Instituto Juan de Mariana: Patentes defensivas
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Portada - Comentarios - Patentes defensivas

16/04/2010 - Albert Esplugas Boter

Patentes defensivas

Las patentes y los derechos de autor son privilegios legales que protegen una invención o una obra de la copia o la imitación. El argumento liberal anti-propiedad intelectual es como sigue: si Pedro patenta una idea (como una ratonera o una tostadora innovadora) puede impedir por la fuerza que Juan la reproduzca sirviéndose de sus propios materiales. Juan puede haber visto el producto o leído cómo funciona, haberlo utilizado o tomado prestado, o haberlo concebido de forma independiente un poco más tarde. En cualquiera de estos casos de asimilación legítima de una idea Juan no puede plasmar lo que ya está en su mente sobre recursos de su propiedad. La competencia en torno a la nueva ratonera o tostadora se paraliza durante 20 años y Pedro goza de rentas monopolísticas durante ese tiempo.

La conclusión intuitiva es que el simple registro de una patente es contrario a los principios liberales y miles de empresas en múltiples ámbitos son culpables de infringir los derechos ajenos. Pero hay que hilar fino y tener en cuenta el contexto en el que operan.

Muchas patentes se registran y se utilizan con fines defensivos. Una compañía informática puede patentar diversas tecnologías (o comprar sus licencias) y guardarlas en el baúl. Si un día un competidor decide demandarla por infringir una patente suya, puede rebuscar en su baúl y contraatacar si aquél infringe alguna de patente de su colección. El demandante original puede echarse atrás o ambos pueden cruzarse las licencias.

El primer demandante es el agresor. El segundo demandante solo se defiende. En un escenario en el que el Estado permite registrar patentes, hacerlo no implica automáticamente cometer una agresión. Es análogo a la tenencia de una arma: puede utilizarse para atacar o para defenderse.

Jonathan Schwartz, antiguo presidente de Sun Microsystems, desvelaba en su blog dos enfrentamientos curiosos con Steve Jobs (Apple) y Bill Gates (Microsoft). Ambos amenazaron con demandar a Sun Microsystems por supuestas violaciones de patentes. Schwartz, que se jacta de haber llenado previsoramente el baúl, les respondió que varios de sus productos infringían patentes, y les preguntó si de verdad querían ir por ese camino.

En el extremo opuesto, hay empresas llamadas “trolls de patentes” que no producen nada sino que solo se dedican a acumular patentes y a obtener ingresos por royalties y demandas. Las patentes defensivas no son aquí efectivas (pues el troll no produce nada, luego no infringe ninguna patente). Algunas empresas se asocian para agregar patentes y ponerlas a salvo de los trolls (véase la Allied Security Trust) o para compartir información sobre las patentes que están en el portfolio de esos trolls y así poder esquivarlas.

En el caso de los derechos de autor no hay nada parecido a los copryrights defensivos por obvias razones. La SGAE tiene un extenso portfolio con fines ofensivos, pero no infringe copyrights de ningún otro portfolio así que no es vulnerable al contraataque. Una posible defensa legal es evitar el uso de sus canciones y fomentar repertorios alternativos que no cobren royalties o cobren menos.

Aunque el registro de una obra artística no vaya a tener usos defensivos, eso no significa necesariamente que vaya a tener un uso ofensivo. De hecho, los derechos de autor son reconocidos con independencia de que se registren (si bien es necesario registrarlos antes de iniciar una demanda).

Stephan Kinsella, abogado de patentes y uno de los principales críticos liberales de la propiedad intelectual, se defiende del cargo de hipócrita apelando a su principio de estoppel: no te quejes si hacen contigo lo que defiendes para los demás. Kinsella dice no sentir lástima por los socialistas que pagan impuestos, sino por quienes los pagan estando en contra. Tampoco siente lástima por los defensores de la propiedad intelectual que luego reciben un poco de su medicina.

 

Opinión de los lectores

roald

Albert: Como siempre, muy claro y didactico. Enhorabuena con este articulo.

Jose Luis

Estoy a favor de la abolición de la propiedad intelectual. Me he dado cuenta de que soy, en ese sentido, un comunista en el IJM.

El reconocer objeto de derecho a una idea es asignarle existencia, con lo que entramos de nuevo en el apasionante debate sobre los universales, y volvemos a las discusiones escolásticas de los monasterios europeos en la Baja Edad Media.

No existe “el proceso productivo X”, ni “la canción Y”, ni “el texto del libro Z”. Podrían existir únicamente puros como idea platónica. En la realidad sólo existen materializados en entes físicos análogos (“máquina X”, "disco Y”, “libro Z”), con un propietario perfectamente definido, puesto que estos seres sí que existen realmente. Si la idea en sí no existe, es imposible que tenga dueño.

Dos argumentos más me refuerzan en esa idea. El primero es evolutivo. Cualquier sociedad que permita la copia será depredadora de aquella en la que no se permita (v.gr. la China actual), consiguiendo igualar sus conocimientos y tecnología en pocos años.

El segundo es más visceral: la propiedad intelectual es el único derecho que reconocen nuestros artistas e intelectuales de la progresía, por lo que eso no puede ser algo bueno.

Saludos,
JL

Sebas

La propiedad intelectual es una forma de propiedad privada y la doctrina liberal está en general a favor de la propiedad privada.
Es una forma especial de propiedad privada sobre algo inmaterial, que como toda propiedad se basa en un contrato entre la sociedad (que le reconoce al individuo su derecho a la poseer algo) y el individuo propietario. Este contrato se hace y respeta con el fin de beneficiarse tanto el propietario como la sociedad. Una sociedad que reconoce la capacidad de los individuos de poseer "cosas tangibles" es mas libre y tiene mas desarrollo material para bien de todos. Siempre que el propietario no abuse de su derecho de propiedad, el contrato no se rompe por ninguna parte.
La propiedad intelectual ofrece al propietario (de la patente, de la creación artística,...) un medio de poder vivir de su trabajo del que no sacaría rendimiento si se dejara copiar. Y como contrapartida a la sociedad, p.ej. en el caso de la creación artistica, de poder disfrutar y gozar del arte creado así (de artistas que tienen tiempo de trabajar en su arte).
Actualmente en España en el caso de la propiedad intelectual se está llegando a un abuso por parte de algunos propietarios del monopolio -no necesariamente los artistas/creadores-, cobrando precios abusivos (el precio de los CDs DVDs en España es absurdo y exageradamente superior al precio de lo mismo en otros paises -GB, US, FR,..., y no hablemos de la actuación de la SGAE), de algo que la sociedad cede como monopolio para la promoción de artistas y que no está claro ni que esté sirviendo para este fin, ni que se exploten los derechos de autor con una mesura razonable.
Al ver la sociedad que una de las partes abusa del contrato, el cual no se observa ni se mantiene por la parte receptora del monopolio, ella tampoco se preocupa de mantenerlo y se siente legitimada para romperlo. En el caso español en forma de pirateria.

Albert Esplugas

Sebas,

El contrato entre la sociedad y el individuo no estoy seguro de que sirva ni como metáfora, pero en cualquier caso quizás te interese profundizar en la crítica liberal a la propiedad intelectual. Copio varias fuentes y artículos:

- Ensayo en Liberalismo.org: El monopolio de las ideas: contra la propiedad intelectual (véase también: Reflexiones en torno a la propiedad intelectual)

- La propiedad intelectual como derecho social

- Comentarios contra la propiedad intelectual en mi blog

- Blog Against Monopoly y libro Against Intellectual Monopoly

Obviamente el liberalismo está a favor de la propiedad privada, pero no es cierto que el grueso del liberalismo (sobre todo en el ámbito académico/teórico) considere la propiedad intelectual una forma de propiedad privada y no un monopolio legal injustificado. Al menos en Estados Unidos, la mayoría del movimiento liberal es contraria a las patentes y copyrights.

Un saludo

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