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Portada - Comentarios - Los problemas del crudo están en la superficie

19/08/2008 - Francisco Moreno

Los problemas del crudo están en la superficie

El precio del barril de crudo traspasó los 144 dólares el pasado mes de julio y su suelo de resistencia está en torno a los 105. Los poderes públicos y sus economistas a sueldo lo tienen claro: lo determinante ha sido la especulación, por tanto hay que regular más el sector financiero para que los inversores no entren en los mercados de futuros libremente.

Es lo típico del dirigismo económico, a saber, crear un chivo expiatorio (con visos de veracidad) al que poder achacar todos los males de la situación para tener justificación de intervenir más en el "deficiente" mercado y, de paso, ocultar otros motivos bien reales del alza del precio del crudo en los últimos años pero incómodos de reconocer; a saber:

  • Producción (oferta) insuficiente o, al menos, demasiado ajustada o rígida que, junto a la creciente demanda inelástica, supone una combinación explosiva. Lo siento por la imaginería progre, pero todas las petroleras juntas, las llamadas International Oil Companies (IOC), tales como ExxonMobil, Chevron, ConocoPhillips, BP, Shell, etc., por mucho poder que se les atribuya, sólo aportan un 10% de la producción mundial y mantienen sólo un 3% de las reservas actuales. Si hay que buscar responsables por parte de la deficiente oferta hay que mirar más bien a los gobiernos petroleros.

    El 97% de las reservas actuales y más del 80% de todos los recursos mundiales de hidrocarburos están en manos (más bien manazas) públicas mediante las llamadas National Oil Companies (NOC) bien directamente o bien por sus contratos con las petroleras internacionales. Ejemplos de NOC son, Pdvsa (Venezuela), Petrobras (Brasil), Pemex (México) Aramco (Arabia Saudí), NIOC (Irán), Gazprom (Rusia) o Pertamina (Indonesia).

    Se sabe que los gobiernos petroleros otorgan desde hace años renovaciones o licencias de nuevas explotaciones de forma casi exclusiva a sus propias compañías NOC que, por su voracidad recaudatoria, tan sólo explotan los yacimientos descubiertos por las IOC (lo fácil) mostrando una aversión congénita a explorar y evaluar nuevas zonas (lo difícil).

    Por su parte, el cártel de la OPEP, que controla el 40% de la oferta mundial y casi un 70% de todo lo que se negocia internacionalmente, asegura que la producción actual de 86 millones de barriles diarios es suficiente. A pesar de que no lo desmienta la Agencia Internacional de la Energía –adversario teórico de la OPEP que representa a los países consumidores– parece que las expectativas del mercado apuntan hacia otra dirección.

  • Devaluación brutal del dólar debida a la mala práctica de la Fed de bajar agresivamente los tipos en EEUU para salvar el sistema financiero americano. Lleva aparejado, entre otros efectos perturbadores, el deterioro de los ingresos por ventas de petróleo de los países productores que se ven abocados a subir, lógicamente, su precio referenciado a dólares.

  • Inestabilidad geopolítica de los países exportadores tanto real (Nigeria, Irak) como latente (Irán, Venezuela, Rusia) que obliga a pagar suculentas primas de riesgo para garantizar su suministro.

  • Aumento de población mundial y despegue económico de países emergentes, especialmente China e India. Es más, ciertos países (India, Malasia, Indonesia, Sri Lanka) han subsidiado los combustibles para no alterar su producción. Con esta intervención pública sus ciudadanos ignoran su encarecimiento y la demanda tarda en modularse en ellos.

  • Aumento progresivo del "Government take" que las autoridades nacionales (intentos incluidos de la ex-candidata americana) han venido imponiendo a las IOC. Esta confiscación ha pasado en la mayor parte de los casos a un 90% de la rentabilidad de la explotación de los yacimientos en origen (entre regalías, impuestos o topes a las ganancias). Además está la altísima fiscalidad del crudo en los países de mayor consumo. Estos bocados de los gobiernos en ambas puntas impiden aumentar el beneficio y, por ende, las inversiones de las IOC y otras empresas para desarrollar las innovaciones tecnológicas tan deseadas en perforación, producción, recuperación o refino para atender la demanda creciente. Recordemos que las NOC están a otra cosa (al mero recaudar sin la mirada empresarial).

  • Falta de inversión, cuadros profesionales y tecnología adecuada para perfeccionar y extender todas las actividades del upstream (exploración, evaluación y producción) y del downstream (transporte, refino, petroquímica y comercialización). El crudo vale cero si no llega al depósito del motor de transporte (como gasolina o gasóleo), del avión (como queroseno) o se transforma en derivados, plásticos, lubricantes o, simplemente, en energía. Desde 1986 a 2002 los bajísimos precios del mercado (25-30 dólares por barril de media) no estimularon la anticipación inversora necesaria para atender la actual demanda. El tiempo está maduro para invertir en explotaciones de nuevas zonas menos accesibles ahora que los precios de mercado están por encima del coste marginal de los campos menos productivos. No obstante, las presiones que algunos ejecutivos "petronacionalistas" ejercen sobre las IOC (rompiendo contratos unilateralmente, cambiando las reglas de juego y elevando aún más la presión fiscal) han creado una inseguridad jurídica que desalienta el acometer grandes proyectos intensivos en capital que necesitan largo tiempo de maduración.

  • Intensificación de la especulación o inversión financiera en mercados de futuros de commodities (entre ellas el crudo) huyendo de otros activos poco fiables o de bajo rendimiento. Como causa sobrevenida del encarecimiento del crudo está, efectivamente, este ligero trasvase de los activos dentro de las carteras de muchos inversores particulares e institucionales al haberse convertido el mercado de petróleo, y el de otras materias primas, en un activo refugio. Pero esto es un síntoma, no el fundamento del alza del precio del barril del crudo. Además, la responsabilidad última de que la conservación de los saldos líquidos en dólares les queme "gesellianamente" en las manos a los inversores ha sido de los bancos centrales (especialmente la Reserva Federal) por sus temerarias políticas llevadas a cabo de expansión crediticia sin respaldo de ahorro verdadero.

Pese a que lo que vende más son las anteojeras interesadas de los planificadores estatales, lo cierto es que, si nos fijamos en todos y cada uno de los factores antes mencionados, es siempre de algún modo u otro el quehacer de gobiernos públicos el causante directo o mediato del actual desajuste entre la oferta y la demanda del crudo que no se produciría con tal intensidad de haber un mercado con menos presencia gubernamental.

Con ocasión del último Congreso Mundial del Petróleo celebrado recientemente en Madrid, el representante de BP comentó con acierto en su exposición que los problemas del crudo están más en la superficie de la Tierra (maniobras políticas) que en su subsuelo.

 

Opinión de los lectores

Josè Elias Barreto Robles

Buenas tardes,
Es un buen y típico análisis monetarista; pero me parece que puede confundir al lector cuando mezcla un tema técnico&financiero con un tema político&energètico.
Son temas relacionados pero unipolares cada uno, por lo que le recomiendo hacer un anàlisis de cada uno por separado, es decir, dos artìculos analìticamente independientes.
éxito
atte,
barretoje@gmail.com

Juan Ramón Rallo

Felicidades por el artículo, Francisco.

Creo que das en la clave en todos tus puntos. A mí entender, sólo encuentro una laguna y es en la falta de inversión debido a los bajos precios. Aunque eso es así (de hecho es la causa principal de la subida del crudo), falta explicar por qué ha sido así.

Jim Rogers, por ejemplo, cree que se debe a la dinámica normal de la inversión en materias primas. Pero lo cierto es que tiene más que ver con el ciclo económico austriaco: expansión crediticia que afluye al sector de las materias primas, seguido de inversión excesiva en detrimento de otras líneas productivas, crisis económica subsiguiente y caída de la demanda. De modo que durante un período tienes alta oferta y baja demanda (=bajos precios) que no vuelven a subir hasta que la demanda caza la antigua oferta excesiva.

Fco. Moreno

José Elías, tienes mucha razón que por motivos de claridad en la exposición debería haber manejado bloques diferentes de motivos de alza del precio del crudo:
1. Por un lado, insuficiencia en la oferta (debida a ineficiente explotación de las NOC, actuación del cártel de la OPEP, inestabilidad geopolítica, crecientes topes a las ganancias de las IOC, falta de inversión inducida de las IOC, inseguridad jurídica debida a neo-nacionalizaciones de los yacimientos, etc.)
2. Por otro, demanda creciente (países emergentes, subsidios al consumo del petróleo)
3. Y, por último, motivos financieros (envilecimiento del dólar USA como signo monetario al que se referencia el valor del barril, política de expansión crediticia del la Fed para aumentar artificialmente el crecimiento keynesianamente y, como consecuencia de todo ello, el aumento de los contratos de futuros de las materias primas como activo-refugio de la pérdida de valor de otras posiciones inversoras, etc.)

No obstante, mi interés era resaltar que tanto los temas de explotación/exploración, como las turbulencias de los mercados financieros que afectan al precio del barril tienen detrás responsables muy concretos (los gobiernos) y no tanto la libre especulación de inversores (que también, pero en mucha menor medida y forzados, de nuevo, por un actuar irresponsable de un agente dependiente totalmente de un gobierno: la Fed).

Juan Ramón, muy oportuno tu apunte sobre los ciclos y el motivo último de la falta de inversión. Efectivamente, lo he dejado fuera (estuve tentado incluso de hablar de los ciclos de Kondratiev) pues es un tema que se me escapa, y prefiero no opinar sobre algo que no consigo entender bien.
Gracias a ambos por el feedback.

Fco. Moreno

Acabo de leer un interesante artículo de Richard Rahn en LD sobre Petróleo y Política.

Sostiene que las reservas de las arenas petroleras de la provincia de Alberta en Canadá, las reservas de petróleo pesado en la franja del Orinoco, las reservas mundiales de petróleo bituminoso de esquisto y los procesos de conversión de carbón en petróleo se pueden extraer ya técnicamente por menos de 50 dólares el barril

Los políticos MIENTEN cuando dicen que no se puede aumentar rápidamente la producción petrolera. Además, los EE UU han restringido las perforaciones costa afuera, en tierra firme y en la conversión del carbón mediante la denegación de los permisos gubernamentales correspondientes. Esos políticos, según R. Rahn, “son los mismos que proponen fuentes alternas de energía, tales como molinos de viento y energía solar, sin tomar en cuenta que eso sí tomará mucho más tiempo.”

Podría servir de perfecto complemento a los motivos que he expuesto del alza de crudo.

Bastiat

Francisco, en un apunte en el hilo de J. R. Rallo en Liberalismo “Sobre la especulación en los mercados de petróleo” me preguntaba sobre la posibilidad de que fueran los gobiernos, precisamente los gobiernos menos democráticos, menos liberales, mas interesados en coartar la libertad y en “dominar” el mercado los que estuvieran provocando esta alza de los precios. Bueno, es la suposición, como digo en el comentario, de un lego, pero que ahora, con los datos que propones, 70% de lo que se negocia, el 97% de las reservas y más del 80% de todos los recursos mundiales de hidrocarburos están en manos públicas mediante las llamadas National Oil Companies (NOC) creo que me tengo que reafirmar en mi opinión.

Pesemos que Chavez es un viajero asiduo visitante de sus compañeros de cártel y en sus amenazas de llegar a un precio de 200 dólares no sería pues de extrañar que eso fuera así.

Pero es que pensando en cuestiones de empresarialidad, lo suyo es reconocer que si no hay alternativas frescas, viables, económicas a la energía que proviene del crudo, y pensando que, por ejemplo, la producción de un país es de 1.000.000 de barriles diarios, cuanto más caro o venda mas beneficio obtiene por unidad de producto, sin necesidad de hacer inversiones nuevas, con lo cual para qué gastarse los ingresos en nuevas prospecciones e inversiones de capital si sin hacer nada se obtienen ingentes beneficios. Pero sobre todo, cuando a medida de que se vayan agotando los recursos de los demás los suyos empezaran a valer todavía más y cuando los pozos en explotación se agoten, los que no se han explotado estarán frescos y llenitos para seguir dando esos ingentes beneficios que le pueden proporcionar no sólo ingresos directos sino una capacidad competitiva en el mercado de lo que sea al poder producir la energía para sus fabricas a precios tremendamente inferiores a los del resto del mundo.

No es porque quieran dominar el mundo sino porque es una oportunidad económica y estratégica enorme.

Por tanto, ¿podemos pensar que se está en una confabulación para mantener alto el precio a través de la restricción de la demanda? Si que es cierto que un precio demasiado alto puede hacer mas rentable otras fuentes y puede, incluso, hacer cambiar la opinión sobre la propia energía atómica, pero con lograr mantener el precio lo suficientemente alto pero no demasiado.... lo complica ¿no?

La alternativa es la investigación en nuevas formas o mejora de las existentes de obtención de la energía. Es la única que nos queda a aquellos que no tenemos los recursos naturales para ello. Y lamentablemente, si esa realidad se da, lo que ocurre es que nos destroza es la idea del mercado como mecanismo para todo esto porque son los estados, los que tienen y los que no, los que dominan este recurso.

Fco. Moreno

Efectivamente, Bastiat, la extracción de crudo del subsuelo está controlado abrumadoramente por gobiernos; todos ellos enemigos de la libertad y simbolizados en la “liga chavista” del nuevo socialismo del siglo XXI. De hecho los gobiernos petroleros están ahora muy cómodos con el precio de 110-120 dólares por barril y harán todo lo posible para que su suelo de resistencia de 100-105 USD se mantenga todo lo posible. Es verdad, como apuntas, que saben que no deben tirar mucho de la cuerda porque empiezan a surgir las producciones alternativas que acabarían con su negocio.
Si saben manejar bien sus ases, no tendrá buen aspecto lo que se avecina pese a que el peso del porcentaje del petróleo siga mermando año a año en el PIB de los países desarrollados; Jose Carlos Rodríguez escribió un comentario interesante sobre el asunto; ver aquí: http://www.juandemariana.org/articulo/2381/negro/chantaje/siglos/contados/

Pero no nos olvidemos que también los gobiernos de los EE UU y los de Europa (Noruega, UK) racanean licencias de explotación petrolera ahora que han descubierto, iluminados por ecologismo de Kyoto, lo saludable que es no depender tanto del petróleo a costa de desviar recursos en la producción de alimentos con los biocarburantes o lo rentable que son las energías alternativas para las nuevas empresas y lobbies que han proliferado adosadas a las regulaciones que las favorecen artificialmente.

Todo vale, salvo dar luz verde a las autorizaciones de construcción de nuevas centrales nucleares de cuarta generación, con gestión en ciclo cerrado de sus residuos que son los procesos de producción energética del futuro (al menos por el momento) y que el “lobbismo ecológico” ha logrado camuflar con sus exitosas campañas de expandir el miedo fijadas en los procesos de las centrales nucleares de hace 20-30 años que poco o nada tienen que ver con lo que ahora se está desarrollando. O, mejor aún, sería dar luz verde a un verdadero mercado libre (hoy inexistente) que revelaría por sí solo cuáles son las fuentes de energía más económicas, limpias y eficientes (seguramente aparecerían nuevas formas de producir energía que no podemos ahora ni imaginar porque la omnipresente bota gubernamental lo impide o retrasa al mermar la libre función empresarial).

Con todo y con ello el petróleo tiene aún mucho recorrido. La clave ahora está en la mejora en todos los procesos técnicos en todas sus vertientes (upstream y downstream) con el objetivo de dar más valor añadido a cada unidad de energía producida. Ya también José Carlos ha hablado de ello en algún artículo suyo; ver aquí: http://www.juandemariana.org/comentario/2355/corbata/sebastian/

El libre mercado en el crudo (como en todos las demás energías) está ausente y no se le espera. Lo único que está libre es la especulación que se hace del mismo en los mercados de derivados y de futuros que es, precisamente ahora, lo que se quieren también cargar los gobiernos con la excusa de que hace subir el precio (ocultando los otros factores más relevantes que menciono en mi comentario).

Efectivamente la función empresarial está muy mediatizada, pero con todo y con ello, surgen de tanto en tanto innovaciones y nuevas exploraciones de las IOC (lo que le dejan los gobiernos de turno o puedan beneficiarse) que harán mejorar la situación a largo plazo. La extensión en mayor o menor medida de ese “largo plazo” será responsabilidad directa de la política y no del mercado que reaccionaría mucho más rápido tal y como comenta someramente el antes mencionado Richard Rahn en su revelador artículo de no estar la política emponzoñándolo todo.

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