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Portada - Comentarios - Carencia de base microeconómica en Keynes y sus seguidores

19/07/2012 - Ángel Fernández

Carencia de base microeconómica en Keynes y sus seguidores

En un comentario anterior, vimos cómo la competitividad internacional de España y Europa en las próximas décadas requiere un cambio cultural que, si arraigase entre las autoridades y los ciudadanos, implicaría la limitación de la estructura del gasto público y la implementación de reformas estructurales orientadas hacia el impulso del ahorro previo, la inversión y la empresarialidad del sector privado, porque son los impulsores principales del crecimiento económico.

Ese cambio cultural hacia la competitividad requiere que se olviden los errores teóricos en el ámbito económico y se confíe en la importancia del ahorro y de la función empresarial.

1. La fatal arrogancia de los economistas keynesianos

Keynes y sus seguidores se olvidan del largo plazo y se ocupan exclusivamente del empleo de los recursos económicos en el corto plazo, no planteándose el problema de las distorsiones que los estímulos políticos de la demanda provocan en la estructura productiva del capital y, especialmente, recomendando a los políticos una visión pesimista tanto del ahorro privado como de la empresarialidad, lo que supone un error teórico grave puesto que son los motores de las economías de mercado.

Esta percepción errónea de la realidad económica se produce porque las recetas de la sobrevalorada obra Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero (1936) de John Maynard Keynes carecen de una base teórica microeconómica al no tener en cuenta los desarrollos previos de Carl Menger y de Eugen Böhm-Bawerk.

Por un lado, Menger (1840-1921) analizó el principio de la utilidad marginal de los bienes en su obra Principios de Economía Política (1871) y, especialmente, profundizó en los aspectos subjetivos de la valoración de esos bienes en función de su escasez relativa y en las relaciones causales que explican la utilidad subjetiva y las fuerzas que impulsan las leyes de oferta y demanda de los bienes en los órdenes de preferencia temporal que configuran la estructura productiva del capital.

Por otro lado, Böhm-Bawerk (1851-1914) profundizó en las ideas microeconómicas previas de Menger y en su obra Teoría Positiva del Capital (1889) introdujo el gráfico de los círculos concéntricos que facilita que los economistas incorporen la variable tiempo y visualicen con facilidad la estructura del capital en economía.

2. La importancia de la estructura del capital en economía

Con el gráfico de Böhm-Bawerk se puede comprender mejor el concepto de la estructura productiva de los bienes que es temporal y capital-intensiva. Así, desde fuera y hacia adentro, se pueden observar los bienes que satisfacen necesidades personales (posición 1 o bienes de consumo), pasando por los bienes de capital intermedios (posiciones 2-3) y hasta llegar temporalmente a los bienes de órdenes superiores (posiciones 4-5 y posteriores), que son más capital-intensivos, necesitan más tiempo para producirse y requieren de ahorro e I+D+i previos para que se produzca la inversión del empresario, y que hacen posible un consumo cada vez más complejo y sofisticado propio de las sociedades más ricas.

A medida que los países se van desarrollando, los círculos interiores se ensanchan y los círculos exteriores se contraen porque se produce un aumento de la producción de bienes que incorporan más capital y más innovación. Por ello, son imprescindibles para lograr un crecimiento económico sano en las economías desarrolladas: tanto la acumulación del capital previo como la investigación, el desarrollo y la innovación para el adecuado impulso por los empresarios de la inversión (basada en ahorro previo) en productos y servicios de alto valor añadido.

3. Dos errores graves en contra de la estructura productiva del capital

 

Estructura productiva

De ahí el grave error que comenten los economistas keynesianos con sus políticas macroeconómicas de impulso de la demanda agregada en el corto plazo porque no tienen en cuenta la importancia de la microeconomía y, especialmente, se equivocan al pasar por alto la necesidad de que se produzca el ahorro privado previo que se requiere para que se produzca una inversión económicamente eficiente en la producción de los bienes capital-intensivos.

Teniendo en cuenta todo lo explicado anteriormente, desde el punto de vista del análisis microeconómico de la estructura productiva de un país desarrollado, se pueden extraer dos conclusiones importantes.

3.1. Primer error grave. La disminución de la inversión en I+D+i.

Por un lado, si un Gobierno reduce (o desincentiva o elimina) la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), está cometiendo un error grave (e hipotecando el crecimiento futuro del país) porque se elimina la posibilidad de que los empresarios impulsen inversiones capital-intensivas (con know-how nacional) para la producción de los bienes de órdenes superiores, que son los que permiten aumentar el consumo y las exportaciones y, por tanto, impulsan el crecimiento económico en los países más desarrollados.

Según este razonamiento sobre la estructura productiva del capital, un ajuste fiscal del gasto público debería recortar en todas las políticas de gasto y, sin embargo, sólo en último término y cuando fuese estrictamente imprescindible, entrar a recortar en las políticas de I+D+i [1].

Evidentemente, lo anterior no quita que se establezcan prioridades, se racionalicen y optimicen programas y se logren rendimientos crecientes en el gasto de I+D+i, lo que se gestiona de un modo más eficiente desde el sector privado.

3.2. Segundo error grave. Las subidas de impuestos.

Por otro lado, si un Gobierno elimina (o bien penaliza) el ahorro con impuestos (o con legislación) sobre las personas físicas y jurídicas, está cometiendo un error grave porque se disminuye la acumulación previa de capital, que es lo que permite que se realicen las inversiones en la etapas más alejadas en la estructura de producción del capital y, por tanto, se imposibilita la realización de la función empresarial en los productos y servicios de alto valor añadido (más capital-intensivos), sin los cuales el crecimiento económico es imposible en las economías desarrolladas.

Por tanto, según este razonamiento sobre la estructura productiva del capital, un ajuste fiscal del gasto público debería realizarse solamente con recortes de las partidas presupuestarias de todas las administraciones públicas (centrales, regionales, provinciales y locales) y, en último término y después de haber agotado todas las posibilidades ejecutivas y legislativas, recurrir a los impuestos.

Como estamos viendo, los aumentos de impuestos distorsionan gravemente la estructura productiva del mercado que se basa en la previa acumulación de capital (ahorro) y en la inversión privada para permitir la realización de la función empresarial y, por tanto, impulsar el crecimiento económico.

En todo caso, subir los impuestos en la etapa recesiva de un ciclo económico resulta económicamente poco inteligente (y hasta suicida) porque, el efecto que se produce es justo el contrario al buscado, se disminuye la recaudación tributaria [2][3][4][5] y se imposibilita el sostenimiento de las cuentas públicas lo que lleva a la quiebra del Estado, salvo un rescate internacional vía BCE y FMI. Por ello, una política financiación del gasto pública tan equivocada se suele denominar espiral de la muerte o, en inglés death spiral y, desgraciadamente, pudiese ser el camino de servidumbre en el que se estaría introduciendo la economía de España.

Esperemos nuestras autoridades reaccionen a tiempo, olviden las erróneas recetas de los economistas keynesianos y modifiquen sus políticas económicas con base en los principios del crecimiento económico y, por tanto, con impulso de la estructura productiva del capital que se ha explicado en este artículo.

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Opinión de los lectores

Enrique

AH si y lo escribo aquí por respeto, que el administrador haga lo que quiera, pero se supone que el debate es sano, de tocar gasto publico sin mas nada, gracias a dios antes se lia...

Porque para competir, veamos suiza con unos servicios publicos envidiables, lo que hay que hacer es ser productivos, rentables y orientarse al cliente.

La macro es para lo que es, pero es la micro la que nos hace competitivos.

Gasto social innecesario, vale, pero coño ese cual es, porque los PGE hablan de subsidios (algunos autores parece que quieren que el 1 de personas que comen del contenedor pasen hambre y eso dice mucho de su...humanidad) o el paro, que está cotizado, no lo olvidemos, o la seguridad social que tanmbien está cotizada, a ver que GASTO SOCIAL, joer, o es que solo cumplimos los acuerdos cuando nos interesa.

Es indignante, joer, hagan lo que deban pero dicho aquí, esta dicho, porque ya está bien de no hablar las cosas claras y lo que hace falta es mas debate y menos arrogancia.

ANGEL FERNANDEZ

Lamentablemente, la arrogancia de muchos políticos les lleva a no siempre adoptar las medidas económicas correctas, por el deterioro electoral que suponen en el corto y medio plazo ésas medidas de competitividad y saneamiento.

Resulta muy interesante leer como muchos autores ya venimos adviertiendo de lo que se debía hacer con muchos meses de antelación al acceso al poder del vigente Gobierno.

Pero, desde luego, es una verdadera desgracia para los ciudadanos que muchos políticos opten equivocadamente por realizar reformas tibias y subir los impuestos en vez de seguir ajustando el gasto público (incluyendo CC.AA. y entidades locales , despidiendo empleados públicos, estableciendo copagos por servicios públicos, y sin necesidad de subir los impuestos) y reformando mercados para mejorar sustancialmente la competitividad de España.

El tiempo se nos acaba para que el Gobierno solicite una intervención del FMI (junto con el BCE), porque el Gobierno está resolviendo mal los deberes económicos. A modo de ejemplo, les propongo lean este artículo de Juan Velarde de julio 2011 que explicaba la necesidad de ajustar autornomías y entidades locales y que está muy bien documentado: REFLEXION SOBRE EL OBLIGADO FUTURO

Y, por otro lado, como complemento de mi artículo en el IJM, les propongo analicen la gráfica que he incluido en el Blog (al final) sobre la IMPORTANCIA DEL AHORRO EN ECONOMÍA

Jose

El texto lo veo cojo, aunque cierto lo que dice olvida mencionar que infraestructuras globales sólo las hará un gobierno, que debe haber smbiosis y equilibrio entre lo público y lo privado, que la revocación del acting bank de Clinton fué el inicio del fin, que los padres de la escuela de chicago esto lo tenían claro e incluso defendían una especie de renta básica (impuesto inverso sobre la renta) y un encaje del 100% en cuentas a la vista. Cualquier aproximación que no conjugue ambos sectores en su justa medida fracasará antes o después devorada por su propia inercia.
Opinión personal... pero todo extremo acaba en desastre, ya sea por inercia del estado o porque el libre mercado, al globalizarse, acaba de forma inevitable equilibrándose con el trabajo como oferta, y desde luego nadie "gasta" en infraestructuras para la competencia. O equilibrio y sentido común o fracasos cíclicos en uno u otro sentido...
Keynes tiró palante por la posguerra europea, y el neoliberalismo por el fin de la urss, en ambos casos el fracaso llega por la falta de contrapeso y exceso de confianza. Y asi seguimos, discutiendo sobre la metafísica y sin aprender las lecciones de la historia... con dinero de monopoly y una economía globla absolutamente piramidal.... y sin valor... no se puede mover al año 100 veces el PIB mundial y que al parar la música no haya colapsos...

Saludos cordiales y gracias por los artículos

ÁNGEL FERNÁNDEZ

Entiendo que sólo puedo remitirles a estudiar los libros de la Escuela Austriaca de Economía.

Y, respecto de este artículo, les aconsejo leer dos libros para intentar entender el alcance de la estructura del capital en economía, el perjuicio de los impuestos, y la importancia de la acumulación de capital (ahorro) privado para el crecimiento económico en Economía:

1) Principios de Economía Política (1871) de Carl Menger.

2) Teoría Positiva del Capital (1889) de Eugen Böhm-Bawerk.

También es interesante la segunda gráfica (al final) del BLOG.

Saludos.

madrilejos

En muchas ocasiones se leen artículos buenos en el Instituto Juan de Mariana pero, a veces, solicitamos a los autores un tratado de economía cuando se trata de disfrutar de un texto de 1000 palabras.

A mi me ha encantado este texto que trata de resumir y sintetizar ideas sobre la importancia de favorecer el ahorro privado en economía y la empresarialidad.

Obviamente, son interesantes algunas ideas de la Escuela de Chicago (cheque escolar) como también son importantes tanto la instituciones democráticas y la independencia judicial como la infraestructuras aunque, estas últimas, pueden ser promovidas con PPP (Public Private Partnership).

Ahora bien, me sorprendería que se abriese un debate veraniego sobre: equilibrio entre lo público y lo privado, la política económica de Bill Clinton, el impuesto inverso sobre la renta, un encaje 100% en cuentas a la vista,...

Creo que hay que conformarse con disfrutar de la lectura de un artículo bueno y completo, pero que se limita a resumir ideas y conceptos en 1000 palabras...

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