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Portada - Comentarios - Lo que enseñan en mi clase de economía

15/05/2006 - Albert Esplugas Boter

Lo que enseñan en mi clase de economía

A lo largo de una carrera se permite a los estudiantes escoger un cupo de asignaturas de otras titulaciones. Así, este trimestre curso "Economía Política I", de la licenciatura de Economía. Se trata de una asignatura de introducción a la economía, de modo que en principio no exige conocimientos previos y está encaminada a sentar los fundamentos de la teoría económica que luego será desarrollada en sucesivas asignaturas. El problema es que sin una idea cabal previa de cómo funciona el mercado o una actitud crítica que cuestione sistemáticamente todo lo que el profesor explica, los alumnos se exponen a un verdadero lavado de cerebro. Asisten a clase receptivos, confiados, con el propósito de aprender, y justo es cuando debieran tener las defensas más altas. Nadie les ha dicho que lo que van a enseñarles está viciado de base, que hay corrientes que emplean otra metodología y llegan a conclusiones radicalmente distintas, que la finalidad no declarada de la asignatura es justificar el statu quo intervencionista y modelar una generación de economistas prestos a secundar el sistema y a servirlo, en todo caso, como ingenieros sociales.

La asignatura incluye el temario neoclásico habitual: el equilibrio competitivo, el óptimo de Pareto y el principio de compensación, funciones de utilidad y curvas de indiferencia, la caja de Edgeworth, los fallos del mercado, equidad y medidas de desigualdad etc. Libro de cabecera: "Principios de Economía" de Mankiw. Durante las primeras semanas la profesora se ha dedicado a llenar la pizarra de números y a dibujar curvas de demanda, de oferta, de indiferencia, de contrato y de posibilidades de utilidad y de producción. La guinda la ha puesto el profesor de prácticas haciendo derivadas. No es extraño, claro está, que después haya quien crea que una cosa es la teoría y otra muy distinta la realidad.

Los protagonistas de la realidad económica, como dijera Huerta de Soto, no son funciones o sistemas de ecuaciones, sino personas de carne y hueso que actúan, que constantemente conciben fines y descubren medios para satisfacerlos. La profesora, sin embargo, habla de individuos con funciones de utilidad, asigna números cardinales a sus preferencias, compara la utilidad de unos y otros. "Ahora quito de aquí para mejorar esta situación de ahí, ¿las ganancias sociales superan las pérdidas sociales?". Pero vamos a ver, señora profesora, ¿puede decirnos cuál es su función de utilidad? Estamos esperando... ¿En cuántas unidades de utilidad valora usted un trozo de pizza exactamente? ¿Cómo puede sumar, restar y comparar utilidades de distintos individuos tan alegremente? ¿Qué rigor científico tiene esto? Ninguno. Las valoraciones subjetivas de los individuos son de carácter ordinal, la utilidad no se puede medir. Pero si la profesora admitiera este punto ya no podría seguir jugando a ser Dios con sus gráficos, redistribuyendo renta e interviniendo en el mercado para aumentar los "beneficios sociales".

En clase se nos explica que cada vez que la realidad se separa del modelo teórico de competencia perfecta nos hallamos ante una ineficiencia del mercado, un fallo del mercado. ¿Y no puede ser que lo que falle sea el modelo? La realidad es dinámica, el modelo neoclásico es estático; el proceso real de mercado es básicamente un proceso de creación de nueva información, el modelo de competencia perfecta presupone información plena. En suma, el modelo es irreal, pero paradójicamente se utiliza para ilustrar cómo debería ser la realidad.

En la economía que nos enseñan el ser humano no actúa, reacciona. Toda la información sobre fines y medios está dada, de manera que la gente sólo tiene que reaccionar mecánicamente ante esta información, sólo tiene que maximizar una función determinada. Partiendo de esta premisa, ¿por qué no iba el Estado a intervenir? La información está dada, ¿no sería mejor que fuera manejada por tecnócratas especialistas? La cuestión es que la economía presentada de este modo elude el problema económico fundamental: la creación de esa información. En el mundo real la información sobre fines y medios no está dada en absoluto, tiene que crearse. Y sólo puede crearse en el marco de una economía libre. El modelo neoclásico parte en este sentido de la consecuencia del proceso competitivo (de la estructura de precios a que da lugar continuamente la acción humana), luego no puede pretender explicar el proceso competitivo mismo. En otras palabras, el modelo presupone que el problema principal a resolver ya está resuelto, y de esta forma puede justificarse la intervención del Estado por doquier.

El edificio teórico de la asignatura se alza sobre cimientos de fango, pero acaso lo más destacable sea que la profesora no haya citado siquiera a un solo crítico de la concepción económica neoclásica. Todos los teóricos, palabras suyas, parten de estas mismas premisas, aun cuando a veces diverjan en sus conclusiones. Seguramente este comentario no es achacable a un afán manipulador, sino al simple desconocimiento de que esos críticos existen. Es probable que no haya leído nada de Mises, Hayek o Kirzner, no digamos ya Rothbard, y que de la escuela austriaca de economía apenas le suene el nombre. No hace mucho el propio Greg Mankiw, autor del libro de referencia de la asignatura, reconocía que no había leído a ningún autor austriaco, con excepción de Hayek y su "Camino de Servidumbre", la más elemental de sus obras.

Partiendo de la metodología y las premisas irreales que enseñan en clase es sumamente fácil llegar a conclusiones intervencionistas. Los alumnos asisten a un curso de legitimación del Estado del Bienestar más que de ciencia económica, y mucho me temo que esta realidad es extrapolable al resto de las universidades del país, y allende nuestras fronteras.

 

Opinión de los lectores

Aeri

Albert, bienvenido a la economía de facultad. Tú por lo menos sólo tienes una clase, pero imagínate todo el día lo mismo, de locos vamos. Un día de estos (posiblemente después de junio) pida mi ingreso en un psiquiátrico.

Por cierto, fantástico el enlace al blog de Mankiw, no sólo por el triste aunque honrado reconocimiento de su ignorancia austriaca, sino sobre todo por el anímadísimo posteo que le sigue, en él se pueden apreciar a muchos lectores del blog que o bien son austriacos o ponen bien a esa "otra" economía. Creo que sólo hay un crítico de la misma.

Cabrit0

Muy cierto lo que dices, yo mismo tomé una de esas clases en República Dominicana hace menos de 2 años.

FUTACANETTI

Y bueno, la pregunta que me asañta después de leer el artículo es: ¿Por qué la escuela austriaca está, digamos, tan marginada? ¿Fue siempre así? ¿No es factible creer en que esta situación es en parte culpa de la propia escuela por sus postulados que pueden parecer irreales o utópicos en exceso a la gente?

Un saludo.

SENECA

Y eso que el libro de Mankiw es un avance con respecto a otros manuales.

¿Qué método o lectura de libros recomendarías para comprender y ver las diferencias entre las tesis austriacas y las neo-clásicas?

Es un tema interesante, me gustaría que lo siguieras tratando con tu habitual maestría.

Jaime Raúl Molina

Excelente artículo. No soy economista de profesión, sino abogado, pero en mis clases de Introducción a la Economía recuerdo que no entendía nada. Todo me parecía sinsentido, y así me mantuve hasta que me topé, años después, con Bastiat (La Petición de los Fabricantes de Velas), y de allí me fui con Mises, Hayek, Rothbard y compañía. A medida que me adentraba en la escuela austriaca iba entendiendo por fin, ahora todo tenía sentido.

Y en efecto, en las clases de economía jamás me dijo la profesora que había otros que no creían en esos postulados de conocimiento perfecto, etc.

Juan Ramón Rallo

Hombre Futacanetti, no creo que los neoclásicos tilden nada de irreal, más que nada porque ellos buscan el máximo irrealismo posible a cambio de un mayor poder predictivo.

Recuerda lo que decía Friedman, padre de la metodología neoclásica: "cuanto más significativa es una teoría, más irreales son sus supuestos" y "para ser importante, una hipótesis tiene que ser descriptivamente falsa en sus supuestos".

Aparte, difícilmente podrán tildar nada de irreal los neoclásicos cuando ni siquiera Mankiw ha leído nada de la Escuela Austriaca.

Berti

Totalmente de acuerdo. No sé si más o menos que en la facultad, pero en los institutos el adoctrinamiento es feroz, así como la desinformación... eso de economía austriaca mucho no se oye y no le suena ni a los profesores de eco... Por el contrario, damos como grandes economistas a estatistas e izquierdosillos como Sampedro. Y cuando lleguen los de la generación T ya veremos. En ningún momento se habla de alternativas al Estado del Bienestar.

Agarzon

Te he dejado una respuesta en mi blog. Saludos.

Angel Fernandez

Efectivamente, recuerdo que en las clases de economía sólo estudiábamos el temario neoclásico que después de mucha modelización matemática... manifestaba lícitos el intervencionismo y el estatismo para controlar el mercado, es decir, para controlar las acciones libres de sus ciudadanos.

Libros. artículos y comentarios blog aparte, creo que -para cambiar la situación y lograr defender efectivamente el libre mercado y las libertades y derechos individuales- es fundamental que alcancemos puestos como "creadores de opinión" en la sociedad: comentarista de radio o columnista de periódico, profesor titular o catedrático de Universidad, etc...

Internet está bien para conseguir información sobre la escuela austriaca, intercambiar opiniones, conocernos y aglutinar un movimiento liberal en España, en Europa y en América. Pero la mayoría de la sociedad no está representada en Internet.

Por tanto, para cambiar la situación hay que intentar también salir "fuera" y luchar por las ideas liberales como "creadores de opinión". De otro modo, el Leviatán seguirá conquistando el poco libre mercado que existe y nuestras libertades, así como las escasas mentes preclaras que lleguen a la universidad.

Todo lleva su tiempo pero estoy seguro de que si somos constantes y actuamos con inteligencia, lograremos sociedades liberales.

¡Enhorabuena por el artículo!

Francisco Moreno

Séneca, te recomiendo la lectura de este artículo de Jesús Huerta de Soto (originalmente aparecido en Revista de Economía aplicada, 1997, vol. V) para ver claramente las diferencias entre la escuela neoclásica y la escuela austríaca. A mí me ayudó mucho para claramente distinguirlas:

Huerta de Soto es un gran economista y, además, un buen conocedor de la función empresarial (para nuestra suerte).

SENECA

Gracias Francisco.

seneca

¿Qué libros de economía recomendarías?

Francisco Moreno

Las biblias de la Economía austríaca creo que son:

1. La Acción Humana, Tratado de Economía de Ludwig von Mises, 1949 (Unión Editorial)
2. Man, Economy and State de Murray Rothabrd, 1962 (sólo conozco esta edición actualizada en inglés)
3.
Capitalism: a Treatise on Economics de George Riesman, (Ottawa, Illinois: Jameson Books, 1996).

Otros Libros que te recomiendo:

Making Economic sense de Murray Rothbard es una recopilación de artículos de este economista de lúcido e insobornable criterio que no tienen desperdicio.

La Economía en una Lección, Unión Editorial, de Henry Hazlitt es un librito que cada hoja rezuma sabiduría económica; es la visión de un buen economista sobre diversos aspectos de la realidad que no se perciben a primera vista, pero que son evidentes una vez leídos sus argumentos.

Para completar esto, ver este artículo de José Ignacio del Castillo para una panorámica general muy recomendable.

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