21/10/2008 - Juan Morillo Bentué
Sobre las crisis económicas, los planes y demás intervenciones
La verdad es que la crisis actual es dolorosa pero instructiva e interesante. Es asombroso ver que, siendo las administraciones las culpables de los orígenes de las crisis, se presentan como únicos y verdaderos salvadores; que los gobiernos de los principales países del mundo proponen medidas para solucionar la crisis que son simplemente parches para un sistema monetario que está enfermo de raíz; que el desconocimiento que tiene la opinión pública sobre las crisis económicas y las causas que las producen; y aún más, si cabe, hasta dónde puede llegar la retórica antiliberal y la indignante afinidad psicológica al intervencionismo que tiene la inmensa mayoría de los ciudadanos-contribuyentes.
Trataré de explicar brevemente qué es una depresión económica, qué efectos tienen las intervenciones, cómo evitarlas, cómo salir de ellas y el motivo por el que los planes y rescates no solucionan ninguna crisis.
Empecemos por el principio. ¿Qué es una depresión económica? Es la fase en que se reajusta la estructura productiva (conjunto de etapas en que se encuentra dividido el proceso de producción) que se ha visto distorsionada por la inflación, entendiendo ésta no como el aumento generalizado de precios, sino como el incremento de la cantidad de dinero en el sistema económico como consecuencia de políticas intervencionistas de expansión crediticia, que suele producir, aunque no siempre, un aumento de los precios porque la moneda pierde valor.
El envilecimiento de la moneda no sólo hace que ésta valga menos, sino que además distorsiona totalmente la estructura productiva. Habitualmente esto se efectúa mediante la concesión de facilidades crediticias a los bancos y reducción los tipos de interés.
Ésta es la raíz de las crisis, ya que al reducir los tipos de forma arbitraria, se fomenta que los bancos sean más flexibles y proclives a conceder créditos ya que se encuentran respaldados por los bancos centrales. Esta reducción de tipos hace que los empresarios vean como rentables negocios que en realidad no lo son. Emprenden nuevos proyectos de inversión más largos, contratando a trabajadores y comprando bienes de capital. Se les induce a actuar como si el ahorro de la sociedad se hubiese incrementado, cuando la realidad es que se trata de dinero inflacionario que han creado artificialmente gobiernos y bancos.
Evidentemente, tarde o temprano se pone de manifiesto que este aparente boom (como le gusta decir al profesor Huerta de Soto) no tiene base y se derrumba. El profesor Huerta señala tres reacciones o efectos: primero, los empresarios se dan cuenta que el precio de los factores de producción aumenta, por lo que los costes reales son bastante más elevados de lo que habían previsto; segundo, se produce un gran aumento en el precio de los bienes de consumo porque su demanda aumenta mucho y porque disminuye la oferta de esos bienes; y tercero, se da un notable aumento de los tipos de interés, ya que vuelven a su nivel anterior. Si la estructura productiva se hubiera alargado como consecuencia de un aumento del ahorro real de la sociedad no se hubieran producido estos efectos señalados, ya que en una economía de mercado la estructura productiva siempre va acoplándose al esquema que los consumidores libremente van definiendo.
Llegados a este punto, los empresarios se dan cuenta de que se han equivocado a la hora de invertir (por recibir señales falsas y no por tener un supuesto excesivo afán de ganancias, como dicen algunos). Principalmente se dan cuenta de sus malas inversiones al observar los grandes beneficios que están obteniendo las industrias de bienes de consumo. El consumo de bienes de primer orden (bienes de consumo) de la sociedad ha aumentado tanto que no se liberan los recursos necesarios para concluir esos proyectos iniciados. Concluyen, por tanto, que ha sido un error el llevar recursos productivos del consumo hacia las industrias de bienes de capital.
La depresión económica no es una crisis de exceso de inversión, sino de mala inversión. Es necesario un reajuste en la estructura productiva. Por eso se dice que las recesiones son necesarias y "sanas", porque son el comienzo de la recuperación. Se han puesto de manifiesto los errores cometidos y hay que liquidar los proyectos de inversión no rentables emprendidos y trasladar mano de obra y recursos productivos hacia sectores que los consumidores demanden más.
Sencillamente, las crisis y las depresiones económicas no se pueden evitar si se producen como consecuencia de expansiones crediticias. No "se solucionan" con planes, sino que se deben prevenir impidiendo políticas de expansión crediticia. Son las administraciones las que mantienen el actual sistema bancario, las que han enviado señales falsas a los empresarios y las que han distorsionado la estructura productiva. Es a ellas, por tanto, a las que hay que pedir responsabilidades.
Es cierto que es posible posponer el desencadenamiento de la crisis si se conceden nuevos créditos sin respaldo de ahorro real a una velocidad que no pueda ser anticipada por los agentes económicos, pero en cualquier caso, hay que tener en cuenta que la depresión es inevitable y que cuando finalmente llegue será más duradera y pronunciada. Cuanto más dinero se introduzca en el sistema, más complicado y más difícil será el reajuste necesario en la estructura productiva. Lo que significa que la sociedad se empobrece porque se está perdiendo (o infrautilizando) una parte de su capital al desviarlo a industrias y sectores menos eficientes.
¿De qué manera ayudan los tan alabados planes de rescate y demás intervenciones de los gobiernos a la imprescindible reasignación de los recursos mal invertidos? Está claro que de ninguna. ¿De qué sirven entonces? De nada. Sería deseable que si el poder político no puede frenar o contener sus ansias intervencionistas para legitimarse, al menos tomase medidas en beneficio de la sociedad y no solamente de ellos. Por ejemplo, las siguientes tres medidas nos serían de gran ayuda a los ciudadanos ya que ayudarían a prevenir las crisis:
- Privatizar la moneda. Debe existir completa libertad de moneda para que no se pueda controlar su emisión ni su valor. Hay que privatizar el dinero y sustituirlo por su equivalente metálico en oro.
- Pasar a un sistema de libertad bancaria y abolir inmediatamente los bancos centrales. Debe cesar el control de los mercados financieros y bancarios.
- Garantizar la liquidez prohibiendo a los bancos que se endeuden a corto y presten a largo, o manteniendo un sistema bancario con un 100% de coeficiente de caja. Hay que sustituir el actual sistema de reserva fraccionaria.
En cuanto a España, es cierto que el Gobierno no es el culpable de la crisis subprime, pero podría tomar medidas positivas para aliviarla y favorecer la recuperación. Desde luego, las que está tomando no hacen sino agravar la situación.
Primero, el Gobierno debe olvidar la idea de los famosos rescates y demás planes Paulson porque la compra de activos de mala calidad no puede resolver la crisis y no tiene sentido que el contribuyente financie todos los activos basura de los bancos. Las malas inversiones deben ser liquidadas para no perpetuar la crisis indefinidamente. Estos rescates se hacen con cargo al ahorro de los contribuyentes desviándolo hacia inversiones que no tienen futuro. Hay que dejar quebrar a las empresas que se han equivocado y no privatizar las ganancias ni socializar las pérdidas.
Además, el Gobierno debe hacer que la reestructuración sea lo más rápida y menos dolorosa posible. Por lo tanto, debe flexibilizar el mercado laboral (que es muy rígido), desregular los principales sectores afectados (y todos los demás, por supuesto) y reducir la presión fiscal lo máximo posible.
¿Caerán todas estas brevas? No sé yo...
Opinión de los lectores
Juan, creo que convertir el dinero en oro no garantiza la estabilidad en los precios. En el siglo XIX con oro había deflación y crisis econónimcas.
Respecto al punto 3, si no he entendido mal el coeficiente de caja indica qué porcentaje del dinero de un banco debe ser guardado en reservas líquidas, o sea, sin poder usarlo para invertir o hacer préstamos. Tu dejas tu dinero en un banco para recibir intereses, ¿de dónde va conseguir el dinero el banco para esos intereses si no puede invertir o prestar tu dinero?
Gracias y un saludo
no se por qué tanta obsesión con el patrón oro, no bastaría con un coeficiente legal de caja del 100% y que el gobierno emitiera más o menos dinero dependiendo del crecimiento de la economia mediante un dividendo universal por ejemplo¿?
si la gente se diera cuenta de las bondades de este sistema echarían mediante las elecciones a los gobiernos inflacionistas.
Jaime, para que vale q el banco t de un 3% de interés por tus depósitos si la inflación de los productos básicos es mucho mayor por ejemplo¿?
Jaime,
En los últimos 35 años, nuestra moneda (ya sea euro o peseta) ha perdido casi 25 veces su valor, como señala uno de los estudios del IJM. El dinero es un descubrimiento empresarial, es decir, evolutivo y espontáneo. En este sentido, el oro ha sido el dinero por excelencia. El oro cumple las propiedades que debe tener un buen dinero: medio de intercambio y depósito de valor. El oro es demandado incluso con independencia de su posible circulación futura. Además, su escasez relativa hace que sea más difícil su depreciación inflacionaria. Sencillamente, un sistema monetario y financiero estable debe basarse en el oro. Te recomiendo los artículos de Juan Ramón Rallo porque ha tratado mucho este tema.
La otra cuestión. Un banco debe basarse en los principios generales del derecho en lo que concierne al depósito irregular de dinero. El contrato establece que la obligación del depositario es mantener constantemente la disponibilidad del tantumdem a favor del depositante. Esto es lo que evita abusos y quiebras, y acaba con los privilegios de los bancos. Si los bancos quieren obtener beneficios deberán hacerlo de forma no fraudulenta. Por ejemplo, el Banco de Ámsterdam (1609) no utilizaba fraudulentamente los depósitos. No obtenía beneficios extraordinarios. Básicamente sus beneficios derivaban de los derechos que cargaba por la custodia de los depósitos, así como del pequeño ingreso que obtenía en el cambio de monedas y en la venta de barras de metal acuñado. En cualquier caso, ya digo que me parece bien que intenten obtener los máximos beneficios posibles, pero no cometiendo fraude.
Saludos!
Jaime, para ilustrar la respuesta de Juan te sugiero el siguiente
video (está en inglés, pero los gráficos hablan por sí mismos), dedicado casi por entero a ver los efectos de la inflación en Estados Unidos, que el autor comenta conforme va representando gráficamente la evolución del nivel de precios desde 1665 hasta la actualidad. En el minuto 1:37 aparece la primera etapa, sin inflación y muy pequeñas fluctuaciones del poder adquisitivo del dinero. Los primeros brotes de efectos inflacionarios aparecen en 1776 (guerra de independencia) y el siglo XIX (guerra de 1812 y guerra de Lincoln en 1860s) a causa del abandono provisional del patrón oro para financiar guerras. Una vez acabadas las guerras correspondientes, se restabalece el oro a su lugar y el nivel de precios vuelve a la normalidad. Así hasta que todo cambia en el siglo XX, con la fundación de la Reserva Federal en 1913, la Primera Guerra Mundial, el abandono del patrón oro por obra y gracia de Franklin D. Roosevelt, y las demás guerras que siguen. El nivel de precios se dispara a modo de curva exponencial (gráfico completo en el minuto 7:44, acompañado por la exclamación
¡This is your world!). En el minuto 9:08 se ve el gráfico con los dos principales hitos del abandono del oro como anclaje del sistema monetario marcados (fin del patrón oro por Roosevelt y fin de Bretton Woods por Nixon). Hacia el final, en el minuto 10:57, se presentan juntos tres gráficos íntimamente relacionados: el de la deuda del gobierno federal, el de la masa monetaria y el citado de la evolución del nivel de precios. Todos crecen de forma exponencial, puesto que los tres fenómenos tienen la misma raíz.
Juan, magnífico resumen. Está todo lo fundamental: la expansión del crédito que crea la ilusión de un ahorro que en realidad no existe para llevar a cabo la financiación de proyectos, la distorsión del mecanismo de formación de precios (incluido el del dinero) y la consiguiente distorsión del sistema productivo, las recurrentes burbujas de malas inversiones... Enhorabuena.
Hablando de crisis, no me resisto a mencionar un par de artículos de
Mencius Moldbug en su blog (
25 de septiembre y
14 de octubre), en los que analiza desde una perspectiva austríaca lo que está pasando; pero llegando a conclusiones heterodoxas: los planes gubernamentales son ¡insuficientes!, puesto que no suponen más que el reconocimiento de la realidad de que el sistema bancario forma parte del aparato del Estado desde mucho antes de esta crisis, y debería ser nacionalizado por completo. O eso o se cambia por uno nuevo sin reserva fraccionaria, lo que conlleva el cierre del actual (como bien dice, si tienes un coche y quieres una moto, no le quitas un par de ruedas al coche y pasas a llamarlo "moto", sino que vendes el coche y compras una moto: el actual sistema bancario no se puede reformar para convertirlo en un sistema liberal).
Jubal,
Gracias por tu comentario y por los enlaces que recomiendas. El video está muy bien.
Saludos!
Felicidades Jubal un video excelente. Que pena que no lo hagan en Español y sobre España.
Estoy de acuerdo con todo (me a alegrado encontrar esto tan bien explicado porque ayer intentaba hacérselo entender a un amigo y no sé si lo conseguí; hoy le enviaré el link) menos con las medidas. Si suprimes todo control sobre los mercados financieros, ¿cómo vas a prohibir que se endeuden a corto y presten a largo?
Estoy bastante de acuerdo con las premisas liberales pero creo que debe de haber algún control, aunque sea para evitar oligopolios (como el de la banca) y monopolios.
Gracias por el artículo
Son muchas las visiones y diagnósticos que se expresan sobre esta crisis económica pero no veo claro que una enfermedad tan grave, no diera advertencias a tiempo. Por ello quedan algunas dudas y opiniones por resolver:
1- ¿Podría ser cierto que los analistas económicos no supieran a donde iban a dar sus jugadas?
2- Si lo que respaldaba las hipotecas, que en el fondo eran los mismos bienes depreciables en cualquier momento, ¿por que dejaron que ello se hiciera así?
3- Como eran créditos de riesgo, nadie presta dinero si no sabe si lo recuperará, entonces fueron riesgos calculados a sabiendas que alguien pagaría los platos rotos.
4- Y como el sector financiero en los países capitalistas está muy ligado al poder político, es de suponer que los políticos ya sabían la hecatombe que se avecinaba.
5- Luego es de suponer, también, que todo esto estaba dirigido a caerle a los sectores económicos más débiles, o de menor capital, para poder apoderarse de ellos.
6- Y muy seguramente en este momento lo que se esta dando es la concentración cada vez mayor de los bienes de producción y de servicio en manos de quienes tenían reservas de capital suficientes para moverse en los bajones de bolsa que se están dando.
7- Lo que quiere decir que en el fondo lo que estarían haciendo los distintos gobiernos, especialmente los que conforman el G20, sería refinanciando el juego neoliberal de las especulaciones financieras, por otros tantos años más, hasta volver a repetir el mismo cuento, así pongan “correctivos” a los problemas evidentes de los sistemas financieros.
8- Refinanciación hecha con proyección a los impuestos ciudadanos, incluidos IVA(s), fondos de seguridad social, mayores cargas impositivas a las empresas (luego menores salarios a los trabajadores); mayores intereses a los proyectos de ayuda financiera internacional a los países pobres o más necesitados (todos los demás que están fuera del G20) , luego mayor endeudamiento para las naciones pobres; manipulación de precios de materias primas que es lo que principalmente exportan estos países
(como petróleo, carbón, minerales en general); y el afán de establecer TLC(s) con ellos para poder inundarlos de productos de comercio y alimentos, para así asegurar su producción y estabilidad internas en sus naciones.
9- En otras palabras no habría tal crisis financiera si no un accionar cíclico del Capitalismo, con el hecho que en esta era de Globalización los efectos que se ven son colectivos, e involucran a todo el mundo.
10- Entonces lo que realmente necesita este planeta –en esta era de globalización- es un proyecto de Nuevo Orden Económico Mundial, que corrija estos sistemas inhumanos y despiadados, que resultan tan nocivos y desastrosos para los pueblos como cualquier guerra o desastre natural de envergadura.
11- Y esta conciencia de alguna manera es lo que expreso el Sr. Barack Obama en su campaña. Luego tiene un gran reto por delante para empezar a cumplir su Proyecto Político de Cambio. Y como la historia no viene sola, si no que las circunstancias la acompañan, se le pone en bandeja de plata la oportunidad de entrar interviniendo de manera oportuna y “manejable” estos aspectos tan importantes en el desarrollo social no solo de EU, si no del resto del mundo.
12- Y no sería correcto que la mayoría de gobiernos que conforman el G20 (algunos terminando), en la reunión que están ejecutando en Brasil esta semana, y que concluye en Washington, y los organismos financieros nacionales y multilaterales , fuesen los que impusieran las políticas a seguir en los próximos años, cuando durante sus gobiernos y gestiones, especialmente en los últimos meses, por no decir que los últimos días, fue que advirtieron (¿?) de esta crisis, dejando por fuera o sin campo de maniobra al nuevo gobernante de los EU. , que sigue siendo la principal economía mundial.
Les invito cordialmente a visitar la página www.uctrascendente.es.tl donde encontrarán temas afines a la globalización e integración mundiales, con enfoques humanistas y de interés general.
Los bancos centrales se crearon precisamente para evitar los abusos existentes en la emisión de dinero, y que provocaron numerosos problemas e inestabilidades en los EEUU del siglo XIX. Antes de la creación de la reserva federal, ya hubo numerosas recesiones, depresiones y burbujas especualtivas en el mundo, especialmente en EEUU que fue uno de los últimos países en adoptar un banco central, algunas de ellas comparables en magnitud y duración a la Gran Depresión (1837, 1873 o la burbuja de los tulipanes en Holanda han sido de las peores). No hay que volver al patrón oro, lo que hace falta es integrar economías, y paulatinamente crear una única moneda mundial. Respecto a la liquidez, es precisamente el endeudamiento a corto plazo lo que genera esa liquidez (Dinero disponible en el momento). Me da la impresión por lo que dices, que confundes liquidez con inversión (Esta última si que debe ser a largo plazo). En cuanto al coeficiente de caja del 100%, como ya ha apuntado alguno, eso sólo significa que los bancos no pueden prestar dinero, ya que tienen que tener respaldo del 100% de sus depósitos, por lo que la liquidez no sólo sería escasa, si no nula. A no ser claro, que esa liquidez se produzca emitiendo más dinero, claro. Pero ya sabes lo que eso significa: inflación, inflación y más inflación con el consiguiente empobrecimiento general. Una pregunta ¿Que entiendes exactamente por flexibilizar el mercado laboral? ¿Hablamos simplemente de despido libre, o de otras medidas como facilitar los trabajos 20 o 30 horas semanales a los trabajadores que así lo soliciten?