Forty niners
En 1848 corrió, como un reguero de pólvora encendido, la noticia de que en California, en el extremo occidental del país, el oro abundaba. El mineral, aferrado a las rocas milenarias, yacente en los ríos de aquél territorio, estaba a la espera de que lo arrancasen las primeras manos que llegasen. Y acudieron a miles. A una velocidad inusitada. Fue el gold rush (fiebre del oro) y a aquellos hombres se les llamó forty niners, por el año en que acudieron en masa a la busca del metal amarillo.
Podemos imaginarnos por un momento la situación. Millares de hombres, en su mayoría jóvenes, acudiendo a un territorio escasamente explotado y movidos por el sueño de ser inmensamente ricos en muy poco tiempo. Hábiles todos en el manejo de las armas, que les acompañan en todo momento, aficionados los más al alcohol. Su carrera fue tan frenética que dejaron atrás las instituciones de los Estados Unidos que, año a año, ganaban territorio hacia el oeste. Pero los forty niners fueron mucho más rápidos. ¿Qué cabría esperar de la llegada en masa de unos hombres ávidos de riqueza, dispuestos a ocupar recursos valiosos y escasos y sin el apoyo de las instituciones legales? La guerra sin cuartel, el amontonamiento de cadáveres, el caos, el crimen convertido en ley y la ley en crimen.
Sin embargo, lo que ocurrió no fue eso. Lee Harris, en The next American Civil War, dice que "estas expectativas no se cumplieron. Agudos observadores que se habían cruzado en su camino con los campos de oro quedaban unánimemente asombrados al encontrar que los mineros habían marcado de forma espontánea un conjunto de normas y regulaciones que a todos concernían y que todos aceptaban". Las normas variaban enormemente de distrito en distrito, incluso en ocasiones entre territorios contiguos. "Pero todas tenían el mismo objetivo: la minimización de conflictos debidos a los reclamos sobre las minas".
Lo cual tiene sentido. El oro es un bien muy preciado, pero lo es menos que la propia vida. Y el conflicto continuo es muy costoso e inseguro, y desvía los esfuerzos que, de otro modo, se dedicarían a la explotación del territorio. Lo más eficaz para todo el mundo es la sumisión a unas normas aceptadas, que permitan la extracción del mineral sin conflictos. Y los hombres, constituidos en compañías mineras, se prestaron con dedicación a fijar tales normas y dar con la forma de hacerlas cumplir.
Terry L Anderson y P. J. Hill escribieron el artículo "An American Experiment in Anarcho-Capitalism: The Not So Wild, Wild West", en el que describen cómo esa sociedad libertaria no se parecía, ni de lejos, a la existencia solitaria, pobre brutal y breve que Hobbes previó consustancial al estado de naturaleza, como fase previa al surgimiento del Estado. En el artículo citan a un historiador,J. H. Beadle, quien dice en uno de sus libros: "No había ninguna autoridad constitucional, y no había ningún juez o funcionario a menos de quinientas millas. Los invasores quedaban expuestos a las leyes fundamentales de la naturaleza, acaso con los derechos inherentes a la ciudadanía americana". Anderson y Hill añaden que "el primer derecho civil que evolucionó de este proceso se aproxima al anarco capitalismo tanto como cualquier otra experiencia en los Estados Unidos".
Las compañías que se creaban para explotar las minas de oro fijaban sus propias normas. Entre ellas se incluían, a menudo, "acuerdos para la contribución para cuidar de los enfermos o desafortunados, reglas de conducta personal como el uso de las bebidas alcoholicas o las multas que se podían imponer a las conductas impropias" (Anderson y Hill) u otras como el modo de financiar las operaciones. "No conocían una jurisdicción superior a la ley de la mayoría de la compañía".
Cuando se trataba de lidiar con otros disputas sobre la propiedad, "la solución general fue la de mantener unas reuniones generales y designar comités a los que se les encargaba la redacción de normas".
Y recogen un ejemplo citado por Beadle, y que se refiere a un distrito de Colorado: "Se mantuvo una reunión general de mineros el 8 de junio de 1859, y se designó a un comité para que redactase un código de leyes. Este comité trazó los lindes del distrito y su código civil. Después de un período de discusión y enmiendas, fue unánimemente adoptado en otra reunión general el 16 de julio de 1859. El ejemplo fue rápidamente seguido en otros distritos, y todo el Territorio se dividió pronto en multitud de soberanías locales".
Un historiador del negocio de la minería en aquellos años explica que "ningún alcalde, consejo o juez de paz fue jamás impuesto sobre un distrito por un poder venido de fuera. El distrito era la unidad de organización política, en muchas regiones, tras la creación de un Estado. Y los delegados de los distritos colindantes se reunían para abordar los lindes o las materias del gobierno local, que luego explicaban en sus respectivas circunscripciones en reuniones al aire libre, en una ladera o en la rivera de un río". La desconfianza hacia las normas venidas de fuera era tal que en muchos distritos se prohibía el ejercicio del derecho a los abogados. En el distrito Union Mining se dictó la siguiente norma: "Se resuelve que no se permitirá el ejercicio del derecho a ningún abogado en este distrito, bajo la pena de no más de cincuenta ni menos de veinte latigazos, más la expulsión para siempre del distrito".
Se creaban cortes por reclutamiento de voluntarios del lugar. Rara vez eran permanentes. Cualquier ciudadano que cumpliese la ley podría convertirse en acusador o defensor en el proceso, y a cualquiera se le podía encargar la tarea de hacer cumplir las resoluciones de la corte. Había competencia entre las cortes, que cobraban por el servicio de impartir justicia. Las partes llegaban más fácilmente a un acuerdo sobre a cuál recurrir si ésta se había ganado fama de ser justa en sus resoluciones, de modo que la competencia entre distintas cortes, si se daba, favorecía que prevaleciese la justicia.
Aun así, se daban casos en que una parte no estaba contenta con la resolución de la corte, pero entonces aún quedaba un recurso. La parte que se consideraba que sus derechos habían sido tratados injustamente tenía la opción de ponerse en contacto con todas las partes y llamar a un nuevo acuerdo sobre la división del territorio y la formación de un nuevo distrito.
Todo ello le resultará extraño a quien esté habituado a pensar que sin el expreso consentimiento, la prohibición terminante y el apremio y guía constantes del Estado, los ciudadanos somos incapaces de organizarnos. La experiencia, y la constatación de que los hombres podemos pensar racionalmente, señalan en sentido contrario.
Opinión de los lectores
Faltaba Pajín para prohibirles fumar en las minas...
Y a estos hombres magníficos está dedicada la famosa canción Clementine al decir:
In a cavern, in a canyon,
Excavating for a mine,
Dwelt a miner, forty-niner,
And his daughter Clementine.
Refrain:
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling Clementine
You are lost and gone forever,
Dreadful sorry, Clementine.
En este comentario, José Carlos, se dan unas cuantas ausencias que creo necesario recordar.
Primero el territorio en el que dicho relato tiene lugar…. Pertenecía YA a los Estados Unidos de América, de hecho desde 1848, de derecho, como 31 estado de la unión en 1950. Por tanto, lo allí ocurrido tenía una condición previa y a considerar: Había un Estado que era dueño de dichos territorios.
Si en vez de ir a un territorio que YA tenía dueño, y se hiciera gracias a una campaña de conquista, forma normal para conseguir territorios…¿tendríamos el mismo tipo de organización?
Segundo, ante la ausencia de estructuras los seres humanos somos capaces de articularnos y de crear instituciones para garantizar la convivencia. Lo cual indica que los seres humanos somos seres sociales y que establecemos instituciones. No que seamos seres anárquicos.
Tercero, las instituciones allí creadas están creadas por una situación especial caracterizada por ser grupos pequeños donde el “control” de las instituciones por parte “del pueblo” era factible hacerlo de forma directa, he incluso, al estilo de algunos momentos de la historia de las ciudades griegas, hacer que todos los miembros pasaran por el entramados institucional. ¿Qué hubiera ocurrido o qué ocurrió cuando la población y la complejidad aumentó?
Por cierto sería interesante saber cuál era el origen mayoritario de los que allí se desplazaron por que el conocimiento de sus propias instituciones sería base importante para las que allí crearon. ¿Serían iguales si los buscadores de oro fueran … Árabes?
Dicho esto, ante este texto uno cabe reconocer que hay formas de organización de los grupos humanos. Y eso ocurre en un territorio, como he reflejado más arriba, que ya tenía dueño: los EEUU, pero que al carecer de instituciones ellos establecieron dentro del territorio que dominaban las suyas:
“Se mantuvo una reunión general de mineros el 8 de junio de 1859, y se designó a un comité para que redactase un código de leyes. Este comité trazó los lindes del distrito y su código civil. Después de un período de discusión y enmiendas, fue unánimemente adoptado en otra reunión general el 16 de julio de 1859. "
Es decir… el grupo humano establece el territorio en que los acuerdos a los que ellos llegan para su….GOBIERNO… que a todos obliga…. ¿No se parece eso a una CONSTITUCIÓN… base de un Estado???
Jeje, es cierto, Humberto. No había caído en esa famosísima canción, que está dedicada a estos hombres extraordinarios.
Aunque extraordinarias eran las circunsnancias...
Bastiat una vez más considero que te pierdes de nuevo en ese estatalismo sin ver lo que los ancap intentamos decirte, que creemos en la organización voluntaria de las personas, no en la obligada.
Es mucho mas sencillo y lo podemos enrrevesar todo lo que queramos con filosofia, pero en el colegio mi profesor de esa materia me decia que su fin es la claridad....no la opacidad.
Veamos, podemos usar cuestiones tecnicas para decidir que una magnitud agregada es falsa, no sirve de mucho y usarla para hacer politica economica nos lleva a las crisis.
La realidad es que la estadistica tiene un fallo muy comun y es que si ambos comemos un pollo aunque te lo comas tu estadisticamente lo hemos comido los dos.
Eso lo entiende hasta un niño de primaria.
Bien, la diferencia y centrandonos en un ejemplo mas actual entre Suiza y España por ejemplo es:
- En Suiza en gobierno federal actua como un coordinador nacional y se limita a coordinar los diferentes cantones, hacer infrAESTRUCTURAS Y POCO MÁS, OTRAS VECES LOS CANTONES, los cantones Bastiat no ese gobierno federal, deciden si delegan alguna funcion en él, en España no son los ayuntamientos pertenecientes a una mancomunidad quienes deciden que delegar en ella sino leyes emanadas de u parlamento central.
-En Suiza los cantones son autonomos salvo pequeños fondos de cohesion(muy equeños y sobre todo decididos voluntariamente) en ingresos y en gastos, las CAA son una farsa autonoma en gasto que no en ingreso para hacernos creer que gobierna el pueblo.
- En Suiza existe la democracia directa convirtiendose los consejeros del gobierno federal en meros coordinadores cuyo presidente rota, en España el gobierno central es quien decide los presupustos del esado....y de las CCAA.
- En Suiza los ayuntamientos se financian mayoritariamente con ingresos de su municipio, en España es al reves.
Bastiat la cuestion es que los ancap no decimos que no haya instituciones creadas voluntariamente por los grupos humanos, lo que no admitimos es un estado dictatorial, antidemocratico y que decide como vivo, que fumo, que bebo y cuando f....EN MI CASA.
Se que no lo vas a ver pues eres lo suficientemente inteligente para no tener argumentos e contra de esto.
Pero la diferencia entre estatalistas y ancap como te dije una vez es que los primeros me imponen a mi formas de vida, los segundos se limitan a respetar que en mi territorio yo sea estatalista, ancap o socialista si asi lo deseo.
Aparte de ser mas eficiente ayudar mas al progreso como seve en Suiza y ser mucho mas justo, el ancap gana por goleada en cuanto a etica y respeto de las libertades.
Enrique…no he hablado en mi comentario de los indios americanos pensando que lo harías tu… y no.
Verás, hace ya un tiempo que dije que si hay algo que define a un anarquista, o debería definirlo, es que no está sujeto a ninguna norma, arbitrio, dogma o seguidismo de ideario alguno, ni siquiera al ideario anarquista. Por tanto, el hablar como yo lo he hecho no es para defender ni a este estado ni a ningún otro, sino para significar que lo que ocurrió en California no fue una experiencia ancap, sino el surgimiento de estaditos que se circunscribieron a un territorio determinado, disponían de normas determinadas obligatorias de cumplir por todos los que allí residían y, limitativas, en mayor o menor mediad de la libertad.
Fíjate como sería la cosa que en uno de ellos estaba prohibido ejercer la abogacía….incluso son pena de al menos veinte latigazos ¿Es eso anarquista… es ni tan siquiera liberal?
No sólo eso. Se afirma que las decisiones se tomaban al aire libre, bucólico ejemplo, de manera mayoritaria. Es decir, democrática. Líbreme Dios de decir yo nada en contra de la democracia, pero la democracia no es sinónima de libertad en si mismo puesto que se puede llegar a prohibir… hasta el ejercicio del derecho a los abogados.
Y no sólo eso: “Las compañías que se creaban para explotar las minas de oro fijaban sus propias normas. Entre ellas se incluían, a menudo, "acuerdos para la contribución para cuidar de los enfermos o desafortunados, reglas de conducta personal como el uso de las bebidas alcohólicas o las multas que se podían imponer a las conductas impropias" (Anderson y Hill) u otras como el modo de financiar las operaciones. "No conocían una jurisdicción superior a la ley de la mayoría de la compañía". Es decir, se creó una suerte de embrión de el Estado del Bienestar entre el lodazal del minero.
Cabría preguntarse, pues, si lo que allí se creó fueron unas instituciones anarcocapitalistas o más bien una sociedad anarcomutualista que rápidamente derivó a un estado casi socialista en algunos sitios donde la contribución al bienestar de todos, inicialmente, eso si, estaba destinado a atender a los débiles, pero que se cuidaban muy mucho de ver cómo y de qué manera se usaba el alcohol o realizar determinadas conductas impropias. Vamos, la ley Pajin contra el tabaco y el tribunal de buenas costumbres de …¿Franco? No sé.
De todas formas, a mi más que derivar el debate hacia mi interés en defender el estatismo de este país, o el de los alemanes o compararlo con el suizo… que no es el caso, lo que afirmo, y este comentario que nos propone José Carlos creo que más que el reflejo de la voluntad de establecer el principio de la Ancapía, es el reflejo del cómo entre los hombres surge como necesaria la creación de instituciones que garanticen la convivencia y que eso, si el origen y su desarrollo es uno u otro, depende de la naturaleza de los hombres que lo lleven a cabo, del interés que los alumbre y de la intensidad con que LA MAYORIA asegún qué valores. En nuestro caso, los valores de la libertad. Donde no caben limitaciones al ejercicio de la abogacía, el cómo y dónde beber alcohol o estar sujeto a un tribunal para sancionar según qué conductas impropias.
Esta claro que no nos entendemos, esas instituciones como tu las llamas a las que los ancap llamamos asociaciones libres, en un sistema estatalista consiguen tal poder que el ciudadano queda relegado a pagador de impuestos.
En el sistema ancap y te repito lo mas parecido en europa es suiza con todos sus defectos se limitan a su verdadera funcion, coordinar a quienes la financian.
Y ya puestos, no es cierto que el estado sea una creacion obligada de los hombres.
Sera de nuestra raza y algunas otras pero muchas entre ellas mis favoritos, esos indios que....jejeje vale lo dejo ahi, no necesitaron ningun politico ni estado para vivir muchos siglos en armonia....sino lideres, de los que los ancap somos artidarios, lideres no politicos de carrera.
Bastiat, no creo que anarquía sea sinónimo de desorganización. Simplemente es un modelo distinto. Los Ancap reconocen varias instituciones todas ellas importantísimas para la vida en sociedad (el dinero, las leyes, el lenguaje, etc...).
Y en cuanto a la organización, un ejemplo: En informática hay sistemas centralizados, sistemas distribuidos y combinaciones de ambos. Los sistemas distribuidos no están desorganizados, simplemente carecen de un elemento centralizador (o si lo hay es solo en su diseño inicial o muy poco relevante).
La enorme potencia de los sistemas distribuidos queda total y popularmente demostrada con Internet. Y a partir de cierto tamaño los totalmente centralizados apenas existen ya, por los cuellos de botella que generan. Lo mismo les pasa a los Estados, incapaces de procesar la información que genera la sociedad, y no solo cuantitativamente, también cualitativamente.
Manuel… yo no he dicho que la anarquía sea sinónimo de desorganización. Digo, a colación del artículo de José Carlos, que en una situación excepcional que ha quedado reflejada en su mismo comentario y los apuntes que yo he dado, que los humanos establecemos instituciones voluntariamente como mejor forma de organizarnos para garantizarnos la convivencia. Ello es así porque es incluso más económico que dejar de hacerlo.
Entonces digo, la Anarquía qué es. Asociaciones voluntarias. Si, ¿pero en qué momento han dejado de ser voluntarias las asociaciones en la historia de la humanidad?
Es más, es que parece que quienes se quejan de la falta de la voluntariedad de las asociaciones son aquellos que han llegado vía nacimiento a una sociedad en la cual ha crecido con sus normas voluntariamente aceptadas desde antiguo, con capacidad para irlas adaptando más o menos al devenir de los tiempos y que, como característica primordial, reflejada igualmente en el artículo de José Carlos, circunscrita a un territorio dónde el grupo humano ha establecido la preponderancia de sus acuerdos voluntariamente adoptados.
Lo que sea mejor o lo que sea peor, será consecuencia del devenir de los tiempos. Si nos atenemos a este mismo criterio, el estado liberal es superior a la anarquía y al socialismo. Hay más estados liberales, más o menos, como muchas más sombras que luces, desde luego, que estados netamente socialistas y, por supuesto, que anarquías.
De igual manera hemos de entender la preponderancia del patriarcado frente al matriarcado… ¿no?
No Bastit, lo siento pero no.
No hemos de entender nada cuando nace de un despacho de un Burócrata.
En el mundo animal referencia que usamos poco se ve claro.
Hay especies patriarcales y especies matriarcales según la mejor adaptación posible al medio.
Así por ejemplo se da una curiosa coincidencia de matriarcados en especies que cazan en grupo, un autor moderno, esta vez humano ahora nos viene con esas en un gran libro, libreo que los animales descubrieron sin saber leer, Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus, en el que nos dice que el hombre suele ser más individualista y la mujer mas capaz de trabajar en equipo, bien hombre, eso los leones nos lo llevan enseñando siglos.
Quizás ocurre lo mismo con los estados, no son la mejor forma de gobierno, ni mucho menos una buena forma de gobierno, el imperio Inca a diferencia de sus vecinos del norte tenía un estado, fue la semilla de su destrución.
Es la sociedad la que se gobierna y pones ejemplos de estados que funcionan bien?, creo que no funcionan tan bien.
Pero claro que sobreviven, Rusia llegó a tener en el comunismo un PIB muy superior al americANO, eso los convierte en superiores?, no por supuesto, sobevivieron, perfectamente 350 millones de tios producioendo en condiciones de subsistencia pueden hacer que un estado sobreviva siglos, eso no lo convierte en el mejor adaptado.
En el medio natural esa decisión de adaptarse se hace en libertad, el animal decide si se adapta o no, por su instinto o por lo que sea, en los estados modernos y no tan modernos, los financiadores de los poderosos son los que deciden quien sobrevive y quien no, no el medio, de hecho lo habitual es masacrar a los que se adaptan mejor(caso de los indios norteamericanos por el gobierno de Wasinton)porque son un problema para su objetivo.
En un medio natural, nuestra raza, la que cree ser superior es la que se extinguiría.
Pero todo se andará y esos estados que parecen ser el milagro de la adaptación, liberales(que no creo que exista algo asi por una razon de sentido comun, porque ser liberal implica no querer un estado que haga nada, los liberales clásicos lo quieren solo para infraestructuras y poco más, por eso en mi opinion se contradicen criticandolo y a la vez pidiendolo).
Y entonces cuando luchemos con piedras y palos como predijo Einstein(Hablo del mejor fisico de todos los tiempos), descubriremos que razas son superiores y porque llegaron a serlo.
Un ultimo punto de vista.
Imaginemos que tu y yo comerciamos e imaginemos que nuestra relacion no es cordial(es un ejemplo al menos para mi), te aseguro que nos entenderemos como me entiendo yo con mis clientes me agraden o no, porque a ambos nos interesa, imaginemos que Jose Carlos es el estado, a través de favores politicos puede decidir imponer tu voluntad sobre la mia o a la inversa, en este caso si Jose Carlos es listo y creo que lo es, decidira hacia ti, yo quiero que desaparezca, sería tonto si decidiera hacia mi.
Sin embargo él dirá que no, que es un ser coherente y decidira lo mejor para el bien comun, es decir, que ambos nos entendamos y lleguemos a unas normas que ambos cumplamos....no?.
En el primer caso, el mercado obliga, porque todos queremos comer y vivir y sabemos por instinto que solo el trabajo bien hecho nos hace felices, por eso aunque no me caigas bien, te aseguro que me cuidaré muy mucho de cumplir las normas que ambos acordemos, lo contrario no es rentable ni economicamente ni animicamente, tu cumpliras o no, pero sabes que pasa en el mercado, que como yo soy mejor comerciante que tu, a mi me habras estafado pero yo me ganaré muy bién la vida...tu te arruinaras y sabes porque, porque el publico no es tonto, trabajo en la venta y te di´re algo, el cliente mayoritariamente valora la seriedad y la honestidad, por mucho que estos servidores de Sauron llamados estados se empeñen en lo contrario, en que valoremos más la rapiña y el robo.
Los estados crean condiciones en que los individuos debemos perdir permiso para cositas como pintar nuestra fachada, o decidir quien fuma en nuestro bar.
Jose Carlos en complicidad contigo(tu le financias) puede decidir que tu sistema es mejor que el mio y por tanto decide que yo me adapte al tuyo.
En el mio tu en tu territorio haz lo que debas.
Y no me sirve que puedo hacerlo, no puedo, no puedo hacer lo que me de la gana en mi casa por que esos señores no quieren y les avalan 25 millones de borregos controlados por medios de comunicacion comprados, si tan solidarios son los impuestos y han sido decididos por una mayori democrata, algo falla cuando queremos evitar pagarlos mayoritariamente.
Y ese fallo son los estados, en un mercado libre(financiacion de los partidos atraves de las cuotas de los afiliados por ejemplo) esas cosas no pasan, como no pasaban salvo en raras ocasiones con los fenicios y las tribus con ls que trataban.
Ok bastiat, pero ojo que institución no es sinónimo de Estado. El dinero, el lenguaje, las leyes y costumbres son instituciones importantísimas surgidas en el mercado. Imprescindibles para la coordinación social y económica, un Estado sin embargo es una institución coactiva, una mafia, que intenta centralizar esas instituciones (dinero, leyes) que no son centralizables ni simulables de ninguna forma (tal y como demostró Mises). Volviendo al ejemplo inoformático, es como si técnicamente intentases centralizar Internet, por poder se podría hacer, pero te la cargas seguro.
Manuel… yo no he dicho que institución sea sinónimo de Estado… NO. Digo que el Estado es otra institución. Es más, en la relación que pones falta una… la autoridad.
Verás, en artículo de José Carlos, habla de que las comunidades se organizaron como quisieron, y pusieron normas, leyes, estas leyes incluían prohibiciones, repito, dónde y cómo beber alcohol, vigilar según qué conductas impropias e, incluso, ejercer la abogacía “bajo la pena de no más de cincuenta ni menos de veinte latigazos, más la expulsión para siempre del distrito"
El vigilar, esas normas implica, necesariamente, establecer mecanismos coactivos para que tal prohibición sea efectiva. Se puede hacer de diferentes formas, pero la evolución nos ha demostrados que es más probable que se elija a un líder coactor, sheriff en este caso, que se encargue de hacer cumplir las leyes. Y jueces que juzguen conforme a las leyes del grupo y que armonicen doctrina jurídica. Para que la justicia sea una.
El juramento al que se le sometió al líder, porque esto viene de lejos, de “juro por mi conciencia y honor cumplir y hacer cumplir las leyes”, lo de cumplir las leyes, es una imposición al líder que habría gozado anteriormente la bula de hacer su santa voluntad coaccionando a todos. Se establecieron líderes, otra institución, y cuando se vio que los líderes tendrían tendencias dictatoriales, se establecieron límites a los líderes. Otra norma, otra institución.
La cuestión, quizás, saber a qué llamamos Estado. Yo he tomado para mí el seudónimo de Bastiat, seudónimo por el que pretendo hacer honor, no creo que lo logre, a un liberal que pensó sobre la libertad, y luchó por ella. Llegó hasta a ser diputado. Pues bien, en su obra “El Estado” un artículo, es dónde dice aquella famosa frase: “L'état, c'est la grande fiction à travers la quelle tout le monde s'efforce de vivre aux dépens de tout le monde.” “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo. “Que sacado de contesto ha hecho furor a muchos anarquistas, y sin embargo, leyendo su artículo se podría expresar así: Con esta Constitución (porque está hablando sobre el proceso constituyente de la Segunda República en 1948) estamos convirtiendo al Estado en la gran ficción a través de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo”
Es decir, los ciudadanos, como los mineros del comentario, dentro del territorio que controlan, establecen normas y establecen principios de autoridad. La cuestión no es si el estado acaba convirtiéndose en un “una institución coactiva, una mafia, que intenta centralizar esas instituciones (dinero, leyes) que no son centralizables ni simulables de ninguna forma”, sino que existe y está en nuestras manos conseguir que, siguiendo tan magnífico artículo, podamos hacer realidad su párrafo final: “En cuanto a nosotros, pensamos que el Estado no es o no debería ser otra cosa que la fuerza común instituida no para ser entre todos los ciudadanos un instrumento de opresión y de expoliación recíproca sino, por el contrario, para garantizar a cada uno lo suyo y hacer reinar la justicia y la seguridad.”
Fuerza común instituida, como los mineros…
Bastiat murió dos años después de este artículo. Joven aun y con muchas más cosas que contar. Que preguntarse y preguntarnos. Yo pregunto ¿qué hacemos para acabar con la función opresora del Estado? Leyéndote y leyéndoos parece que como a Goofy o al Rey León, le dotamos cualidades antopomórficas pero como si fuera algo ajeno a nosotros, personificandolo en una hidra de siete cabezas, ignorando su origen y que lo que hace lo hace porque nosotros estamos haciendo dejadez en la defensa de los derechos individuales en vez de luchar por hacer realidad el Estado de Frédéric Bastiat.
Tienes razón en que el Estado, tal y como lo padecemos, es porque nosotros (yo me incluyo) lo permitimos. Ya sea por activa o por pasiva. Tolerar el Estado es muy tentador, porque te permite eludir responsabilidades. Eso si, cediendo tu libertad. Soy realista y reconozco que a la mayoría no nos gusta asumir responsabilidades, de ahí el éxito de los Estados.
La autoridad que mencionas no es más que la que los agentes libremente elijan. Así tu y yo podemos firmar un contrato y elegir bajo que leyes está sujeto y a que tribunal deberemos someternosen caso de conflicto.
En un sociedad libre y de respeto a la propiedad privada, el principal vigilante de las leyes es uno mismo, y solo se acudiría a terceros (sheriff, arbitros o jueces) en caso de conflicto extremo.
Sobre lo de Bastiat estas dos frases: "garantizar a cada uno lo suyo" y "hacer reinar la seguridad" son peligrosísimas. La primera hace aguas porque nada en la vida nada es garantizable, y la segunda porque es la justificación por excelencia de mafiosos y proxenetas.
Pero Manuel… hablas de mitos.
Me explico. Yo en mi libertad puedo acordar incluso el tribunal en el que dirimir las discrepancias con quien he negociado un contrato. Pero en el caso de los mineros estos acuerdan, dentro del territorio que controlan, establecer dónde, cuánto y cómo se puede beber alcohol. No hay contrato entre el que se emborracha y la violación del acuerdo, sobre todo si no eres miembro del grupo fundador de aquel “estado”, sino que el acuerdo se impone sobre el que lo incumple. Se impone. Surge una autoridad que limita la libertad individual dependiendo del lugar en el que se está sin que el acto individual pueda cambiar el acuerdo sino que sólo se puede cambiar gracias al método que dicho acuerdo base proponga o… por la sublevación de la mayoría sobre una minoría. O que una minoría organizada subyugue a la mayoría y, al menos, acabe obteniendo el consentimiento para establecer normas y orden. Reyes, por ejemplo.
Además discrepo, por lo mismo que lo anterior, con que una sociedad sea menos libre si establece mecanismos automáticos o legislación para solventar conflictos, incluso los menos graves. Y esto es así porque el procedimiento judicial, las garantías procesales y toda la parafernalia jurídica que conocemos, con sus muchos errores que interesaría estudiar para depurar, no deja de ser un proceso evolutivo aceptado por el grupo de mineros. El hecho de que los mineros se reunieran en la ladera de una colina a dirimir discrepancias o decidir normativas no lo hace más libre que cuando existe un país extenso, muy poblado pero que tenga su sistema democrático, igualmente, para la toma de decisiones.
Y hombre… por supuesto que en esta vida nada es absolutamente garantizable, es un deseo, pero un deseo moderado por el respeto a la libertad individual y a la propiedad privada. Querer entender más allá es pecar de desconfianza, cuanto menos.
Y lo último no lo entiendo. ¿Desde cuándo, en un sistema elegido libremente, donde predomina el estado de derecho, donde los ciudadanos defienden decididamente el estado de derecho que les garantiza la libertad, la propiedad y la vida va a ser domino de mafiosos y proxenetas…?
¿No crees que lo que de verdad pasa es que los ciudadanos pasan, lamentablemente, de defender sus derechos? Entonces ese es el momento que aprovechan los pequeños grupos organizados para someter a la mayoría.
Con el último párrafo estoy totalmente de acuerdo, los ciudadanos pasamos de defender nuestros derechos, porque es una responsabilidad que no nos gusta asumir, de ahí lo que decía al principio sobre el éxito de los Estados.
En cuanto al párrafo anterior la clave es que una cosa son las leyes, que no son ya una institución elegida libremente sino de hecho son una institución que surge espontáneamente de la convivencia y las costumbres, y otra cosa muy distinta es el Estado. En un partido de futbol (una pachanga) se puede jugar perfectamente con unas reglas y sin arbitro (todos los jugadores asumen el papel de árbitro) ¿Sería perfecto? No, pero el arbitro tampoco lo es. Lo que si esta claro es que uno que haga continuamente trampas quedaría excluido del juego.
Por otro lado, es muy distinto acordar una ley que someterse a un Estado. Unas leyes voluntariamente aceptadas no implican ceder libertad sino conceder privilegios a terceros, lo segundo si porque cedes al Estado la administración de tus derechos (aberrante). Si la ley esta vigente por territorio, al minero que no le guste, es libre de irse a otro sitio.
Con lo de las mafias y el proxenetismo me refiero al propio Estado. Cuando el Estado te quita via impuestos el 60% de lo que produces (Sociedades, IRPF, IVA, carburantes, etc..), te guste o no, es tu chulo, tu proxeneta.
Y hablo solo de impuestos, que si incluimos la inflación incentivada también por los Estados, a la larga se quedan practicamente con todo lo que produces.
"¿No crees que lo que de verdad pasa es que los ciudadanos pasan, lamentablemente, de defender sus derechos? Entonces ese es el momento que aprovechan los pequeños grupos organizados para someter a la mayoría?"
Bueno, yo he dicho muchas veces que en realidad la mejor manera de conseguir una sociedad libertaria es por medio de ignorar al gobierno y no ya tanto "luchando contra él". Yo la verdad es que me hice libertario cuando empecé a entender bien el sentido de lo legal y los diferentes brazos de la ley. Date cuenta de que las Actas y Estatutos poseen un carácter consensual que no posee la ley del antecedente penal histórico (ley de caso).
De todas formas, lo que se discute aquí es si los hombres poseen en sí mismos principios organizadores al margen de esta u otra regla externa. La respuesta es que sí.
Si nos fijamos en ejemplos como el del mercado negro y otras formas de coordinación social, no sólo el ejemplo de las minas de oro, se verá que es el individuo, en la mayoría de los casos, el que trata de abrirse camino (satisfacer su necesidad) frente a la regulación del gobierno en este sentido (y ello por más que se le opongan).
El ejemplo que me gusta poner para explicar esto, que ya es un clásico (John Stossel) es el de la pista de patinaje. Aquí hay gente que patina muy bien y hacen como proezas. Por otro lado, están los que están aprendiendo y que apenas se mantienen en pie. Y entre medias, todos los demás. Lo bueno de este ejemplo es que pone en evidencia el hecho de que no se necesita a un director de pista para que la gente coordine sus movimientos. Es a esto a lo que denominamos "orden emergente". Lo curioso, sin embargo, es que cuando pones a alguien en medio de la pista con un altavoz diciéndole a la gente la parte de la pista que debe ocupar y lo que se puede o no hacer, los que sabían menos empiezan a tropezarse y caerse, mientras que los que sabían más ya no hacen nada espectacular y sólo se dedican a patinar.
Manuel y Jorge… seguís con los mitos.
¿Qué diferencia lo acordado en la colina de una concesión minera entre todos los allí partícipes de una democracia europea actual?
¿En esencia, no están acordando normas de comportamiento que alteran el libre albedrío?
Incluso alteran, limitan, la libertad de trabajar. Recuerdo que ejercer la abogacía estaba prohibido.
¿Qué diferencia hay?
Bien Jorge ahi les has dao si, el mercado negro, el marco tráfico, la mafia italiana en USA son muestras de lo que unen los negocios.
O Bastiat, no sabías que ellos tienen su propio codigo de honor, es decir reglas.
O los gitanos sin jueces?.
Hay demasiados ejemplos...
¿Ejemplo de qué, Enrique?
¿De que los seres humanos somos capaces de generar instituciones y estructuras sociales con dominación y poder? ¿En qué momento lo he negado?
¿De que ni el estado más tiránico logra controlar la iniciativa individual? Por supuesto, por eso soy liberal. Porque la libertad logra florecer hasta en los lugares más insospechados.
En los acuerdos no hay diferencia, haciendo la vista muy gorda en como se aprueba una constitución o unas leyes en democracia, por no complicar el debate digamos que no hay diferencia. Daré como "voluntarias" las normas acordadas en una democracia Europea.
Pero ahí no está la cuestión, la cuestión está en como se cumplen esas leyes. En si hay un ente que centraliza y administra las leyes o si es el mercado el que lo hace de forma totalmente descentralizada y libre.
Un Sheriff o mejor aun un agente privado de seguridad no tendrá apenas posibilidad de cambiar ninguna ley. El Estado cuando se mete a administrarlas acaba metiendo sus manazas cambiándolas y retorciéndolas, no siempre con mala intención, muchas veces la intención es buena pero el Estado no tiene ni los incentivos ni la capacidad suficiente para realizar esa administración adecuadamente.
Sobre el mercado negro y demás quisiera hacer una puntualización. Los mercados negros muchas veces solucionan lo que un mercado intervenido no puede hacer (por ejemplo en el final de la URSS cuando el mercado "oficial" no podía proporcionar alimentos o combustible).
Estos mercados a veces se vuelven violentos, como es el caso del narcotráfico. Pero esto es consecuencia de que en primer lugar el Estado con sus exlcusiones y prohibiciones es el que fuerza a que estos mercados funcionen sin ningún tipo de ley. Además estas actividades violentas suelen ser en connivenciacon Estados pequeños o bananeros, pero Estados al fin y al cabo. Los Estados grandes y supuestamente civilizados y "democráticos" (maldita palabra) tb están involucrados en eso, aunque normalmente por pasiva (no pueden permitirse que se les relacione con eso)
“¿Qué diferencia lo acordado en la colina de una concesión minera entre todos los allí partícipes de una democracia europea actual?”
Hombre Bastiat, la diferencia es obvia. Una cosa es votar por un diputado y otra cosa apoyar a alguien comprando sus productos. Algo que mucha gente no sabe, es que los padres de la Constitución americana no tuvieron la intención de crear una “democracia” sino más bien una “república”. La diferencia es hay cosas sobre las que no se puede votar en una república. Un ejemplo son los derechos naturales. Otro, la salud económica de las personas.
Date cuenta de que la regla en el ejemplo que pones viene de dentro (cuando compras), mientras que en el caso del Estado viene impuesta desde fuera. Lo que se está discutiendo aquí es si el hombre necesita ser vigilado para poder sobrevivir.
Hablando de mitos, me gustaría recordar a Rómulo y Remo, que fueron amamantados por una loba salvaje en el bosque y tuvieron la suficiente inspiración como para crear Roma.
Suponte que tú vendes mariguana y que yo te quiero comprar una onza. Es obvio que el precio de esta droga se establece automáticamente en función de la disponibilidad real de la substancia sin la necesidad de la intervención del gobierno. Por otro lado, si yo decido comprarte para vender yo también, el tipo de acuerdo al que podamos llegar depende de nosotros mismos y no del gobierno o lo que éste pueda decretar. Yo no digo que tomar drogas esté bien, o que sea lo que uno deba hacer, pero sí que el mercado negro de la droga es un orden emergente. Aquí por más que se empeñe el gobierno en prohibir, resulta que da igual porque el consumidor la va a buscar hasta debajo de las piedras si es necesario. ¿Te parece que esto que te estoy contando es un mito también?
Pues no… no habéis dado ni una.
Los mineros sí decidieron el cómo era correcto beber alcohol, qué conductas definir como impropias y si iban a dejar ejercer la abogacía o no. Era un territorio pequeño, un grupo pequeño, una oportunidad para empezar de nuevo y…. van y restringen la libertad de emborracharse, de decir piropos ofensivos a las mozas por la calle y ejercer el libremente una profesión.
¿Que diferencia hay pues entre aquello y esto?
La verdad es que ninguna.
Porque en realidad, lo suyo y esto es lo mismo. Estado: la capacidad de decir sobre el común.
Es decir, es igual entre los mineros y los Estados europeos, el cómo se toman las decisiones: democráticamente.
Es igual entre los mineros y los Estados europeos, en dónde se aplican esos acuerdos: el territorio de la concesión, el territorio donde se ubica el Estado.
Es igual entre los mineros y los Estados europeos a quienes se les aplican dichos acuerdos: a todos aquellos que allí vivían y que aquí viven….
¿Pero qué diferencia al estadito de los mineros y los estados actuales de Europa, y prácticamente de todo el mundo, de un estado liberal?
Vosotros decís que lo malo es el estado. Y como se ve en los ejemplos que nos ha propuesto José Carlos, lo cierto es que los seres humanos creamos instituciones para regular lo común. Es decir creamos Estados. Y eso no lo podéis negar, porque una cosa es hablar de que 10 o catorce tíos se pongan de acuerdo para arbitrar un partido de fútbol sala sin arbitrio, y otra cosa muy distinta es montar una liga de fútbol profesional dentro de un Estado que ya existe.
Lo que diferencia un estado liberal de un estado socialdemócrata no está en el cómo, ambos quieren ser democráticos, no está en el dónde, todos los acuerdos deben tener plasmado su ámbito territorial de aplicación, y tampoco está en el a quiénes, sobre todo cuando los liberales buscamos la igualdad ante la ley. NO. La diferencia está en el qué.
Un liberal defenderá el derecho del individuo por encima del derecho del colectivo, dejando la colectividad sólo para resolver cuestiones comunes a las áreas comunes y al establecimiento de las necesidades comunes, porque somos seres sociales. Pero sobre todo, la diferencia fundamental, puesto que el cómo, el dónde y el quién es igual, estará en el qué, que en un estado liberal los liberales serán más, o, estarán mas dispuestos a defender la libertad…
NO sé si me explico.
Por cierto, equiparar lo político al mercado de la marihuana…. joer…
Jorge, creo que Bastiat con "lo acordado en una colina" se refiere al conjunto de leyes que pactan los mineros para su convivencia. Que es el ejemplo al que se refiere José Carlos Rodriguez en su artículo. Se refiere en concreto a esto (que me corrija si me equivoco):
"Se mantuvo una reunión general de mineros el 8 de junio de 1859, y se designó a un comité para que redactase un código de leyes. Este comité trazó los lindes del distrito y su código civil. Después de un período de discusión y enmiendas, fue unánimemente adoptado en otra reunión general el 16 de julio de 1859. El ejemplo fue rápidamente seguido en otros distritos, y todo el Territorio se dividió pronto en multitud de soberanías locales".
¿En que se diferenciaría eso de la constitución que se votó democráticamente en España en 1978?
Bastiat, es que sigues en el error de equiparar leyes con Estado.
Las leyes son una institución, y el Estado otra muy distinta.
Acordar unas leyes no implica necesariamente crear un Estado. Las leyes se pueden administrar descentralizadamente y en terminos de un mercado libre.
El ejemplo más claro lo tienes en el derecho internacional, no hay un supraEstado que legisle y administre la ley. Y eso no implica que no haya unas normas de convivencia que por lo general se respetan, de no ser así, no existiría el comercio internacional.
La diferencia entre el ejemplo de la mina y la constitución del 78 reside en este sentido de la regla interna/externa de la que yo hablo. Lo que te tienes que preguntar aquí es el sentido legal de estas normas y estatutos, y si fueron impuestos de modo coercitivo. En el caso del 78 ya hay un sistema social previo bien definido, y una familia detrás con intereses específicos, mientras que el sistema social de la mina parece surgir de las necesidades que esos individuos mantuvieron con el medio natural que los acogió. Es obvio que el acuerdo, y el Estado es una forma de contrato, surge en este caso a partir de la relación entre las personas, mientras que el acuerdo que tú tienes con tu gobierno se te ha presentado unilateralmente. Ni tú has decidido nada sobre lo que en esa constitución hay escrito, como tampoco podrás cambiar nada que no te guste. Por otro lado, que el hombre no necesita ser vigilado para sobrevivir es obvio si se consideran nuestros orígenes. El paso de la tribu a la aldea no se da por arte de magia, sino que depende de una sofistificación previa de las relaciones humanas.
Algo que me gustaría puntualizar, aunque sólo sea por llamar a las cosas por su nombre, es que la tradición en la que muchos de nosotros nos insertamos no es “liberal” sino “libertaria”. El Instituto Juan de Mariana parece que pertenece más a la tradición de la escuela de Salamanca, Santo Tomás de Aquino, etc., y aunque yo comparto muchas de sus ideas, y a pesar de mi nombre, yo me inserto más bien en otra tradición. Me refiero a esa corriente de oposición que surgió en las colonias americanas frente al monarca inglés antes de que estallara la guerra de la independencia. Cuando decimos que somos “libertarios” en verdad lo que venimos a decir es más o menos “anarquistas”. La única diferencia entre estos y nosotros reside en la idea de un mínimo de intervención del Estado, que es la postura que nosotros defendemos.
Personalmente, no me importaría vivir en una sociedad anarquista, pero la tradición libertaria en la que yo me inserto es más bien esta.
Una vez dicho esto, es importante destacar el hecho de que nosotros no creamos en la democracia como sistema de gobierno (no somos demócratas), sino en una República. Los padres de la Constitución fueron conscientes de los abusos de poder a los que se podía llegar cuando ciertos grupos de interés toman las riendas del Estado, así que tuvieron bastante cuidado a la hora de redactar la Constitución y pusieron un especial énfasis en todo aquello que tenía que ver con la separación de poderes y los límites del gobierno. Para que nos entiendas bien primero tienes que comprender el tipo de dificultades con la que nos enfrentamos, el porqué huimos de Europa y, muy fundamentalmente, el problema de las monarquías absolutas.
Muy importante es el hecho de entender bien los ámbitos del derecho en el que nos movemos y sus áreas de jurisdicción. A pesar de lo que considera la gente, incluso los profesionales del medio, la estructura del derecho [común] Sajón es libertaria en esencia y forma.
Cuando uno empieza a comprender bien la significancia de todos nuestros documentos legales, y el contrato originario en que descansan, uno acaba también por comprender bien las áreas de jurisdicción a los que estos se refieren y su relación con el Estado. La diferencia entre nosotros, que somos “soberanos” ante los ojos de la ley, y muchos de vosotros, reside toda ella en el tipo de responsabilidades y cargas que mantenéis con nuestros documentos legales de identidad y la entidad testaferraria y corporativa a la que se refieren. En vuestro caso, es el Estado español el que se reserva el derecho de titularidad sobre los mismos, mientras que nosotros no tenemos ningún tipo de contrato con gobierno alguno.
Algo que mucha gente no sabe es que “España”, cuando se escribe con letras mayúsculas, no se refiere a ningún “Estado” (ya sea “democrático” o “libertario”), sino más bien a una corporación.
Del mismo modo, vuestros nombres legales, cuando se escriben con letras mayúsculas, no se refieren a vosotros mismos sino a otra entidad corporativa. Esto es lo que en el ámbito del derecho se denomina “testaferro”. Esta diferencia es fundamental porque el Estado, por expresarlo de algún modo, carece de total jurisdicción sobre la “persona natural”. Es importante que sepas que ningún ente corporativo, que en el ámbito del derecho se define como “ficción legal”, pueda entrar en contacto significativo con una persona de carne y hueso. Para que ESPAÑA, a no confundir con España, pueda establecer un diálogo con vosotros, y delimitar responsabilidades, necesita de otra corporación que haga de pantalla mediática; es decir, tus documentos legales.
Esta separación entre entidad “ficticia” o “difunta” y “sujeto natural” es de vital importancia a la hora de separar nuestras propias responsabilidades de la de nuestros entes legales o testaferros. Mientras que la responsabilidad legal de toda entidad corporativa es “ilimitada” (el Estado tiene el derecho a cobrar impuestos hasta que el río se quede seco), mientras que la vuestra, en tanto que personas reales que existen en el mundo y sienten, sólo puede ser “limitada” y en función de la parte proporcional que corresponda. Otra cosa es que las personas tienen “derechos naturales” inalienables (que son títulos de propiedad en sí), como el de llevar armas o la libertad de expresión, mientras que los sujetos testaferrarios sólo pueden gozar de privilegios que el Estado otorga y revoca según lo convenido. El no saberse distinguir uno mismo de su ente legal, o confundirlo en un juicio, es fuente probada de extremado sufrimiento, confusión y pesar.
La mente de “esclavo” se posee cuando uno tiene una cierta actitud frente a la vida. La verdad es que se hace difícil ir en contra de ese que te pone las cadenas cuando por el otro lado te está dando cobijo y alimento. Esto que te cuento no es una ficción, o quizás una idea que me gustaría poner en práctica, sino que se refiere a la estructura real del mundo del derecho en el que nos movemos. La perspicacia del lector, sin embargo, no debería consistir en entender este argumento y tomarlo como válido, sino la de investigar y ser movido por la curiosidad, que es lo mismo que dudar y tener el oído fino. Aquí no podemos más que dar un breve resumen del asunto y, después de todo, nosotros también podríamos mentir, así que la única forma en la que puedes estar seguro de lo que decimos es si tú mismo te atreves a poner el dedo en la llaga por medio de la investigación activa. Y la píldora que uno toma, si roja o azul, depende de una actitud previa y gusto por la libertad que ni se otorga ni se revoca.
Lo cierto Manuel es que me alegra que por lo menos hayas aceptado que el Estado es otra institución.
Cierto es que la existencia de la ley no implica la creación de un Estado… Socialdemócrata. Pero lo cierto es que en el momento en el que se establece dentro de un grupo humano la posibilidad, la realidad del establecimiento de leyes iguales para todos estamos afirmando de hecho la existencia de un primer concepto inequívoco para que se de ese caso: la existencia del Todos, del Grupo humano.
Esa existencia de grupo lleva aparejado otras consideraciones. La primera es el objeto de lo común, la existencia, igualmente, de estructuras que delimiten derechos y obligaciones. Éstos quedan plasmados, gracias al acuerdo, al hecho de que el grupo tome decisiones que afectan a todos y cada uno de los miembros del grupo, en las leyes. Leyes coactivas y leyes defensoras de los derechos fundamentales. Defensoras de los derechos fundamentales estableciendo elementos reactivos cuando dichos derechos se ven atacados, ante el asesinato, el robo, el atentado a la libertad, se establecen mecanismos para su defensa. Y leyes coactivas, leyes, que, en su mayoría modelan y modulan los derechos fundamentales: beber en la vía pública, normas sobre la decencia, limitar el ejercicio de determinada profesión… Igualmente, dichas leyes establecen mecanismos para hacerlas realidad. Tienen que hacerlo, tanto en un caso como en otro, porque los derechos, las leyes, sin la capacidad para hacerlas realidad en lo que pretenden defender o modular carece absolutamente de valor.
Pues bien, todos esos mecanismos, basados en el acuerdo por el que el grupo humano toma la decisión de establecer normas de comportamientos y leyes, son el Estado.
No es la ley. Es la Institución del estado que plasma los mecanismos con que el grupo humano se ha dotado para hacer realidad la ley, y la propia existencia de dicho grupo humano. ¿Que se puede hacer de otra manera…? Lo mismo si, pero la destilación histórica, el único método posible para aseverar que tal o cual método es mejor que otro nos dice, nos está diciendo, nos ha dicho que NO.
Los estados no tienen un supraestado. NO. Cierto. Tienen conciencia de que la amenaza de la violencia, simplemente, es suficiente argumento como para ser capaces de llegar a acuerdos y alianzas que eviten guerras. Como consecuencia de ello, el lograr el libre comercio, es el beneficio de ese atemperamiento de la amenaza de la violencia.
¿Me quieres decir en qué es equiparable al comportamiento individual dentro de un territorio? ¿Cómo se logra hacer realidad ese atemperamiento de la amenaza de la violencia? ¿Cómo se hace realidad la defensa de esos derechos individuales y las normas que los modulan gracias al acuerdo voluntario adoptado en la verde ladera de la colina?
No hay nada peor para un ideario que nacer y tener como objetivo el derrocamiento de un fantasma.
Jorge… Me alegra haber leído tu manifiesto libertario.
Si, es la verdad.
Me alegra porque de esta manera has plasmado clara y meridianamente que un ideario que entiende que todos aquellos que no piensan como tú son, lo más seguro, esclavos de sus ideas alimentados con el soma de un leviatán maligno y acosados por una realidad que no quieren ver y que sólo tú y todos vosotros, los libertarios, sois capaces de discernir. Por tanto, el que el pueblo en general logre diferenciar entre libertarios, vosotros y liberales, yo, al menos, y aquellos que piensen en alguna medida como yo, me llena de satisfacción… porque no me gustaría que me mezclasen con vosotros.
No me has dado ningún argumento sobre lo que estamos hablando. Eso sí has hecho un discurso que levantaría, que estará levantado pasiones enfervorizadas dentro de tus filas libertarias. Pasiones que para nada han acudido a las fuentes, porque lo que pasó en la verde ladera de la colina de los alegres mineros es, simplemente, el comienzo.
Y te niegas a ver que desde el comienzo, el grupo humano, dueño o dominador mas bien, de un determinado territorio estableció normas de comportamiento y mecanismos para hacer realidad dichas normas, dichos acuerdos voluntariamente aceptados.
Yo no soy demócrata. Dices. ¡Qué bien! Soy republicano. ¡Fenómeno!
Pero sabes qué es ser demócrata. Y desde luego no me refiero a los socialistas americanos, esos que incluso osan usar el nombre de liberales en vano.
¿Sabes qué es ser demócrata? ¿Un republicano no es un demócrata? ¿Cómo se toman los acuerdos dentro de un grupo si no es por la democracia, por el juego de las mayorías?
Lo cierto y verdad es que quienes estudiaron el asunto allá por los albores de la república americana conocían los riesgos y gracias a ello trataron de establecer, en dura pugna con aquellos otros más dados a las veleidades del poder, mecanismos de freno a las mayorías en defensa, sobre todo, del individuo y sus derechos llamándolos inalienables.
Pero no renegaron de la democracia. Entendieron que para que una comunidad sea viva hay que establecer mecanismos tanto para la defensa del territorio que dominaban, la guerra de la independencia es un ejemplo de ello, para la defensa de las vidas que allí residían, tanto de la amenaza exterior, como de la amenaza de sus iguales, y, sobre todo, frente a la amenaza del poder que gracias al mecanismo de la toma redecisiones, la democracia, pudiera darse en un futuro. En un futuro que para nada fue lejano.
Gran visión la suya. Gran visión… pero insuficiente.
Insuficiente porque para que se haga realidad la defensa de los derechos individuales quien debe gozar de la mayoría deben ser aquellas personas que dentro de dicho grupo humano tengan la intención de defenderlos. No es el Estado el arma represora, es, os guste o no, el mecanismo del acuerdo quien obliga al Todos a seguir un camino u otro.
Defiende la libertad, señor libertario… pero hazlo, al menos…. desde la realidad.
Bueno, tú tienes derecho a pensar estas ideas si esto te reconforta, pero la realidad en la que vivimos muchas personas es otra. La información no se impone, sino que uno la tiene que buscar activamente. Yo lo que te estoy dando aquí es sólo un mapa del mundo del derecho.
Que realidad, donde se ha probado la libertad funciono a las mil maravillas, el estado y siento ser recurrente es una creacion humana innecesaria, podriamos vivir sin él, como dijo einstein la 4 GM sera con palos y piedras y si la vemos tu y yo veras bastiat como se puede vivir sin estados y mucho mejor.
Bastiat, sigues insistiendo en mezclar leyes y Estado.
Es totalmente falso que la violencia sea lo que garantice en ultima instancia el comercio internacional. Si yo (emrpresa española) importo de Microsoft (eeuu) un software que no me gusta. Primero, podemos acordar un tribunal privado en el contrato. Segundo, no es realista ni razonable pensar que lo habitual si el software me sale malo es irme con un bate de beisbol a partirle la cabeza a Bill Gates, sencillamente lo que haré es reclamar, si quiero ir más alla voy al tribunal (que puede ser privado perfectamente) y por último, el castigo más habitual (antes que ir al tribunal) es sencillamente no volver a comprar productos y eligiré otro proveedor.
Este último punto que comento es el garante del comercio internacional, que por lo general a los proveedores les gusta mantener satisfechos a sus clientes. En el beneficio mutuo está el incentivo del comercio.
Es al revés, el mejor garante de la paz es el comercio, no que la amenaza de violencia sea lo que incentive a comerciar en armonía.
La mejor forma de que se cumplan las leyes acordadas por 2, 40 o 20.000 personas es que cada una de ellas vele por su cumplimiento en lo que a él le concierne.
Manuel… vuelves a leer cosas que yo no he escrito.
Yo no he dicho que la violencia sea lo que garantice el comercio, digo que ante la amenaza de la violencia, se descubre como beneficioso el llegar a acuerdos por los que favorecer el comercio.
Tienen conciencia de que la amenaza de la violencia, simplemente, es suficiente argumento como para ser capaces de llegar a acuerdos y alianzas que eviten guerras. Como consecuencia de ello, el lograr el libre comercio, es el beneficio de ese atemperamiento de la amenaza de la violencia.
Y yo no mezclo las leyes con el Estado. Digo que la existencia de leyes, aun escritas en piedra por la mano divina de Dios, si no hay mecanismos que las hagan respetar, que garanticen la eficiencia de lo que promulgan… no sirven de nada…
Pero bueno, insistes en que me equivoco pero no me dices cómo solucionar esto.
Y es que, el asumir como real, que ya es un avance por tu parte, la existencia de la ley, o te lleva a asumir la universalidad de la ley… dentro del grupo en el que dicha ley se promulga, dentro del territorio que dicho grupo domina y que afecta a todos por igual, no en vano somos liberales, o, simplemente no entiendes, qué es la ley.
El Estado es lo que viene después.
Jorge… el mundo del derecho es lo que algunos mineros de los Forty niners trataban que no se usara en el 49 en California…
El derecho se crea por la sociedad. Eso no sólo lo asumo, si no que lo defiendo. El problema es conseguir que ese derecho represente activamente los principios de libertad, igualdad y búsqueda de la felicidad que reclamaban para si los padres de la Declaración de Independencia, de la Constitución Americana y la Carta de Derechos.
Enrique… para argumentar tus afirmaciones sólo me has hablado de lo bien montada que esta Suiza… El ESTADO suizo.
Háblame de lo que se puede hacer sin estado en un lugar en el que no haya estado. HOY.
No lo que ha habido. Porque lo que ha habido, si no sigue existiendo es porque ha resultado ineficaz, ineficiente e insostenible.
La existencia de la ley como real y el hecho de que sea una institución (como lo es el dinero) no ha sido un avance por mi parte a lo largo del debate. Lo dije ya en mi primer comentario.
Dices que la violencia es lo que impele a llegar a acuerdos comerciales. Y yo lo rechazo de plano. El incentivo de los acuerdos comerciales es el beneficio mutuo, no la amenaza de violencia.
Si tu y yo decidimos intercambiar trigo por madera, y decidimos que el intercambio solo se verá satisfecho cuando cada uno le haya entregado al otro lo suyo en las cantidades acordadas (esa seria nuestra ley), el incentivo más importante no es que tu me pegues si yo no te entrego la madera, sino que si no te entrego la madera, muy probablemente jamás vuelvas a comerciar conmigo.
La mejor forma de hacer que la ley se cumpla es que cada uno vele por su cumplimiento, además, ante la necesidad de administrar la ley surgirán agentes especializados en cubrir dicha necesidad (p.ej. tribunales privados). Este sería el mecanismo para que la ley se cumpla.
No hago mas que repetir lo que dijo mi alter ego, el francés Frédéric Bastiat que lo resumió con su célebre frase: "Si las mercancías no cruzan las fronteras, lo harán los soldados". Pero mucho me temo que tú confundes comercio internacional, para lo cual es necesario que haya naciones y fronteras, con comercio individual.
Para llevar a cabo el comercio individual lo único que tiene que haber es un acuerdo, voluntariamente aceptado, en el cual las dos partes acuerden, en entre otras cosas, el objeto del contrato y, para mayor seguridad, el lugar y el tribunal en el que dirimir las discrepancias a la hora de la realización del mismo.
Es decir, yo voy a comprar una barra de pan… y hago un contrato donde queda dicho que el precio de la barra de pan es 90 cts. el peso es de 300g, y en caso de discrepancia… vamos al tribunal de Plaza de Castilla a vernos las caras.
No es así eso, ¿verdad?
NO, lo cierto es que en la realidad, a lo sumo lo que tendré que hacer ante tal menudencia es optar por no volver a comprar pan a aquel panadero que me ha engañado, según mi criterio. El mercado, con su mano invisible, hará que ese panadero, según mi criterio, cierre el negocio. O que yo…buscando la perfección en la materia, acabe metiéndome en harinas para hacer el pan de mis sueños.
Pero ante la discrepancia, hay sistemas, no acordados en actos individuales, que la sociedad ha decantado como mejor que otros y que consiste en la autoridad judicial única e igual para todos a la que acudir en caso de que no haya habido acuerdo previo sobre tribunal privado en un contrato no formal.
Evidentemente que yo tengo el mayor interés en defender mis intereses. La sociedad ha puesto los medios que ha entendido mejores, la institución de la justicia ordinaria, basadas en las leyes emanadas de la propia sociedad, para que tal cosa sea real.
Dices:
"NO, lo cierto es que en la realidad, a lo sumo lo que tendré que hacer ante tal menudencia es optar por no volver a comprar pan a aquel panadero que me ha engañado"
Cuando yo dije:
"no es realista ni razonable pensar que lo habitual si el software me sale malo es irme con un bate de beisbol a partirle la cabeza a Bill Gates, sencillamente lo que haré es reclamar, si quiero ir más alla voy al tribunal (que puede ser privado perfectamente) y por último, el castigo más habitual (ANTES QUE IR AL TRIBUNAL) es sencillamente no volver a comprar productos y eligiré otro proveedor"
¿Que clase de debate es este? ¿Dices que estas en desacuerdo conmigo para luego lanzarme mis mismos argumentos? ¿me quieres volver loco?
Encantado, pero yo no pierdo más el tiempo.
Repito: Pero ante la discrepancia, hay sistemas, no acordados en actos individuales, que la sociedad ha decantado como mejor que otros y que consiste en la autoridad judicial única e igual para todos a la que acudir en caso de que no haya habido acuerdo previo sobre tribunal privado en un contrato no formal.
Evidentemente que yo tengo el mayor interés en defender mis intereses. La sociedad ha puesto los medios que ha entendido mejores, la institución de la justicia ordinaria, basadas en las leyes emanadas de la propia sociedad, para que tal cosa sea real.
Con lo cual la discrepancia está en lo sustancial: que se han creado instituciones para para resolver aquellos casos en los que no hay contrato de por medio y tiene que haber autoridad para llevar a las partes ante los tribvunales una vez estimadas las demandas.
Una sola Justicia. Una sola Autoridad.
“Una sola Justicia. Una sola Autoridad”
Esto es malo para la impartición de justicia debido a la falta de competencia. Si las partes que entran en un contrato pudieran elegir los foros o ámbitos de jurisdicción de los mismos, los jueces se preocuparían por hacer mejor la ley y los precios bajarían. En toda situación en la que un monopolio, lobby, o lo que sea, impida de forma artificial la competencia se ha de acabar en una empeora sustancial del producto que se vende. Yo puedo firmar contigo un acuerdo comercial aplicable al ámbito de jurisdicción de los tribunales del Reino Unido o California. De hecho, esta práctica es común hoy día y, como digo, le sirve a los propósitos de una mejora en la calidad del servicio. Los juzgados del Reino Unido, tienen una gran reputación internacional debido a su imparcialidad y variedad de ámbitos jurisdiccionales. Lo que resulta interesante de los juzgados de este país es la distinción que hace entre “persona” y “ente corporativo”, lo que facilita mucho los negocios en este sentido. Yo es por eso que digo que, en lo fundamental, la naturaleza del Estado es Libertaria porque todavía te da las herramientas necesarias para ejercer tu libertad a un distinto nivel.
Jorge… He dicho, porque a veces creo que los que pensáis con tu, os enceláis y no sois capaces de leer lo que el “oponente” escribe: “que se han creado instituciones para resolver aquellos casos en los que NO hay contrato de por medio y tiene que haber autoridad para llevar a las partes ante los tribunales una vez estimadas las demandas.
Decir eso no implica necesariamente el que se niegue la posibilidad de acordar cláusulas de resguardo en un contrato para la resolución del mismo sobre el particular respecto del tribunal que lo dirima.
No es lo mismo comprar un petrolero que comprar una televisión o establecer una demanda por olores molestos.
¿Me puedes decir cómo solucionas eso?
Y digo y repito, la sociedad, a través de los siglos ha creado un sistema judicial y único, y una única autoridad para resolver esos casos, desde el código de Hammurabi, los juicios del rey justo y sabio Salomón hasta hoy.
Los que nos movemos en otro sentido por los juzgados volviendo loco a todo el personal (jueces incluidos), tenemos el firme compromiso de no meter “pleitos” (plead) en juzgados de lo civil al objeto de no entrar en el ámbito de jurisdicción del Estado. Tampoco aceptamos ningún beneficio de este tipo de juzgados por los mismos motivos. Si se trata de la ley estatutaria, se requiere de un acuerdo entre dos partes que no debe darse por supuesto (como lo del ponerse el cinturón para conducir, carné de conducir, etc.). Yo lo primero que digo cuando entro a un juzgado es “I claim common law jurisdiction”, es decir, ese ámbito de lo legal que precisamente depende del Estado. La razón es obvia, como todavía no he matado a nadie, robado, o sido deshonesto en ninguno de mis contratos, no se me puede juzgar por lo civil sin yo consentir primero. El anarquismo no se gana por medio de las armas, sino a través del firme compromiso de ignorar al Estado.
Jorge…. yo no estoy negando lo que dices. Estoy hablando de aspecto a los que el anarquismo no da respuesta.
En el comentario de José Carlos se hace una alabanza a la capacidad del ser humano de crear estructuras e instituciones sin necesidad de que vengan impuestas por parte del Estado. Lo que no se da cuenta, o prefiere ignorar, es que dentro de esas comunidades de mineros se están creando instituciones que son, en esencia, ESTADO.
Y pongo como ejemplo. Cuando en la ladera verde de una colina, los miembros de un grupo humano: ”Se mantuvo una reunión general de mineros el 8 de junio de 1859, y se designó a un comité para que redactase un código de leyes. Este comité trazó los lindes del distrito y su código civil. Después de un período de discusión y enmiendas, fue unánimemente adoptado en otra reunión general el 16 de julio de 1859. El ejemplo fue rápidamente seguido en otros distritos, y todo el Territorio se dividió pronto en multitud de soberanías locales.” Es decir, establecieron un territorio dónde ejercían su dominio, como cualquier otro estado o nación. Establecieron un Código Civil que imperaba y al que a TODOS sometían que vivieran o transitaran por dicho territorio, como cualquier otro Estado o Nación. Y lo hicieron de manera democrática. Con lo cual, de manera democrática puede ser cambiando. Y lo hicieron estableciendo dentro de ese ACUERDO, limites a la acción, límites a la libertad de las personas, leyes referidas al consumo del alcohol y a corregir determinadas “conductas impropias”, incluso, se ”acuerdos para la contribución para cuidar de los enfermos o desafortunados”, es decir, un embrión de lo que será unas décadas después, el incipiente Estado del Bienestar.
¡Y todo esto se dice defendiendo la capacidad de los hombrees libres de dotarse de instituciones!!!!!
¿Y quién lo niega????
Lo que yo digo, es que si en esas situaciones tan excepcionales se crearon esas estructuras, esas leyes y normas, se establecieron territorios y códigos civiles, se estableció el imperio de la ley, y la autoridad de jueces, aunque éstos fueran elegidos para dirimir conflictos mercantiles, y a pesar de que no dice nada de asuntos penales, digo: ¿es la anarquía una posible realidad o simplemente un alegato contra lo que hay pero que no se es capaz ni tan siquiera de idealizar algo meramente sólido?
Por cierto, me imprimo todo el texto… que ya va largo.
En aquellos casos en los que no hay contrato de por medio se debe de juzgar en función de la Ley de Caso. Esta es la razón de que cuando entre a un juzgado lo primero que diga sea “I claim common law jurisdiction”.
Eso que dices de las reuniones de mineros y que las instituciones que crearon fueron ya una forma de Estado es una manera de verlo, pero el problema es si la regla que crean estas instituciones viene de dentro o de fuera. Ya sé que tú te refieres al ámbito de la ley que no depende de nosotros, pero aquí te estás metiendo en el ámbito de los derechos naturales.
Un factor de medida interesante para determinar el grado de libertad de un pueblo reside en el hecho de poder elucidar su postura frente a la ley. El libertarianismo descansa en la firme convicción de que debe de haber dos ámbitos del derecho que tienen que permanecer totalmente separados. Por un lado está la rama administrativa de la ley y el derecho civil, y por el otro el derecho común sajón y la ley del antecedente penal histórico. El problema en España es que estos dos ámbitos del derecho tienden a confundirse porque el derecho civil está también tipificado. En la tradición sajona del derecho común, los jueces se dedican más bien a revisar casos parecidos que se han dado en el pasado para ver cómo han sido solucionados y pasar una sentencia parecida. En este caso no se trata de mirar la pena en un libro, sino sólo en la habilidad de saber desenterrar la ley de tipo consuetudinario que se da en el pueblo. Aquí el derecho está más bien basado en las expectativas que tienen las partes en litigio.
El ámbito del derecho administrativo, por el contrario, está basado en propuestas de contrato en la forma de actas, estatutos y decretos de ley. La orientación es adecuada sin embargo, pero el problema reside en la “presunción” de culpabilidad por parte del juez. Aquí es donde la regla ya empieza a entrar desde fuera y es esto lo que no necesitamos. Yo me pongo el cinturón de seguridad si me da la gana. Tampoco necesito un carnet de conducir ni seguro obligatorio. La ley sólo puede castigar en esos casos en que ya se haya cometido un crimen, no antes de que este suceda. Es a esto a lo que nos referimos con Estado gendarme. Siempre que el Estado intervenga sin necesidad para ello, la regla nos vendrá impuesta de fuera. Otra cosa es si me encuentro contigo en un bosque y te robo tu caña de pescar. A partir de esta acción, lo que me pueda pasar ya no depende tanto de mi. Lo bueno que tienen los derechos naturales es que todo el mundo los tiene.
Date cuenta de que aquí propongo dos modelos. En el primero el Estado dirige lo social desde fuera porque sabe de antemano lo que es bueno para nosotros, mientras que en el segundo se trata de un grupo humano que decide comportarse de determinada manera en función de las necesidades reales que encuentran en un mundo natural. Y cuando la regla viene desde fuera, la gente carece de incentivos para hacer nada (es por eso que hay que coaccionarla).
Yo una pregunta que me gustaba hacer a los socialistas es esa de si se consideran “voluntarios” o “coercitivos”, pero creo que la voy a dejar de preguntar porque veo que les da igual. Ellos dicen que tiene que haber coacción por parte del Estado para que todo funcione bien. Esto no es cierto y tampoco hace falta ser austriaco para darse cuenta de ello. Hoy he hablado con alguien del London School of Economics, y me ha reconocido que el problema que tenemos en la sanidad hoy día es precisamente la falta de incentivos en el trabajador, que cobra su sueldo intacto tanto si realiza su trabajo bien como si no. Y es precisamente cuando se ven estos problemas relativos a la productividad de las personas que nos damos cuenta de la actividad “externa” del Estado en lo social. Yo soy libert-ario porque me gusta la libert-ad.
A mí no me importaría vivir con un Estado que dejase de ser parte interesada. Es a esto a lo que me refiero con lo de la regla "externa". Los jueces de lo civil no son jueces privados, sino que están ahí para defender los intereses del Estado.
No Bastiat es que no te diriges bien a ellos, confederacion helvetica y lee sobre sus coordinadores federales y sus funcines, nada de estado tradicional europeo.
Jorge… Derecho civil, derecho penal, derecho administrativo.
Son construcciones, nada más.
Lo importante no es eso. Es la autoridad.
Las leyes, emanadas del pueblo, forjadas al cabo de siglos de Common Law, dictadas por el Rey Salomón gracias a la intercesión divina o a las dictadas por el Generalísimo, todas, tienen un punto en común: Autoridad.
Si no hay autoridad que las haga reales… De nada sirven.
Para eso creamos el Estado.
Ahora bien, ¿Cómo se tiene que organizar el Estado? Ese es al asunto que nos diferencia a los liberales de los socialistas. A los libertarios, a aquellos que ven al Estado como un demonio en vez de una sucesión lógica del imperio de la ley… no puedo decirles nada. Sobre todo cuando me usan ejemplos del pasado pretendiendo apoyar sus teorías pero en los que invariablemente impera la ley, la autoridad, y existen ya establecidas muchas de las instituciones que caracterizan, mínimamente ni tan siquiera, un Estado.
Ya puede ser una concesión minera, ya puede ser una tribu de la Guinea Papúa, ya puede ser a finales del siglo IX el rey Alfredo el Grande y su unificación inglesa, lo cierto es que todos entendían que tenía que haber autoridad. Para que hubiera ley.
Enrique... lo último que voy a hacer es entrar en debatir sobre si el Estado suizo es una confederación o un estado de las autonomías.
Es un Estado... organizado de una manera u otra... pero un ESTADO.
Entonces dejemos el debate, para mi un estado es Francia, España o GB, pero Suiza para mi es una confederación, fijate que es diferente en organización y en muchas otras cosas a la federación, ese si estado cada día más poderoso, americana.
Lo que digo y si no quieres debatir me parece correcto es que hay una diferencia entre esto:
El Consejo Federal constituye el gobierno federal, dirige la Administración Federal y hace de jefe de Estado. Está integrado por siete miembros elegidos para un mandato de cuatro años por la Asamblea Federal, quien también vigila las acciones del consejo. El presidente de la Confederación es elegido por la asamblea de entre los siete miembros del consejo, tradicionalmente en rotación y sólo por un periodo de un año; el presidente dirige el gobierno y asume sus funciones representativas. Sin embargo, el presidente es un primus inter pares sin poderes adicionales, y permanece a la cabeza de su departamento durante su administración.
Eso es Suiza, o esto:
Poder ejecutivo: El presidente es el comandante en jefe de las fuerzas armadas, puede vetar los proyectos de ley antes de que se conviertan en leyes oficiales y nombra a los miembros del gabinete (sujeto a la aprobación del Senado) y otros oficiales, que administran y hacer cumplir las leyes federales y políticas.
Esto es USA.
La diferencia esencial entre estos dos si quieres llamarlos así estados es obvia.
En Suiza el poder es del pueblo y sus acuerdos voluntarios, sabías que cada canton tiene un sistema de eleciones diferente e incluso a nivel local ocurre algo similar?.
En USA la camara de representantes que en un pais con indices de abstencion de mas del 50% no representa a nadie y un presidente elegido por una minoria de esa minoria puede dar a un boton rojo y hacernos saltar a todos por los aires.
Es la diferencia entre lo que yo considero un estado en sentido estricto(poderosos que imponen su voluntad sobre el pueblo) y el desarrollo institucional sin llegar a ese estado de pueblos libres que se limitan a coordinar esos acuerdos voluntarios libremente para poder por ejemplo tener representacion en el resto del mundo, par inter pares no tu dios y yo tu siervo, la diferencia es como la noche y el día.
Las ultimas eleciones Suizas tuvieron una participacion del 95%, las ultimas americanas del 58% ....el pueblo ha hablado.
En España el constitucional esta debatiendo sobre si la entrega de la vivienda anula la deuda de la hipoteca o no.
En Suiza si algun politico tuviera la brillante idea de proponer lo contrario, alli la deuda queda saldada, se tendria que ir a casa.
La diferencia entre estado y confederacion(acuerdos libres) es obvia.
Vale.... pues dejemos el debate. Si para ti el Estado USA es un Estado porque participa poca gente en las elecciones o el Estado suizo no es un Estado porque si participa mucha gente en las elecciones y, además, esta organizado de distitnto modo que el tuyo... pues bien.
No hay debate.
Hay gente que es incapaz de vivir sin que otros le dirijan la vida constantemente, así que cuando se les pregunta si les parece posible la vida sin Estado no se hace de extrañar que tal idea les parezca imposible. Mi opinión es que se trata de gente confusa que no sabe distinguir el bien del mal y que carece de rumbo en la vida. Si las cosas no cambian, va a llegar un momento en el que habremos de querer ir a través de sólidos muros de piedra, o dar pasos en el vacío, si nuestros Sat-Navs o alguna figura de autoridad así nos lo indica. Decir que se necesita un Estado para poder organizar lo social es como decir que no se puede vivir sin las indicaciones y sentido de dirección de otras personas.
Jorge… en ningún momento he dicho yo que necesitemos un Estado que nos organice la sociedad. Con lo cual no tengo porqué sentirme aludido.
Pero si que he hecho algunas preguntas. Si que manifestado algunas dudas. Si que he planteado algunos hechos…
Y no se responden.
Quedarse en afirmaciones tan vagas y tan apocalípticas como justificación del anarquismo es quedarse al mismo nivel que el que hace la afirmación de que sin Estado sería el caos. Y yo no digo eso.
Digo que hay en la historia de la humanidad una constante: la creación de estructuras que hagan factible la convivencia. La dirección en las guerras, el territorio que domina el grupo, la justicia que dentro de ese grupo se establece y dentro del territorio que domina,… la autoridad que haga realidad todas ellas.
El problema no está en si existen o son necesarias, que, como digo, la historia se ha encargado en demostrar que si, y el articulo de José Carlos así lo expresa, si no en el uso y las características de ellas.
¿Puedes responder a las preguntas y las cuestiones y dudas que he planteado o te vas a quedar en lanzar las sabidas y manidas proclamas anarquistas?
Llevas ya un tiempo quejándote de que no se te lee bien, pero a lo mejor eres tú el que no lees bien a los demás. La respuesta es que, mientras es cierto que el hombre crea estructuras para el funcionamiento de lo social, lo importante es si la regla viene de dentro o de fuera.
Jorge, Dime: ¿cuando una regla viene de fuera y cuando viene una regla de dentro?
Si estoy en casa y me llega una carta del censo diciendo que tengo que rellenar un formulario y que tal requisito es legal, esta regla viene de fuera. Si, por otro lado, se me pide participar voluntariamente en el censo, entonces la regla viene de dentro. Lo importante es si se da o no libertad a los ciudadanos para que puedan elegir qué tipo de contratos quieren tener con el Estado, o si quieren alguno después de todo. La diferencia, por lo tanto, reside entre esas sociedades que se mueven por “edictos” (como nuestro país) o aquellas que se rigen por el imperio de la ley (ciertas comunidades internacionales).
Si yo, para pertenecer a un club, he de aceptar que puedo ser sacrificado a los altares del Dios Japagutatrana... por decir algo, ¿esa regla viene de fuera o de dentro?
Si yo nazco en un país en el que se me estipula que tengo derecho a mi casa, si la compro conforme a las leyes de ese país. ¿Esa norma viene de fuera o de dentro?
Si yo estoy en un país, voluntariamente en el que para ser ciudadano de pleno derecho, dentro de su territorio, evidentemente, tengo que jurar la Constitución que los ciudadanos de ese país se han otorgado... ¿esa norma viene de fuera o de dentro?
Yo no estoy ni entro a ningún sitio donde puedo cambiar las normas porque si. Yo no solo me someto a normas que sólo sean de mi incumbencia porque soy un ser social. El hecho de que existan países, con sus territorios y sus leyes, es consecuencia de un hecho social, histórico y real. Puedes tratar de vivir sólo pero para sobrevivir es mejor estar aliado con alguien que haga que la defensa de lo tuyo, estableciéndose en dicho acuerdo el cómo lo tuyo es tuyo o no, se establecen concesiones y se establecen estructuras e instituciones, con autoridad y poder para hacerlas reales.
Nadie te obliga a vivir donde no quieras aceptar lo que se te impone. No impongas a los demás una forma de vida que los demás no quieran tener. Por tanto, lo que tu puedas hacer o no estará condicionado no por las normas del Estado sino por las normas que el pueblo se ha otorgado.
Podemos discutir el cómo se ha llegado hasta aquí, pero no puedes negar esa realidad.
De igual forma que para vivir en una sociedad presuntamente anarquista has de estar de acuerdo con el resto, con todos, en que eso sea así y dentro del territorio que DOMINEIS todos los anarquistas.
Explícame como definirías ese territorio y como conseguirías estar de acuerdo todos.
Llevo ya un tiempo tratando de explicarte mi condición social de “soberanía” y el hecho de que las leyes de tipo estatutario no tengan el más mínimo efecto o poder legal sobre mí. La cuestión no es hacer que los demás estén de acuerdo contigo, o hacerles entender que lo mejor es firmar un pacto social, o que haya que vivir de acuerdo con unos principios, sino más bien el saberle sacar “tú” partido al ámbito del derecho tal cual es sin querer cambiar nada (a no ser por privatizar la justicia). Acostumbrados a ver cómo otros hombres instauran el imperio de la ley por medio de las armas o el uso de la violencia, no se hace de extrañar el hecho de que muchos piensen que la ley depende de esto, pero al Estado se lo derrota más bien por medio de todo lo contrario, es decir, por medio de “ignorarlo” (la violencia contra el Estado sólo les da la rationale para crear más armas con las que defenderse). Cuando el otro día me llegó la carta del censo electoral en mi domicilio de Inglaterra para que lo rellenara bajo pena de £1000, miré el sobre, lo puse sobre una mesa sin abrir y sobre él escribí: NO CONTRACT: RETURN BACK TO THE SENDER. Esto no lo hice por maldad, o por soberbia, o por saberme el más fuerte, sino sólo por una razón. Y es que es importante hacerle ver al Estado que no le necesitamos para nada. Lo importante, por lo tanto, no es cambiar a los demás, sino cambiarte tú mismo y dejar de pelearte con el Estado. De verdad que no es tan difícil. Yo sólo soy licenciado en Filosofía, pero jamás he perdido una batalla legal en el RU y me muevo por los juzgados como Pedro por su casa (te prometo que incluso hay algunos administrativos, policías y demás profesionales del medio que me tienen miedo y todo). Si escribo estas líneas es porque me gustaría que otra gente también pudiera gozar del tipo de derechos “naturales” que yo mismo poseo, pero si vosotros no queréis cambiar después de todo la verdad es que me da igual. A mí no me importan las razones que alguien pueda tener para sufrir de este síndrome de Estocolmo que se padece (…es que no se puede, es que tienen muchas armas, es que hay que vivir, es que sin trabajo ya me dirás, etc.), sino las razones que tengo yo para querer ser libre y tener dinero de verdad.
Algo que deberías ser capaz de entender es que tu casa no es tuya aunque la hayas pagado. Ese papelito que dice que la casa te pertenece sólo te concede el derecho de ocupar el habitáculo, pero no el derecho de propiedad. Algo que decimos en inglés es que “equity rights are not the same as property rights”. Para salir de la duda sobre quién tiene derecho a usar algo, sólo hay que preguntarse por el dueño de la cosa. Si tú, para poder construir una casa, o poder realizar modificaciones en la misma, necesitas un permiso del gobierno, o pagar determinado tipo de impuestos, entonces resulta que la casa, o lo que sea que se ponga en cuestión, no es muy tuya que digamos. Lo mismo pasa con el coche y la mayoría de cosas que vosotros pensáis que son vuestras sin serlo. Esta es precisamente una de las razones que me impulsan a invertir en plata, y es que este es el único tipo de dinero “real” y constitucional sobre el cual el Estado no puede reclamar porción alguna (es todo mío).
La puerta de salida a todo este tinglado está en la página final de tu pasaporte español, que es ese otro papelito que te lleva a sitios que no conoces en el extranjero. Allí se puede leer que “el Estado español se reserva el derecho de titularidad de este pasaporte sin perjuicio de los derechos de su titular”. Esto quiere decir que cuando se te retira el pasaporte, si es que se te tiene que retirar, ciertos derechos, como el de la salud pública o la educación también se te retiran, pero tus derechos “naturales” siguen siendo vigentes si tú los declaras porque son anteriores al Estado. Si te das cuenta de que esta entidad corporativa de segundo orden que denota cualquiera de tus documentos legales de identidad no se refiere a ti mismo, sino más bien a una “ficción legal”, la cual no tiene más derechos que los que el Estado le concede (pues no es más que un número en una base de datos), te darás también cuenta que los derechos de retención del Estado se dan sobre esta otra entidad y no sobre ti mismo que eres una persona.
La jurisdicción del Estado sólo se da sobre los documentos nacionales de identidad; no sobre el sujeto natural de carne y hueso. El poder legal de actas y estatutos sólo tiene un carácter provisional, pues son propuestas de contratos, que deben de ser ratificados por el individuo para poder tener fuerza de ley. Una ley, en el sentido material del término (ejemplo: no matarás), es de naturaleza impositiva, careciendo, por lo tanto, del aspecto consensual del brazo administrativo de la ley. Los sujetos naturales tienen derechos humanos inalienables mientras que las entidades ficticias y corporativas sólo poseen privilegios que el Estado puede revocar en cualquier momento. Lo importante aquí es el no entrar en conflicto con los ámbitos de jurisdicción del Estado por causa de haber aceptado un privilegio (digamos aceptar “representación” legal en un juicio), mediante nuestro propio silencio (el que calla otorga) o por el mero hecho de declararnos en rebeldía (se ha de querer aceptar toda propuesta de contrato, si bien de modo condicional, ya que el sujeto legal es siempre culpable frente a los ojos de la ley).
Jorge Antonio, yo no estoy defendiendo Este Estado. Me gusta todo lo que dices. Y muchas cosas las comparto. Yo querría tener dinero para poder cambiarlo por oro, o plata como es tu caso, pero no lo tengo. Lo invertí en bienes inmuebles y así me va.
Yo estoy tratando de entender porqué estamos en la situación en la que estamos y si hay alternativa posible.
Por eso hago preguntas. Por eso me hago estas preguntas.
Preguntas que no me has respondido. Y me gusta todo o casi todo lo que has dicho.
Territorio, acuerdo anarquista, forma de NO gobierno, forma de llegar al acuerdo y del cómo gestionar lo común, si es que hay y si es posible que no lo haya.
Son preguntas. Esas preguntas que yo no he podido responder para pasar el finísimo tamiz de mi honestidad intelectual al que me someto todos los días.
El Mío. ¿Tú te las has hecho?
¿Te has respondido esas preguntas o te has conformado en decir estoy contra el Estado y vale ya?
Si hay algo que quieres saber sólo pregunta. A mí no me gusta ser golfo y aprovecharme de las cosas como esos que dan información sobre créditos y te explican cómo no pagarlos bajo la excusa de que el banco no te ha prestado nada (simplemente funciono sin crédito), pero si me preguntas algo con sentido en relación a cómo ser tú más libre trataré de responder aunque sea en otros foros. Puedes buscarme en mi blog:
http://elnuevolibertario.blogspot.
com/2011/03/el-mercado-de-la-plata-float-y.html
Te digo esto por no desviarnos del tópico.
Yo sólo tengo un poco de oro por eso de no poner todos los huevos en la misma cesta, pero la mayoría de mi inversión es en plata. Lo bueno que tiene este metal es que posee un mayor momento a la alta debido a la manipulación en el mercado de futuros de JPMorgan y los fundamentales del metal en tanto que bien físico. De un año a esta parte, mi portafolio ha más que doblado su valor en relación a la plata que poseo, mientras que las ganancias para el oro habrán sido de un 40% aprox. Yo estaba esperando una caída importante en el precio de la plata para hoy, pero el dólar ha colapsado catastróficamente frente al yen y otras monedas esta mañana, así que lo que ha ocurrido ha sido un momento a la alta. Mi consejo es que compres en los dips (caídas) que ocurren en la corrección del precio.
Jorge. Yo no tengo blog. No me creo capaz de mantenerlo porque exige el compromiso de aceptar las entradas que aparezcan y soportar los silencios de la gente. Creo que hay demasiados.
Me gusta especialmente el IJM porque los artículos suelen versar sobre aquello que me apasiona. Tiene la insufrible pega de que los comentarios tardan eones en colgarlos. La moderación, más que moderación es ralentización. Hace de la posibilidad de debatir un sufrimiento atroz.
Con esto quiero decirte que lo que pretendo es implemente debatir. Por eso planteo preguntas. Me planteo esas preguntas y las planteo a aquellos que tienen a bien querer recibirlas y reflexionar sobre ellas. El que quieran contestarlas hace de este juego de mentes algo extremadamente gratificante. Más que el Futbol. Te lo aseguro.