Los diez secretos mejor guardados de las pensiones públicas
El sistema piramidal de pensiones públicas es un fraude institucional disfrazado de protección social. Éstos son algunos de sus secretos que se mantienen ocultos, a saber:
1. Sistema de reparto no capitalizado: las cotizaciones a la Tesorería de la Seguridad social (TSS) no se capitalizan sino que son básicamente un instrumento de distribución inmediata de rentas intergeneracionales sin crear riqueza alguna. Los cotizantes renuncian a un patrimonio propio a cambio de una peligrosa servidumbre de gestión estatal.
2. Superávit exiguo: fruto de los pactos de Toledo en 1997, el contador del déficit de la Seguridad social se puso a cero. Sin embargo, se prevé que de aquí a poco el sistema entre en déficit de nuevo y la hucha actual, el tan cacareado superávit (unos 58.500 millones de euros actualmente) solo daría para nueve meses de pagos a los pensionistas. Tocará, pues, ir progresivamente aplicando artilugios restrictivos al cobro de las pensiones futuras.
3. Dependencia poblacional: los españoles tenemos la mala costumbre de parir poco y vivir de media un año más cada decenio que pasa. Para que este tinglado funcione se precisa absolutamente que haya suficiente gente en activo en cada momento, cosa harto difícil de lograr en un futuro debido a nuestra baja tasa de natalidad (la menor de Europa). Por otro lado, los inmigrantes acuden allá donde se genera riqueza pero nuestro gobierno persiste en esquilmarla, trufado como está de ideología intervencionista y keynesiana.
4. Escamoteo de dinero: entender los fructíferos rendimientos que se generan de la capitalización del interés compuesto del ahorro privado invertido durante extensos periodos de tiempo nos sirve para comprobar que se nos está escamoteando mucho dinero que podría permitirnos adelantar la edad de jubilación según nuestro libre albedrío.
5. Fraude: el mecanismo de las pensiones gestionadas por la “Seguridad” social es un sistema piramidal estilo Ponzi. Estos sistemas de aceptación de ingresos sin capitalizar en los que se pagan a los antiguos “socios” con las aportaciones de los recién llegados son una estafa como una catedral, tipo Madoff o Afinsa. Nada cambia éticamente si alcanza coactivamente a toda la población activa de un Estado.
6. Impuesto al trabajo: la financiación de la Seguridad social por impuestos peculiares que recaen sobre los salarios (cuotas de las cotizaciones) aumenta los costes de trabajo y constituye un importante factor de disuasión y desincentivo para la contratación.
7. Se pagan dos cuotas, no una: Aparte de la cotización mensual por contingencias comunes (4,7% del salario bruto) que se ingresa en la TSS por parte del trabajador (la cuota que se refleja en su nómina) hay otra importante aportación mensual pagada por la empresa a la TSS por ese mismo contratado que supone más de un tercio adicional de su salario bruto (y que casi nunca se refleja en la nómina del empleado).
8. Merma de competitividad: el sobrecoste que se añade al mercado laboral –vía cotizaciones– afecta a nuestra competitividad interior (a nuestro mercado llegan otros productos sin tanto “recargo social”) y a nuestra competitividad exterior (a diferencia del IVA, nuestros exportadores no pueden pedir devoluciones de las cotizaciones a la TSS).
9. Éxito de pensiones privadas alternativas: ya existen sistemas exitosos de pensiones total o parcialmente privadas en otros países como el caso de Chile, Suecia y de Nueva Zelanda en los que el trabajador puede optar libremente por seguir en el sistema público (sin capitalizar) o desengancharse del mismo y pasar a uno de verdadero ahorro privado (con capitalización compuesta).
10. Los funcionarios se apuntan a las pensiones privadas: En España desde finales de 2004, los empleados públicos de la Administración General del Estado, cuentan ya con un plan de pensiones privado que servirá de complemento a las pensiones públicas. Los empleados públicos de las CC AA están haciendo lo mismo.
Nuestros políticos nos ocultan todas estas cosas porque no hay valentía electoral para poner el cascabel al gato y porque no desean que nos zafemos de su servidumbre y podamos crear una sociedad de propietarios que pueda ser financieramente independiente.
Mucho agradecería al lector que agregara cualquier otro secreto que conociese al respecto; la seguridad financiera de nuestra vejez merece que se desvelen todos ellos.
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Opinión de los lectores
Estimado Francisco. Ni que decir tiene que estoy absolutamente de acuerdo con el fondo de todo el artículo y en lo que discrepo es en cuestión de matiz.
En alguna ocasión he leído y a consecuencia de ello he debatido sobre una propuesta legislativa liberal que obligara a los empresarios, o mejor, que les permitiera a los empresarios exponer en las nóminas cuánto pagan por ellos por ese peculiar concepto de “Seguridad Social a Cargo de la Empresa”. Es decir, que se informara al trabajador cuantos impuestos paga él, porque es así, al Estado por ese concepto.
Y digo eso es así porque al empresario el conjunto de nómina y seguros sociales, los que paga por él y los que pagar por él pero para que parezca los paga él, esta contenido en un mismo concepto que es el de costes salariales. Es decir, independientemente del cómo se distribuya luego el dinero, todo ese dinero está destinado a pagar al trabajador.
Además, si en vez de hacer el empresario de recaudador de impuestos obligado por el Estado no sólo a pagar sino a recaudar, el empresario le diera el importe total de los costes salariales al trabajador y fuera luego el Estado el que se lo quitara a los trabajadores uno a uno, la percepción de la realidad sería mucho mas clara y diáfana. ¿No crees?
Dicho esto, mi discrepancia radica en que no son los costes salariales los que se agravan con los “impuestos sociales” sino el conjunto del salario que se le da al trabajador. No en vano hay muchos trabajadores que aceptan pactar con el patrón el que se les pague en negro una cantidad para así cotizar menos a la SS pero recibir más cantidad de dinero, realmente mayor salario, beneficiándose de esa manera los dos. Es decir, los impuestos perjudican tanto al empresario como al trabajador, y si me apuras aun más a éste ultimo. Es decir no son en sí mayores costes salariales, sino robo encubierto sin más.
¿Qué ocurriría si de golpe se aplicara lo que digo antes, que se les pagara el íntegro a los trabajadores y luego el Estado les quitara lo que correspondiera a cada uno de ellos? En sí, en cuanto al empresario, no debería, en principio, suponer nada porque el trabajador debería exigir el salario que compensara lo que ahora el Estado le quita directamente a él.
Magnifico tu valiente artículo, pero acabo de conocer en MI que solo un 11 % de los habitantes de todo el mundo aceptan el capitalismo. Así que ya puedes dedicar tu tiempo a decir las verdades del barquero que prefieren las mentiras del gran embaucador.
Excelente articulo que se redondea con la opinión de Bastiat.
Estimado Francisco: Me parece magnífica tu exposición. Es necesario en este tema hacer mucha pedagogía, simplificar los conceptos y dárselos masticados al ciudadano, condicionado como está por el discurso colectivista que lleva escuchando toda una vida. Eso es lo que hemos intentado hacer los promotores de la Asociación para la Reforma de las Pensiones (ARP), www.pensionesdignas.es y también desde el Partido de la Libertad Individual (P-Lib), www.p-lib.es. Estamos a tu disposición para colaborar y conseguir que nuestras ideas avancen. Un saludo,
Juan Pina
647 185989
juanpina@gmail.com
yo creo que confundimos conceptos, uno, los robos son costes como cualquier otro para el empresario, vengan de quien vengan, en el caso de un delito el coste es el seguro de robo, dos, en referencia a las preferencias de los ciudadanos eso no es asi exactamente, estan en contra del capitalismo especulativo que es el que maneja el mundo, no del liberalismo real o de la socialdemocracia, al igual que estan en contra del comunismo, es decir estan en contra de los extremos, por otro lado esas estadisticas no son validas en el momento en que estan en contra muchos de algo que ni saben que es...eso si su voto es totalmente valido, pero los sistemas tienden al equilibrio asique todo termina poniendose en su sitio, por mas que ....alguno se empeñe
No coincido con usted en nada de lo que expone.
El sistema de pensiones públicas es uno de los grandes logros en las economías avanzadas. Éstos son algunos de los argumentos que avalan esta posición:
1. Sistema de reparto no capitalizado: las cotizaciones a la Tesorería de la Seguridad social no se capitalizan sino que son básicamente un instrumento de distribución inmediata de rentas. Los cotizantes se integran en un sistema nacional de transferencias intergeneracionales, similar al que antes afrontaban las familias. Las transferencias, como mecanismo de redistribución de rentas, generan riqueza en mejorando el bienestar de la población y la capacidad de consumo de los pensionistas. Los cotizantes se integran en un sistema de solidaridad intergeracional creando comunidad.
2. El Superávit, fruto de las negociaciones de los agentes sociales son el resultado de incorporar al sistema fuentes de financiación distintas a la cotizaciones, para financiar las prestaciones no contributivas, y deslindar la sanidad de los presupuestos de la Seguridad Social.
No sólo despareció el déficit de la Seguridad social sino que apareció el superávit en presupuestos sucesivos, de modo que ha sido posible crear el fondo de reserva.
Dicho fondo, aunque supone capitalizar las cotizaciones, no tiene misión sustituir el reparto por la capitalización, ni convertirse en la fuente fundamental de financiación de las prestaciones en el futuro. Según se indica en la normativa que lo regula, su función es completar, en su caso, la financiación de las cotizaciones en el futuo.
3. Para que funcione la economía, mejor desapareciendo cualquier tinglao, la variable fundamental, en mucha mayor medida que la población activa, es la productividad. Esto es progreso, y uno de sus indicadores más significativos es el aumento de la esperanza de vida.
Si crece la productividad es posible producir mucho más con menos trabajo. De ahí que el mercado laboral se haya estrechado: cada vez tarda más en admitir a los jóvenes y expulsa antes a los mayores.
Dependencia la habrá siempre. ¿O es que los que cobran intereses y alquileres no dependen de quienes deben producir para poder pagarles?
4. Escamoteo de dinero es el que se representa a partir de los penosos intereses acumulados que aparecen en la información sobre fondos de pensiones. Cuya gestión absorbe gran parte de la rentabilidad que generan.
5. Pensar que el sistema público, que lleva funcionando más de un siglo, tiene algo que ver los fraudulentos sistemas piramidales, es no entender nada, absolutamente nada de actuaciones colectivas. La Seguridad Social recauda cotizaciones relacionadas con la producción corriente y las transfiere a los jubilados. No hace más que transferir capacidad de compra sobre la producción corriente de unos a otros.
6 y 7. No se ha podido demostrar que las cotizaciones (la parte del trabajador + la de la empresa) aumenten los costes laborales. En otros países en los que los trabajadores no cotizan a la seguridad social y aportan a planes privados, los costes laborales totales son similares.
8. Merma de competitividad: el coste de la financiación de la protección social se añade como coste laboral, es evidente, pero no sólo el de la seguridad social. Insisto, si los trabajadores tuviesen que pagarse sus aportaciones, también debería salir de sus salarios y del coste laboral.
Evidentemente, dejar la población sin protección y con menores salarios (directos o indirectos) sería más competitivo.
9. La mayor parte sobre de los estudios sobre las pensiones en Chile y en otros países de América latina concluyen en que son un fracaso, si se considera el importe medio de las pensiones que devengan. Allí, sí allí, es necesario que entre a complementarlas el sistema público o morirían de hambre.
Nada tiene que ver el sistema de Suecia y ni de Nueva Zelanda, en los que la opción se reserva a los niveles superiores de pensión y la básica, bastante elevada por cierto, está garantizada.
10. Los funcionarios no nos hemos apuntado a las pensiones privadas, nos han apuntado, pero con importes anuales ridículos. Alrededor del 0,5% de la masa salarial.
Estimada Concha. De sus comentarios deduzco que Ud. entiende todo lo contrario que lo que se entiende por un estado en el que prima la libertad frente que valora sobre manera un Estado del que los ciudadanos sean súbditos-dependientes de él. Indiscutiblemente que puede haber opiniones distintas pero la discrepancia hay que argumentarla y ahí es ud. donde falla.
Punto por punto y sin que yo repita sus comentarios.
1- Es falso que la redistribución de rentas genere riqueza y eso es así porque la presión fiscal desincentiva la inversión y la innovación mientras que las subvenciones generan clientelismo. El hecho, y para eso hay que ver las discrepancias entre los keynesianos y los liberales, es que aumentando el gasto público no se genera riqueza y, en el caso se las recesiones, lo que hace es que las alarga. Eso si, de paso aumenta la dependencia del Estado que es lo que al socialismo más le gusta. ¿Es su caso?
Por cierto eso de un sistema de solidaridad intergeneracional creando comunidad… por muy bien que suene y por muy mal que funciones… tiene una característica fundamental… Es obligatorio. También le gusta ¿no?
2- En este caso Ud. no quiere entender nada. Por justificar el hecho de la existencia de un sistema público de prestaciones olvida que el su origen el sistema de seguridad social incluía pensiones y sanidad. Mediante un juego malabar se ha retirado de lo que no es mas que un impuesto pero con la peculiaridad que sus dinero tienen fin específico, la parte dedicada a la sanidad, de tal manera que el español cuando dice que va a la Seguridad Social está manteniendo un concepto del pasado que ya no responde a la realidad. Lo que va es al Médico o a los servicios sanitarios que en nada dependen ya de la financiación de la SS sino que dependen directamente de la misma financiación que todo lo demás, de los impuestos generales. ¿Y esto porqué se ha hecho? Porque el sistema era ya insostenible. No es más que el reconocimiento de una realidad.
3- Esto no lo entiendo. Es bueno que aumente la productividad o no. Si aumenta según sus propias conclusiones lo que ocurre es que quienes cotizan son menos y, como consecuencia de un estado subsidiador son mas los que viven a expensas de los que trabajan… insisto. ¿Eso es bueno o es malo? Para el que trabaja… entiendo que malo. El que vive a expensas de los demás es bueno… ¿Ud lo defiende?
Y su coda final a este punto me parece de difícil comprensión. Evidentemente que los ingresos de unos dependen de las capacidades de los otros. Eso es así siempre y, siempre será así, en un mercado libre y en uno intervenido. La diferencia entre uno y otro es que en libertad el mercado proporciona productos que demandan los ciudadanos y en el intervenido es el estado el que, restringiendo la libertad, ofrece servicios que ni el publico percibe individualmente como necesarios, ni responden a la máxima de la creación de riqueza, la obtención de beneficios empresariales sino clientelares…
4- A parte de que pueda yo estar de acuerdo o no de establecer programas de ahorro en forma de planes de pensiones, que no lo estoy, lo cierto, lo único cierto es que los planes de pensiones aquí y en todos los lugares en los que se ha legislado sobre ellos no son planes surgidos de la libertad del mercado sino de la intervención del Estado. Los males que ud. pueda ver en ellos, y yo veo varios, acháquelos al Estado. No al mercado.
5- En este caso lo que Ud. no sabe es qué es un sistema piramidal. La base, en este caso los cotizantes, pagan a la cúspide, en este caso los pensionistas. Si la base disminuye, según Ud. vía productividad, y la cúspide aumenta, aumento de la esperanza de vida, el sistema quiebra. Hay hoy en día personas que levan más tiempo cobrando una pensión que tiempo han trabajado. Por tanto o se cambias las reglas de juego o el sistema quiebra. Y eso es así porque cuando se creo, y si lo quiere ver lo ve y si no allá Ud., la esperanza de vida era de entre 5 y 10 años una vez jubilado el trabajador. A si que o cambiamos el sistema o bajamos la esperanza de vida… por ejemplo con la eutanasia… nos ponemos voluntariamente mediante la aprobación del gobierno, el Estado, de una fecha de caducidad…. y asunto arreglado.
6, 7 y 8… nada que añadir porque esa fue mi crítica en mi comentario anterior. Sólo apostillar que es la suma de toda la presión fiscal la que hace si los productos son competitivos o no.
9 Este punto ya se lo he comentado en el punto 4. El verdadero fraude con consiste en si en lo que uno ha decidido ahorrar, planes de pensiones o acciones hábilmente gestionadas, son suficientes o no para vivir sin necesidad de subsidios estatales, sino en la forma en la que el Estado castiga al ahorrador, al inversor, y a todo el mundo mediante la creación de inflación por la manipulación de la moneda, y que impide a la mayoría tener esa posibilidad de subsistir por sus propios medios. Si yo puedo ahorrar para cuando sea viejo, y mis ahorros y mis inversiones me rentan porque yo he sido capaz ¿a cuenta de qué tiene el Estado que privarme de mis beneficios para pagar a quien no lo ha sido? ¿Eso es moralmente aceptable? Si es así respondame a la cuestión ¿Ud cree que incentiva eso el ahorro o lo desincentiva? Y como consecuencia de ello ¿es bueno que en la sociedad haya ahorro y que este se derive a la inversión para crear riqueza o, por el contrario que no haya ahorro y que no haya dinero para generar nuevas iniciativas empresariales creadoras de empleo?
y 10- Hombre…. , digo… ¡¡mujer!! Sólo faltaba eso. Que despues de de vivir de los presupuestos generales del Estado, de no tener que responder por la calidad ni la cantidad de su trabajo ante un patrón como un albañil o un carpintero, que se les suba encubiertamente el sueldo asegurándoles a Uds. una pensión mayor que al resto de los mortales de los que Uds. viven… De todas formas, reniegue de ello si le parece mal. Yo desde luego no puedo renegar de acoquinar a la Seguridad Social porque acabaría con todos mis bienes embargados y en la cárcel.
Perdón por la extensión.
Ahora sólo hay que explicárselo al 99% de los expañoles y asumir un déficit brutal durante el periodo de transición hacia un sistema de capitalización... Por desgracia, lo tenemos difícil.
Muy bueno lo de "crear comunidad", estoy cansado de ser obligatoriamente solidario; no me extraña que no se desarrolle la filantropía como en el mundo anglosajón.
Gracias a todos por vuestros comentarios, incluida Concha que me ha rebatido a la contra. De toda su argumentación lo más interesante me ha parecido que es su defensa de la productividad para ayudar a sostener el sistema de pensiones públicas con menos trabajadores.
Siendo ello cierto, tengo una mala noticia: si nos paramos a analizar la productividad española nos damos cuenta que a partir de 1994 se ha estancado (tenía ya acusada tendencia a la baja desde 1982). Sin embargo (sorpresa) al mismo tiempo la renta per cápita ha seguido aumentado ininterrumpidamente hasta 2007/08.
Lo grave de esto es que los precios de lo que producíamos (mayormente viviendas y turismo) subieron de forma constante respecto a los que producían el resto del mundo. El precio de las viviendas en España comenzó a subir muy rápidamente, lo que produjo un aumento de los beneficios, salarios y el consumo y, por consiguiente, de la renta per cápita. El problema es que, ahora, que la burbuja inmobiliaria ha estallado, y los precios de las viviendas están volviendo a los precios de 1994, nuestra renta per cápita va a descender también.
La renta per cápita de buena parte del resto de países del mundo, por el contrario, ha seguido creciendo a base de incrementar su productividad. Cosa que no ha sucedido en nuestro país. Mientras “España iba bien”, nadie se preocupó (no había incentivos) en seguir invirtiendo en factores que mejoren la productividad como pueden ser: inversión en tecnología, I+D+i, mayor capitalización del sistema productivo, formación de calidad… (todo ello está bajo mínimos pues se consigue mejor en mercados liberalizados o no tan lastrados por el intervencionismo, como la tendencia que estamos viendo por estos pagos).
El panorama no es halagüeño, pues. España está a la cola de la productividad en Europa (junto a Italia). Además nuestra economía padece una clamorosa falta de competitividad ante un mundo cada vez más globalizado o semi-globalizado (como diría Pankaj Ghemawat). Las medidas para resolver todo este entuerto son durísimas pero me queda claro que no se van a tomar por cálculo electoral.
Me reafirmo: las pensiones públicas en España siguen amenazadas precisamente también por nuestra falta (o congelación) de productividad: sería, por tanto, otro secreto que deberíamos desvelar.
Concha solo decirle que como es tan excepcional. por eso todos contribuimos libremente sin necesidad de que el Estado nos obligue por la fuerza a ello. Incluso si usted nos obligara a contribuir más, seguro que el sistema mejoraría aun más, si cabe claro.
Es agradable leer articulos informados como el de Bastiat.
De todos modos, personalmente creo que la situación de la tesorería de la Seguridad Social se podría mejorar sustancialmente :
1º. Pactando un tipo de interes fijo para aquellas cantidades declaradas supereavit (hoy eso es harto dificil), a cambio de su depósito.
2º, Detraer de la Tesorería de la Seguridad Social todas aquellas pensiones "graciosas", fruto de las frivolidades de los distintos sistemas. Estas pensiones deberían incorporarse a los PGE como otro gasto cualquiera.
Tal vez con estas dos medidas se consiguiera aliviar la situación.
Igualmente si alguien se tomase la molestia en evaluar la repercusion de las pensiones de Funcionarios y las del resto de los mortales podría cotejar perfectamente como se hallan los promedios en este pais.
Si como se dice en este comentario los emigrantes acuden allá donde se produce riqueza, dando la vuleta a la tortilla se podría decir que cuando se reduzca ésta, también se marcharán los inmigrantes a otros lugares ricos y de esa forma se aliviarán las cargas de una futura seguridad social ¿o no?
Si lo que quieres decir, córtex, es que los inmigrantes-cotizantes de hoy pueden abandonar España en un futuro hipotético (porque aquí no hubiera trabajo interesante para ellos o por el motivo que sea) y aliviar, así, el sistema piramidal de las pensiones que padecemos, tampoco tengo para ti buenas noticias: nuestro Estado tiene ya asumido el compromiso de pagarles sus pensiones (y otras prestaciones de la Seguridad social) cuando corresponda.
Para tu información te diré que existen desde hace tiempo convenios bilaterales de portabilidad de las pensiones públicas entre España y la mayoría de países que “exportan” mano de obra a nuestro país.
Además se ha aprobado hace poco un Convenio multilateral de Seguridad social en el marco iberoamericano que no hace sino complementar lo ya existente; cfr enlace del ministerio: http://www.tt.mtas.es/periodico/inmigracion/200906/INM20090626_2.htm
Tu supuesto imaginado para mejorar la situación de las pensiones públicas no se corresponde, pues, con la realidad. “Desolé”.