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Portada - Comentarios - Por la despenalización, desregulación y liberalización de la eutanasia y el suicidio

19/04/2011 - Jorge Valín

Por la despenalización, desregulación y liberalización de la eutanasia y el suicidio

Si nuestro cuerpo es nuestro, ¿qué derecho tienen otros a decidir sobre él? Si el suicidio y la eutanasia (término procedente del griego que significa muerte digna) son una necesidad de algunos individuos, ¿por qué no despenalizar, desregular y liberalizar tal acción para que se creen grupos de apoyo al suicidio, empresas y dar así una respuesta a una realidad que, por más que cerremos los ojos, existe?

Los católicos creen en el Derecho Natural. Es la misma ética en la que se basa el liberalismo aunque con diferencias importantes de base. Un católico no se puede suicidad ni tiene ‘opción’ al aborto. Sus principios teóricos se deben a la inalienabilidad de los derechos (otros autores liberales no necesariamente religiosos como Randy Barnett también consideran los derechos del hombre inalienables). Para la Iglesia Católica el cuerpo y la vida de un hombre no son suyos, sino de Dios, y solo Éste puede arrebatarlos. La inalienabilidad de los derechos es una visión que solo se sostiene desde la fe —o raramente no considerándola— ya que implica que los derechos son anteriores al hombre. Desde un ángulo no religioso, ¿cómo se explica que los derechos existan antes que el primer hombre? Prescindiendo de la fe, solo podremos llegar a la conclusión de que los derechos del hombre nacen, ya no cuando se crea el primer hombre, sino cuanto éste interactúa con el resto (Praxeología). ¿Están los católicos en su derecho a no suicidarse o no aprobar la eutanasia? Por supuesto. Pero eso no niega que exista más vida fuera de la moral católica y que otras personas crean que el cuerpo es en realidad su propiedad privada (Locke). Si el cuerpo es nuestro, solo nosotros tenemos la última palabra sobre él.

Ludwig von Mises llegó a decir que "en una sociedad absolutamente totalitaria, la única libertad que se le deja a la persona —porque no se le puede negar— es la libertad de cometer suicidio". Pues no tanto. En todos los países occidentales el suicidio y asistencia al miso está prohibido o regulado. La razón lógica que sustenta tales leyes es que la propiedad de nuestro cuerpo es del Poder. Las razones morales para prohibirlo, al ser contingentes, no son más que excusas morales y propaganda. La única razón por la cual se nos prohíbe el suicidio y la eutanasia es porque el político, el juez y el burócrata son propietarios de nuestro cuerpo. Son el Dios terrenal que obra milagros mediante la ley. Cuando un hombre es propietario de otro se vuelve un esclavo. Como dijo recientemente Roderick Long, el liberalismo se puede resumir en: "otras personas no son tu propiedad". Un Estado que desprecia tal concepto es una sociedad de dueños y esclavos.

Otro de los argumentos contra la eutanasia y suicidio es la llamada eugenesia del Estado. ¿Qué ocurría si un Gobierno abiertamente ecologista se dedicara a matar a personas incómodas según su doctrina para preservar la Tierra de la pérfida intromisión y superpoblación del hombre? Bien, haría lo que todos los liberales ya sabemos: que el Estado es la mayor organización criminal de la historia, y que la eugenesia es un medio para hacer lo que siempre han hecho los medios políticos, conseguir beneficios mediante el crimen (guerras, encarcelamientos, tortura, ocupación, matanzas...). Estar en contra del suicidio y eutanasia por un motivo así tiene tanto sentido como prohibir llevar dinero porque existen ladrones en la calle. El problema no es el derecho del individuo, sino las organizaciones criminales. El Estado, como monstruosa organización criminal que es, ha de ser apartada de una sociedad civilizada.

La explicación real por la cual aún están prohibidos el suicidio y la eutanasia es porque la gran mayoría de ciudadanos aún cree en los efectos mágicos de la ley (falacia del Nirvana). La realidad es que la prohibición al suicidio no evita que la gente se suicide. Y de la peor manera posible: tirándose desde balcones, al tren, a la carrera... Una sociedad que entiende y tolera el suicidio evitaría espectáculos así, que influyen tan negativamente en los espectadores involuntarios. Despenalización del suicidio significa que se le reconoce al hombre que su cuerpo es suyo y puede hacer con él lo que quiera. La desregulación significa que se otorga la máxima responsabilidad del hombre sobre sí mismo sin que un órgano central tenga que dar "licencias de libertad". Ni los burócratas ni médicos ni jueces ni políticos son nuestros dueños. Están para servirnos, no para condenarnos. Liberalización total y absoluta es el colofón final a la libertad de elección donde la sociedad civil maneja sin la extorsión de los medios políticos sus acciones. Psicólogos, asistentes, consejeros y médicos privados satisfarán el deseo del suicida —incluso curándolo— y del que sufre.

Tal vez piense que trato el tema de forma sórdida y frívola. Hace mucho tiempo una amiga mía se suicidó. Se tiró al tren. En los últimos meses de su vida iba literalmente drogada por órdenes del psiquiatra. Era una zombi. Tenía una convicción firme y los denostados esfuerzos de sus padres, familiares, innumerable cantidad de médicos que la atendieron y amigos no sirvieron de nada. Solo sirvió para eternizar una agonía. La sociedad y el Estado le negaron un derecho porque consideraban que ella era "nuestro" patrimonio. Es decir, propiedad estatal. A veces pienso en ella y se me ocurre que, tal vez, si el suicidio no fuese un tabú ilegalizado, al menos habría tenido la opción de tener una muerte digna en lugar de escoger forzosamente el brutal medio a la que le obligó la ley. Podemos persuadir a las personas para curarlas o convencerlas de nuestra moral, pero el mayor de los crímenes es considerar que la vida y deseos de otra persona sobre sí misma son nuestros.

 

Opinión de los lectores

Eugenio Martín Velázquez

Jorge en el Mercado de las ideas por fin aparece otra idea que voy a comprar, incluso en contra de las normas abstractas tradicionales y millones de otras ideas en contra.

Rene Guerra

Hola
(mis disculpas por lo extenso del comentario)
«Ludwig von Mises llegó a decir que "en una sociedad absolutamente totalitaria, la única libertad que se le deja a la persona —porque no se le puede negar— es la libertad de cometer suicidio". Pues no tanto.
(...)
La explicación real por la cual aún están prohibidos el suicidio y la eutanasia es porque la gran mayoría de ciudadanos aún cree en los efectos mágicos de la ley»

Revisa eso Jorge. Mises tiene razón. Solo se puede impedir a alguien el ejercicio del suicidio atándolo. Un individuo en una sociedad totalitaria o en una cárcel puede aun suicidarse.

Lo de tu amiga me conmueve, pero confieso que quizás no lo suficiente. He visto más suicidas, exitosos y fracasados, después del acto y en medio de la ejecución de los que me hubiese gustado.
Esos "performances" que quieres evitar: tirarse de un balcón, delante de un tren ... los encuentro sosos y convencionales.
¿Que me dices de un joven de 17 años corriendo para fracturarse el cráneo contra una viga de cemento porque lo violaron en la celda? Es uno de los métodos favoritos de suicidio en las cárceles de Cuba.
¿O de una niña de 13 años en llamas, en medio de la calle, soltando a su paso trozos de piel ardiendo? También es moda.

La defensa que haces del suicidio (Capella coincide contigo) me parece fútil. Y creo que son ustedes quienes, en este caso, creen en los efectos mágicos de la ley.

No puedes concederle a nadie, ni siquiera reconocerle, el derecho al suicidio. Ya lo tiene sin tí. Tampoco puedes impedir la eutanasia. Yo, por ejemplo, no estoy dispuesto a "eutanasiar" a nadie. Menos a un ser querido. Pero supongamos que lo considere necesario. Pues lo haría aunque luego me condenaran a muerte. No se trata ni de suicidios ni eutanasia ni de derechos. Es una particularidad de la muerte, es algo serio y un proceso irreversible, no hay rescates, ni con impuestos ni con iniciativa privada.
Lo que se busca con la aprobación de estas leyes es disminuir los costos de esas acciones. Y no veo razones suficientes para ello. Me sorpende que tú quieras leyes, defendidas por el estado, para que tus costos de "ayudar" a tu amiga del tren, si te hubieses decidido hacerlo, fueran bajos. Como quien pide un subsidio para algo útil, salvar el planeta por ejemplo.

Yo no quiero que se legisle para nada sobre este tema. De querer alguna cosa querria que se suprimieran absolutamente todas las menciones en las leyes.
Pero de ninguna manera puedo querer leyes que amparen al suicida y muchísmo menos al suicidador. Es un asunto privado y de haber acuerdos, que los tomen los individuos, también privadamente, sin defensas estatales. Son decisiones muy graves y no quiero que un burócrata me las quiten de las manos.
¿Que no haría el estado con leyes favorables al suicidio y la eutanasia? Aun sin esas leyes ya en los países socialistas se dejaba morir a los niños que no parecian demasiado viables en contra del parecer de los padres. En un entorno de asistencia médica altamente estatalizada. ¿Cuales criterios crees que van a regir?

Es falso que quienes se lanzan delante de un tren o de un acantilado sea la única opción que tuviesen. Por menos de 10 euros pueden conseguir una muerte casi indolora en cualquier farmacia, en el supermercado y hasta en la cocina de su casa. Solo tienen que informarse un poquillo por internet. La mayor parte de estos suicidas no lo planifican tan despacio, aunque lleven tiempo pensando en hacerlo. Pueden ejecutarlo de un modo repentino, ven el tren como una oportunidad de hacerlo ahora y se lanzan delante. ¿Como la ley puede evitar o ayudar en esos casos?
Los casos demagogicos que más se utilizan son los de esos impedidos que no pueden hacerlo por si mismos, etc. Pues en esto es como en todo, igualdad de oportunidades no significa igualdad de resultados. ¿Donde está la familia y los amigos de esa gente? ¿No tienen a nadie que se atreva sea por amor o por dinero a asumir el riesgo? Si no lo tienen, es también porque no lo han construido. Fueron sus propias decisiones lo que los llevó allí. No tienen hermanos, no se casaron nunca, no tuvieron hijos...
No hay ninguna razón para arriesgar la vida de otras personas, por las malas decisiones que unos pocos hayan tomado. Tampoco hay razón para hacerlo aunque se trate de un cúmulo de circunstancias desgraciadas. En la vida no todo es bonito, hay cosas que son malas porque sí. Puedo sentir piedad por esa gente, pero ¿es obligatorio darles prioridad?

Sobre tu amiga dices:
«La sociedad y el Estado le negaron un derecho porque consideraban que ella era "nuestro" patrimonio.»
¿Quien le negó qué? Si el resultado era, como dices, inevitable, quienes le negaron algo fueron todos esos «padres, familiares y amigos». Y si le negaron ese tipo de ayuda, que no derecho, fue por considerar que el costo era elevado. Cualquiera de ellos o tú mismo le hubiese podido cortar la cabeza con un hacha, prenderle fuego, envenenarla o lo que sea que considerasen una "muerte digna".
Porque no existe ninguna responsabilidad estatal ni social en esos dramas personales. ¿A qué viene ese lenguaje colectivista? Tú rechazas tu parte de responsabilidad y se la quitas a todo el resto de amigos y familia para repartirla entre "La Sociedad y el Estado" como quien dice "Juan Pérez y Zapatero"

Otras cosas convencen menos aún. Al parecer, una "muerte digna" es la que ocurre en secreto, la que no deja una mancha en el pavimento ni causa una interrupción del tráfico. Quieres una ley que proteja al estado y decisiones burocráticas de crímenes y abusos que tú mismo sabes muy bien que ocurrirán con seguridad, que le sirva de silenciador a las conciencias de quienes abandonen o descuiden a aquellos de los que son responsables y ¿por qué razón? «para evitar espectáculos, que influyen negativamente en los espectadores involuntarios»
¡Que horror! ¿Nadie piensa en los niños que podrían estar por allí? Y la gente, además, sube a internet las fotos de los trozos de suicida y traumatiza sus amigos del Facebook.

«evitar espectáculos» ¿Cuan lejos podemos llegar en prohibiciones y aprobaciones por esa causa?

¿Y cual es la garantía de que la despenalización evite nada? Te vas a ver a tu amiga a contarle la buena nueva:
-¡Despenalizaron el suicidio y la eutanasia! Te vamos a suicidar la semana que viene, contratamos una orquesta y habrá pasteles. Verás que bien te lo pasas.-
Y se va tu amiga muy contenta y aliviada, pero cuando ve llegar el tren se tira delante. ¿Cual es tu plan B?
No hay ningún plan B. Necesitas la ley no para tu amiga, sino para tí.

Yo pienso que no necesitamos leyes para esto. A los suicidas, si sobreviven, es justo hacerles pagar los perjuicios que ocasionen, no por suicidas, sino por reglas comunes y corrientes sobre daños y perjuicios o arbitraje por externalidades negativas. Pero jamás una ley de amparo. A los suicidadores creo mejor juzgarlos uno a uno por homicidio (que significa matar a otra gente). Como les irá en el juicio ya se verá, hay que juzgar caso por caso. Pero no conderles por anticipado una protección especial y no entiendo de donde deduces que esa negativa implica creerse dueño de nadie. Precisamente de lo que se trata es de negarle esa propiedad sobre vidas ajenas a terceros.

Al principio hablas de la religión católica para impugnarla porque «existe vida fuera de la moral católica»
¿Por que te quedas en la moral católica? Las únicas "morales" que han existido en toda la historia conocida a favor de la eutanasia y el suicidio son la moral comunista y la nazi. Un antecedente ambiguo es la antigua Esparta. Pero en Esparta todos eran o debian ser guerreros, y esa "eutanasia" practicada por el soldado que mata a un compañero herido al que no puede salvar, es bien conocida. Quizás lo hayas visto en alguna película.
Pero incluso en las peliculas esos casos los presentan como serios, un asunto grave. Los soldados, durante mucho tiempo, fueron gente que se juagaba la vida a cada instante. Saben muy bien el valor de la vida y la diferencia con la muerte. No se guian al juzgar sobre este asunto por razones frívolas como que un suicida puede estropear el paisaje.

Fuera de esas situaciones ¿Conoces alguna moral que apruebe y enaltezca el suicidio y la eutanasia? Porque para los japoneses, o los aztecas, o los romanos el suicidio era un sacrificio y un costo último para comprar algo que consideraban de más valor: el honor o la protección de su familia o preservar el patrimonio familiar. Los terroristas suicidas también están comprando algo de más valor que su propia vida, no es que la desprecien. Al contrario, porque la consideran valiosa intentan venderla lo más caro posible en aras de algo que les parece más importante. No encontrarás ninguna tribu en Africa ni en el Amazonas que no tenga entre sus reglas el rechazo apriorístico del suicidio y la eutanasia a pesar de que lo practiquen incluso extensamente. Quizás Memetic Warrior te pueda argumentar sobre como la presión evolutiva fue descartando los grupos que consideraban la vida y la muerte con frívolidad. Y que la práctica del suicidio, la eutanasia o el infanticidio, se puede imponer circunstancialmente ante adversidades, fueron sacrificios impuestos dentro del grupo para preservar al propio grupo. Pero siempre un sacrificio, nunca un ejercicio de complacencia. Pero sin entrar en los porqué, para los que no me siento capacitado, me quedo con el dato.
Esa visión de la vida humana es común a todo tipo de sociedades y culturas. El lenguaje o el desarrollo ético dentro del catolicismo sobre este problema tiene rasgos propios pero ni mucho son lo más extraordinario.
La vida siempre ha sido un bien escaso con independencia de otras consideraciones que la conviertan puntual y circunstancialmente en algo de menos prioridad . La idea sobre el valor de la vida y el horror al suicidio y la eutanasia ha existido en todas las culturas. En mi opinión, se le puede conceder dentro del liberalismo un valor institiucional como a otras creaciones humanas como el dinero, la familia o el lenguaje. Huerta de Soto alertaba contra el peligro de negar un desarrollo evolutivo institucional con una deducción ética o praxeológica.
¿Aceptarías una construcción lógica que descartase el dinero? ¿Y por qué sí en este otro caso?
Porque aquí saltas (como Capella antes) desde dos generalidades sobre la autopropiedad, una particularización que no es tal (la iglesia) y un par de ejemplos demagógicos a nada menos que solicitar del Estado una ley que proteja a posibles y futuros suicidas y sobre todo, a los suicidadores. Porque se trata de proteger a los suicidadores, no se bien cual protección necesita el suicida exitoso.
Un saludo y suerte

Dtr

Estuve leyendo el artículo y me pareció que se tiene una apreciación bastante simplista del problema. En primer lugar si cree que el estado es un criminal (cosa cierta), no es necesario hacer largas argumentaciones contra éste...: ¿Cuál es el afán de criticar lo que no existe? En segundo lugar, lo simplista se observa en la consideración del aborto...¿Una opción? ¿Dónde queda, o como considera el derecho al cuerpo del bebé? También es simplista y creo anti-liberal la consideración sobre el suicidio, sin entrar a discutir tal conducta en el plano jurídico, creo que cuando se llega a tal situación no se encuentra uno absolutamente libre. El deseo de muerte es tan fuerte que dudo que un acto suicida no esté viciado del consentimiento ¿Hay libertad cuando actuamos por la fuerza? Precisamente, por eso me opongo al intervencionismo, porque no creo en una libertad diseñada por burócratas... Y por eso me opongo a su visión reduccionista del problema, viendo el acto suicida desde la perspectiva del burócrata. Simplemente quiero dejarle la inquietud, ¿Es realmente el suicidio una conducta libre? ¿Qué hace un liberal o -mejor- un ser humano cuando ve a otro víctima de la fuerza?

ussitano

De forma sórdida no pero frívola sí: El suicidio en el 90% de los casos no es un acto consecuente con un razonamiento en el que se decide fríamente terminar con tu vida por el motivo que sea (al estilo veronica quiere morir). La mayoría de suicidios son actos extremos debido a un momento de debilidad cuyas causas se pueden tratar de solucionar. La protección de la vida humana (de todas las vidas humanas) es la piedra angular tanto de católicos como liberales en cuanto a derechos naturales y libertades se refiere. Por lo que es de la eutanasia legalizarla y confiar en el estado para su correcta aplicación evitando numerosisimos abusos (como el caso de Holanda nos ha enseñado) choca mucha en boca de un anarcocapitalista declarado.

enrique

para nada, los anarcos defendemos su legalizacion sin mas, no la intervencion del estado en ella ussiano hay una gran diferencia vive y deja vivir....y morir que nadie es dueño de nadie

Eugenio Martín Velázquez

Rene para ti y Capella sin mas comentarios. Michel de Montaigne “Nothing is so firmly believed as what is least known.”

El liberal coriano

Me extraña no haber leído una sola mención a la enferemedad mental y al uso de medicamentos para su tratamiento (algunos desinhiben ese impulso temporalmente) como una de las mayores causas de suicidio. La espectacularidad de los medios usados es un rasgo de este tipo de suicidas. las motivaciones son varias: hacer daño a quienes culpa de no haberle comprendido o ayudado en su trance, miedo a que su muerte pase desapercibida o no debida a un sufrimiento grande, etc.
En cuanto a la "liberalización" me parece un brindis al sol. Y si con ello se refiere a inaugurar "suicidiosalas" al estilo de las "narcosalas" para evitar que los niños se encuentren las jeringüillas en los parques, pues como que prefiero gastar mi dinero en otras cosas. Un saludo

enrique

Ser liberal es dificil liberal coriano, precisamente es lo que estamos prmugando que tu tengas ese derecho a no gastar tu dinero en suicidio salas(que no es el caso no exageremos) y que otros la tengan para lo contrario.

Ser liberal es eso....no?.

enrique

Dtr cuando un liberal ve a una mujer maltratada por su marido interviene en la medida de lo posible, si ea mujer defiende al marido, el liberal opta por lo más intligente, dejarles en paz y si acaso llamar a la policia porque si no te conviertes en complice legalmente, lo que es un absurdo(como cuando invadimos otros paises por un velo) es decir a otros que deben o no hacer, a ti te parece bien que tu marido te pegue, pos ale, que aproveche si cambias de idea los verdaderos liberales te damos asilo y tranquila, aqui ese no te toca ni un pelo.

Eso es ser liberal, lo otro es ser estatalista empeñado en decirnos como vivir y quien nos debe o no pegar.

Pongo siempre el mismo ejemplo, consentido claro, si yo voy a un garito de sado y veo a una o uno quemando con cigarrillos a otro, me limito a irme, quien soy yo para prohibir nada, ah si que son parafilicos, enfermos?, quizas, pero son ciudadanos que votan y si son mayorcitos para elegir al mangante de turno durante 4 años, no deberian serlo para decidir como vivir o morir?.

Eso es ser liberal.

Lo otro es creerte Dios.

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