29/09/2011 - José Antonio Baonza Díaz
Terapia de choque
Tras el pistoletazo de salida dado oficialmente por el Consejo de Ministros el pasado lunes, se abre uno de los periodos de mayor incertidumbre de la reciente historia de España, dentro de una generalizada crisis mundial.
El futuro nunca está escrito, pero, como en una pesadilla, parece que van concatenándose las peores consecuencias de las políticas gubernamentales con otros acontecimientos que conducen a un desastre de difícil arreglo por mucho tiempo.
No se repetirá bastante hasta qué punto el gobierno saliente ha emponzoñado la vida de los españoles, ha arruinado sus expectativas de prosperidad con sus recetas keynesianas de desenfrenado gasto público e intervencionismo, ha despedazado los escasos resquicios de sometimiento al Derecho que parecían salvaguardados en la Constitución y ha conculcado las libertades individuales. Su irrupción tras la conmoción por los crímenes de lesa humanidad del 11-M, cuyo esclarecimiento impide, no pudo ser casual.
El supuesto partido de la oposición tampoco se queda a la zaga de la culpa en todo este drama. En lugar de forjar un discurso alternativo consistente contra la degradación institucional y la destructiva gestión económica socialista, ha reculado en las ocasiones que planteaba críticas certeras, cuando no se ha prestado a seguir la corriente o al pasteleo más obsceno.
En este sentido, los estertores de esta agonizante legislatura de Rodríguez Zapatero al frente del gobierno muestran a las claras que la casta política española mantiene tratos similares a los clanes mafiosos. No solo el portavoz del Partido Popular en el Senado despidió al presidente del gobierno con unos inmerecidos buenos deseos, confundiendo la buena educación con el compadreo, sino que este partido pergeñó un apaño con el gobierno para aprobar por vía de urgencia una prevaricación legislativa que permitirá a jueces y fiscales que saltaron a la política volver directamente a sus anteriores puestos con efecto retroactivo. Esta medida de recolocación parasitaria, a expensas del contribuyente, privilegiará a diputados, ministros y ex ministros, así como a sus homólogos autonómicos, y anticipa aún más manipulaciones partidistas del poder judicial. Hace años la misma Ley del poder judicial se reformó –se dijo– para evitar casos de saltimbanquis como el juez Garzón. Aquella cínica frase acuñada por el ministro de Justicia (¿?) Bermejo para defender en un momento u otro los trapicheos con la ETA, "cuando lo aconseje la jugada", ha vuelto a desplegarse como auténtica fuerza motriz de la putrefacta política española.
Dentro de este panorama desolador, los españoles han sido llamados a las urnas el próximo 20 de noviembre por una casta política especializada en medrar para sí misma y sus amigos, gracias a la voladura de todos los controles, incluso en las condiciones económicas más penosas para los demás. Su miopía no resulta incompatible con la cruda defensa de los intereses más primarios de sus miembros.
La "gracia" de estirar la legislatura hasta hacer coincidir las elecciones generales con el aniversario de la muerte del anterior dictador impide en cualquier caso que cualquier gobierno presente un presupuesto para 2012 antes de fin de año. Ese presupuesto, dadas las condiciones del sistema, sería el principal instrumento para atajar el desbocado déficit fiscal por la vía de la reducción del gasto, habida cuenta de que la coyuntura internacional convierte en suicida el recurso al endeudamiento por parte de un gobierno que puede verse obligado a suspender pagos en cualquier momento. Todo ello suponiendo que ese gobierno eligiera políticas sensatas. Evidentemente, podría alargar la agonía del Estado del Bienestar, puesta de manifiesto con esta crisis económica, y prestar atención a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de subir los impuestos, al mismo tiempo que se prorrogan los presupuestos vigentes.
Paradójicamente, el mismo sistema democrático imperfecto, diseñado para tomar demasiadas decisiones colectivamente, se presenta como la única oportunidad de derrocar a un gobierno que quiere sucederse a sí mismo, encabezado por otro candidato que juega a ser antisistema cuando es uno de los principales muñidores del mismo. Las actuaciones del Partido Popular y la magnitud de los problemas acumulados hacen pensar, empero, que incluso una derrota sin paliativos de la actual mayoría social nacionalista (con la ETA al fondo) no redundaría por sí misma en una mejora de la situación. Para ello haría falta que el gobierno surgido de una mayoría distinta adoptara una terapia de choque valiente y escapara, despacio pero sin pausa, de la dialéctica política dominante forjada a lo largo de muchos años en los medios de comunicación y el sistema educativo formal. No puede aceptarse que la política gire alrededor de un pacto con una banda de asesinos dispuestos a sacar tajada de poder de sus crímenes y el terror impuesto durante muchos años. Ni que simplezas tan cacareadas por los socialistas de todo pelaje como la "preservación de lo público" o "los derechos sociales" oculten la realidad de lo que significan, que no es otra cosa que el aprovechamiento de la coacción estatal para otorgar ventajas particulares a grupos concretos que se convierten en clientes de la extorsión a los demás. Tampoco que los gobiernos autonómicos pugnen por sustituir la hidra del gobierno central ampliándola e impongan su corrupción aldeana y la arbitrariedad como práctica habitual en sus dominios.
Por el contrario, se trataría de gestionar la transición desde las ruinas de este estado del bienestar, liberticida e inviable, al Estado de derecho y a la economía de mercado. No hay nada malo en que ese estado mínimo adopte, además, una forma simétricamente federal. Y de plantearlo abiertamente. A medio plazo, estos cambios profundos conllevarían reformas constitucionales y de tratados internacionales, pues la positiva interdependencia alcanzada entre los pueblos de la tierra gracias a tímidas liberalizaciones del comercio mundial requiere zafarse del corsé ordenancista que los tiene sometidos a todos. Sería mejor que los encargados de pilotar esas reformas estuvieran convencidos de lo que tienen que hacer, ya que deberían explicarse eficazmente a personas que no han conocido otro sistema y no son conscientes de que la libertad y el bienestar general dependen de su desmantelamiento.
Llegados a este punto, querido lector, pensará que el que suscribe está soñando. Sin embargo, debe pronunciarse con claridad a dónde se quiere llegar para vencer las suspicacias de muchos denostadores del liberalismo y del libre mercado. La gravedad de la situación, en medio de la descomposición del malhadado estado de bienestar en todos los países donde se ha instaurado, exige esta terapia de choque con vagas resonancias de las políticas inconclusas emprendidas en los países del Este tras el derrumbamiento del socialismo soviético. Se trata de que la rapidez en los cambios permita percibir inmediatamente los efectos perseguidos, que son conseguir mayores cotas de libertad y prosperidad general.
Opinión de los lectores
Absolutamente de acuerdo, pero me sigue faltando algo.
No creo que el PP vaya a hacer dicha terapia de choque. Hace falta que los liberales pongamos nuestro granito de arena mas allá de la divulgación. Hace falta que nos tomemos en serio la actividad política.
Sólo denunciando en el Parlamento, en las campañas electorales, intentando llegar a ser decisivos ante mayorías minoritarias para el gobierno se puede forzar a que la realidad del fracaso del Estado del Bienestar quede reflejada no sólo en las cuentas de los estados sino en la mente de las personas.
Espectacular artículo. Respecto a su parte propositiva, ¿dónde hay que firmar?
No, si al final va a ser cierta la tesis del turnismo expuesta en fenomenal artículo en LD por el señor Campmany hijo: cambio periódico de caras en los ocupantes de los sillones gubernamentales precisamente para que nada cambie. Y digo yo: ¿no habrá llegado la hora del P-Lib?
Hay un partido (Partido de la Libertad Individual) que quiere presentarse en Madrid, y otras dos provincias en las elecciones del 20 de Noviembre de 2011, defienden todo lo que tú quieres y están dispuestos, siendo unos novatos y sin medios a luchar por tus ideas en la arena política. El parlamento actual de estatistas ha modificado la ley electoral y les obliga para presentarse por Madrid recoger 5000 firmas que los avalen (antes no era necesario). Si les ayudamos quizás puedan presentarse, si se presentan quizá sepamos cuantos libertarios y liberales de Madrid les votan. Y con el tiempo llegar a tener una voz que pelee por todos nosotros teóricos y no teóricos en el parlamento estatalizado actual.
P.D.- Domingo siento insistir pero visto el video de las candidaturas necesitan toda nuestra ayuda. Si no lo pones lo entiendo soy liberal desde hace muchísimo tiempo.
Yo creo que ha llegado el momento de aportar nuestro granito de arena y ayudar al P-lib para que al menos pueda presentarse a las elecciones. Los liberales tenemos que mostrarnos a la sociedad y hacer pedagogía. Tengo la absoluta certeza de que la mayoría de los ciudadanos son defensores de las ideas libertarias, pero están tan mediatizados que no lo saben. Este es el momento de dar un impulso a la libertad en España.
0jo, el P-lib (Partido de la Libertad Individal) también busca firmas para poder presentarse, además de por Madrid, por Valencia y Zaragoza. Así que si votan allí y les apetece...
El discrso del candidato por Zaragoza me parece -modestamente- el mejor. Pero. se presente por donde se presente, poner a un tío en el Parlamento español con un discurso netamente liberal y sin complejos se me antoja una verdadera bomba.
A ver cuándo Antonio Alés decide a presentarse por Sevilla. Lo mismo se lleva una sorpresa teniendo en cuenta la multiplicidad de factores que explican el subidón de Arenas y las veredaderas casusas de necesidad de un auténtico cambio de discurso que se maneja por esta tierra, madre de Nebrija y del seseo que caracteriza ya a todo del español de América. Y Mas, en plena berrea del ciervo. En fin...
Y se presentará, lo mejor, que deberá implementar medidas liberales si o si y como puede llegar a ser bisagra será si, lo peor, que serán, como ha ocurrido en el TP desde que Ron dejara de figurar para dar paso a los que solo usó como trampolin para el partido y se lo han comido por los pies, por ejemplo la Palin y su clinica de curar gays(liberal? jejejeje venga).
Por tanto, no, no es la alternativa para muchos liberales sobre todo los ancaps, ya que representa más de lo mismo, estado, estado,....estado.
Pero bueno, es una opción para que vuelvan a votar los minimalistas y liberales clasicos, economicamente pocas mejoras habrá pero así habran conseguido parte de su objetivo, paralizar esta sangria de votos hacia la abstencion que es tan peligrosa para ellos(pues los deslegitima) ya veremos, de todas maneras como a estas no llegan la abstencion subirá, en USA inventaron un Obama y un TP para que la peña desencantada de un sistema corrupto por naturaleza volviera a votar, aqui como no tenemos un obama(no hay verdaderos politicos solo franquiciados de su partido) inventamos el P L este, bien, pero no es más que otro infiltrado.
Los crimenes del 11M no se lo que fueron como no se lo que fueron los del 11S, pero ambos me suenan a tongo de alguien y ese alguien tiene poder, por tanto creer que es un grupusculo terrorista sin mas....apooyos desde dentro es cuanto menos para mi al menos....ingenuo.
Y nuestra ingenuidad y buena fe nos esta costando crisis periodicas y ciclicas.
Mónica y Eugenio. Llevo defendiendo, pidiendo casi a gritos la presencia de un verdadero partido liberal en la vida política española y vería con muy buenos ojos que el Plib lograra poder presentarse, creeré, pero, en mi caso, en mi personal caso, que no puedo dar mi firma porque no resido en ninguna de las provincias en las que están intentando presentarse, aunque pudiera, he de decir que tengo con ellos unas diferencias irreconciliables en dos asuntos para mí capitales. El aborto y el anticlericalismo, anticatolicismo, mas bien, que defienden en su manifiesto.
El aborto no es un derecho que ejerce la mujer bajo ningún concepto. Cada uno puede hacer con su vida y con su cuerpo lo que quiera. Pero no con la vida de los demás ni con el cuerpo de los demás. Y un hijo, condición indispensable para abortar es haber concebido una nueva vida, es otro cuerpo, es otra vida. Y como liberal he de defender la responsabilidad individual. Tú la haces, tú la pagas. Y si no quieres concebir hijos, hay formas de no concebir. Y no concebir es diferente a matar al concebido.
Y el anticatolicismo se refleja en la insistencia pertinaz en ir en contra de la Iglesia Católica en España como si fuera la causante de los males que nos aquejan. Cierto es que en el pasado tuvo una importancia capital en muchas de las cosas ocurridas en este país. De las malas, pero no hemos de olvidar que también en las buenas.
El liberal tiene que defender la autonomía y la libertad individual. Por tanto, en la defensa de ese ideario lo que hay que establecer es la manera en que nadie, y digo nadie, iglesias, religiones, ideologías, se impongan a los demás. Todos. No especialmente, que es como así queda reflejado en dicho manifiesto, la Iglesia Católica. La religión es un hecho dentro del hombre, y en la libertad de cada uno está el pertenecer a una, a otra o el no pertenecer, pero atacar a una de las raíces más importantes de nuestra nación, presente en la vida de nuestros conciudadanos en toda la geografía patria.... pues miren, ahí no me van a encontrar. Si se quiere ir de liberal progre a costa de la vida de los inocentes y atacando a una de las instituciones más importantes de este país....NO.
De acuerdo con el análisis y con la solución pero va a ser imposible.
La izquierda ya se ha situado fuera del sistema y al grito de "no nos representan" (leit motiv de movimiento 15 - M) van a privar de cualquier legitimidad a próximo gobierno para hacer la mas mínima reforma. ¡como para intentar la "revolución cultural" que propone el autor!