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Portada - Comentarios - Confianza

14/11/2008 - José Carlos Rodríguez

Confianza

Cuando uno habla con un experto en el sistema financiero y en la banca, a medida que corren los minutos tiene crecientes probabilidades de encontrarse con las varias posibilidades sobre la misma frase: “la banca se basa en la confianza”. Los políticos, lo vemos estos días en la televisión, mencionan una y otra vez la palabra cuando hablan del sistema financiero. “Podemos mantener plenamente la confianza en el sistema”. O “las medidas adoptadas por el Gobierno restablecerán la confianza en la economía”, etcétera.

Y tiene cierta lógica. Sólo que es una lógica perversa. Nosotros depositamos dinero en el banco y contamos con él con total disponibilidad. Pero el banco no lo mantiene en depósito, sino que lo presta al mercado. El cliente del banco que ha depositado su dinero cuenta con él como si estuviera todo a su disposición en cualquier momento. El empresario o inversor que ha recibido el crédito, como es evidente, cuenta con parte de ese dinero. De hecho, el banco se lo ha prestado. “Esa es la lógica del sistema”. Efectivamente, pero ¿qué recorrido tiene esa lógica?

Sin entrar en pormenores, lo que produce este hecho sencillo y a la vez complicado es que hay demasiados planes asignados al mismo dinero. “No puedes comerte la tarta y tenerla al mismo tiempo”, dicen en inglés, pero eso es exactamente lo que pasa con los depósitos prestados. Para el mismo dinero uno tiene unos determinados planes (mantenerlos como saldos disponibles en cualquier momento) y otros unos planes distintos (invertirlos). En todo ello subyace un engaño, porque los planes son incompatibles al mismo tiempo. Si se mantienen es, precisamente, porque los depositantes retiran habitualmente una parte, por lo que siempre hay otra que no retiran todos al mismo tiempo. Es aquí donde entra nuestra palabra: “confianza”.

Pues se dice que el sistema funciona porque reina la confianza en él y mientras ésta predomine. En su ausencia, quien se apodera de los depositantes es el “pánico”, por lo que la labor de las autoridades financieras y económicas, bancos centrales, ministerios y demás, pasa por insuflarnos confianza. Pánico bancario y confianza en el sistema son las únicas relaciones posibles del ciclo con las llamadas “teorías psicológicas” del mismo.

Pero hay un pequeño detalle, un hecho o más bien una relación que puede parecer irrelevante, pero que lo cambia todo. Y es que los “pánicos” tienen origen precisamente en ese divorcio, ese engaño que proviene de que uno y el mismo dinero esté en la mente de unos como depositado para acudir en cualquier momento mientras otros ya lo han comprometido en proyectos a varios años vista. Con el desengaño aparece la crisis económica y el temor de los depositantes de que un día su banco le diga que no puede retirar más que una porción de su dinero. De modo que la “confianza” no es suficiente para garantizar el sistema. Es un nombre paradójico para referirse a un engaño.

 

Opinión de los lectores

ANCAP

Más claro imposible.
Si un ladrón le roba su cartera, sólo la CONFIANZA en que se la devolverá algún día puede evitar la cárcel del primero, y la DESCONFIANZA del segundo (de exigir lo que es suyo).

Otra forma de decirlo es que los bancos amaprados por los bancos centrales (gobierno) realizan actos delictivos, y luego piden "confianza" a las víctimas.

rigo

Pues yo estoy desarrollando la tesis de que el sistema monetario en sí mismo es una máquina de creación de escasez.

Y como solo mediante escasez funciona, produce mediante escasez y se purga mediante escasez, en este caso de confianza.

También está la escasez de escrúpulos...

http://rigolibre.ticoblogger.com/

Eugenio Martín Velázquez

Yo no creo que pidan confianza, lo que nos piden con otras palabras es que les paguemos sus desaguisados, de todas formas, nada nuevo ni original para los libertarios, pienso yo.

Dahlsson

quines no se tienen confianza del uno al otro son los propios banqueros.
La gente común y corriente hace tiempo que no confia en los bancos ni en los políticos. Si realizan cosas con el banco es porque no tienen otra. Tanto lo bancos, como el crédito se ha vuelto "puentes de peaje" o pasas por mi puente o consiguiete una canoa a nada hasta la otra orilla.
En realidad hay el colchón bank y el banco fraudulento que tiene la protección del gobierno.


Fco. Moreno

Leo hoy unas ingeniosas declaraciones de la escritora canadiense Margaret Atwood en las que viene a decir que de pequeños nos aleccionan con que las hadas no existen, pero que los bancos, sí; cuando la realidad es que la existencia de ambos depende de que se crea en ellos.

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