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Portada - Comentarios - El absurdo Nobel de la Paz

09/10/2009 - Daniel Rodríguez Herrera

El absurdo Nobel de la Paz

Recibí un SMS esta mañana, una alerta informativa. Lo leí y no podía creerlo. Le habían dado a Barack Obama el Nobel de la Paz. Un gobernante que lleva ocho meses y medio en el cargo ha recibido un premio que lleva tiempo convirtiéndose en el blanco de las burlas de medio mundo, pero que con este galardón podría por primera vez unir al mundo y ponerlo de acuerdo en una idea: habéis hecho el ridículo, machos.

El Premio Nobel de la Paz nunca ha estado exento de polémica. Podría decirse que estaba destinado a ello. Es un premio pensado para ser recibido por diplomáticos, políticos y activistas; en las palabras del testamento de Alfred Nobel, debía entregarse "a la persona que haya hecho el mayor o mejor trabajo por la fraternidad entre las naciones y la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz". Pero si en lo referido a campos como la Química, la Medicina o la Física la duda suele estar en si los galardonados lo merecen más o menos que otros candidatos, en el caso de Nobel de la Paz siempre hay quien piense que el elegido ha trabajado activamente... en contra de la paz.

Y es que posiblemente haya pocos campos como el de las relaciones internacionales en el que coexistan dos cosmovisiones tan distintas y contradictorias. Unos piensan que el objetivo de la paz se consigue dialogando, logrando un entendimiento mutuo y evitando "malentendidos" que puedan echar al traste estos procesos, como pudiera ser un rearme. Los otros que la mejor forma de querer la paz es preparándose para la guerra, que los conflictos armados se producen porque alguien cree que ganará algo con ellos y que la mejor forma de evitarlos es hacer tu país tan invulnerable que el precio de actuar contra él sea demasiado alto como para reportar beneficio alguno.

Es la vieja lucha entre los irreconciliables partidarios del apaciguamiento y de la disuasión. Un rearme puede ser para unos motivo de tensiones que pueden llevar a la guerra, mientras para otros un encarecimiento de emprenderla que en la práctica reduce las posibilidades de que comiencen las hostilidades. Una negociación puede ser para unos la única vía en que puede llegarse a un acuerdo que impida que cada uno intente lograr lo que quiere por métodos violentos, mientras para otros es una muestra de debilidad que hace más probable que alguien lo intente. Así, quienes para unos es un héroe de la paz, para otros puede ser alguien cuyas acciones ­–al margen de su intención– han colaborado eficazmente en sembrar las semillas de las que crecerá la próxima guerra.

El Premio Nobel de la Paz ha tendido siempre a premiar más a los partidarios del apaciguamiento. Incluso el otorgado a Kissinger en 1973 –junto al dirigente comunista vietnamita Le Duc Tho, cosa que se suele olvidar– tuvo como motivo unas negociaciones de paz que concluyeron en la conquista de Vietnam del Sur por sus vecinos totalitarios del Norte. Tampoco es de extrañar; las mismas palabras del testamento de Nobel priman esa cosmovisión sobre su contraria. Visto así, no resulta tan extraño que hayan premiado a quien hasta ahora ha ofrecido principalmente palabras y cuya única acción real en este campo haya sido retirar el programa del escudo antimisiles de Polonia y la República Checa. Palabras y desarme; las dos principales vías de llegar a la paz según los apaciguadores.

Pero aún así, los apaciguadores intentan mantener un mínimo de racionalidad, como demuestra su reconocimiento de que Churchill tenía razón y no Chamberlain, aunque sea el único caso en que lleguen a una conclusión favorable a los partidarios de la disuasión. Y bajo esos estándares, un premio a Barack Obama resulta completamente ridículo. No ha tenido tiempo siquiera para apaciguar como Dios manda.

 

Opinión de los lectores

Eugenio Martín Velázquez

Pasen y vean señores, a un Gran Hermano que puede destruir el mundo con su armamento nuclear (y no una vez, sino varias veces), que ha hecho guerras en países que no son los suyos, que está en guerra en un territorio que no es de su propiedad le dan el premio nobel de la paz no me extraña que a mí me den el premio al más intervencionista del mundo en breve.

Gian Carlo Orbezo Salas

Si seguimos esa lógica pacifista, habían muchos nominados más que sí merecían el premio y no el presidente estadounidense Barack Obama.

Entre los nominados había una abogada rusa que defiende los derechos humanos en la convulsionada república caucásica de Chechenia o una activista afgana por los derechos de la mujer en su país. Ambas tienen más méritos que el showman Obama.

¿Por qué se lo han dado? Simple, es el hombre más popular del planeta. Ridículo.

Albert Esplugas

Es como darle un Oscar a un actor por una película que aún no ha hecho. Quizás le motiva a hacer un buen papel, pero yo creo que el efecto inverso es más probable: no tiene tantos incentivos para hacer un buen papel, porque el Oscar ya se lo han dado. En este sentido el Nobel de la paz podría ser como un "perdón preventivo" a cualquier intervención militar o aumento de tropas etc. que Obama decida durante su mandato.

Un saludo

Rafael Aizpún

Un famoso cómico norteamericano decía quye la profesión de cómico es muy dura. Por ejemplo, cuando le dieron el Premio Nobel de la Paz a Henry Kissinger caducaron todos los chistes.

lmargol

Si los noruegos fuesen realmente pacifistas, se retirarían de la OTAN, demantelarían los misiles nucleares norteamericanos que hay en su territorio y se negrían a venderle su petróleo a los EEUU. Han visto que OBama cede ante Rusia y le han visto las orejas al lobo, así que premio al negrito gracioso y a seguir viviendo del contribuyente norteamericano. Es una vergüenza. Si yo fuese negro me sentiría insultado.

Jesús Vidal Pardo


¿ Se está cumpliendo toda la novela de Robert Hugh Benson " SEÑOR DEL MUNDO?. Aconsejo a todos que lean esta novela escrita en 1907, la similitud es pasmosa. Obama es el señor de este mundo en el siglo XXI, si no, al tiempo.

farrulugo

Pero aun fue mejor cuando nominaron a bush.
supongo q el de economia se lo daran a corbacho, a la salgado o a algun sindicalista de esos q se tendrian q ir a su p... casa.
el de literatura se lo tenian q haber dado a la MINISTRA aido

Daniel Ballesteros Calderón

No lo creo Jesús, yo le veo como el presidente de un país que próximamente perderá las ventajas del señoriaje del dólar, enfangado en mil problemas y agotado. Esa nación se merecería algo mejor que este inútil de sonrisa perfecta, el Zapatero español.

Pablo Suárez

Bueno, quizá haya suerte y este premio sea incentivo suficiente para que Obama deje la presidencia cuanto antes (aunque lo dudo) o mejor, para que los americanos no lo voten en las próximas elecciones. Teniendo que el mismo premio se lo han dado a Carter (que sólo gobernó un mandato) y a Al Gore (que ni siquiera salió elegido) está haciendo méritos suficientes para irse pronto a su casa.

Raquel Mateo

A mi también me ha resultado sorprendente, y me ha recordado a un libro más reciente que el citado por el compañero, que os recomiendo, "El Padre Elías" de Michael D. O'Brien, publicado por Libros Libres, aparentemente es un libro tipo thriller pseudoreligioso, pero es más profundo que cualquiera de ese tipo que hoy plagan las estanterías. En este libro hay un político europeo mesiánico, al que todo el mundo adora, es una bellísima persona, encandila a todo el mundo, pero realmente detrás de su faz se esconde la perdición humana, todo el mundo le sigue como fiel rebaño de corderos. Las similitudes con Obama son tremendas. Yo leí este libro antes de que se le conociera en España (a Obama) y una vez que voy viendo cómo se desarrollan los acontecimientos más se me parece la situación irreal de la novela con la realidad que nos rodea.

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