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Portada - Comentarios - España, un país de analfabetos... empresariales

18/11/2010 - Manuel Llamas

España, un país de analfabetos... empresariales

España es un país altamente deficitario en cultura emprendedora, señal inequívoca de la baja competitividad, del voraz intervencionismo estatal y de la fuerte rigidez económica. Dicha incultura empresarial constituye un pesado lastre, un grave problema de difícil solución dado el rancio izquierdismo que propugna el conjunto de la clase política nacional.

En cuanto al analfabetismo empresarial, existen indicadores para todos los gustos. Así, por ejemplo, según una reciente encuesta, casi un tercio de los jóvenes que inician una carrera universitaria aspira a convertirse en funcionario frente a apenas un 28% que ambiciona crear su propio negocio. La situación es, si cabe, mucho peor cuando se analiza el espíritu de los desempleados: a finales de 2009, casi el 40% de los parados estaba considerando opositar mientras que un 14,67% afirmaba estar ya preparando los exámenes de acceso. Por desgracia, tan sólo un 33,6% barajaba la apertura de un negocio como opción plausible, según un estudio realizado por Adecco.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Entre las múltiples razones existentes, destacaría dos. Por un lado, la figura del empresario no goza de excesiva popularidad entre los jóvenes españoles en los últimos años. Y ello, debido, sobre todo, al monopolio educativo, tanto en el ámbito del conocimiento técnico como ético, que ejercen los poderes públicos mediante la imposición de itinerarios en centros públicos y privados. Programas en los que el estudio de la economía es nulo o bien fuertemente ideologizado a fin de ensalzar las bonanzas del todopoderoso Estado y vilipendiar al malvado capital.

Basta con ojear algunos de los manuales que manejan los actuales estudiantes de primaria y secundaria para percatarse de la orientación vital que es inculcada a golpe de decreto desde los poderes públicos. La asignatura Educación para la Ciudadanía constituye el más claro ejemplo de dicha perversión educativa. El empresario es tachado de “sanguijuela social que vive de la sangre ajena”, explotando vilmente a los pobres trabajadores al tiempo que destroza el medio ambiente con el único fin de expoliar al resto de ciudadanos. Mientras, sindicatos y partidos políticos (gobierno) son encumbrados a lo más alto de la esfera social, héroes en el papel de defensores sociales, humanitarios y ambientalistas.

El problema es que los escasos jóvenes que, milagrosamente, hayan logrado esquivar esta terrible intoxicación y, pese a todo, mantengan su natural espíritu emprendedor intacto se toparán con todo un cúmulo de dificultades artificiales en el mundo laboral en caso de que osen abrir un negocio. Y es aquí, precisamente, donde entra en juego el segundo factor de analfabetismo empresarial tan característico de España: la intervención del Estado. Crear una empresa se convierte aquí en un arduo y complejo proceso burocrático y fiscal repleto de zancadillas en el que el éxito dependerá, en gran medida, de la tenacidad, valentía, arrojo y cuasi milagrosa obcecación del susodicho empresario en ciernes. Y es que, España ocupa, con honorable mérito, el puesto 144 del mundo (de un total de 183 países) en cuanto a facilidad para “abrir una empresa”, según el informe Doing Business 2011 del Banco Mundial.

Resulta que es más fácil iniciar un negocio en Congo, Venezuela, Argentina o Zimbabwe que en España... ¡Ahí es nada! Sin duda, precisamos de un cambio radical en esta materia para ensalzar la figura del empresario a nivel educativo y social, así como para facilitar al máximo el inicio de la imprescindible, básica y vital aventura emprendedora.

 

Opinión de los lectores

geremias

En el Instituto de Empresa hacen master sobre \"Responsabilidad Social Corporativa\".Eso ya te hace pensar que el enemigo se ha colado muy dentro y da a entender que toleramos al empresario siempre que purgu de alguna forma lo que hace ala sociedad.

Eugenio Martín Velázquez

Manolo te felicito, es increíble ver a un persona tan valiente intentar enseñarnos la realidad desde una posición de respeto por la libertad de todos. Que pena que según los “científicos” solo el 6 por ciento de los humanos llegemos a ser libertarios. Me imagino que todavía siguen estudiando qué porcentaje será empresario por su genética. Yo soy de los tuyos a más libertad económica y menos intervención del gran hermano seguro que mas emprendedores. Como anécdota de esos jóvenes que quieren ser hijos del gran hermano y vivir de los demás algunos emprenden viajes a países asiáticos a cuidar niños pobres en sus vacaciones, ven la realidad de los gobiernos que rigen a esos pobres, pero siguen pensando que la culpa la tienen los ricos o las multinacionales de sus países…..etc….etc y etc.

Ya

Sería interesante saber cuántos liberales españoles trabajan directa/indirectamente para el Estado (o están inscritos a sindicatos o en gremios). O cuantos trabajan en las empresas de otros en vez de en la suya propia... casi todos.

Los liberales españoles piensan igual que los socialistas españoles: que la culpa de todo siempre la tiene un colectivo "fantasma", pero mientras el culpable socialista es "la sociedad", el culpable liberal es "el Estado".

Hipocresia, mentiras y propaganda para confundir a la gente y adquirir poder.

chechu

respecto a lo de la educación para l aciudadanía, no digo que no sea cierto, pero me parece muy precipitado sacar conclusiones de dos pequeños textos seleccionados, quiza minuciosamente.
Lo de que abrir una empresa en España es una oidsea es verdad, sobre todo si eres inversor extranjero.

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