El miedo a la libertad (I)
El problema de la sociedad contemporánea no es un exceso de individualismo, sino la existencia de una estructura institucional deficitaria: sin dispersión pluralista del poder, sin independencia judicial, sin elecciones de jueces, sin separación de poderes, sin democracia directa, sin protección de la igualdad ante la ley...
La ideas que promueve la casta política están deteriorando el marco institucional y "guiando" España hacia la fragmentación en Reinos de taifas donde triunfan la corrupción, la prevaricación y el intervencionismo; con una actitud acrítica, dócil y borreguil de la población y con ausencia del Estado de Derecho para la protección eficiente de la libertad y del ejercicio de los derechos individuales que son los responsables del crecimiento económico.
Hoy quiero analizar brevemente la paradoja de la libertad porque, en teoría, una democracia multipartidista promueve el ejercicio de la libertad de elegir pero, en la práctica, gran parte de la población renuncia a ejercer responsablemente su libertad individual y prefiere ser guiada dócilmente en la dirección que decida la casta política en cada territorio; con la ayuda de leyes, actos administrativos y, especialmente, medios de comunicación que trabajan al servicio de ideas intervencionistas.
De hecho, operan mecanismos psicológicos que permiten a muchos ciudadanos rehuir su propia responsabilidad individual. El psicoanalista Erich Fromm publicó en 1941 el libro El Miedo a la Libertad en donde, desde el individualismo metodológico, analizaba el comportamiento social de los individuos y la evolución que se produce en las sociedades como consecuencia del arraigo de determinados patrones de comportamiento.
Su psicología social identificaba tres mecanismos de evasión psicológica de la responsabilidad individual,que explican el apoyo de una mayoría de la población a líderes e ideologías colectivistas, nihilistas o conformistas que terminan destruyendo la libertad individual en las sociedades abiertas:
- Autoritarismo (o colectivismo) caracterizado por el abandono de la independencia del propio yo individual que, ante un entorno de crisis e incertidumbre, siente la necesidad de que le dirijan y cede su responsabilidad psicológica a algo o alguien exterior, como un Estado dirigido por un líder político, social o religioso, con el objetivo de adquirir la fuerza de la cual carece el propio yo del individuo y así intentar encontrar una solución fácil ante la incertidumbre vital que padece.
- Destructividad (o nihilismo) que consiste en la búsqueda de la destrucción de algo o alguien exterior, como forma de evasión del individuo en contra de su aislamiento en la sociedad, destruyendo instituciones o personas del mundo que le rodea, y como intento psicológico desesperado de no sucumbir ante la adversidad.
- Conformidad Automática (o conformismo) que se caracteriza porque el individuo dejar de ser él (completamente libre) y asume el papel que la sociedad le asigna, renunciando a ejercer su propia responsabilidad individual y al análisis crítico de la realidad y, por tanto, asumiendo como propias las ideas de algo o alguien exterior (políticos y medios de comunicación) y, en definitiva, siendo acrítico y conforme con las imposiciones coactivas que le vengan del exterior (Estado).
El individuo tiene instintos primarios individuales, inmanentes e innatos, que le permiten sobrevivir y le proporcionan seguridad para actuar en un orden extenso, complejo y abierto de colaboración humana (sociedad civilizada) como, por ejemplo, el respeto por la vida, la libertad, la propiedad y la búsqueda de la igualdad de trato ante la ley y el cumplimiento de los contratos.
Sin embargo, desde temprana edad, a cada individuo se le enseñan instintos secundarios (colectivos o sociales), es decir, se le adoctrina a pensar y experimentar sentimientos que no le pertenecen, con normas sociales inculcadas mediante la educación por la familia, el entorno sociocultural, la religión, la ideología y, especialmente, por el Estado.
Según Erich Fromm, se produce una separación del yo real del individuo que, en una mayoría de casos, puede forzar un sentimiento de soledad y alienación por supeditación de la persona a lo que es socialmente correcto (en cada momento y en cada territorio) y, por tanto, por el abandono de la libertad individual para decidir responsablemente.
Estos factores psicológicos llevan al hombre hacia la toma de decisiones a medio camino entre lo racional y lo irracional, a supeditar su voluntad a instintos secundarios adquiridos socialmente, y a ponerse bajo el mando de dictadores o de dirigentes políticos, sociales y religiosos que "guían" la sociedad hacia una utopía intervencionista.
El análisis de la psicología del nazismo que realiza Eric Fromm muestra como la población de una democracia como la Alemania de los años 30 en el siglo XX apoyó y quedó supeditada a las tendencias psicológicas sadomasoquistas, de anhelo de poder de dominación y de sumisión a un poder exterior omnipotente como la "raza", el "pueblo", la "lengua", la "cultura" o la "nación" superiores a otras, supuestamente más débiles.
Como menciona Erich Fromm de modo absolutamente clarividente:
La 'revolución' de Hitler, y a ese respecto también la de Mussolini, se llevaron a cabo bajo la protección de las autoridades existentes, y sus objetivos favoritos fueron los que no estaban en condiciones de defenderse. (Fromm, E.: 2008 [1941], p. 224)
Ese análisis psicológico del nacionalsocialismo lo abordaré en el próximo artículo, porque no deja de sorprender cómo se siguen produciendo involuciones institucionales ante la inacción de las autoridades, y cómo existe un enorme similitud con la psicología del nazismo en el arraigo y la imposición de la ideología nacional-separatista en Cataluña, Galicia y, especialmente, en el País Vasco.
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Opinión de los lectores
Totalmente de acuerdo: la expresión más clara de semejante sociopatía fue el régimen franquista, que reunió distintas corrientes ajenas a la libertad individual, desde la extrema derecha fascista del falangismo, a la reacción precapitalista del carlismo, todo bajo una insistencia patológica en el nacionalismo español: un sentimiento que explica las claves del secular retraso de los distintos pueblos de la península ibérica.
Sí, es cierto que Portugal quedó hecha unos zorros tras el devastador paso del franquismo.
Gracias por su aportación Pedro, ya sabemos por otras entradas suyas en los artículos sobre separatismo, que Ud. "siente" intensos vínculos con el nacionalismo separatista.
Un posicionamiento psicológico nacional-separatista significa, según Eric Fromm, la aplicación de mecanismos de evasión psicológica de la responsabilidad individual, mediante la cesión ante el autoritarismo y la destructividad.
Y le respondo con la siguiente reflexión del psicólogo y pedagogo John Dewey (1859-1952), que resume la importancia de analizar el
comportamiento humano, ante situaciones de violencia y coacción ejercidas por un movimiento colectivista como son el nacional-socialismo, el fascismo, el comunismo y. también, el nacional-separatismo:
“La amenaza más seria para nuestra democracia no es la existencia de los Estados totalitarios extranjeros. Es la existencia en nuestras propias actitudes personales y en nuestras propias instituciones, de aquellos mismos factores que en esos países han otorgado la victoria a la autoridad exterior y estructurado la disciplina, la uniformidad y la confianza en el líder. Por lo tanto, el campo de batalla esta también aquí, en nosotros mismos y en nuestras instituciones”
De hecho, si queremos entender cómo se produce la evolución institucional de los países es esencial analizar el problema general de la función que cumplen los
factores psicológicos en el proceso de evolución social, porque permiten entender cómo los humanos actúan y varían el uso de su libertad de elegir; especialmente, cuando no existe una protección eficiente del Estado de Derecho frente a
entornos institucionales violentos y coactivos ejercidos por fuerzas autoritarias valiéndose de la democracia, para atentar reiteradamente contra los derechos individuales y el ordenamiento constitucional de un país.
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Este si que sabe lo que le conviene a Gb por ejemplo.
http://www.youtube.com/watch?v=Gv9NjeQbbdo
Estimado Sr. Ángel Fernández.
Quisiéramos contactar con usted para estudiar la posibilidad de invitarle a ofrecer una conferencia sobre este tema en el Aula de Pensamiento Francisco Javier de Burgos, en Motril (Granada).
Gracias por su atención.
Nuestro correo es franciscojavierdeburgos@gmail.com
Pues le agradezco que me agradezca la aportación, Ángel. Yo si que he reconocido hace tiempo sus intensos sentimientos de afección emocional al nacionalismo estatista y estatalista español. Y desde luego no tiene ninguna obligación de haberme leído, pero quien lleva desde 1993 escribiendo en contra del terrorismo, desde Euskadi, soy yo, y no usted. Mantengo la esperanza de que una profundización en los principios liberales le permita ir matizando sus ideas, principios de los que se halla francamente alejado. Personalmente respeto su apasionada defensa del "ordenamiento jurídico del país". A mí me preocupan mucho más los derechos individuales y la agresión que contra ellos perpetran todos los poderes públicos, entre otros su adorado Estado español.
La democracia multipartidista que instaura la Constitución Española de 1978 otorga protección de derechos individuales, aunque la carencia de verdadera independencia judidicial y la inacción de la casta política (sin sentido de Estado) los haya dejado a los piés de los podencos.
Resulta curioso cuando se hace referencia a tiempos pretéritos, en vez del momento presente que analizamos, especialmente, cuando ya esta muerto y bien enterrado bajo tierra el dictador desde hace más de 35 años. Entonces se podía argumentar una fuerte opresión, pero no así en una democracia multipartidista.
Por cierto, desconozco sus escritos, Pedro. Por favor, indíque un par de links para saber cómo defiende Ud. los derechos individuales en el País Vasco, porque la verdad es que no hay muchos ejemplos de ciudadanos dispuestos a arriesgar su vida "social", defendiendo los atropellos a los derechos individuales que comete reiteradamente el nacional-separatismo (anti-liberal).
Evasión Psicológica de la responsabilidad individual en el País Vasco :
A) La evasión psicológica que Erich Fromm denominaba CONFORMISMO se observa cuando muchas miles de personas prefieren callarse, mirar para otro lado y conformarse ante el poder establecido, ante las leyes, los actos administrativos, la violencia y la coacción que padecen los "otros" ciudadanos que están siendo oprimidos por el poder político nacionalista.
Muchos prefieren rendirse ante los hechos políticos y judiciales consumados por la imposición del nacionalismo-separatista, por la inacción del Gobierno de España (al no aplicarse el artículo 155 CE y el Código Penal) y por las sentencias más que discutibles de los tribunales superiores (nada independientes del poder político), cuando de modo reiterado se violentan y coaccionan los derechos de cientos de miles de ciudadanos.
B) La evasión psicológica que Erich Fromm denominaba DESTRUCCIONISMO se observa en los abertzales que quieren destruir las instituciones existentes y los ciudadanos que las apoyan, aunque éstas sean pacíficas y estén defendiendo los derechos indidviduales con mayor o menor grado de eficiencia.
C) Y, especialmente, la evasión psicológica que Erich Fromm denominaba AUTORITARISMO se observa cuando los abertzales, directamente, apoyan la estigmatización y la dominación de los "otros" (constitucionalistas) que están en situación de debilidad ante la renuncia del Estado central a defender sus derechos individuales.
Actitud irresponsable de las autoridades existentes:
Lo cierto es que tenemos una Constitución Española de 1978 que no se está aplicando en los territorios controlados por partidos nacional-separatistas. Siempre que se aplica conforme a los establecido por la CE, los derechos individuales quedan protegidos frente al nacional-separatismo.
Por supuesto, el tribunal político denominado Tribunal Constitucional está desactivando la aplicación de la Ley en cataluña y en el Pais Vasco. Y, por ejemplo, las sentencias del Tribunal Supremo sobre la enseñanza del español (idioma común) no están siendo ejecutadas en Cataluña, ante la pasividad del Gobierno de España (art. 155 CE).
Por no alargar mucho el intercambio de opiniones, lo cierto es que el Estado de Derecho está ausente en España en ciertas regiones como cataluña y Vascongadas, donde no se ejerce la protección de los derechos individuales a la vida, la libertad, la igualdad de trato ante la ley.
Defensa de los derechos individuales de los ciudadanos en el País Vasco:
1) Los que atentan contra el Derecho a la Vida asesinando, hiriendo y mutilando a personas de bien son los nacional-separatistas.
2) Los que atentan contra el Derecho a la libertad son los aberztales cuando secuestran, extorsionan con el impuesto "revolucionario", o bien amenzan y agreden a los constitucionalistas.
3) Los que atentan contra el Derecho a la Propiedad son los aberzales cuando queman negocios, explotan bombas y amenazan con pintadas las casas de los constitucionalistas y los presionan para que dejen sus propiedades en una diáspora de más de 300.000 personas (sin derecho a voto).
4) Los que atentan contra el Derecho a la igualdad de trato ante la Ley son los abertzales cuando dictan leyes y actos administrativos intervencionistas imponiendo la enseñanza del Eukera y el adoctrinamiento de los niños en las ikastolas, imponiendo una coima (3% corrupción) para concursar con "opciones" en las licitaciones públicas, y subvencionando con fondos públicos las asociaciones, empresas y organizaciones que propueven el nacionalismo-separatista.
Un saludo
Le agradezco la extensión de sus explicaciones. Yo no puedo obrar en correspondencia: son demasiados sus prejuicios y sus visiones míticas (¿qué demonios será un "idioma común" para un liberal?) como para que yo pueda contradecirlas con alguna vaga esperanza. Le recomiendo, de todos modos, la lectura del impagable artículo "El puente sobre el río Bidadoa", de mi compatriota Bastiat, que pone a estatistas y estatalistas como usted en el sitio que merecen. Reciba un cordial saludo, amplíe sus lecturas y gracias, de nuevo, por la amplitud del argumento.
Debería aplaudir con las orejas, pero tengo la cabeza en medio,...
Creo usted, le suena, y quizá abusa en exceso del racionalismo de plaza, rimbombante estatua y canto al “todopoderoso” simio auto-consciente.
En primer lugar, y, a mi modo de ver la, sociedad es “pasivo-agresiva”, bien acorde con el “vive y deja vivir”. En su fuero parace indicar todos deberíamos ser héroes...
Parece ser, en el paraíso del “demos” todo el mundo se lleva bien, todos son liberales, trabajadores y muy pero que muy responsables.
Pero en este mundo, los intereses contrapuestos tienden a des-coordinar toda acción colectiva (por fortuna), salvo “pastor”, algunos lo llaman líder.
Por ejemplo, yo ex-promotor de una asociación de electores, puedo saber cuan “dócil” es la idea,..., y difícil alguien se alinee con tus ideas. De hecho, muchas de sus ideas están en confrontación directa con las mías, tal cual lo pueden estar los impuestos (de derecha o izquierda). Por ejemplo y por citar una, yo nunca hablo de responsabilidad individual sino de libertad individual,..., porque eso de “la responsabilidad” tiene truco puesto que la definición incluye la acción “responsable”.
Y lo de Galicia separatista, mírelo bien porque no tiene ni idea.
Si observan ninguno de Uds. replica racionalmente sino con sentimentalismo "tribal" y con alusiones al autor. Curioso comportamiento de "estigmatización" y persecución del que piensa diferente. Eso es precisamente lo que realiza el nacional-separatismo como pensamiento totalitario que es, en esencia, profundamente anti-libertario.
Por otro lado, no veo por ningún lado que Ud. Pedro nos haya indicado sus supuestos artículos propios en defensa de los derechos individuales, desde el año 1993 decía Ud., porque lo evidente es lo siguiente:
Defensa de los derechos individuales de los ciudadanos en el País Vasco:
1) Los que atentan contra el
Derecho a la Vida asesinando, hiriendo y mutilando a personas de bien son los nacional-separatistas.
2) Los que atentan contra el
Derecho a la Libertad son los aberztales cuando secuestran, extorsionan con el impuesto "revolucionario", o bien amenzan y agreden a los constitucionalistas.
3) Los que atentan contra el
Derecho a la Propiedad son los aberzales cuando queman negocios, explotan bombas y amenazan con pintadas las casas de los constitucionalistas y los presionan para que dejen sus propiedades en una diáspora de más de 300.000 personas (sin derecho a voto).
4) Los que atentan contra el
Derecho a la igualdad de trato ante la Ley son los abertzales cuando dictan leyes y actos administrativos intervencionistas imponiendo la enseñanza del Eukera y el adoctrinamiento de los niños en las ikastolas, imponiendo una coima (3% corrupción) para concursar con "opciones" en las licitaciones públicas, y subvencionando con fondos públicos las asociaciones, empresas y organizaciones que propueven el nacionalismo-separatista.
Algunas personas se autocalifican de "liberales" o "liberatarios" e, incluso, se creen con el derecho de otorgar y quitar carnets de "liberalismo" a otras personas, cuando no saben razonar e identificar correctamente ni siquiera lo que es una protección "real" de los derechos individuales de los ciudadanos de un territorio bajo un Estado de Derecho digno de tal nombre.
El artículo explica perfectamente los
cuadros psicológicos que Erich Fromm identificó en el año 1941 al analizar el nazismo y que, también, se pueden observar en las personas que se muestran conformistas (pasivas e inactivas), destruccionistas y autoritarios en la imposición del nacionalismo-separatista en regiones de España como Cataluña, Galicia y el País Vasco. Por favor, si son capaces, rebatan mi artículo con razonamientos (y datos), pero no con sentimentalismo infantil ni con descalificaciones baratas.
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¿Usar al ultramarxista Erich Fromm para criticar a los colectivismos?
Será que los libertarios no tienen buenos analistas filosóficos ni psicológicos del colectivismo...
Esperen, tenemos a Ayn Rand y a Natahaniel Branden.
Entonces supongo que a algunos opusdeistas miembros o muy relacionados con el instituto Juan de Mariana no les gusta que salgan por aquí esos dos insignes pensadores objetivistas...
Bueno, hagan lo que quieran pero combatir al nacionalismo periférico con marxismo pues que quieren que les diga... ah sí, Dios los cría y ellos se juntan XD
Estimado Ángel.
Es algo cansino replicarle. No vuelva con la cantinela "nacional-separatista" ni ponga de su lado la condena de la violencia terrorista porque YO he condenado siempre esa violencia YO he vivido siempre en mi torturado país YO he acompañado a amigos míos con uno o dos escoltas (segun su rango) YO he traducido del euskera cartas amenazadoras de ETA a amigos y allegados y no voy a permitir lecciones ni de moral ni de liberalismo por parte de un nacionalista español. Sé que para mucha gente la necesidad de un universo claro de buenos y malos les ayuda a interpretar la realidad. Pero la realidad, se lo aseguro, es más compleja de lo que alguien como usted llegará nunca a alcanzar. Soy liberal, descreo de los estados y del sometimiento a ideas colectivas, he participado en actividades del Instituto y, sobre todo, no voy a poner a su disposición mis declaraciones en la prensa vasca en contra de la violencia terrorista y su carácter totalitario en El Correo, Diario Vascio, El País o Radio Euskadi. Se los busca, que para eso es mayorcito. Las pruebas de democracia, a la vista de sus artículos, me las va a dar usted a mí. Como dijo Manuel Irujo, hace tantos años, cuando el fascista Ridruejo descubrió los mieles de la democracia: los conversos a la cola. Por mi parte, encantado de llevarle un bocadillo a la fila.
Vean lo que les comento... Ayn Rand vs Erich Fromm
http://www.youtube.com/watch?v=7eqEGnZ2u6Y
“Conformismo”.
Perdone, pero justamente no fue el (3)conformismo sino el expolio destructor(2) lo que generó el autoritarismo proteccionista nacional (1). Atribuir las causas únicas, internas y tan simples a algo tan complejo como el nazismo es de una simpleza memorable. Los países exteriores también pusieron su granito de arena,...,pero es más fácil y simple esgrimir el dedo acusador. Confluyeron un número espectacular de factores en un momento concreto (expansión de los medios de masas, la propaganda, etc),..., pero no pretendo entrar al detalle dado la complejidad del tema.
Puede usted dar la vuelta al argumento “racional”, ¿por qué no anexion-istas/invasión?¿qué define una nación?¿un Estado?
Estaría usted dispuesto a soportar idio-sincrasias totalmente diferentes porque lo dice el ESTADO, la ley. Por ejemplo, anexionemos algún país con ley islámica y mezclemos el ponche explosivo legislativo.
Quizá le moleste, las culturas, las formas de vivir, al fin y al cabo lo que define una nación. El Estado, la ley, no es impermeable a ello pues emana de SIMPLES MORTALES, y, por tanto es en efecto muy similar; a pesar de la fe ciega en la razón la cual tiene severas limitaciones. La constitución española define como NACIONES históricas Galicia, País Vasco y Cataluña. Y ciertamente no sé porqué solo ataca esta tres, si con la historia de España en la mano hay unas cuantas más**.
Yo, si creo en el derecho de secesión* cuando los usos y costumbres, derechos de los ciudadanos son atacados. Por el momento no parece el caso de esas tres que cita y las otras.
¿Añadimos las colonias de Indias? ¿Portugal? ¿Alemania y Países bajos?
Todos los ESTADOS emanan de una nación, nación de naciones o federación de naciones. El Estado está condenado al fracaso si ello no sucede, salvo ese Estado sea totalitario y haga purga civil ante las clamorosos tensiones legislativas.
Como nota añadir, un dato, Galicia ese lugar donde Rajoy nació*** es una de la naciones-regiones o llamele como quiera con menos tasa de criminalidad del Estado-Español. Pues recordemos ya formamos parte de un engendro de supra-Estado, la Unión Europea, y participamos de otro aún mayor el mundo. La ONU, no precisamente ejemplo democrático.
Puedo estar equivocado, pero es mi elección.
*http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Secesi%C3%B3n
**Andalucía,Aragón,Asturias,Islas Baleares,Canarias,Cataluña,Comunidad Valenciana,Galicia y País Vasco.
***: Que algunos paletos se empeñan en poner como calificativo no gentilicio.
He buscado en Google y, si es correcto, aperece esta referencia a artículos en
El País y en Diario Vasco
Diario Vasco, en donde he encontrado alguna frase interesante por su descripción en el País Vasco de lo que Fromm denominaba
Conformismo Automático:
"En el País Vasco, hay gente con una gran capacidad para ponerse de perfil durante décadas y décadas. Y no sólo estando como un ermitaño, sino incluso viviendo en el centro del asunto. Nunca tienen que hacer ningún pronunciamento, nunca tienen que dar un paso adelante, ni atrás y todo el mundo lo entiende. En el otro lado está el que se ha complicado en determinadas tomas de postura éticas muy contundentes, pero también casi por accidente"
Me va a disculpar pero no he logrado encontrar ningún artículo con explicaciones sobre la defensa de los derechos individuales, así que agradecería me indicase tan sólo uno de ellos. Sin embargo, sí he encontrado en su último artículo
La Rara (El País) que me ha gustado y que trata un tema que enlaza con el análisis de las
evasiones de la responsabilidad individual que trato en este artículo, cuando afirma:
"La falta de escrúpulos con que la izquierda abertzale ha manejado a su propia juventud, a la que ha inmolado fríamente durante más de cuarenta años, es solo un caso más de esa utilización perversa, miserable, de jóvenes decididos a conseguir la aceptación y el reconocimiento de “el sistema”, de “su sistema"".
Créame que, si realmente estos artículos le pertenecen a Ud., no logro entender por qué le soliviantan tanto a Ud. mis artículos en el IJM cuando analizo el nacional-separatismo como
Camino de Servidumbre al Nacionalismo Totalitario o
La imposibilidad del cálculo económico en el sistema autonómico. Por las frases arriba, supongo que, al menos,
Azpeitia y el camino de servidumbre sí le reconfortó. Se trata de libertad de expresión. Espero sus lectores sean más comprensivos.
Muchas personas cometen el error de simplificar en exceso y catalogar a los demás como hace un entomólogo con las mariposas. Efectivamente,
Erich Fromm perteneció a la Escuela de Frankfurt, pero renegó de las misma en los años 40 del siglo XX.
Sin embargo, con bastantes reticencias iniciales hacia el autor al igual que manifiesta el Sr. Pairó,
después de leer este libro me quedé bastante sorprendido y, en mi opinión, se trata de un libro valioso que realiza un análisis de la psicología del individuo para comprender el comportamiento "social" de las personas en las democracias y, también, en los movimientos de ascenso del totalitarismo.
Recomiendo que, antes de criticar con furia, lean el libro
El Miedo a la Libertad por lo que les incluyo links para que puedan comprobarlo por Uds. mismos. En el capítulo V, realiza un análisis psicológico muy bueno de los
mecanismos de evasión de la responsabilidad desde el
individualismo y, por ello, entiendo que sus conclusiones son un buen complemento del libro
Camino de Servidumbre de Friedrich A. Hayek y del ensayo
La Sociedad Abierta y sus Enemigos de Karl R. Popper que ya he analizado en artículos del IJM.
Criticar este autor y su libro sin leerlo es caer en el "negacionismo" propio de las ideologías totalitarias. No creo que lleguemos a ningún tipo de consenso. Y, por otro lado, tampoco tiene sentido prologar una discusión "Ad Infinitum", basada en términos de sentimentalismo "tribal" y de estigmatización de aquellos que piensan diferente.
Para conocer si emplea el "individualismo" metodológico y el alcance de sus ideas sobre evasión de la responsabilidad individual, dejemos que las ideas de Erich Fromm en su libro
El Miedo a la Libertad hablen por sí mismas:
Por ejemplo, se puede constatar el
individualismo metodológico del autor aquí (Fromm, E; 2008 [1941], p. 169):
"Más de un lector planteará la cuestión acerca de si los hallazgos debidos a la observación de los individuos pueden aplicarse a la comprensión psicológica de los grupos. Nuestra contestación a este respecto es una afirmación categórica. Todo grupo consta de individuos y nada más que de individuos; por lo tanto los mecanismos psicológicos, cuyo funcionamiento descubrimos en un grupo, no pueden ser sino mecanismos que funcionan en los individuos.
Al estudiar la psicología individual como base de la comprensión de la psicología social, hacemos algo comparable a la observación microscópica de un objeto. Eso es lo que nos permite descubrir los detalles mismos de los mecanismos psicológicos, cuyo funcionamiento en vasta escala podemos observar en el proceso social. Si nuestro análisis de los fenómenos psicológicos no se fundara en el estudio detallado de la conducta individual, el mismo no tendría carácter empírico, y, por lo tanto, carecería de validez.
Pero, aun cuando se admitiera que el estudio del comportamiento individual posea una importancia tan grande, podría ponerse en duda si el estudio de personas comúnmente clasificadas como neuróticas proporciona algún provecho para la consideración de los problemas de la psicología social. Aquí también creemos que la contestación debe ser afirmativa. Los fenómenos que observamos en los neuróticos no difieren en principio de los que se dan en las personas normales. Son tan sólo más acentuados, más definidos y con frecuencia más manifiestos a la autoconciencia del neurótico que a la del individuo normal, quien no advierte ningún problema que requiera estudio…"
Observo con curiosidad intelectual cómo mi artículo ha soliviantado las "psiques" de algunos nacional-separatista. Creo que tendrán que tomárselo con calma, porque éste es el primero de una serie de artículos sobre el asunto.
Entiendo que la mejor réplica es dejar que, nuevamente, sean las palabras de Erich Fromm en su libro
El Miedo a la Libertad las que posicionen sus argumentaciones y definan la evasión psicológica de la responsabilidad individual que se denomina
conformismo automático en (Fromm, E: 2008 [1941], pp. 219-220):
"3. Conformidad automática
En los mecanismos que hemos considerado hasta ahora, el individuo trata de superar el sentimiento de insignificancia experimentado frente al poder abrumador del mundo exterior, renunciando a su integridad individual o bien destruyendo a los demás, a fin de que el mundo deje de ser tan amenazante.
Otros mecanismos de evasión lo constituyen: el retraimiento del mundo exterior, realizado de un modo tan completo que se elimine la amenaza (es el caso de ciertos estados psicóticos; la inflación del propio yo, de manera que el mundo exterior se vuelva pequeño. Aunque estos mecanismos de evasión son importantes para la psicología individual, desde el punto de vista cultural tienen un significado mucho menor. Por lo tanto, omitiré su discusión, para referirme, en cambio, a un tercer mecanismo de suma importancia social.
Este mecanismo constituye la solución adoptada por la mayoría de los individuos normales de la sociedad moderna. Para expresarlo con pocas palabras: el individuo deja de ser él mismo; adopta por completo el tipo de personalidad que le proporcionan las pautas culturales, y por lo tanto se transforma en un ser exactamente igual a todo el mundo y tal como los demás esperan que él sea. La discrepancia entre el yo y el mundo desaparece, y con ella el miedo consciente de la soledad y la impotencia. Es un mecanismo que podría compararse con el mimetismo de ciertos animales. Se parecen tanto al ambiente que resulta difícil distinguirlos entre sí. La persona que se despoja de su yo individual y se transforma en un autómata, idéntico a los millones de otros autómatas que lo circundan, ya no tiene por qué sentirse solo y angustiado. Sin embargo, el precio que paga por ello es muy alto: nada menos que la pérdida de su personalidad."
¡Hombre, Ángel! Confieso que la búsqueda y lectura de algunos de los papeles que he escrito amansa mis sentimientos de indignación. No le voy a pedir investigaciones arqueológicas pero llevo escribiendo en prensa desde 1983. Con relación a la violencia, más estrictamente, desde 1993, y no soy tan viejo. Ni siquiera siento orgullo por lo que escribí el sábado del fin de semana en que asesinaron a Miguel Ángel Blanco. Lo hice después tantas veces, con Tomás Caballero o muchos otros, aunque prefería hacerlo desde visiones laterales, puntos de vista inéditos, que son más disolventes. He intentado entrar en "Azpeitia y el camino de servidumbre", pero el enlace estaba roto así que no puedo ni sumarme ni disentir. Por fijar definitivamente mi posición: tenga la seguridad de que soy leal a mi patria, como lo fueron mi padre y mi abuelo, y que no la concibo más que como una reunión de ciudadanos. La mejor enseñanza que nos dejaron los revolucionarios americanos fue precisamente esa. Yo amo tanto a mi país como desconfío de su gobierno, sea este cual sea.
El problema fundamental del hombre moderno es la evasión de la responsabilidad individual y la búsqueda psicológica de
liderazgos guía en el "colectivismo" ya sea comunismo, socialismo, nacional-socialismo, fascismo o, también, nacional-separatismo.
Los líderes y partidos colectivistas buscan tocar el corazón de las gentes para utilizarles con fines políticos y "guiar" sus apegos y arraigos "tribales" e instintivos hacia un idioma, un territorio, un pueblo, una patria,... para lograr avanzar en su
control totalitario de la sociedad, aún cuando ese "colectivismo" atente de modo permanente contra los derechos individuales a la vida, la libertad, la propiedad y la igualdad de trato ante la ley en dicho territorio.
De ahí, la importancia del libro
El Miedo a la Libertad de Erich Fromm, porque se puede identificar y reflexionar facilmente sobre muchos de los
comportamientos de los radicales abertzales de BILDU, ETA y su entorno nacional-separatista y que pueden distinguirse en la evasión psicológica de la responsabilidad individual que se denomina
autoritarismo (Fromm, E: 2008 [1941], pp. 174-176):
1. El autoritarismo
El primer mecanismo de evasión de la libertad que trataremos es el que consiste en la tendencia a abandonar la independencia del yo individual propio, para fundirse con algo, o alguien, exterior a uno mismo, a fin de adquirir la fuerza de que el yo individual carece; o, para decirlo con otras palabras, la tendencia a buscar nuevos vínculos secundarios como sustitutos de los primarios que se han perdido.
Las formas más nítidas de este mecanismo pueden observarse en la tendencia compulsiva hacia la sumisión y la dominación o, con mayor precisión, en los impulsos sádicos y masoquistas tal como existen en distinto grado en la persona normal y en la neurótica respectivamente. Primero describiremos estas tendencias y luego trataremos de mostrar cómo ambas constituyen formas de evadir una soledad insoportable.
Las formas más frecuentes en las que se presentan las tendencias masoquistas están constituidas por los sentimientos de inferioridad, impotencia e insignificancia individual. El análisis de personas obsesionadas por tales sentimientos demuestra que, si bien éstas conscientemente se quejan de sufrirlos y afirman que quieren librarse de ellos, existe sin embargo algún poder inconsciente que se halla en sus mismas psiquis que las impulsa a sentirse inferiores o insignificantes. Sus sentimientos constituyen algo más que el reflejo de defectos y debilidades realmente existentes (aunque generalmente a éstos se los racionaliza, aumentando su importancia, con lo cual se justifica la inferioridad psíquicamente experimentada); tales personas muestran una tendencia a disminuirse, a hacerse débiles, rehusándose a dominar las cosas. Casi siempre exhiben una dependencia muy marcada con respecto a poderes que les son exteriores, hacia otras personas, instituciones o hacia la naturaleza misma. Tienden a rehuir la autoafirmación, a no hacer lo que quisieran, y a someterse, en cambio, a las órdenes de esas fuerzas exteriores, reales o imaginarias
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Muchas veces las tendencias masoquistas son experimentadas como manifestaciones irracionales o patológicas; pero, con mayor frecuencia aún, reciben una forma racionalizada. La dependencia de tipo masoquista es concebida como amor o lealtad, los sentimientos de inferioridad como la expresión adecuada de defectos realmente existentes, y los propios sufrimientos como si fueran debidos a circunstancias inmodificables.
En el mismo tipo de carácter hasta ahora descrito pueden hallarse, con mucha regularidad, además de las ya indicadas tendencias masoquistas, otras tendencias completamente opuestas, de carácter sádico, que varían en el grado de su fuerza y son más o menos conscientes, pero que nunca faltan del todo. Podemos observar tres especies de tales tendencias, enlazadas entre sí en mayor o menor medida. La primera se dirige al sometimiento de los otros, al ejercicio de una forma tan ilimitada y absoluta de poder que reduzca a los sometidos al papel de meros instrumentos, "maleable arcilla en las manos del alfarero". Otra está constituida por el impulso tendiente no sólo a mandar de manera tan autoritaria sobre los demás, sino también a explotarlos, a robarles, a sacarles las entrañas, y, por decirlo así, a incorporar en la propia persona todo lo que hubiere de asimilable en ellos. Este deseo puede referirse tanto a las cosas materiales como a las inmateriales, tales como las cualidades intelectuales o emocionales de una persona. El tercer tipo de tendencia sádica lo constituye el deseo de hacer sufrir a los demás o el de verlos sufrir. Tal sufrimiento puede ser físico, pero más frecuentemente se trata del dolor psíquico. Su objeto es el de castigar de una manera activa, de humillar, de colocar a los otros en situaciones incómodas o depresivas, de hacerles pasar vergüenza.
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