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Portada - Comentarios - ¿Depende el ciclo económico de los tipos de interés nominales o de los reales?

22/04/2010 - Juan Ramón Rallo

¿Depende el ciclo económico de los tipos de interés nominales o de los reales?

Una de las críticas más habituales contra la teoría del ciclo económico de la Escuela Austriaca es que postula que el ritmo de expansión crediticia depende del tipo de interés nominal, cuando lo realmente importante en economía son los tipos de interés reales (tipos nominales corregidos por inflación). En otras palabras, un tipo de interés al 1%, como el que favoreció Greenspan en 2003 y 2004, puede parecer más bajo que otro del 4%, pero si en el primer caso la inflación es del 2% y en el segundo del 6%, los tipos de interés reales serán más bajos en el segundo supuesto.

La crítica parece sólida, especialmente para alguien que haya pasado por la licenciatura de Economía donde los tipos de interés nominales son un mero dato necesario para calcular los reales. Al final y al cabo, parece claro que los agentes económicos toman sus decisiones de acuerdo con los tipos de interés reales y no con los tipos de interés nominales. Y, sin embargo, no es la Escuela Austriaca quien está confusa con este tema. Para comprobarlo, vamos a plantearnos cómo influyen los tipos de interés reales sobre la demanda y la oferta de crédito (factores que conjuntamente determinan la expansión del crédito y por esta vía el ciclo).

Primero, cuando decimos que la demanda de crédito depende del tipo de interés real en realidad queremos señalar que los agentes, para calcular el coste financiero del crédito, tienen en cuenta la revalorización nominal futura que se producirá en sus fuentes de renta. En otras palabras, dado que, por ejemplo, el salario que cobra un individuo tiende a revalorizarse año tras año simplemente por la depreciación del valor de la moneda, es lógico que considere que en el futuro las unidades nominales de dinero que ingrese aumentarán, mientras que las unidades nominales de deuda que amortice se mantendrán constantes. Por tanto, descontará del tipo de interés nominal el incremento nominal que se producirá en los precios y por tanto en sus rentas.

El problema del anterior razonamiento es que, si nos fijamos, estamos asumiendo que la inflación se distribuye equiproporcionalmente entre todos los precios, incluyendo las rentas del deudor. Cuando abandonamos esta más que discutible hipótesis, no queda ni mucho menos claro que la demanda de crédito de los agentes dependa del tipo de interés real. Por ejemplo, supongamos que el precio de los bienes de consumo de una economía (para simplificar, IPC) se incrementa cada año un 10% y que, sin embargo, los salarios se mantienen constantes. Parece evidente que, en este caso, la demanda de crédito de los trabajadores no dependerá ni mucho menos del tipo de interés real pues estaría infravalorando en mucho el auténtico coste financiero que a ese trabajador le supone endeudarse.

Otro caso opuesto al anterior se da cuando las fuentes de renta de los deudores se aprecian más rápido que el IPC. En estos casos, puede parecer que los tipos reales no están excesivamente bajos, cuando en realidad sí lo están. Por ejemplo, imaginemos que los trabajadores pueden endeudarse al 1% para adquirir unas viviendas que aumentan de precio un 15% anual. En este caso, por mucho que el IPC sea del 2%, tampoco debería haber muchas dudas de que las plusvalías que les genera la adquisición de la vivienda reducen enormemente el coste del endeudamiento.

De este modo, podemos decir que la demanda de crédito depende de los tipos de interés reales, pero sólo si tenemos claro que, en una economía donde los aumentos de precios no se distribuyen equiproporcionalmente, cada individuo tendrá sus propios tipos de interés reales en función de sus fuentes de renta y de sus partidas de gasto y que todo este conjunto de tipos de interés reales tienen como centro gravitatorio los tipos de interés nominales. En ningún caso deberemos descontar el IPC de los tipos de interés nominales para hallar algo así como un “tipo de interés real de mercado” que influya sobre la demanda agregada de crédito, porque ninguna de ambas magnitudes existe más que como abstracción.

Por lo que se refiere a la oferta, ésta depende de la rentabilidad esperada del crédito, esto es, del tipo de interés nominal. El razonamiento que hemos efectuado antes con respecto a la demanda de crédito es aplicable a la oferta: el prestamista deberá descontar de esa rentabilidad el aumento esperado de precios de los bienes de consumo o de inversión que pretenda adquirir cuando se le devuelva el capital. No tendría mucho sentido prestar dinero a un año al 5% para adquirir tras su devolución unos bienes que se habrán encarecido un 10% y que ya están disponibles hoy. Si bien no podemos establecer una relación entre ofertas concretas de crédito y “tipos de interés reales de mercado”, sí podemos afirmar que cada agente, aparte del tipo de interés nominal, tiene en cuenta la depreciación del dinero con respecto a los bienes que espera adquirir y que ya podría adquirir hoy.

Sin embargo, a este análisis sobre la relación entre oferta de crédito y tipos de interés hemos de añadirle la decisiva importancia que juegan los intermediarios financieros. En una economía en la que una parte enorme del crédito a largo plazo es proporcionada por intermediarios financieros que se endeudan a corto, no puede negarse seriamente que la oferta de crédito dependa en una gran porción de los tipos de interés nominales.

Me explico. Un intermediario financiero se endeuda para a su vez prestar. Su beneficio deriva del spread entre el tipo de interés al que se endeuda y el tipo de interés al que presta. La inflación reduce la rentabilidad de su inversión, pero también el coste de financiarse. En otras palabras, salvo por los riesgos asociados, el negocio de intermediar siempre es rentable, porque consiste en captar unos fondos de los que el agente carecía para represtarlos a un tipo de interés superior. Por ejemplo, pido prestados a un año 1.000 um al 5% y los presto también a un año al 10%. A final de año, obtendré 50 um de beneficio. Aun cuando la inflación sea del 50% para los productos que espere adquirir, he salido ganando, porque tengo 50 um más que antes, aun cuando su poder adquisitivo se haya reducido a la mitad o a la décima parte (otra cosa es que los fondos propios de los intermediarios financieros vayan erosionándose).

Obviamente, si hemos dicho que la depreciación de la moneda influye en la oferta de crédito, una depreciación mayor de la misma debería reducir el crédito que los agentes prestan a los intermediarios financieros para que estos lo reinviertan. De modo que seguiría siendo cierto que la oferta de crédito dependería de los tipos de interés nominales modificados por la inflación que afecte a cada agente.

Sin embargo, dado que los intermediarios financieros prestan a largo plazo, no a partir de sus deudas a largo plazo, sino de sus deudas a corto plazo, la influencia de la inflación se debilita muchísimo. Los agentes que prestan sus fondos a los intermediarios a un día o a un mes, salvo en el caso de hiperinflaciones, no dejan de hacerlo por la inflación, en esencia porque no quieren consumir nada hoy pero quieren mantener sus opciones abiertas para consumir en cualquier momento futuro: así, buscan activos (aparentemente) líquidos en los que mantener sus ahorros y que puedan proporcionarles una cierta rentabilidad que minore la depreciación inflacionista de la moneda. Por ello, la provisión de crédito a corto plazo a los intermediarios depende si acaso de los tipos de interés nominales a corto plazo y, como es lógico, la provisión de crédito que hagan los intermediarios a largo plazo también dependerá de los tipos de interés nominales a largo. Esto, además, es especialmente cierto cuando existe un prestamista de última instancia para los intermediarios financieros, como puede ser el banco central, que refinancia sus deudas a corto siempre que posean buen colateral descontable. Por consiguiente, la única forma en que la inflación puede entrar en los cálculos de los intermediarios financieros a la hora de decidir si proveer crédito o no hacerlo es por razones más indirectas: si la inflación puede afectar a la actividad económica y de ahí a la morosidad de sus créditos o si el banco central responderá a la inflación subiendo los tipos de interés a corto. Pero en todo caso vemos que la influencia sigue siendo escasa y que gira en torno a los tipos de interés nominales (más en concreto, al spread actual y al esperado en el futuro).

En definitiva, ni la demanda ni la oferta de crédito dependen de un inexistente “tipo de interés real de mercado”, sino del tipo de interés nominal y de una dispar evolución nominal de los ingresos y de los gastos de demandantes y oferentes de crédito. Además, en el caso de intermediarios financieros que incurran en descalce de plazos, la variable más relevante es el spread presente y futuro de tipos nominales, no reales.

Sin embargo, por encima de todo lo anterior hay un argumento esencial. La razón por la que no puede afirmarse que la expansión crediticia dependa de los tipos de interés reales es que el tipo de interés real depende del tipo de interés nominal y de la inflación de precios. Pero la inflación de precios depende de que demanda de bienes presentes supere a la oferta de bienes presentes y esto sólo podrá darse cuando el nuevo crédito (una de las partidas que compone el gasto en consumo y en inversión) no tenga su origen en ahorro voluntario (en la renuncia a controlar bienes presentes), sino en el descalce de plazos. Sólo cuando el aumento del crédito (la mayor demanda de bienes presentes por parte de algunos agentes) no vaya de la mano de un aumento del ahorro (menor consumo que equivale a mayor oferta de bienes presentes por parte de otros agentes) sino de la creación de crédito fiduciario por parte de los intermediarios financieros, la inflación de precios se desatará de manera sostenida y tendrá sentido pensar en distintos tipos de interés reales. Pero, como hemos visto, el descalce de plazos depende esencialmente de los spreads de tipos de interés nominales.

Así pues, el grado de expansión crediticia no viene determinado por los tipos de interés reales, sino en todo caso al revés: los tipos de interés reales divergirán significativamente de los nominales conforme el crédito vaya creciendo de manera desproporcionada gracias a los bajos tipos de interés nominales (en realidad, se trata de un proceso dinámico que se retroalimenta). No tiene mucho sentido fijarse históricamente en cuáles fueron los tipos de interés reales para tratar de determinar cuál fue su influencia sobre la oferta y la demanda de crédito, cuando la inflación que permite calcular los tipos de interés reales es el resultado de la oferta y la demanda de crédito.

Por consiguiente, la teoría austriaca del ciclo económico hace bien en concentrarse en los tipos de interés nominales, tanto a corto como a largo plazo, siempre teniendo en cuenta que las distintas expectativas de la inflación que engendre el aumento del crédito pueden a su vez influir sobre demandantes y oferentes. Pero son los tipos nominales los que en todo caso desencadenarán el descalce de plazos y las expansiones insostenibles del crédito que cristalizarán en forma de ciclo económico, precisamente el fenómeno que deseamos explicar.

 

Opinión de los lectores

enrique

una vision popular del hecho:

imaginemos que mi abuelo con un sueldo en pts de pongamos 60.000 pesetas al mes pagaba de hipoteca a un 15% de interes 15.000, él posiblemente no sepa que esto es aproximadamente un 25% de su renta mensual, mi padre o yo mismo, en euros ganamos pongamos 1.200(ojala) es probable que no sepamos que esto es aprox. el 40% si pagamos una hipoteca de pongamos 500 euros, por otro lado mi abuelo ganando 60.000 veia que su vivienda le costaba 12 millones(él no sabe probablemente el porcentaje sobre su renta mensual, si sabe que era un precio mas que razonable) yo pago por la mia en euros unos 200.000 euros, no se el porcentaje sobre 1200 mensuales, solo se que es una barbaridad.

lo que si se gracias a mi casi diplomatura de empresariales y a que me gusta la economia, es que el IPC no incluye la vivienda en propiedad, los bienes sustitutivos, no incluye la calidad del producto.

pero lo que mi abuelo si sabia es que 12 millones sobre 60000 euros mensuales era razonable porque una hipoteca de 15000 euros le dejaba una renta disponible bruta de 45.000 euros, con el pan a 3 pts y la caña a 5 él sabia por el institnto basico de supervivencia que podia mantener a su familia él solito, se sentia realizado y su mujer tambien, trabajara o no.

mi padre sabe que 500 euros sobre 1.200 es una barbaridad y que yo como hijo suyo asi no puedo independizarme, ni mantener a una familia, ni realizarme ni puñetas en vinagre.

son solo ejemplos pero lo mas seguro es que esos datos usados de ejemplo sean mucho peores, porque la realidad de españa(y del resto del mundo) en estos ultimos años es:

- ahora deben trabajar los 2 para sobrevivir, sin posibilidad de tener mas de 1 o 2 hijos aunque se quiera y sin la opcion de que uno de los dos se pueda dedicar a ellos.

- ahora los precios de la cesta que al no incluir la vivienda entre otras cosas son engañosos e irreales no suben un 1,5 %(creo que s el dato de inflacion) sino dependiendo del producto podrian ser de hasta el 10 o el 15% o más, mientras tanto las empresas supuestamente de sectores estrategicos y los bancos asi como la empresa publica llamada estado incrementan sin parar sus ingresos a costa del pueblo, con el añadido de que las subidas de precios a nosotros, la plebe, nos afectan enormemente, a quien ingresa 15.000 euros al mes y me quedo corto, aunque el dinero se depreciara un 30%, les afectaria muy poco, de hecho hambre no pasarían.

- lo que si se es que el ineteres real mi abuelo no sabia calcularlo, pero por intuicion sabia que aun a un 15% de interes su hipoteca era mucho mas razonable que la de mi padre(su hijo) a un 1%, porque mi padre trabajando mi madre no llega a fin de mes con 2 hijos(son ejemplos eh) y él con 5 el abuelo y dos perros si llegaba.

ahora bien culpar a los politicos es un acierto a medias, culpar a los empresarios de los lobbys especuladores es un acierto a medias, culpar al socialismo o a la falta de liberalismo es un acierto a medias, este quizas para mi el mas acertado, porque?.

porque nadie culpa a los 25 millones de votantes que mantinen con su cheque en blanco este sistema corrupto y cuyos argumentos mayoritariamente son:

- Miedo al desgobierno, como si lo de ahora se pudiera llamar gobierno.

- porque nuestros abuelos lucharon por conseguir el voto, mentira, nuestros abuelos vivieron en la republica que ya se podia votar y fueron ellos los que permitieron con su voto politicos corruptos que nos llevaron a una GC asique mejor aprender de sus errores.

aun asi ellos al menos lucharon, nosotros la sociedad opulenta basada en el credito facil e irreal y en el dinero basura nos limitamos a discutir sobre cosillas como que trajes son mas monos los de armani o los de adolfo dominguez, cosillas como que mi niño estudia en el britis school, cosillas como que mala esta esta merluza a la marinera.

esta sociedad enferma llena de zombis critica la falta de seguridad ciudadana mientras agacha la cabeza ante una agresion.

no señor rallo, estoy tan cansado de esto que me causa desazon, pero sobre todo impotencia, deberiamos acceder a los medios y pedir de una vez la unica solucion en mi opinion.

la abstencion politica, el voto en blanco no es factibñe en españa porqie es considerado nulo y se reparte entre los partidos con escaño asique solo hay una opcion.

conseguir se la mitad mas uno para asi legitimarnos una vez conseguido eso, tienen dos opciones o se van o se limitan porque si no lo hacen saldremos a la calle, porque seran unos dictadores y a ver como nos paran, con esos polis de academia que hay ahora?.

con esos ejercitos de beneficencia que tienen anuncios como el del niño ese de papa que juega al baloncesto y quiere ser soldado?, a ese le quiero ver yo enfrente de un afgano acostumbrado a pasar penalidades.

que va, esto va a estallar, en nuestro no voto esta la posibilidad de evitarlo y que se canalize mas civilizadamente o lo haga a las bravas.

enrique

recomiendo una buena peli la tierra de los muertos vivientes, una escena sin desperdicio, la ultima, los muertos(creados por un virus de una farmaceutica que existia y lo creo por que se lo permitieron unos politicos corruptos votandos y mantenidos por quienes les votaron) se rebelan, descubren que como estan muertos pueden andar debajo del agua(habia un lago que les separaba de la ciudad opulenta que periodicamente enviaba a sus soldados a robarles sus bienes, bienes que ellos no podian usar por su condicion de zombis, masacrandolos impunemente), cruzaron el lago y los soldaditos no pudieron detenerles, entraron en el macrocentro comercial de la ciudad y zas......acabaron con todos los ricachones que durante tantos años habian hecho oidos sordos al problema para ellos estar comodos, solo que tambien acabaron con el mandamas, solo se libro curiosamente quien evitaba matarlos en las incursiones que hacian, se limitaba a coger lo que necesitaba sin dañar a nadie y aviso del grave problema.

ajo y agua

Fernando

Pues en la vigente crisis económica, pese a que los tipos de interés nominales están muy bajos, todo el mundo se guía por los reales, esto es los tipos nominales ajustados con el riesgo.
Los tipos podrán estar al 1% pero dudo mucho que alguien preste a menos del 10%.
según la microeconomía austriaca e épocas de crisis al aumentar el ahorro los tipod bajan (hay mayor oferta de dinero), pero la realidad muestra que lo contrario porque el riesgo implícito de las operaciones financieras aumenta los tipos reales produciéndose un aumento de los tipos de interés reales.

Juan Ramón Rallo

No entiendo muy bien tu comentario Fernando. Si los tipos de interés están al 1% están al 1%, si nadie presta a menos del 10%, entonces están al 10%. Creo que confundes los tipos de interés de intervención del banco central con todos los otros tipos de interés de la economía. El riesgo está contenido en los tipos de interés nominales, no hay que deflactar nada. Y si te fijas en cualquier tipo de interés: hipotecario, al consumo, para adquirir automóviles, bonos AAA, bonos BBB, todos están hoy más bajos que en 2007. Vamos, que la teoría austriaca explica bien lo que ha sucedido. De todas formas, no es de eso de lo que hablo en el artículo.

Fernando

Perdona, efectivamente confundí interés nominal con tipo de intervención.

Creo que lo que importa son los tipos reales. Pero es en en cada sujeto su concepción particular de los tipos y de la inflación los que configuaran ese tipo de interes subjetivo real.

Por otro lado, me interesa que en un futuro artículo expliques el curso de los tipos en esta crisis según la teoría austriaca: Yo observo una desviación de la realidad con respecto a la teoría.

Por otro lado, un placer leerte, como siempre.

Juan Ramón Rallo

Tomo nota. De hecho quería escribir sobre el tema pero referido a Keynes. Añadiré algo referido a la Escuela Austriaca. Un saludo.

enrique

Para Fernando, la teoria austriaca explica lo que sucedería en un mercado bancario libre, en que el interes fuera un preco mas de equilibrio esta vez entre la oferta y la demanda de dinero.

logicamente el tipo de interes que tenemos en este pais(que se multiplica por las altisimas comisions que no son mas que intereses implicitos en los prestamos segun las normas contables, es decir, coste financiero) no es fiable, porque los bancos centrales hacen politicas supuestamente contraciclicas que no hacen mas que desvirtuar el sistema.

un ejemplo, en el ultimo boom nos endeudamos por encima del ahorro real, que quiere decir esto, que existia mas demanda de creditos que oferta de dinero, la ley de la OD nos dice que el precio del bien debería haber subido para por un lado aplacar esa excesiva demanda y por el otro incrementar la oferta, sin embargo como es un bien, el dinero, con precios intervenidos, se produjo lo contrario, se bajo el tipo de interes artificialmente con politicas monetarias expansivas de credito barato.

algo similar a lo que sucede y en españa sucedio or ejemplo con franco cuando estallo la guerra del yon kipuur y subio el petroleo, franco en vez de dejar que el sistema se readaptara buscando alternaitvas al petroleo le dio a la maquinita de los billetes y nos hizo creeer que eramos ricos.

pero la cuestion es esa fernando, el tipo de interes ahora deberia estar mas alto porque se necesita ahorro y es la forma de atraerlo y en un sistema libre lo estaría.

pero este no es un pais libre.

Juan M.

Para Fernando:
"Según la microeconomía austriaca, en épocas de crisis, al aumentar el ahorro, los tipos bajan (hay mayor oferta de dinero)".
Creo que, precisamente porque se está en crisis, la liquidez monetaria escasea (la gente tiende a ahorrar como previsión), y es esa escasez de liquidez la que determina lo contrario de tu argumento: aumentan los tipos intentando premiar a la escasa liquidez para atraerla (pura competencia) dando lugar a un aumento de la DEMANDA de dinero; cuestión aparte es la actitud que artificialmente (no de libre-mercado) decidan los Bancos Centrales (si aumentar la Oferta monetaria para estimular el consumo o no).
Un ejemplo claro de esto que argumento es la actual batalla de las entidades financieras por la captación de depósitos; están compitiendo y premiando a los depósitos con subidas de interés.

jes

Muchas gracias por el artículo. Me gustaría encontrar otras críticas contra la teoría austríaca del ciclo (o resto del paradigma). Me cuesta encontrar las réplicas que ofrece el mainstream económico frente a las críticas demoledoras que realiza la escuela autríaca a las corrientes dominantes, pues las pocas que he visto hasta ahora me parecen poco convincentes ¿alguna sugerencia de lectura sobre esta controversia?

Angel Martín

jes,
En este enlace tienes algunas críticas que se han lanzado contra las teorías austriacas, y algunas réplicas desde los austriacos: http://mises.org/Community/forums/p/3841/52586.aspx

Isi

Disiento.
¿De que dice que depende la inflacion?
Supongamos que tenemos patron oro. Los precios de las demas cosas se fijarian por comparacion con el oro. Pero el oro tiene un valor fluctuante. De modo que esto daria lugar a variaciones en los de las demas cosas. Basta fijarse en los datos historicos, desde bien antiguo, por otro lado...
Mas cosas que no son tales. La cuestion del ahorro voluntario. El señor X tiene un terreno con una mina de oro. Toma oro y adquiere cosas con el mismo, y quien lo recibe lo deposita en un banco, o bien el mismo X lo deposita en un banco a interes. A partir de ahi puede producirse un aumento del credito. No veo eso que llama ahorro voluntario que corresponderia a "una renuncia a controlar bienes presentes (?)" por ningun lado.

enrique

ver Isi no es el horo el que fluctua sino el tipo de cambio, es decir si el patrón es el oro este es constante, como ya explicó rallo, es como las medidas, un metro es un metro y es la medida standard 100 cm son un metro, es decir es la diferente submedida la que varia no el metro.

1 dolar un gr de oro, 2 dolares dos gramos de horo, pero usa realiza una mala politica monetaria por ejemplo, yo diria que realiza una politica monetaria a secas y crea mas dinero que producto hay en su economia y viene mama inflacion y se cabrea y sube los precios, que sucede que la moneda como ha sido creada en exceso se deprecia, con respeco a que, al dolar, a la libra, no, ese seria el sistema actual, el problema es que el dolar no es horo, no tiene un valor intrinseco es una moneda mas que se puede depreciar igual, es decir, hoy es un metro y mañana no, pero respecto al oro no, porque se deprecia la moneda respecto al metal, sin embargo en un sistema de patron oro, los propietarios de esa moneda depreciada(con libre informacion y esas cosas que requiere el liberalismo)la cambiarian por un oro cuyo valor es constante, por que su moneda cada vez vale menos, como los bancos culpables verian bajar sus reservas de oro y pondria en peligro su tipo de cambio, que sucederia pues que dejarian de fabricar mas moneda para que no siguiera depreciandose.

es decir, el oro serviria como freno porque habria en cada momento el que fuera, ni mas ni menos y los bancos al tener que responder de sus billetes con ese oro serian mucho mas prudentes concediendo prestamos entre otras cosas.

en cuanto al ahorro voluntario es sencillo, si ese minero entrega su oro al banco, el banco le dara o una CCC, o un cheque, o un deposito, es decir dinero en definitiva por ese oro, ese minero solo ahorrara ese oro y no lo usará por ejemplo para comprar un deportivo(podria ir al banco cambiar el oro por dinero y este por el coche pero igualmente estaria prescindiendo de un bien presente el oro, para tener otro), pero si acepta el deposito del banco por ejemplo, entonces esta prscindiendo de un bien presente, el oro y lo que puede comprar con él, por un bien futuro, el dinero(y su cambio en oro por tanto) que el banco le va a adar en X años, si le compensa ahorrará si no, no.

espero que ahora veas ms claras esas cuestiones.

un saludo

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