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Portada - Comentarios - El samaritano ecologista

28/06/2011 - León Gómez Rivas

El samaritano ecologista

Con este juego de palabras quiero hablarles de las dos últimas conferencias del Ciclo sobre Economía y Liberalismo que ha organizado el Centro Covarrubias en colaboración con el CEU y la ACdP (y del que ya hemos hecho aquí mismo algún comentario anterior).

Pues bien, a lo largo de este mes de junio tuvimos la ocasión de escuchar a dos grandes comunicadores de nuestro Instituto: Carlos Rodríguez Braun y Gabriel Calzada. El primero nos expuso, con ese estilo suyo tan ameno, una particular lectura de la conocida parábola del buen samaritano: desde una perspectiva liberal, explicaba los distintos personajes que aparecen en este episodio bíblico. La conclusión más interesante podría ser una nueva insistencia sobre la importancia que tienen las acciones individuales en la organización social. Más allá de estados providencias y bienestares sociales que se mantienen por una gestión pública tantas veces ineficiente (y hoy a punto de la bancarrota), Rodríguez Braun insistía en la vuelta a la responsabilidad personal como método más eficiente de cohesión social. El samaritano ayudó al herido por una decisión libre de su conciencia; cosa que, jugando un poco a la historia-ficción, hoy seguramente no pasaría porque todos pensamos que "ya habrá quien se ocupe de él". Es el efecto perverso de la beneficencia pública: que ahoga cualquier respuesta de solidaridad personal.

Sobre esta conferencia ha aparecido un excelente comentario en Religión en Libertad, donde también se recuerda otra brillante sugerencia hipotética de nuestro Catedrático: ¿qué hubiera pasado de haber un Centurión romano controlando la gestión sanitaria y el auxilio social?.. De nuevo, jugando a conjeturar, no cabe duda de que el pobre herido habría muerto abandonado a su suerte: a ver qué judío, samaritano o galileo, se iba a arriesgar al control de un estado invasor y biempensante.

Hablando más en serio, lo que sí podemos avalar históricamente es el gran desarrollo que siempre ha habido en las iniciativas de solidaridad individual. Las personas y las instituciones privadas han puesto en marcha a lo largo de los siglos increíbles ejemplos de hospitales, escuelas o asilos que se mantuvieron al margen del erario público gracias a una ayuda desinteresada. Hasta que el Estado, ese centurión socialdemócrata, las ha ido marchitando a través de leyes, desamortizaciones confiscadoras y todo tipo de intervencionismo (por ejemplo, el sistema actual de los conciertos educativos en España). Así nos va.

La clausura del referido Ciclo tuvo lugar el pasado martes, con una también entretenida sesión de Gabriel Calzada sobre Medioambiente, liberalismo y cristianismo. Aunque para nuestros lectores resultan bien conocidos todos esos argumentos que destapan la falacia del ecologismo intervencionista, siempre es bueno recordar tantos disparates que se han venido extendiendo a propósito del cambio climático, las alarmistas y rabiosamente equivocadas previsiones del Club de Roma, los errores sobre la deforestación y los parques naturales, o toda la cercana política sobre energías renovables, tan sectaria como engañosa. No hay que perder de vista que detrás de esa careta ecológica muchas veces encontramos un misticismo, bastante ridículo en sus planteamientos, de culto a la Pachamama y, por lo general, muy intolerante respecto de otras opiniones (no puedo dejar de citar aquí el reciente comentario de Pablo Carabias sobre las supersticiones contemporáneas).

Precisamente, Gabriel Calzada recordaría al comienzo de su intervención la postura más razonable que se propone desde la inspiración judeo-cristiana: tal como se explica en el Génesis, el hombre fue creado para "llenar la tierra y sojuzgarla". El rey de la creación adquirió el dominio sobre animales y plantas, para desarrollarse como criatura especialmente querida por Dios. Nada malo tiene, por tanto, transformar la naturaleza que está al servicio del hombre. ¿Cuidándola? Por supuesto: es lógico, y es también inteligente. Pero no parece que el Edén fuera un bonito jardín con el cartel de "no tocar"...

Y es que una ecología fundamentalista entra en contradicción con los principios más elementales de la Economía. Como recordaba Gabriel Calzada (citando a Mises), aquí es perfectamente aplicable esa reflexión sobre "la tragedia de los comunes": como ya señalaron nuestros doctores del Siglo de Oro (recogiendo una tradición escolástica anterior), "lo que es de todos no es de nadie". La naturaleza humana lleva a descuidar aquellas cosas que tienen muy difusos sus derechos de propiedad. Un ejemplo claro de cómo se pueden destruir los recursos compartidos es el caso de algunas especies en extinción, como los bisontes, búfalos o elefantes que, gracias a las políticas "liberales" de definición y reparto de derechos de propiedad en algunos países, no sólo subsisten, sino que crecen y se exportan a otros territorios. Al contrario de aquellos animales que quedaron sometidos a la vigilancia "paternal" del Estado; y que se han extinguido a pesar de algunas políticas verdaderamente desquiciadas (¡como la de ocultar francotiradores que disparaban contra los cazadores furtivos!).

 

Opinión de los lectores

Bastiat

Dice un dicho que el infierno está empedrado de buenas voluntades. Pues bien, el estado del bienestar es una máquina de fabricar adoquines con los que dejar el infierno solao.

Nunca, bajo ningún concepto, se puede llamar solidaridad a aquello que se obtiene o se realiza mediante la imposición. Nunca. Por ello, el ciudadano, nunca irá al estado a realizar acciones sociales, el ciudadano irá al estado a exigirle aquello del “¿qué hay de lo mío?” La diferencia fundamental estriba en que cuando alguien, necesitado, va a pedir auxilio aquel que lo ayuda le ofrece parte de lo que tiene. En ese momento surge un vínculo entre quien obtiene gratificación por sentirse solidario, verdaderamente solidario, y aquel que se siente agradecido por la ayuda recibida y deudor para con los demás en justa respuesta a lo que han hecho con él.

El problema del Estado del Bienestar no es realmente su viabilidad a largo plazo, sus ineficiencias y sus injusticias sino el desarme moral que provoca en la ciudadanía, el alejamiento de los problemas ajenos, del final de la empatía ante la necesidad por aquello de que puesto que pagamos impuestos para que se ayude a la gente que lo hagan otros. Yo no me esfuerzo, dejo de considerar al otro como el prójimo.

¿Será por eso, entre otras cosas, por lo que el socialismo ataca continuamente a la religión cristiana?

enrique

llenar la tierra y sojuzgarla?.

la extincion de los bisontes eso si pero con matices se produjo por los cazadores blancos y porque el estado les ayudo.

pero no voy a entrar en esa disquisicon para que.

yo me creia liberal y anarcocapitalista, desde luego no catolico ni religoso no me creo que jesus predicara nada de todo eso, la cultura judia aunque la respeto ni verla, demasiado fundamentalista al igual que todas las religiones lo sn.

pero sojuzgar a la creacion de dios?, joer eso es como sojuzgar a nuestros propios hijos, una cuestion es servirte de ella como hacen los animales pero otra bien distinta es sojuzgarla, ahi muy a mi pesar estoy mas con lo ecolojetas que con otoros muchos.

esto, me lio, bueno creo que por eso deje de votar al PP demasiado liberal catolico o portestante y eso para mi es incompatible.

al final salen siempre los fundamentalismos nadie es rey de ninguna creacion ni nadie es dueño de nadie para sojuzgarlo.

soy libre de arrancar un arbol?, depende, y mucho, otra cuestion es que arrancarlo dañe o no al medio ambiente, pero aun asi eres libre de arrancarlo....al igual que yo lo soy de no dejar bajo pena de muerte que arranques ni uno solo, ni uno de los mios.

propiedad privada no?, el problema de todo esto es que el equilibrio natural funciona tan bien que ni estatalistas ni algunos supuestos liberales conservadores estan dispuestos a dejar que lo haga.

puestos a ficcion: imaginemos un mundo realmente libre en que cada zona elige por si misma y cada individuo, creo que el sistema de cuidado del medio y de eficiencia funcinaria si, pero muy por encima del estatalista dictador e incluso del libneral conservador de sojuzgamiento y sobreexplotacion la pregunta que yo me hago es:

si esto fuera asi(como se vio con los indios norteamericanos que en vez de conviviencia se opto por su masacre no fuera que cundiera su ejemplo)amas partes lo reconocerian, 3 años en el PP y 9 con alguien del psoe me hacen dudarlo....mucho.

ya veremos que sucede porque como sabe cualquier fisico el equilibrio natural siempre se impone...y de veras entiendo que quizas fuera unlapsus si no mi sentido de liberalismo empieza a no asemejarse al que se da en algunos sitios aqui, porque una cosa es esa biblia escrita por quienes esta escrita y otra en mi opnion las verdaderas palabras de jesus, sojuzgar no,m vivir en paz con ella algo muy distinto y de reyes nada, si acaso lideres y como tales deberiamos empezar por respetar a nuestros subditos no a sojuzgarlos.

enrique

y lo siento pero como presidente de este IJM el señor calzada eligio una palabra tabu en un supuesto liberal, sojuzgar, eso es lo que hacen los estados no?

a ver si me estoy equivcando de foro liberal no seria la primera vez.

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