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Comentarios

Portada - Comentarios - Reyes inc.

30/11/2010 - Pablo Carabias

Reyes inc.

Hay instituciones claves para un país. Y una de ellas es la Monarquía. No voy a hablar aquí de las evidentes ventajas que para nuestro país representa el que, a diferencia de los estadounidenses, los españoles no hayamos sido creados iguales, sino que algunos, por derecho de nacimiento, tengan asegurado su mantenimiento a cargo del erario y tengan reservados unos cargos, honores y prebendas diferentes al resto de la población.

Tampoco voy a hablar de lo duro y difícil que es ser uno de esos seres humanos excepcionales, pues, aunque mucha gente les envidia, es muy cansino ser rey. Viajes de estado, recepciones, presencia constante en eventos deportivos apoyando a sus súbditos más destacados…

Simplemente quiero exponer la fórmula para hacer que una institución tan importante, esencial y necesaria como la Monarquía sea más accesible, cercana y económica para el mayor número de ciudadanos.

Y el modelo es Telefónica de España, actualmente Movistar. Muchos dirán que no es comparable, pero en el fondo ambas instituciones son, básicamente, un servicio a la ciudadanía, y, por otro lado, estoy seguro de que si le preguntan a la gente qué prefiere, si tener móvil y ADSL con tarifa plana o monarca, la mayoría optaría por lo primero.

¿Qué pasaba antes con la telefonía? Pues lo clásico, que era un monopolio estatal y, por consiguiente, deficitario, ineficiente, una carga para el erario; una empresa que debía su estructura pre-liberalización de los 90 a un decreto franquista (¡¡caramba, qué coincidencia!!) y que daba un servicio nefasto a sus consumidores (tardaban meses en instalarte una línea).

¿Y qué pasa ahora? Pues, aunque no se haya producido una verdadera liberalización de lo servicios de telecomunicaciones, sí se ha hecho una regulación que introduce ciertos elementos de libre mercado en el sector, se ha abierto a la competencia y se ha privatizado la compañía, con lo cual ha dejado de ser una pérdida neta para el contribuyente, genera beneficios, crea riqueza y da un mucho mejor servicio a sus clientes, antes paganos obligados.

Pues eso es lo que hay que hacer con la Monarquía. Abrirla al libre mercado, privatizarla, dejar que con la actual Casa Real entren en competencia otras Casas Reales, tradicionales o de nueva creación, que ofrezcan sus servicios en un régimen de mercado libre.

Estos nuevos jugadores en el sector Casas Reales podrían ser, desde monarquías derrocadas como los Hohenzolllern o los Saboya, hasta empresas de nueva creación como Reyes Inc., Tele-Monarca, algunas incluso especializadas en sectores concretos, como la restauración donde ya hay algo parecido en el campo del fast food.

Así, estas nuevas Casas Reales competirán en precio, calidad y servicio con la actual para hacer las tradicionales actividades propias de la Monarquía, como las mencionadas al comienzo del artículo: recepciones, mensajes navideños, asistencia a eventos deportivos, viajes representativos. Gracias a ello, muchos más ciudadanos podrán disfrutar de las ventajas de tener una Figura Real, con mayúsculas, a su servicio.

Por ejemplo, un grupo de empresarios del sector del corcho quieren tener una Recepción Real. La actual Casa Real cobraría una tarifa determinada, quizá demasiado elevada para dichos empresarios, pero otras Casas Reales alternativas ofrecerían precios más competitivos, quizás a cambio de un menor boato, y todos tan contentos.

Así, desde la comunión de fulanito hasta la Final del Campeonato Provincial de Petanca del Bajo Ampurdán, podrán contar con una figura regia, la cual, actualmente, aunque pagada con el dinero de todos los contribuyentes, limitaba sus apariciones a grandes eventos, tales como la Final de la Copa de Él Mismo, los Juegos Olímpicos o bodas y bautizos de la jet set.

Y de cara a las actividades del sector público, pues también sería posible y deseable introducir la competencia. Un ejemplo sería la apertura del año judicial donde siempre queda muy bien la presencia de un Monarca. Pues bien, un concurso público abierto a Casas Reales con un pliego de condiciones para dicha necesidad específica proporcionaría la respuesta. Aunque, eso sí, habría que vigilar con lupa dichos concursos, pues en determinadas autonomías surgirían Casas Reales con conexiones con el poder que se llevarían todos los concursos.

Eso sí, ninguna Casa Real se mantendría a costa del erario público, sino del dinero de las personas que libremente deciden contratar sus servicios, y de esta forma veríamos cómo valora la gente la excepcional labor que la institución de la Monarquía presta al país.

Y aunque, por supuesto, la actual Casa Real gozará de una situación de privilegio en este nuevo mercado abierto, como antes disfrutaba Telefónica, con un market share dominante, tendrá que espabilar, pues el mercado libre es muy volátil, las preferencias de los consumidores cambian y la competencia siempre es feroz…

 

Opinión de los lectores

DTR

Una crítica muy sutil a la monarquía. No soy español, pero para ver su inutilidad no se necesita serlo. Cuando supe que eran figuras decorativas me pareció mucho más absurda la figura. Personalmente no contrataría ninguna "empresa real" la razón, ¿qué me dan? Es usual cuando me monto en un taxi le digo al taxista que él ha hecho más por mí que el presidente. Por lo menos el presidente no me ha llevado a mi casa en medio de la lluvia, pero sí ha comido de mis impuestos -así sea legalmente-. ¿Qué servicio especial ofrecería un rey? ¿Imagen? Para mí algo más que inútil, vergonzoso. Así que, creo que ese mercado se quebraría.

Txus

No me siento especialmente monárquico, pero si me permiten deseo romper una lanza a favor de la Monarquía Española.
En mi opinión, la monarquía representa una parte importante de la historia de España y como tal la debemos sentir como parte de nosotros mismos. En la actualidad creo que ya gran parte de la población desconoce nuestra historia y un pueblo sin historia es mucho más manipulable, débil y como se dice, sin futuro. La prueba es que la monarquía y nuestro rey caen peor a los nacionalistas que a los propios republicanos. Una monarquía con siglos de solera como la española yo no la tiraría a la basura de un día para otro y listo, aquí no ha pasado nada. Hoy en día pienso que aun vende y puede ser un elemento muy interesante para el país. Si nos fijamos en la monarquía inglesa vende su cultura por todo el mundo, además de los espectáculos que periódicamente nos brinda, que si la carroza real, las bodas, los cambios de guardia, etc. Le da a la city un abolengo que otras ciudades no tienen. Sin hablar de la Common well, y todos los tratados comerciales que representa. Si nos fijamos en el principado de Mónaco, su monarquía de chichinavo es el mejor negocio del mini país. Nuestro rey tiene una muy buena acogida en países árabes, y no hay más que ver las últimas filtraciones de wikileaks donde para los americanos es de los pocos políticos respetables en España y eso que precisamente ellos no son muy monárquicos. En la transición jugó un papel muy importante, lo mismo que el 23 F. Sin ir más lejos el otro día una serie de empresarios, economistas, etc. presentaron al rey un escrito sobre nuestra situación económica y con una serie de recomendaciones a llevar a cabo, cosa que obligo al gobierno a concertar una reunión con los treinta y tantos empresarios más importantes del país. Y podemos poner cantidad de casos más donde la monarquía ha representado a España mucho mejor que los políticos que elegimos y por eso no hablamos de cargarnos la democracia. Incluso desde el punto de vista de unión de España, como símbolo o elemento de conexión de todas las tierras de España me parece importante. Abogo por una monarquía al servicio de España, que venda nuestra imagen y nuestra cultura en el mundo, que sepa estar y que sea ejemplo de eficacia y entrega. Que represente internacionalmente a España y abra vías comerciales a nuestras empresas. Así, si creo que la monarquía puede ser válida y muy rentable. Hay que modernizarla, eso sí, pero modernizar la monarquía no significa casar al príncipe con una divorciada, sino poner la monarquía como un centro de beneficio para el país. Además, pienso que ya bastantes cosas se están cargado en España, para cargarnos también esta.

enrique

Es indignante Pablo, pero que se puede esperar en un pais inculto como el nuestro(tras 40 años de dictadura) que confunde:

Republicano, yo lo soy, con comunista, yo no lo soy.

Conservador, yo no lo soy, con liberal, yo lo soy.

Monarquico, yo no lo soy, con neoliberal, que no se ni lo que es.

Publico con la razon, etc etc.

No se puede pedir peras al olmo.

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