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Comentarios

Portada - Comentarios - Para mentiras, la realidad

23/05/2006 - Gorka Echevarría

Para mentiras, la realidad

“Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo sólo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira)”
Joaquín Sabina

Es mentira que los impuestos sean un robo.

Es mentira que el salario mínimo cree paro.

Es mentira que la Seguridad Social sea un timo piramidal.

Es mentira que la propiedad común sólo pertenece al Estado.

Es mentira que el ecologismo tenga al hombre como un virus de la naturaleza.

Es mentira que el igualitarismo implique la coacción perpetua para evitar las diferencias personales a que conduce el individualismo.

Es mentira que los contratos laborales obliguen al trabajador a aceptar lo que otros, los sindicatos, le imponen y no aquello que libremente acuerda con otro individuo, el empresario.

Es mentira que el derecho a la vida no equivalga al derecho a recibir sustento del prójimo.

Es mentira que el derecho al trabajo conlleve el derecho a coaccionar a otros para que den un empleo.

Es mentira que el derecho a una vivienda digna signifique que otros tienen que pagarte la hipoteca.

En suma, parafraseando a Sabina, es mentira que más de 10 mentiras no digan la verdad.

 

Opinión de los lectores

Daniel Ballesteros Calderón

En el link sobre los sindicatos se afirma:
"Cuando la competencia se volvió más intensa, varios empresarios compitieron por los trabajadores más cualificados ofreciéndoles mejores sueldos y una jornada más reducida. Los empresarios que no ofrecieron una semana de trabajo reducida estuvieron obligados, por la fuerza de la competencia, a compensar al trabajador con mayores sueldos o simplemente dejaron de ser competitivos en el mercado de trabajo."

Condición necesaria para que este tipo de mecanismo tenga lugar es que la oferta de trabajadores disponibles sea escasa en relación a su demanda. Pero en la Europa del siglo XIX y XX no ha sido así por lo común. Esto es la realidad histórica. Si no se da esa condición necesaria, la acción de los sindicatos puede ser adecuada (en una economía en crecimiento).

También se afirma:

"Un lugar de trabajo inseguro o peligroso es costoso para los empresarios porque han de pagar una compensación a los trabajadores para atraerlos (mayor sueldo)."

Para que esto se cumpla también es necesario que la oferta de trabajadores sea escasa en relación con la demanda. Si esta circunstancia no se da, un buen sistema judicial puede imponer sanciones al empresario oportunista (o al empleado imprudente), de modo que la seguridad laboral mejore sin necesidad de una compleja regulación o de incentivos por parte del Estado.

La acción sindical puede ser muy contraproducente para los trabajadores, sobretodo cuando llegan altos niveles de inflación, o una recesión, o cuando se instalan en una economía muy pobre, etc.

Pero en la formación de las condiciones laborales del mundo civilizado, los sindicatos han jugado un papel esencial, al igual que las legislaciones laborales de los diferentes Estados.

Creo sinceramente que es exagerado que se antepongan los prejuicios ideológicos a una visión realista del mundo.

Un saludo

Rubén Díaz Fulgueiras

Me pregunto si no serán precisamente esas medidas las que hagan disminuir la demanda de trabajo, y por consiguiente hacer la oferta de trabajo menos escasa relativamente.

Daniel Ballesteros

Salarios más elevados, vacaciones pagadas y mayor seguridad en el trabajo tienen como consecuencia el incremento de los costes laborales. Desde luego reducen el incentivo a contratar más mano de obra.

Ahora bien: estas medidas han tenido éxito en algunas economías gracias al enorme crecimiento de la productividad por empleado.

Por lo tanto estas mejoras laborales han sido posibles gracias a que existía la voluntad, pero también la posibilidad, de llevarlas a cabo sin un perjuicio general para el conjunto de la economía.

El único problema radica, en mi opinión, en la fijación de salarios mínimos para determinadas actividades de muy baja productividad.

Un saludo

Topo Universitario

Comentario para Daniel Ballesteros:

Independientemente de la división entre 'población demandante de empleo' y 'puestos de trabajo disponibles', el salario ha de aumentar. Aunque haya cientos de empleados posibles para cada puesto, no todos los candidatos serán igualmetne capaces, por lo que el salario para conseguir atraer y mantener a los mejores tendrá que ir subiendo. Lo que explica la mejora de los salarios en los últimos siglos no es la labor de los sindicatos, sino la mejora de la productividad y el libre mercado.

Topo Universitario

Rubén Díaz Fulgueiras

Si esas medidas reducen el incentivo a contratar trabajadores, y por lo tanto aumentan el paro, y éste hace disminuir el salario, ¿qué sentido tiene volver a legislar para intentar volver a aumentar el salario, si las primeras medidas son las causantes? Yo sinceramente creo que lo más lógico sería no legislar desde el principio, porque es un sinsentido legislar para corregir algo que la legislación ha creado.

Yo abogo por un mercado libre, creo que la eficiencia que tendría nos proporcionaría bienes bastante baratos y creo que el paro no sería más del friccional. La ley de Say está bien clara.

Daniel Ballesteros

El mercado laboral español se halla muy regulado: salario mínimo, leyes de seguridad laboral, diversas modalidades de contratación... Sin embargo es una regulación inútil pues en última instancia no existen inspectores encargados de velar por su acatamiento.

El contratante evalúa sus necesidades de empleo, el precio al que puede contratar un empleado y, si dispone de dos empleados de similares características profesionales, elegirá minimizar el coste de contratación. Este es el libre mercado.

El problema es que cuando la oferta laboral es muy superior a la demanda se da un problema de asimetría de poder de negociación con graves consecuencias sobre el conjunto de la economía.

Esto lleva al pago de unos bajísimos salarios, escasa o nula seguridad laboral, fraude a la Seguridad Social, etc. Algo que se da en España: contratos basura para actividades que hace años se remuneraban magníficamente (banca), jornadas interminables en hosteleria y transporte para inmigrantes, fraude a la Seguridad Social, mala seguridad laboral... ¿Cómo pueden ser nefastas unas leyes que no se cumplen?. En la práctica el mercado laboral español es un auténtico desastre debido a este enorme exceso de oferta.

Si existiese exceso de demanda de trabajo, todos los mecanismos que se enuncian en el link funcionarían sin lugar a dudas; pero al menos en el caso de España no es así.

Albert Esplugas

En la práctica el mercado laboral español es un auténtico desastre debido a este enorme exceso de oferta.

¿Entonces tendría que aumentar el desempleo para reducir la oferta de trabajo? ¿Desde cuándo el trabajo es escaso en relación con los fines que hay para satisfacer? El trabajo siempre es escaso (razón por la cual en un mercado libre irrestricto el paro sería sólo friccional). ¿Crees, por el contrario, que en la sociedad hay una cantidad de trabajo fija? En cuanto a las regulaciones laborales, son costes que el empresario traslada al trabajador. De un lado encarecen la contratación (lo que hace reducir la demanda de trabajo, esto es, incrementa el paro); y de otro lado minora el salario de los trabajadores (el empresario resta del salario potencial estos costes). Daniel, ¿cómo se forman los salarios? ¿Por qué el empresario no maximiza sus beneficios pagando a todos los trabajadores el salario mínimo? Quizás te interesen estos artículos de Rallo sobre el tema: aquí y aquí.

Un saludo

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