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Portada - Comentarios - Terminaremos sin fines, y sin libertad

08/08/2012 - Fernando Parrilla

Terminaremos sin fines, y sin libertad

Estar en contra de pagar impuestos cuando el receptor de los mismos es un político sinvergüenza, un actor que nos cae mal, o un sindicalista que no ha trabajado en su vida, es algo bastante natural. Es un sentimiento que fluye espontáneamente en casi todo ser humano que no pertenezca a la casta privilegiada que nos gobierna.

El problema es cuando esos impuestos van a parar a fines que son aceptados mayoritariamente. Por ejemplo, a los deportistas que se esfuerzan durante años para competir en unos Juegos Olímpicos. O para un ingenio humano que recorre cientos de miles de kilómetros para posarse con éxito en otro planeta.

Para alguien que no haya meditado mucho sobre el asunto, la comparación entre ambos fines les parecerá una salvajada. ¿Cómo se puede comparar que un político se enriquezca con que un deportista pueda realizar su sueño después de años de esfuerzo? ¿De verdad se puede criticar que todos pongamos nuestro granito de arena para que el ser humano avance en su conocimiento, como si de subvencionar a una panda de vagos se tratase?

La realidad es que moralmente no hay diferencia entre que nuestros impuestos vayan a algo que la mayoría cree bueno o que terminen despilfarrados en cosas a las que nadie quería destinar un céntimo. Y no la hay porque en ambos casos se está quitando dinero por la fuerza a personas que no tendrían que tener ninguna obligación de financiar esas actividades.

Es curioso que cuando expones esto, mucha gente te llama egoísta, avaro o codicioso. Si esa misma gente dedicara unos minutos de su tiempo a reflexionar sobre el asunto se darían cuenta de que obligar a otros a financiar un fin que persigues sí tiene bastante de egoísta.

Sobre todo cuando ese fin es apoyado por la mayoría. La cual no debería tener ningún problema en financiar cualquier fin sin tener que recurrir a quitarle el dinero a nadie.

Es algo lógico. Si que docenas de deportistas triunfen en los JJOO es algo tan importante para millones de españoles, tal número de personas no debería tener ningún problema en financiar el entrenamiento de deportistas por medio de contribuciones voluntarias.

¿Por qué, entonces, hay tanta gente a favor de que se financien vía impuestos? Por lo mismo de siempre: la gente quiere demasiadas cosas y cree que los impuestos son la vía mágica de alcanzarlas. No tengo duda de que mucha gente contribuye voluntariamente, y contribuirá aún más con impuestos más bajos, a que muchos atletas puedan competir al máximo nivel, o que la ciencia avance, o a otros muchos buenos fines que la humanidad se ha fijado. El problema es que esta vida, con unos recursos limitados para todos, exige tener unas prioridades. Y cada uno, con sus actos, elige cuáles son las suyas.

Y aquí es donde entra la tolerancia. Esa capacidad humana tan de moda pero que en realidad es casi desconocida para el común de los mortales. Porque sí, puede molestar que mucha gente decida no dar dinero para la investigación científica, mientras se gastan ese dinero en cosas más banales. Pero mucho más importante que llegar a Marte o ganar medallas de oro es que la humanidad empiece a respetar a sus semejantes, aunque les moleste las decisiones que toman sobre gastar su dinero.

Y lo es porque los mismos argumentos que sirven para legitimar mandar una nave a Marte con el dinero de todos son los que se usan para imponernos una sanidad universal en quiebra. O la misma autoridad que crea subvencionar a deportistas de élite hace que tengamos que pagar unas pensiones que nunca vamos a cobrar.

Porque, como pasa siempre en la historia de la humanidad, cuando la mayoría cree que el fin justifica los medios, los que ponen los medios terminan esclavizando a quienes les dieron el poder. Y llegados a ese punto, las mayorías se quedan sin sus preciados fines, y terminan compartiendo destino con las minorías a las que dejaron sin libertad.

 

Opinión de los lectores

pablo carabias

Gran artículo...y me has pisado uno que estaba haciendo parecido...

Micho Garcia

En la superficie podría llegar a estar de acuerdo, pero me surgen algunas dudas al respecto. Leyendo hoy una carta sobre la importancia de la carrera espacial que enviaba el director de la agencia espacial norteamericana a una monja misionera que se quejaba del despilfarro de ese dinero en vez de destinarlo a fines benéficos (podéis leerla aquí[1]), el autor de la carta comentaba una situación sobre un conde que apoyaba al creador del microscopio y de como eso había ayudado a la humanidad mas que haber destinado ese dinero a los campesinos que también mantenía el conde (recomiendo leer la carta para contextualizar este tema). La cuestión es que si libremente decidimos no financiar la carrera espacial, de alguna manera sería correcto que después no tuviesemos porque beneficiarnos de los conocimientos que esta generase, ya que la gente que se esforzó en su momento por apoyarla tendrían todo el derecho a ser partícipes de esos descubrimientos. De esta manera no se si podríamos llegar a un momento en el que no tuviesemos acceso a un aparato de resonancia magnética, o a un proceso de radioterápia (no se si estos ejemplos tienen su origen en tecnologías relacionadas con la carrera espacial, son solo eso, ejemplos), o solo aquellos que hubiesen participado en su descubrimiento.


[1] http://amazings.es/2012/08/08/por-que-explorar-el-espacio-carta-traducida-de-la-original-de-ernst-stuhlinger/

Enrique

Respuesta al señor Garcia, me ha resultado interesante su argumento, le doy yo otro, le parece?.

Imagine por un momento que la carrera espacial, solo se hubiera producido para que dos países en permanente competitividad demuestren cual es el mejor, estoy hablando de un "ejemplo ficticio" claro está...

Imagine que como los recursos financieros son limitados, estará de acuerdo conmigo, creo, que los BC no pueden crear dinero ilimitadamente; entonces debemos detraer dinero de otros lugares para financiar esa carrera espacial.

Pongamos que lo hacemos y fijese que no me gustan, pero a modo de ejemplo, en las energias renovables, a las que dejamos sin dinero para la investigación de como hacerlas rentables.

En unos años nos encontramos con unas preciosas aeronaves solo para ricos, pululando por el universo y con un "planeta demacrado" (lo entrecomillo a propósito por que yo no lo veo así) que debe prescindir de esas energías ya que por falta de investigación siguen siendo caras.

¿A usted esto le parecería bien?, a mi no, porque considero que el medio ambiente es más importante que ir a marte (por muy estupenda que esté la princesa roja esta que aparece en la peli John Carter, ah no si solo tendría que ir a Holliwwod para cerla jejeje, es broma).

Quiero decir con esto, que la cuestión no es predecir eso que usted predice, sino predecir y arriesgar, si usted está convencido de que es así, busque clientes o inversores, pero entienda que yo no tengo porqué financiar un sueño suyo, todos tenemos maravillosos sueños, por la fuerza, porque por las buenas no lo veo claro.

Eso es lo que diferencia a un empresario de un político, el primero arriesga su dinero o el de sus inversores, el segundo arriesga el de otros, si el primero triunfa el siguiente paso es comercializar su producto, hacerlo popular, como ha ocurrido con la tele o con muchos avances médicos, estos de forma más lenta debido, no precisamente al mercado sino al interés de las farmaceuticas que actuan en oligopolios.

Mientras debatimos sobre esto, un pequeño país europeo, pero no de la UE, lleva años especializandose en lo que sabe hacer mejor, quesos, chocolates, navajas, tecnología y trenes principalmente, ah y servicios bancarios y con los enormes beneficios que obtiene compra esas maquinas de resonancia a montones, teniendo la sanidad o una de ellas, de las mejores del mundo, los ricos alemanes van a operarse allí, e incluso muchos alemanes se nacionalizan, al igual que franceses e italianos, para disfrutar de la de ese país.

Y es la que mayor cobertura tiene de toda Europa gracias a su sistema mixto, sin imponer y sin obligar, debido a su sistema descentralizado político, a unos a financiar los "caprichos" de otros.

le hablo de Suiza y le soy sincero, prefiero que este país se pareciera a ellos, que ser europeo, porque lo segundo me está llevando a la ruina.

pero no será así, aqui los politicos hace años que están vendidos asique es hora de hacer las maletas...

Jubal

Micho García:

Dos invenciones que suelen atribuirse a la investigación espacial son el papel de aluminio y los hornos microondas. Tanto si has sido esclavo fiscal en Estados Unidos (o esclavo integral en la Unión Soviética) durante los años 50 y 60, como si eres esclavo fiscal en otro tiempo y lugar, cuando quieres un rollo de papel de aluminio o un horno microondas tienes que ir a la tienda y pagarlo. Los aparatos de resonancia magnética nuclear y de radioterapia (pensamiento en voz alta: ¿es este último un bien?) no son diferentes a este respecto: también tenemos que pagarlos, de una forma o de otra.

Supongamos un sistema de financiación que sí sea ético, sin esclavitud fiscal. Y supongamos que la naturaleza humana es tan mezquina que los que realizan contribuciones voluntarias a la Fundación Internacional para la Exploración Espacial, lo hacen única y exclusivamente con el afán de lucro en mente. Y supongamos que los estatutos de la Fundación no son obstáculo para la consecución de tan mezquinos fines crematísticos. Llega un momento en que la Fundación realiza nuevos desarrollos tecnológicos de interés. ¿Cómo obtiene el máximo beneficio de ellos? ¿Reservándolos para disfrute exclusivo de los avaros patrocinadores? ¿O comercializándolos para un mercado lo más amplio posible?

El miedo a la libertad es irracional y peligroso. ¿Cómo puede ser peor una sociedad basada en relaciones de cooperación voluntaria que otra basada en relaciones de dominación? ¿Cómo puede pensarse que el resultado de atenerse a los principios éticos más fundamentales va a ser peor que el de saltárselos a la torera? Ahora mismo, los esclavos fiscales financiamos la mayor parte de la investigación científica que se realiza; pero si queremos leer los artículos científicos que se producen con nuestro dinero, normalmente tenemos que pagar. Ahí tienes la exclusión que temías. Mas no se produce porque hayas dejado de contribuir voluntariamente, sino porque al "contribuir" obligatoriamente tu aportación carece de valor para quien la utiliza. Eso es lo que significa ser esclavo fiscal: ver tu condición humana reducida a la de un medio para la consecución de los fines de otros.

Eugenio Martín Velázquez

Sin fines no podemos terminar, están en la naturaleza humana. Sin libertad hace mucho que estamos como decía Hayek lo peor del Estado no es la falta de libertad sino el adormecimiento que crea en la gente. Mientras la democracia que tengamos sea la de tres lobos y una oveja que votan democráticamente sobre lo que tendrán para cenar no nos deja mucho camino para la libertad……

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