aceptarlo es totalmente distinto del que se ha aceptado porque el público confía en que su emisor lo mantendrá estable. El papel moneda voluntariamente aceptado no debería tener la mala la reputación que, por culpa del gobierno, recae sobre el mismo”.

El librito de Hayek está plagado de argumentos de este tipo. Debido a ello cabe pensar que la propuesta de anclarse al patrón oro es incompatible con la de la abolición de los bancos centrales.
Un saludo.

Carlos

Juan Ramón Rallo:
Me parece de gran interés y actualidad su artículo, por lo que lo felicito cordialmente.
Con todo, deseo puntualizar lo que a continuación sigue:
Soy oriundo de México, principal productor de plata en el Mundo, y estimo las cualidades de este noble metal, pues si bien el oro es, por excepción,uno de los dos metales con color (junto con el cobre), la plata sin oxidar es el más blanco de los metales y el que mejor refleja la luz; sin olvidar sus numerosas aplicaciones industriales, que superan con mucho a las del oro.
El platino en cambio, costoso, sobrevalorado y de un feo color plomizo, fue considerado durante siglos como un metal inferior a la plata, aunque su elevada densidad lo hacía idóneo para la falsificación de moneda de oro, aplicándoseles a las piezas espurias de platino un baño final del metal amarillo. Es oportuno agregar en este contexto que la plata no ennegrece en contacto con el azufre del aire si se le agrega un pequeño porcentaje de aleación de germanio; de tal suerte que, si alguien insiste aún así en adquirir platino o paladio por ser inoxidables, le aconsejo substituirlos por acero inoxidable, que es más barato y de coloración asimismo grisácea.
La plata dejó de utilizarse como metal de reserva en el mundo a consecuencia de las manipulaciones de Inglaterra y de los EUA. Los norteamericanos abrazaron el patrón oro después de despojar a México de la mitad de su territorio con la invasión injustificada de 1846-47, cuando encontaron, por mera casualidad, en el mismo año en que se firmaron los tratados de cesión forzosa de dicho territorio mexicano (1848), una inmensa cantidad de oro en la Alta California y, acto seguido, masacraron a los mexicanos que quisieron acudir como gambusinos a los sitios de bonanza áurea, al punto que, en 1855, quedaba la mitad de los habitantes originales que habitaban la región en 1848 (este tema no se va a exponer jamás en el History Channel de la televisión).
Agrego también que el cobre se utilizó, incluso antes que en la Roma republicana, en la Grecia clásica. Recuerdo las monedas de cobre acuñadas en las colonias griegas en Sicilia, a finales del siglo V, a.C.
También el níquel se usó para acuñar moneda en la Bactriana en la época helenística.
La utilización masiva de moneda fiduciaria es historia vieja: el cobre desplazó al oro y la plata como metal monetario durante la decadencia del Roma y precipitó el colapso de Imperio; el moderno y escandaloso fraude de los billetes inflacionarios sin respaldo alguno en oro o plata, nos condena hoy a repetir la triste experiencia, vivida hace tanto tiempo.

© 2005-2012. Instituto Juan de Mariana. Todos los derechos reservados.