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Portada - Comentarios - La refutación de la teoría cuantitativa (II)

21/01/2011 - Juan Ramón Rallo

La refutación de la teoría cuantitativa (II)

La segunda hipótesis en la que se sustenta la teoría cuantitativa es que la velocidad de circulación del dinero (V) es constante e independiente del resto de variables, quedando determinada por factores institucionales. Que la velocidad sea independiente es un requisito teórico para poder relacionar las variaciones de la cantidad de dinero (M) con las de los precios (P); que sea constante es una conveniencia empírica que ahorra trabajo a los economistas a la hora de recolectar datos y “demostrar” la fuerte relación entre oferta monetaria y precios. Como en las restantes relaciones entre variables, en este caso parece que se parte de una conclusión preconcebida (la teoría cuantitativa es cierta) para, a partir de ella, desplegar las hipótesis necesarias que la hagan verosímil; pero, como en los otros casos, constituye un error económico mayúsculo.

Recordemos que la velocidad del dinero no es más que la inversa de la demanda de dinero (esto es, la inversa del tiempo medio que los agentes atesoran una determinada cantidad de dinero). Por tanto, en lugar de pensar en términos de velocidad –las más de las veces un concepto poco intuitivo– podemos simplemente razonar en términos de atesoramiento de dinero.

Para empezar, debemos reconocer que el atesoramiento sí está en parte determinado por factores institucionales y consuetudinarios. Cuanto más desarrollado se encuentre el sistema de pagos de un país  y cuanto menos habituados estén los agentes a abonar sus operaciones en efectivo, menos tiempo permanecerá cada unidad monetaria dentro de los saldos de caja de un individuo. Así, por ejemplo, una economía muy bancarizada donde el medio preferente de pago sean los cheques o las tarjetas de débito, lo habitual será que se produzcan un número de transacciones mucho mayor que en una economía donde todos los pagos se produzcan al contado y que, en consecuencia, la velocidad de circulación del dinero también sea mayor.

Ahora bien, que la velocidad del dinero esté en parte determinada por factores institucionales no significa ni que esté sólo determinada por factores institucionales ni que esté mayormente determinada por factores institucionales ni que sea independiente del resto de variables de la ecuación cuantitativa. Al contrario de lo que los cuantitativistas se ven forzados a suponer para no abandonar su insostenible teoría cuantitativa, el resto de variables sí ejercen una enorme influencia sobre la misma.

Empecemos por el lado derecho de la ecuación: el precio y la cantidad de bienes (P*Q). Hasta cierto punto, el atesoramiento presente viene determinado por el poder adquisitivo futuro del dinero (por cuántos bienes podrán adquirirse con una unidad monetaria): si el agente espera que los precios futuros caigan, incrementará su atesoramiento –esto es, se pondrá largo en dinero y corto en mercancías–; si en cambio espera que los precios futuros aumenten, reducirá su atesoramiento –esto es, se pondrá corto en dinero y largo en mercancías–.

No se trata, por supuesto, de una relación ni absolutamente rígida ni tenebrosamente apocalíptica como muchas veces nos quieren hacer creer los keynesianos a cuenta de Japón (“nadie consume porque todos esperan que caigan los precios”). Primero, porque el mero acto de atesorar o desatesorar dinero adelanta la caída o el aumento de precios esperado, de modo que la tendencia a atesorar o desatesorar dinero sólo continuará si las expectativas bajistas o alcistas se mantienen. Segundo, porque otra forma de ponerse largos en dinero futuro es invirtiendo el dinero presente en proyectos que venzan en el momento en que se desea disponer del dinero. Y tercero, porque aun cuando el dinero permaneciera atesorado, se desatarían otras fuerzas –como la caída del tipo de descuento– que permitirían reorientar la estructura productiva de la economía sin irresolubles quebrantos. Pero, por poco rígida o apocalíptica que sea la relación entre la velocidad del dinero y su poder adquisitivo, es indudable que ésta existe y que debe ser tenida en cuenta.

Más significativa, con todo, es la relación entre M y V. Fijémonos en que ambas variables son necesarias para explicar cuánto dinero se está utilizando con el propósito de adquirir bienes (Q): M es la oferta monetaria, entendida como el stock de medios de pago, y V es la (inversa de la) demanda monetaria, entendida como la parte del stock de dinero que se está utilizando para efectuar pagos. V nos informa de qué porcentaje o múltiplo de los medios de pago se destinan en un momento dado para alcanzar bienes. Parece claro, pues, que difícilmente podrán estas dos variables ser independientes cuando V necesita nutrirse de M, esto es, cuando la constitución de los saldos deseados de tesorería se realizará a partir de una oferta monetaria determinada. Así por ejemplo, si en ciertos contextos como el actual los agentes atesoran todos los medios de pago que el banco central pone a su disposición –esto es, si deciden no hacer uso de los medios de pago que el banco central pone a su disposición–, M aumentará a la vez que V disminuirá: habrá más oferta de dinero pero ésta será completamente reabsorbida por la demanda. El cuantitativismo es demasiado simple al presuponer que todo aumento en la cantidad de dinero dará lugar a un incremento proporcional en la circulación de dinero: en ocasiones un aumento de M generará un incremento más que proporcional de V (inflaciones o hiperinflaciones) y en otras una reducción (deflaciones).

De este modo, por visualizar las relaciones entre M y V en un horizonte temporal más prolongado, tengamos en cuenta que cuando aumenta la oferta monetaria en sentido amplio –esto es, el dinero (M’) y las promesas a entregar dinero (M’’)– merced a la emisión de promesas de pago (M’’) garantizadas por bienes de consumo futuros (Q que todavía no resulta consumible en el presente), el nuevo crédito presionará al alza los precios de todos los bienes presentes (P), lo que incentivará por los motivos ya apuntados un desatesoramiento de dinero (aumento de V) que hasta cierto punto se realimentará con el aumento esperado de precios. Conforme M’’ siga aumentando, llegará un momento en el que los agentes comenzarán a darse cuenta de que la calidad de esas promesas de pago se ha ido deteriorando en la medida en que no pueden satisfacerse todas (los bienes necesarios para saldarlas no existen en el presente), por lo que procederán a ponerse cortos en las promesas de pago (M’’) y largos en dinero (M’); es decir, comenzarán a liquidar las promesas de pago de peor calidad y a atesorar dinero (reducción de V). Este atesoramiento de dinero unido a la hipertrofia de las promesas de entregar dinero generará una cadena de impagos en estas últimas (contracción de M’’), lo que a su vez dará lugar a una caída de precios (reducción de P) y ésta, a su vez, reforzará el atesoramiento de dinero (reducción V) hasta que la calidad de las promesas de pago se estabilice y los precios relativos de los bienes se hayan ajustado a la baja.

Vemos, por consiguiente, que lejos de ser variables independientes, M, P y Q influyen decisivamente sobre V y V influye decisivamente sobre M, P y Q. El problema es que relajar la hipótesis de esta independencia socavaría la teoría cuantitativa: si un aumento de M puede dar lugar a una caída a corto o a largo plazo de V, o si un aumento de P puede realimentarse con aumentos de V, parece claro que no podrá establecerse una relación unívoca entre P y M: M podrá aumentar sin que lo haga P y P podrá aumentar sin que lo haga M.

 

Opinión de los lectores

Pedro

Pues no me parece más que una forma confusa de darle patadas a las matemáticas elementales, de forma cuantitativa y cualitativa.

La famosa teoría, por otra parte, parece tener poco de cuantitativo cuando, según el autor, se puede rebatir sin mancharse las manos con ecuaciones (tiene gracia que se dice sobre el lado derecho de la ecuación cuando no hay ecuación).

Además, ¿qué es eso de LA teoría cuantitativa?, ¿sólo hay un modelo teórico cuantitativo posible?

Seguro que no lo he entendido pero parece que el argumento fundamental es que unas variables dependen de otras y que eso no puede ser.

Es como decir que los fenónemos no lineales no existen, o que las teorías con varias variables interdependientes no tienen sentido. Ejemplos de ambas cosas las hay a patadas, afortunadamente. De lo contrario la ciencia sería algo muy aburrido.

Juan Ramón Rallo

Como indico en el anterior artículo (http://www.juandemariana.org/comentario/4896/refutacion/teoria/cuantitativa/i/), una cosa es la ecuación cuantitativa M*V=P*Q y otra la teoría cuantitativa, que presupone determinadas relaciones entre variables. En concreto:

a) la oferta monetaria (M) es una variable independiente de los precios (P) y del volumen de transacciones (Q); b) la velocidad del dinero (V) está determinada por factores institucionales y, o bien no varía, o bien varía muy lentamente; c) la cantidad de transacciones (Q) no depende de la oferta monetaria (M); y d) los cambios en la oferta monetaria (en M), a menos que vayan casualmente de la mano de cambios en la cantidad de transacciones (en Q), provocan variaciones mecanicistas en todos los precios de la economía, con independencia de cómo se haya producido esa variación en la oferta monetaria.

Aquí procedo a refutar la segunda hipótesis de la teoría cuantitativa.

Pedro

Pues con los debidos respetos, yo diría que con esa ecuación seguida de argumentos cualitativos no se puede llegar muy lejos, y mucho menos a una teoría cuantitativa.

Poca cosa parece para algo tan complejo como la economía.

La ecuación de Dirac es muchísimo más complicada y simplemente describe a los pobres electrones que ni pasan crisis ni nada de nada.

Digo yo que habrá cosas más refinadas, ¿no?

Juan Ramón Rallo

Precisamente lo que intento mostrar es que la ecuación cuantitativa es una simple identidad contable y que toda la simplista teoría cuantitativa que la utiliza como base y que está ampliamente aceptada en prácticamente todos los círculos económicos no tiene ningún sentido económico.

Pedro

Vale, parece que a pesar de todo he entendido algo.

De todas formas, y espero ni ponerme pesado, si partimos de M*V=P*Q y derivo (que supongo que es lo que denota la prima) tengo:

M'*V+M*V'=P'*Q+P*Q'

Y si vuelvo a derivar:

M''*V+2*M'*V'+M*V''=P''*Q+2*P'*Q'+P*Q''

Así que en la refutación faltan unas cuantas derivadas por analizar, caso en que mis conocimientos derivadores sigan intactos (que creo que sí).

Si opinar no es ofender, creo que la economía es una disciplina muy respetable pero que cuando os ponéis "matemático-rigurosos" (sea para demostrar o refutar) le hacéis un flaco favor a vuestra disciplina.

Otra cosa: ¿la derivada es respecto al tiempo o respecto a qué?

Juan Ramón Rallo

Siento si la nomenclatura es confusa (porque al meter las derivadas ciertamente lo es), pero con M' o M'' no me refiero a primera y segunda derivadas, sino a dos tipos de "oferta monetaria". En definitiva: M=M'+M''; a saber, la oferta monetaria global es igual a la oferta de dinero más la oferta de promesas de pago bancarias.

Yo personalmente no intento utilizar las matemáticas en economía, ni para demostrar ni para refutar; aquí de hecho sólo analizo la validez de los razonamientos matemáticos que hacen otros.

Pedro

Doy por satisfecha mi malsana curiosidad.

jfc

Supongo que pelear en los 70 y antes por la constancia de V fue una buena manera de hacer responsables a los keynesianos de la inflación de aquellos días causada por un aumento de M sin aumentos sostenibles en Q.
Pero una pena que esta fórmula sirviera desde entonces como excusa para aumentar M (en realidad la parte M’’ de los amigos) con el estéril propósito de mantener los precios ante mejoras en la producción, en vez de dejarlos caer y acostumbrarnos a ajustar los salarios a la baja en términos nominales. Y la política monetaria derivada de ello y consistente en sólo reducir el flujo de M’’ ante alertas matemáticas en indicadores de agregados en P y Q hace que se hagan grandes esfuerzos en manipular los cálculos mientras se inflan sectores no visibles en la estadística y que se benefician directamente del aumento de M’’ durante un tiempo más largo.. hasta que ocurre lo que comentas en el penúltimo párrafo.
Así es que al final estamos igual o peor que con los keynesianos..

enrique

La teoria cuantitativa del dinero al igual quela keynesiana son meras excusas para la intervención, mis conocimientos de matematicas y estadistica son pobres, los basicos de una diplomatura e ciencias empresariales, pero la economia es una ciencia social no exacta.

Podemos y aun asi, si algun fisico me lee que me diga que me equivoco o no, daria lugar a incorrecciones, basar nuestros esperimentos fisicos en controlar todas las variables controlables para asi poder estudiar un experimento concreto, pero los resultados estaran sesgados, en e medio natural esas variables no se podrian comprobar, por eso parte de la ciencia se basa en intuiciones, casi todos los descubrimientos.

El problema es que una cosa es jugar con electrones y otras con seres humanos.

El psicoanalisis nos dice que la mayor arte de los trastornos vienen de traumas de la infancia.

La teoria conductista nos dice que vienen de la conducta, de la educacion, pero en gran parte en esa epoca...la infancia.

Quier decir con esto que ambas se asemejan en el fondo.

Todas las teorias se asemejan, las economicas, en la busqueda del bien estar de la sociedad, hasta la marxista, pero los que las usan, los estados las corrompieron hasta hacrlas inservibles para ese objetivo usandolas solamente para el control.

Esto es asi lo queramos ver o no y es absrdo que un cientifico, economista, a traves de las matematicas o los agregados estadisticos decida por nosotros como vivir, comer o f...

Es un absurdo, pero es lo que sucede, el señor Rallo se molesta en argumentar con dichas ciencias, matematicas y estadisticas alineandolas con la teoria economica austriaca....tiene muchisimo merito.

Yo me limito a usar algo que los economistas estatalistas monetaristas(Su artido en españa seria el PP) o Keynesianos(psoe), olvidan interesadamente con mucha facilidad.

El ser humano como bien saben los psicologos es mprevisible, el mercado tambien(todos seriamos ricos hasta los politicos) y como tal ente es imposible que un burocrata pueda con el ordenador mas potente del mundo preveer sus reacciones, como se ve en las periodicas crisis de este capitalismo de estado.

Podemos discutir de si 2 + 2 son 4 o su limite nos da 4,567846453.

Pero la realidad es que esta crisis la provocaron los bancos centrales no un banco privado y que la teoria cuantitativa del dnero peca de simplista como bien le critico su propio hijo a MF, lo queramos ver o no.

jochando

Curioso, pero ha aparecido un artículo muy similar en varios de tus razonamientos sobre la teoría cuantitativa del dinero. Lo publica Hussman, que dirige un fondo de inversión en USA: http://www.hussman.net/wmc/wmc110124.htm . También sigue la teoría austriaca.
Por ejemplo, en dicho artículo dice que "what seems to be true is that the strongest effect of an increase in the money supply is to drive short-term interest rates lower, thereby increasing liquidity preference (i.e. reducing velocity)".
Después de explicar porqué la Quantitative Easing no ha producido tensiones inflacionistas, concluye que estas sí se producirán cuando los tipos de interés comiencen a subir, por ejemplo si al gobierno federal se le va la mano con sus déficits. Entonces, la FED tendría que reaccionar cun una fuerte contracción de su balance.

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