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Portada - Comentarios - Liquidez y teoría cuantitativa del dinero

30/09/2005 - Adrià Pérez Martí

Liquidez y teoría cuantitativa del dinero

Cuando una teoría económica se asienta sobre premisas falsas, las nefastas consecuencias que provocan no se circunscriben solamente al ámbito académico, sino que son padecidas por toda la población. La teoría cuantitativa del dinero es un ejemplo de ello auque no deje de ser un aspecto particular de las ansias de control matemático y, por ende, intervencionista de la economía.

En cuanto al aspecto puramente teórico, negar el concepto de liquidez tiene consecuencias desastrosas. Por un lado se cae en el error de creer que manejando la cantidad de dinero es suficiente para administrarle un valor. Y por otro, al no tenerse en consideración dicha categoría se olvida el hecho de que no sólo el dinero es líquido, los demás bienes también. Si bien, al igual que como con el valor, la liquidez no consiste en cantidades o medidas, sino en grados o clasificación.

La premisa de la teoría cuantitativa del dinero, al estilo de los modelos neoclásicos del equilibrio, consiste entre otras cosas en considerar que existe el dinero por un lado, y el resto de bienes por el otro, claramente diferenciados, uno con liquidez absoluta, y los demás sin ningún tipo de liquidez. Esto constituye un error que implica no poder desarrollar una teoría del dinero (monetaria) y del crédito (de los ciclos) cercanas a la realidad.

Así, con dicha teoría, una parte importantísima y clave en el patrón oro que existió hasta la Gran Guerra, las letras de cambio o real bills, nunca serían vistas con la más mínima relevancia bajo este paradigma teórico ya que para ello es necesario recurrir a la liquidez.

Este instrumento monetario surgió para facilitar el comercio entre las ciudades-estado italianas así como el incipiente comercio ultramarino de aquella época, y perduraron hasta el final de la Gran Guerra, momento en el que el estado asaltó y torpedeó toda libertad de evolución en este ámbito implantando en su lugar un viciado sucedáneo llamado patrón cambios-oro.

Las real bills se usaban para facilitar el comercio de bienes absolutamente imprescindibles como la comida, la ropa o el combustible. Su uso, mediante el endoso, hacía posible que las monedas de oro no tuvieran que pasar por las manos de todos los participantes del proceso de producción de este tipo de bienes, solamente del minorista al primer fabricante. Y esto era así precisamente porque los bienes que respaldaban a este tipo de letras eran de tan urgente necesidad y tan clara colocación, que era seguro que una vez llevados al mercado serían rápidamente vendidos. Era el propio cliente en realidad quien con sus monedas de oro respaldaba de facto estas letras reales. De ahí que las letras que eran aceptadas (cumpliendo una serie de requisitos) y que circulaban, hicieran la misma función que el propio oro (dentro de unos límites), porque tener una real bill significaba la posibilidad en extremo cierta de poseer oro una vez venciera su plazo (que entonces no debía superar los tres meses). Es decir, eran el segundo bien en liquidez en el mercado.

Con esta institución que sólo habría podido nacer en un ámbito de comercio libre se aliviaba la siempre imperiosa necesidad de oro, beneficiándose de ello el comercio y la población. No en vano, gracias a este tipo de letras el grado de comercio internacional antes de que las extinguieran no ha podido ser comparable al del insano crédito estatal (dinero actual) hasta fechas recientes y casi un siglo después de un tremendo avance en la comunicaciones.

Por ello se entiende que el patrón monetario libre, con el oro y las letras de cambio, haya sido ignorado e incluso despreciado por todos aquellos que sólo confían en enfoques prestados de la Mecánica que excluyen a todas luces la conducta y la acción humana como la Teoría Cuantitativa del dinero.

 

Opinión de los lectores

Coase

No existe ninguna explicación lógica que determine que el oro es el mejor medio para el intercambio de bienes y servicios. El tabaco, el cacao, los sellos, la plata o los relojes pueden servir y han servido en el pasado como forma de intercambio.

La necesidad de encontrar una forma de intercambiar productos de forma sencilla es una más que el mercado puede resolver como puede ser la fabricación de lavadoras o la asesoría jurídica. Sustituir el monopolio del dinero estatal por el monopolio del oro es cambiar de collar al mismo perro. Dejemos que empresas privadas resuelvan en libre competencia esa necesidad.

Con el agravante de que se producirán disputas ya que aquellos poseedores de minas de oro preferirán el patrón oro y los poseedores de plantaciones de cacao preferirán volver al sistema maya del 'patrón cacao'.

ed

La importancia de las letras de cambio en relación a la teoría monetaria sólo se puede entender si sirven de sustrato al crédito. Las letras de cambio que se usan como medio de pago no tienen mayor relevancia que los cheques. Es cuando los bancos, o los mercaderes prestan, descuentan letras, cuando aparece el crédito y cuando la "cantidad de dinero", incluyendo en este término el dinero bancario, se multiplica en relación a la cantidad de oro en circulación. La doctrina de las "Real Bills" , defendida por la escuela bancaria, trata de justificar la expansión del crédito ajustándolo a las condiciones habituales del comercio, es decir defiende los descuentos siempre que se utilicen para financiar capital circulante (y no nuevas inversiones). De esta manera se justificaba una limitación en la expansión del crédito antes de que se produjera una crisis en la balanza exterior del pais. La cuestión de fondo es que la existencia del patrón oro no impidió la sobreexpansión del crédito, o la contracción del mismo.

Delia

¿Cuál es el estado actual del patrón oro?

Daniel Ballesteros Calderon

No acabo de comprender la admiración que muchos economistas sienten hacia el patrón oro de la preguerra mundial. Supongo que es fruto de un conocimiento preciso de su funcionamiento teórico y de un desconocimiento sumamente profundo de su funcionamiento real.

En realidad el patrón oro de preguerra poseía un vicio similar al patrón cambios oro de entreguerras: los países que presentaban superávit comercial podían neutralizar las entradas de oro -algo que no podían hacer países como España, que por fortuna nunca se adhirió a él y no por ello sufrio beneficio o perjuicio alguno-. Y realmente la moneda internacional empleada nunca fue el oro contra lo que popularmente se cree, sino la libra esterlina, que por otro lado nunca era empleada como reserva.

El principal problema del oro es que como subyacente escaso era perseguido por las naciones con un ánimo casi fanático y medieval. Unos sistemas monetarios rígidamente fundamentados en el oro no podían permitir una expansión monetaria lo suficientemente rápida como para evitar un sesgo deflacionista en la economía mundial.

Por lo tanto deberíamos entender que el patrón oro simplemente desapareció porque su época había pasado, y a día de hoy no se le echa de menos, ciertamente.

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