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Portada - Comentarios - Auge y crisis en los países bálticos

22/06/2010 - Ángel Martín Oro

Auge y crisis en los países bálticos

La crisis financiera internacional ha agravado y exacerbado algunos procesos de ajuste que inevitablemente debían llevarse a cabo en algunos países, dadas las dinámicas de crecimiento insostenible en las que habían incurrido. Los tres países bálticos son el caso paradigmático de esta situación, habiendo sido países con un crecimiento sobresaliente durante la fase expansiva de 2000 a 2007 –con tasas de crecimiento de dos dígitos-, pero también con mayores caídas en la recesiva, especialmente Letonia en 2008 y 2009 –con un desplome de cerca del 20% del PIB.

Tras poner fin a décadas de opresión socialista y con un desempeño económico pobre, vinieron las reformas que iban a poner a estas economías en el camino, a pesar de baches y dificultades, hacia el mercado y el desarrollo. Estonia fue el país que con mayor decisión aplicó este programa liberalizador, como cuenta José Carlos Rodríguez.

El impulso que recibieron estas economías fue muy notable. Una vez superada la fase álgida de la transición, el comienzo de siglo XXI no pudo ser mejor. Entre 2000 y 2007 Estonia creció consistentemente a tasas no inferiores al 7,5%. Letonia estuvo por encima del 10% entre 2005 y 2007, y Lituania, tras empezar la etapa con un crecimiento moderado, llegó a presentar tasas de crecimiento similares a Estonia.

Todo parecía ir de maravilla, las reformas pro-mercado estaban dando sus frutos y los liberales celebraban los éxitos de estos países. Sin embargo, a partir de 2007 las cosas se empezaron a torcer, y en 2008 y 2009 se encontraron con un colapso de la actividad económica. ¿Qué pasó? ¿Fue la liberalización y apertura de estas economías la que engendró esta crisis? Los intervencionistas parecen haberse apuntado un punto, pero no vayamos tan rápido. 

Analizando en más detalle los determinantes del crecimiento de estas economías durante la última década puede verse cómo la fase de auge estuvo en parte sustentada sobre la expansión desbocada del crédito y los descalces de plazos llevados a cabo por el sistema bancario, por los cuales los bancos se endeudaron masivamente a corto plazo y en moneda extranjera, para invertir a largo plazo.

Estos procesos fueron permitidos y facilitados por los bajos tipos de interés y las condiciones muy laxas de liquidez a nivel internacional, sobre todo las del Banco Central Europeo, y por la apertura de estas economías al exterior. Así, se produjo un gran aumento del endeudamiento externo en moneda extranjera (déficit exterior) insostenible. Además, estas prácticas fueron origen de un boom insostenible en la demanda interna, especialmente en el consumo de bienes duraderos (como coches o viviendas), y de una importante burbuja inmobiliaria -especialmente en Letonia- y bursátil.

Los desequilibrios financieros y externos incurridos en la fase de expansión se comenzaron a dejar notar en 2007, pero fue sobre todo a raíz de los problemas financieros internacionales, con el punto de inflexión en la quiebra de Lehman Brothers en Septiembre 2008, cuando se aceleró el ajuste y se agravó una situación que ya de por sí era delicada. Las entradas de capitales extranjeros se desplomaron, los bancos de los países bálticos tuvieron problemas de refinanciación de sus deudas, el crédito exterior se redujo notablemente y aumentó la desconfianza en los sistemas financieros de estos países. Todo ello desembocó en una crisis financiera, con especial intensidad en Letonia, que fue relativamente solventada gracias al rescate del Fondo Monetario Internacional –institución que más tarde iba a causarles algunas molestias.

La crisis en la economía real, derivada de la distorsión en la estructura productiva y la descoordinación entre los planes de los agentes económicos que trajo consigo la expansión artificial del crédito, adquirió magnitudes dramáticas en 2009. Las caídas en el PIB fueron cercanas al 15% en 2009 y la tasa de desempleo se disparó a partir de 2008, teniendo actualmente las mayores tasas de paro de toda la Unión Europea, con permiso de España.

Esta crisis condujo a los sectores públicos de Letonia y Lituania a una situación fiscal muy delicada –a pesar de tener unos niveles de deuda pública sobre el PIB reducidos-, que resolvieron con ambiciosos ajustes fiscales de recorte del gasto público. Estonia fue la excepción a estas dificultades, alcanzando un máximo de déficit público del 2,7% en 2008 y reduciéndolo al 1,7 el año siguiente.

En la actualidad, el reajuste necesario y más traumático parece haberse concluido vía deflación de precios y salarios (devaluación interna), y ahora, una vez recuperada la competitividad que se vio afectada en la fase de auge, y depurados los efectos de los excesos crediticios, se espera una pronta recuperación económica sobre unos cimientos más sólidos, especialmente en el caso de Estonia, quien ya ha recibido la aprobación por parte de la Comisión Europea para su entrada en la Unión Monetaria del euro en 2011.

¿Qué se podría aprender de todo esto? Podrían destacarse al menos dos cuestiones. En primer lugar, se debería ser más cauto a la hora de celebrar los periodos de rápido crecimiento económico (al fin y al cabo, el PIB tiene sus limitaciones), puesto que éstos pueden estar basados en parte en la expansión artificial del crédito u otras prácticas financieras difícilmente sostenibles, no sólo en reformas estructurales en la buena dirección. Tanto el caso de los países bálticos como el de Irlanda podrían ilustrar esta problemática.

Y en segundo lugar, Letonia y Lituania han podido solucionar una crisis fiscal que puso a sus finanzas públicas casi al borde de la suspensión de pagos, gracias a recortes intensos y dolorosos en el gasto público. Grecia y España, entre otros, podrían tomar buena nota de ello. De hecho, las mismas autoridades de estos dos países bálticos han recomendado a Grecia que siga su ejemplo: “La situación griega es similar a la de Letonia y no hay otra opción que recortar gastos”.

Ángel Martín Oro ha desarrollado un trabajo de investigación en el que analiza estas cuestiones con más profundidad. El lector interesado puede dirigirse al autor a través de este enlace, http://amartinoro.wordpress.com/contacto/ para hacerle sugerencias o preguntas sobre el mismo.

 

Opinión de los lectores

enrique

Fijate Angel, muchos supuestos liberales del PP están promoviendo la reforma laboral(imprescindible por haber entrado en Europa para que el FMI nos preste pasta) pero la maoyria de ellos no les he visto decir ni pio de la liberalización de la economía en su conjunto y sabes que?, me parece que teniendo el partido mas cercano al liberalismo en el PP(recordemos a Aznar y su ladrillazo o su reparto territorial de las eléctricas), teniendo una masa social votante ideologizada que no reacciona ante nada, creo que la reforma se hara por los pies, mal y nos llevará esta vez a crisis de sobre producción al estilo Marxista, es decir, esta vez quizás no vengan por un motivo crediticio(de expansion) sino por algo mucho peor, porque provoca pobreza y tensión social, vendraá porque el trabajador verá como su salario baja, pero el beneficio de Iberdrola gracias a las ayudas a renovables sube.....

Como le dije Sr. Rallo, exigir reformas es imprescindible, centrarnos en la laboral es un error que pagaremos muy caro.

Aún recuerdo cuando cambio el plan contable, este se basaba en la contabilidad anglosajona(el nuevo) mas realista y utilizando conceptos como valor razonable.

Vamos a ver que a veces te entran ganas de decirles...cretinos comisarios o lo que sean ustedes europeos, una cosa es normalizar lo normalizable y otra unificar mercados distintos, como le va usted a decir a los gestores españoles que de la noche a la mañana pasen de utilizar en la amortizacion las tablas del ministerio(Menos complicado mas rapidez y mas beneficio) y ahora que se reunan con el cliente, que averiuen la vida util real de la maquina y sobre eso amorticen...venga ya se nota que no conocen a los españoles, sabes que hacen(trabajo en una consultora y tengo acceso a las cuentas anuales de mis clientes) pues se la inventan en funcion de unas tablas que digamos cuadren a hacienda, solucionado....asi nos va.

Y esto es porque aqui como existen grupos de poder que manejan a la masa votante a su antojo, pues ellos siempre toman las medidas que les benefician a ellos, soo que son tan estupidos que estas medidas empobrecen al pais donde viven, o no son tan estupidos....

Quizas no lo sean, las empresas españolas tienen tanto mercado o mas fuera que dentro, hablo de las grandes, muchas alimentarias importantes estan basando su crecimiento actual en la exportacion(el señor Rallo en mi opinion equivocadamente promueve la exportacion, puede ser, él sabe mas que yo de economia, pero me pregunto que pasará si nos quedamos sin crecimiento autocentrado, el subdesarrollo tiene el crecimiento exogeno como uno de sus principales problemas).

En fin, creo que ocurrirá lo de siempre en España, se liberalizará el mercado laboral y no el resto, subiran los Bº pero no los salarios, creo que esta vez la expansion artificial se producira por engañosos beneficios bsados en salarios artificialmente bajos, los alemanes cobran el doble que nosotros con precios similares, lo que provocará que se produzcan mas bienes de los que las personas consuman, gracias a la exportacion tendrán posiblemente salida si, pero muchos de ellos serán en alimentacion y encontraremos dos problemas, el primero es que volvera a haber subidas artificiales de los precios de os alimentos y esto provoca crisis, lo segundo es que y mas que un problema será una paradoja, la supuesta G-9 o sea la comunidad de naciones independientes antes llamda de estados federados o confederados independientes solo en el gasto o reino de españa(nombre original), será pobre por dentro y rica por fuera, es decir, mientras exportamos toneladas de ibericos al exterior, en el pais su consumo estara vetado para el 70% de la población, como en su momento la adquisicion de un adosado en la playa estaba vetado para el albañil que los construía pero no para un jefe de seccion ingles de una gran ssuperficie de Londres.

Pais bananero joer...

A.Chena

Gracias por tu aclaración Ángel.
Parece claro que el sistema monetario es la madre de todas las ruinas.
Respecto del artículo de tu blog estoy plenamente de acuerdo que cuando se habla de liberalización o privatización hay que leer la letra pequeña. Basta ver la "liberalización" de la telefonía que hizo Aznar. Todavía pagamos las facturas más altas de Europa por su culpa.
Saludos.

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