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Portada - Comentarios - Sánchez Gordillo, algo más que una anécdota

16/08/2012 - Alfredo Crespo

Sánchez Gordillo, algo más que una anécdota

En efecto, el país heleno se ha convertido a largo de los últimos meses en un icono para la ultra-izquierda mundial. Manifestaciones violentas, ataques a las fuerzas y cuerpos de seguridad, proclamas anticapalistas... han sido la nota caracterizadora de la otrora cuna de la civilización. Desde España había muchos sectores que anhelaban mimetizarse en ciudadanos (alborotadores) griegos ya que estos luchaban contra Merkel, Estados Unidos, el capitalismo, las políticas económicas liberales..., todo ese conjunto de "causas justas" a las que el buenismo ha elevado a categoría de valores universales.

Igualmente, desde hace un tiempo, Sánchez Gordillo se había convertido en un referente para la izquierda. En pocos meses pasó de ser un gran desconocido a protagonizar noticias, reportajes... en los que se nos vendía Marinaleda como el paraíso. Así, dotado de esta bula, el alcalde pasó a la acción y dirigió el asalto a varios supermercados con la excusa de dar la comida a familias necesitadas. Una suerte de Robin Hood del siglo XXI.

Sin embargo, las cosas no son así, ni se hacen así. En España existe un Estado de Derecho, mal que les pese a quienes desearían suplirlo por formas dictatoriales encubiertas bajo etiquetas, también muy de moda en los últimos tiempos, como "democracia participativa". Esta forma de obrar añora lo que acontece en Venezuela (y Cuba, naturalmente) y rinde reverencias a personajes siniestros como el Che Guevara. De todo ello es prototipo Sánchez Gordillo.

Tras el robo y consiguientes los titulares en la prensa, han llegado las argumentaciones por parte del protagonista. Demagogia y retórica se mezclan a partes iguales en las mismas. Que si quien roba son los bancos, que si quienes saquean son los ricos...nada que no se conozca. Posteriormente ha asegurado que renunciará a ser aforado y que si entra en la cárcel "será un honor".

Como puede apreciarse, una gran labor de marketing verbal. En el siglo XXI los gestos y las imágenes lo son todo. Además, estamos en verano, se han terminado los Juegos Olímpicos y la liga de fútbol no ha empezado aún, con lo cual, siempre hay un espacio para que los personajes políticos, aunque sean cargos públicos, den la nota.

Tampoco es de extrañar quién han dado muestras de apoyo a este "saqueador justiciero", destacando Amaiaur, grupo político que, siendo suaves, no condena la violencia ni los asesinatos de ETA. Su portavoz en el Congreso, Xavier Mikel Errekondo (quien en su día no tuvo problemas para enfundarse la camiseta de la nación que tanto abomina y por tanto, disfrutar de los beneficios asociados a la internacionalidad, dejando en segundo lugar sus creencias políticas, aquellas que le dicen todas las noches que Euskal Herria es un pueblo oprimido y colonizado por los españoles), definía a través de twitter la acción del andaluz como "una acción de solidaridad contra el hambre y por la dignidad". Hombre, ya sabemos que la izquierda radical abertzale desnaturaliza con facilidad, hasta volverlos vacuos, los conceptos (especialmente, cuando habla de "paz" en Euskadi).

Obrando así, el ex balonmanista y su partido, correspondían a la solidaridad que en su día Sánchez Gordillo mostró hacia los presos etarras, algunos de los cuales ahora se han apuntado a la moda de la huelga de hambre, aunque a su manera, queriendo pasar de victimarios a víctimas, con Otegui a la cabeza. El chantaje a la democracia forma parte del ADN de ETA.

Finalmente, la labor altruista de dar de comer a los pobres y desfavorecidos la acometen a diario un buen número de organizaciones religiosas sin que por ello reciban el respeto, la solidaridad y mucho menos el protagonismo que cotidianamente logra Sánchez Gordillo. Por el contrario, aquéllas suelen obtener a cambio de su labor desinteresada los insultos y las descalificaciones de los amigos de la democracia participativa.

 

Opinión de los lectores

JUAN ANTONIO

Ya expresé en otro foro que para mí las palabras de un comunista, sencillamente, no me merecen ningún respeto. Estoy francamente harto de que a estas alturas de la película, todavía haya personas que sigan creyendo la sarta de idioteces que provengan de esa ideología totalitaria. Se nota que el lavado de cerebro, sobre todo en cuanto a las premisas del socialismo-comunismo, funciona y ha funcionado a la perfección en este país durante decadas. Si encima van a las televisiones a hacerse propaganda, todavía mejor. Mientras en España tenga predicamento entre las masas, que el empresario siempre es el malo y el trabajador, aunque sea un holgazan o un pequeño estafador, siempre es el bueno, aquí no hay nada que hacer. Lo único que nos espera como país es Argentinización a corto plazo y sovietización a largo.

Fco. Moreno

Acertada denuncia.

Un matiz: cuando se asocia a este cargo público con Robin Hood, la metáfora está mal traída: el héroe y forajido de los bosques de Sherwood era un noble que se alzó contra las confiscaciones e impuestos excesivos de la autoridad local (el sheriff de Nottingham) no contra pacíficos dueños y trabajadores/as de locales de negocios que no obligan a nadie a consumir sus productos.

Nuestro héroe chusco, JM Sánchez Gordillo, es alcalde de un pueblo andaluz y diputado por IU en el Parlamento autónomo de Andalucía. Vive, por tanto, de los presupuestos públicos y, en última instancia, a costa de los impuestos sacados coactivamente a los contribuyentes. Pertenece, pues, de lleno al bando de la autoridad, por mucho que este “sheriff de Marinaleda” se disfrace de antisistema o se autoproclame cercano a los pobres.

Ha tenido su minuto de “gloria” semejante al igualmente político y sindicalista francés José Bové (éste arremetió contra McDonalds). Por cierto, además de promover una peligrosa (para los pobres) soberanía alimentaria, de entrevistarse con Arafat o Evo Morales, se jactaba de seguir las enseñanzas de David Thoreau (sic!). Nos toma el pelo: la desobediencia civil se caracteriza por enfrentarse públicamente –y de forma pasiva- contra una norma o ley de cualquier gobierno establecido por considerarla discutible según la conciencia del (valeroso) desobediente civil que no teme la acción represiva de la autoridad.

La imagen de Robin Hood o la de un activista a favor de la desobediencia civil están en las antípodas de estos barrigudos y bien alimentados personajes políticos que saben muy bien chupar arteramente del presupuesto público y de las cámaras de los periodistas.

Mónica Luna

Si esta gentuza no entra inmediatamente en prisión, no sé con qué cara podrá el Leviatán estatal negar legitimidad a un movimiento espontáneo de insumisión fiscal. Si a estos tíos se les otorga impunidad para atracar a quienes producen, ¿cómo condenar a quienes, produciendo, se niegan a ser saqueados por meros parásitos?

Fernando

Es cuestionable que España tenga un estado de derecho serio. Lo sucedido con el magnífico Juez Garzón es muy delatador de esta falta de estado de derecho. Lo de Gordillo, es si acaso muy mediático, ilegal según las leyes existentes, claro, que las mismas leyes, permiten que los alborotadores de derechas magnifiquen las tonterías y minimicen los auténticos robos. Los ciudadanos ya estamos muy hartos de tanta falsedad e hipocresía. ¿Por qué callan los obispos con el robo de viviendas y dinero a los ciudadanos. Por qué se permieten los abusos en el ámbito laboral, y la chulería empresarial, o al menos de una parte muy soberbia?. Solo son unos poquitos ejemplos.

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