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Comentarios

Portada - Comentarios - Pobreza y moral

07/04/2006 - José Carlos Rodríguez

Pobreza y moral

En un anterior artículo intentaba explicar una idea sencilla, pero que se me antoja esencial para entender el fenómeno de la pobreza. En primer lugar, ésta no es más que ausencia de riqueza. Y la riqueza no está ahí, esperando a que la atrapemos, sino que tenemos que producirla. Hacerlo depende de nuestro comportamiento. En consecuencia, el aumento de la riqueza, o la reducción de la pobreza, depende básicamente del comportamiento individual. Los esquemas redistributivos, que parten de una idea equivocada de lo que es la riqueza y de dónde proviene, confían en la transferencia de rentas, centrándose en el aspecto más material, sin percatarse de que lo relevante, en última instancia, es el comportamiento.

Acción e incertidumbre son inseparables. Pero nosotros hemos dado con varias formas de reducir la incertidumbre y aumentar así las posibilidades de éxito de nuestras acciones, y una de ellas son las instituciones, comportamientos pautados que nos ayudan a actuar correctamente, como por ejemplo la moral. La forma tradicional de acercarse a la pobreza evitaba la simple ayuda económica inmediata, especialmente en su forma más abstracta y versátil, el dinero, y se centraba principalmente en la reforma del comportamiento individual, para que quien se encuentre en una situación económicamente comprometida pueda salir adelante por sus propios medios.

Por ejemplo, se favorecía el mantenimiento de la unidad de la familia, así como que se cultivaran las relaciones con partes más amplias de la familia y con los miembros de la sociedad en que vive. Estas redes de solidaridad natural son transmisoras de los valores morales comunes y favorecen la atención a quien lo necesita. Valga como ilustración que, según la Fundación Heritage, en Estados Unidos "casi dos de cada tres niños pobres vive en familias monoparentales... Si las madres pobre se casaran con los padres de los niños, casi tres cuartas partes saldrían inmediatamente de la pobreza", tal y como allí se define ésta.

Los programas de ayuda estaban generalmente condicionados a algún trabajo, como pudiera ser el cuidado de los bosques. No para que las personas atendidas pagaran con su esfuerzo la ayuda que recibían, sino con el fin de que adquirieran el hábito del esfuerzo personal o el cumplimiento de compromisos adquiridos, lo necesario para que la persona pueda insertarse en el mercado de trabajo y salir delante de forma autónoma. También se intentaba favorecer la frugalidad y el ahorro, o alejar a las personas atendidas de vicios como el alcohol o las drogas, que desordenan el comportamiento.

Ello no quiere decir que no se ayudara materialmente a los pobres. Pero las ayudas no solían ser meramente dinerarias, sino que las organizaciones de caridad, que tenían una relación cercana con los pobres, atendían sus necesidades con los bienes adecuados. Si una familia vivía en una casa sin calefacción, se le daba una, pero no el dinero para comprarla. También era muy común que la ayuda económica consistiera en bienes de producción con los que hacer productivo su trabajo.

Siguiendo unas normas de comportamiento sencillas y razonables, si la persona no está impedida o no tiene una carga especial, es fácil escapar a la miseria económica. Un artículo de Steven Malanga decía: "para permanecer fuera de la pobreza en Estados Unidos, es necesario hacer tres cosas muy sencillas, según han sabido los científicos sociales: terminar el instituto, no tener niños hasta haberse casado y esperar al menos hasta los 20 para casarse. Haz estas tres cosas, y las posibilidades de empobrecerte son menos de una entre diez. Sin embargo, cerca del 80% de quienes no logran hacer estas tres cosas terminan siendo pobres".

Si se asegura una renta o una cantidad de bienes y se le dice a la persona que constituyen un derecho suyo, pese a que no los ha producido ella, se desincentivan el esfuerzo personal, el trabajo y el ahorro. Si se siguiera el camino opuesto, los resultados se verían enseguida. Volvamos al caso de los Estados Unidos. La Fundación Heritage ha calculado que "en los buenos tiempos, como en los malos, la típica familia pobre se sostiene con solo 800 horas de trabajo al año; esto son 16 horas de trabajo a la semana. Si el trabajo de todas las familias se elevara a 2.000 por año –el equivalente a un adulto trabajando 40 horas a la semana a lo largo del año–, casi el 75 por ciento de los niños pobres saldrían de la pobreza" tal como se fija allí oficialmente.

 

Opinión de los lectores

Miguel Moreno Ibáñez

José Carlos, eres un reaccionario. La riqueza no se crea, se consume. Fíjate en la revolución de los claveles (Portugal) y en el frentepopulismo allendista (Chile), en las que los socialistas del campo sólo pudieron salir a cosechar una temporada porque gastaron todo el carburante sin pararse a pensar que los beneficios de la cosecha había que reinvertirlos para la temporada siguiente.

Lo dicho, la riqueza ni se crea ni se produce: se consume. Y así todos tan contentos.

José Carlos Rodríguez

En una ocasión, a un compañero mío le preguntaron en el colegio por el principio de Lavoisier. Y dijo que era "La materia ni se crea ni se transforma, solo se destruye". Él siempre fue muy pesimista, claro. Pues hay quien lleva esta reformulación del principio de Lavoisier a la riqueza. Y el caso de Chile, que apuntas, es muy claro.

Un saludo.

Tomas

"Siguiendo unas normas de comportamiento sencillas y razonables, si la persona no está impedida o no tiene una carga especial, es fácil escapar a la miseria económica"

Hola, perdon pero creo que esta idea es francamente simplista y desde una perspectiva realmente alejada de la realidad.

1. En un país como EE.UU. con un entorno social próspero, es mucho más fácil salir de la pobreza (en términos absolutos: no morirse de hambre). Las estadísticas afirman que 2 de cada 3 niños pobres viven en familias monoparentales, asi que... ¿ si sus madres se casan dejan de ser pobres? Yo creo que esto no tiene mucho sentido, ¿con quién se van a casar, con Bill Gates? Una estadística no permite una deducción como esta, ¿no será que tienen hijos solteras porque son pobres y no han tenido la oportunidad de poder estudiar una carrera y no casarse hasta terminarla?

Por otro lado, en las sociedades ricas como la de EEUU o Europa, la pobreza no se mide en términos absolutos, sino relativos. La gente que se considera pobre en USA (p.e. un white trahs sureño que viva en su caravana) tiene mucha más renta disponible en $ que un médico de éxito en Uganda, sin embargo uno se considera rico y otro pobre, porque psicológicamente nos comparamos con la media del país, y lo que importa es la sensación de estar por encima o por debajo, de mejorar o empeorar (es como el mecanismo térmico del tacto, no sabemos la temperatura del agua, sólo si está más fría o caliente que el aire)

2. Por supuesto, el razonamiento que tú haces creo que no es aplicable en ningún caso en países donde no existe ni siquiera la posibilidad de trabajar. En un país africano, ¿una mujer puede estudiar? ¿puede no casarse hasta los 20, si sus padres la venden en matrimonio con 12? Hay determinadas sociedades que están en unas condiciones socioeconómicas bajo las cuales les es imposible a sus miembros salir de la más absoluta pobreza, por muy altos valores morales, éticos o prácticos que tengan...

Bueno, ahí van mis 2 céntimos, como dicen los americanos.

Saludos.

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