Educación pública y adoctrinamiento
La decisión sobre la educación que ha de recibir un niño no la puede tomar él. Será de sus padres o de terceros, lo que principalmente tendrá lugar con el Estado como medio. El derecho, o la imposición, no hay tercera alternativa. Argumentos para sustituir los deseos de los padres por otros instrumentalizados por el Estado ha habido muchos. La necesidad de imponer una moral, por ejemplo, o la de borrar los orígenes de los inmigrantes para que no corrompan las costumbres locales o para que se integren. O restarle los derechos al padre, fideicomisario de la sociedad para la tutoría de los niños, para dársela nominalmente a éstos como excusa para otorgársela finalmente al Estado. Esta posición es quizá la más importante en la justificación de la educación pública en la actualidad. Disfraza el atropello de imposición en defensa del más débil, el niño, frente a sus padres.
Pero la verdadera clave está en el desnudo estatismo, en la adoración del propio Estado y en hacer del servilismo y de la postración ante el poder una virtud. John Dewey decía "la gente independiente y que actúa por sí misma son un anacronismo para la sociedad colectivista del futuro". Entre los intelectuales serviles que hicieron campaña por la educación pública revelando sus verdaderos objetivos está Archibald D. Murphey (1777-1832), quien concebía un sistema público de escuelas: "todos los niños habrán de ser educados en ellas. En estas escuelas se inculcarán los preceptos de la moral y de la religión, y los hábitos de subordinación y obediencia. El Estado, el la calidez de sus buenos deseos por el bienestar, ha de hacerse cargo de esos niños y emplazarles en escuelas sean ilustradas y sus corazones instruidos en la virtud".
Benjamin Rush (1745-1813), era muy crítico con ese "prejuicio" de que "es impropio llenar las mentes de los jóvenes con prejuicios religiosos de cualquier tipo y que deberían elegir sus propios principios". De eso nada. "Es necesario imponerles las doctrinas y la disciplina de una religión determinada. El hombre es un animal naturalmente ingobernable". Y él tiene para ello un remedio: "un sistema de educación general y uniforme dará lugar a una masa más homogénea, y en consecuencia que encajará más fácilmente en un gobierno uniforme y pacífico". ¿Y qué valores se deben inculcar? También tiene respuesta para ello: "ha de enseñársele cómo amasar riquezas, pero sólo para incrementar su poder de contribuir a los deseos y las demandas del Estado. Estoy satisfecho con que los ciudadanos más útiles han sido aquellos jóvenes que nunca conocieron o sintieron sus propios deseos hasta cumplir los 21; y siempre he pensado que la sociedad debe gran parte de su orden y felicidad a las deficiencias de la gestión de los padres, que es suplida con esos hábitos de obediencia y subordinación que se contraen en nuestras escuelas".
Robert Owen (1801-1877) y Frances Wright (1795-1852) fundaron una revista en la que hacían propaganda de su plan para un sistema público de educación. Querían "una educación nacional, racional; gratis para todos a expensas de todos; conducida bajo la salvaguardia del Estado y en honor, para la felicidad, para la salvación del Estado". Calvin Stowe (1802-1886) quería trasladar el sistema prusiano de educación, el primero basado en la compulsión del Estado, propio de aquella sociedad militarizada, a los Estados Unidos. Stowe era muy claro: "Un hombre no tiene más derecho de poner en peligro el Estado volcando sobre él una familia de niños viciosos e ignorantes que la que tiene de admitir a los espías de un ejército invasor".
Samuel Knox (1815-1905), Demócrata de Indiana, era un hombre de progreso. Un totalitario en el campo de la educación. Lo que deseaba era que en todos los colegios se estudiaran "tales libros de texto y otras publicaciones literarias que deberían ser recomendadas o dirigidas por una oficina de Educación". Esta serie de libros no prohibidos debe incluir "un catecismo moral conciso, bien digerible".
Ese ideal de educación pública, imposición de valores, forja de súbditos, inculcación de determinados esquemas morales es exactamente lo que tenemos en España. La plasmación más perfecta de ello es la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Un documento del Ministerio en el que se basa el programa de la asignatura dice, en ese lenguaje colectivista y totalitario que "la sociedad democrática no puede eludir la tarea de socializar a los niños y jóvenes, proporcionándoles a través del sistema educativo las enseñanzas y la reflexión necesarias para que puedan convertirse en personas libres y honestas y en ciudadanos activos". Esos conocimientos son muy determinados. Y las conclusiones a las que "libremente" han de llegar, también: hay que "proporcionar a los alumnos un conocimiento suficiente acerca de los fundamentos y los modos de organización del Estado democrático", lo que "requiere ayudarles a desarrollar actitudes favorables a dichos valores y a ser críticos con aquellas situaciones en que se nota su ausencia".
El propio Estado es el que define qué se debe asimilar y qué criticar. En el bachillerato se les inculca "una conciencia cívica responsable" que fomente "la corresponsabilidad en la construcción de una sociedad justa y equitativa". Por supuesto, "sería imprescindible que la formación del profesorado recogiera este planteamiento sobre la ciudadanía, y cómo enseñarla".
Opinión de los lectores
Creo que faltan algunos elementos importantes en la justificación de la educación pública.
1.- ¿Es aceptable que la calidad de la educación que recibe un chaval correlacione negativamente con los recursos económicos de los padres? Una educación puramente privada, probablemente, llevaría a esto. O llevaría a esto en mayor medida de lo que ya lo hace ahora.
2.- ¿En qué medida los hijos son 'propiedad' de los padres, disponibles, por tanto, a libre uso? ¿Es aceptable que unos padres quieran hacer de su hijo un gran cantante de ópera y que, para no restar tiempos para la consecución de este fin, no le enseñen nada de matemáticas o biología? Sin control del Estado (no necesariamente con escuelas públicas, eso sí) esto podría ocurrir.
Dudas, dudas...
Topo Universitario
Un ejemplo concreto de esta inculcación de valores serviles lo tenemos en
el programa “cívico-tributario” que quiere incluirse en la asignatura “Educación para la Ciudadanía”. El objetivo declarado es, en la línea de Archibald Murphey y Benjamin Rush, crear una nueva generación de jóvenes con conciencia tributaria, en otras palabras, subordinada a los dictados y necesidades del Estado y su Agencia Tributaria.
Una nueva asignatura para la ESO, al menos en Andalucía: "Cambios sociales y nuevas relaciones de género" El título ya lo dice todo. Feminismo intervencionista de izquierdas como si fuera la verdad revelada. De Wendy, nada de nada.
Por otro lado, los profesores de izquierdas se consideran con "licencia para adoctrinar". Recientemente me ha sustituido durante dos semanas una profesora que les ha dado la siguiente tema a los alumnos: "Explotación y condonación de la deuda" Afortunadamente me he reincorporado a tiempo...
Topo Universitario:
¿Es aceptable que la calidad de la educación que recibe un chaval correlacione negativamente con los recursos económicos de los padres? Una educación puramente privada, probablemente, llevaría a esto. O llevaría a esto en mayor medida de lo que ya lo hace ahora.
¿Por qué este énfasis en la igualdad? No es tanto que mi hijo reciba una educación de la misma calidad que los demás como que reciba una buena educación. ¿Es preferible que no correlacione negativamente con los recursos económicos de los padres y sea de peor calidad para todos?¿Es aceptable que tú sufragues vía exacciones coactivas la educación de mis hijos? Si la educación fuera privada las escuelas competirían por el favor de los padres, tendrían el test del mercado (beneficios/pérdidas) para saber si están empleando eficientemente sus recursos, si están ofreciendo un servicio valorado por los padres o si están ofreciendo un servicio de poca calidad. Las escuelas que satisfagan los deseos de los padres prosperarán, las que no lo hagan y persistan en el error quebrarán. Los cheques escolares no son un sustitutivo del libre mercado, comportan el control político de las escuelas homologadas para recibir cheques y no tienen en cuenta el precio que están dispuestos a pagar los padres sino la cuantía que fíja el Estado y que reparte mediante esquemas redistributivos. Por otro lado, la educación pública no es gratis, la pagamos vía impuestos. ¿Crees que
la educación sería más cara si la pagáramos vía precios?¿En qué escenario crees que un bien o servicio tiende a abaratarse (y a mejorar de calidad), en uno en el que sus productores compiten entre sí para obtener el favor de los consumidores o en uno en el que los productores ya tienen una renta garantizada? ¿Entonces tenemos que sacrificar una educación diversa, ajustada a las preferencias de los padres y quizás incluso más barata sólo porque la calidad será desigual?
¿En qué medida los hijos son 'propiedad' de los padres, disponibles, por tanto, a libre uso? ¿Es aceptable que unos padres quieran hacer de su hijo un gran cantante de ópera y que, para no restar tiempos para la consecución de este fin, no le enseñen nada de matemáticas o biología?
¿Por qué no?¿Y si al final resulta que consigue ser un gran cantante de ópera?¿O un gran tenista?¿O un gran futbolista?¿Cómo sabes a priori que eso va a perjudicar al niño y qué derecho tienes imponer tu criterio a sus padres? Pero es que además, ¿no crees que por lo general los padres quieren a sus hijos y son los que más se preocupan por su bienestar?¿No crees que si los padres piensan que el futuro de su hijo puede verse comprometido por esta decisión serán los primeros que intentarán que lo compagine con otros estudios?
Un saludo
Existe un texto fundamental para todos los interesados en este tema. Se titula El archipiélgado Orwell, de la profesora Mercedes Rosúa. Es un análisis empírico-comparativo del sistema educativo maoísta durante la revolución cultural, que ella conocé porque trabajó allá como profesora de español, y la LOGSE. Un complemento ideal a lo que José Carlos expone. Además, la calidad de la prosa es sobresaliente. Cinco años depués de su publicación, el libro no sólo no ha perdido vigencia, sino que algunos de los temores de la autora se han tornado ciertos. El capítulo titulado Y el verbo se hizo izquierda no tiene desperdicio y no sobra en él ni una coma.
Esto parece un anuncio más que un comentario -no conozco a la profesora Rosúa de nada- pero si tenéis hijos pequeños debéis comprar el libro de inmediato, pues os proporcionará utilísimas pistas sobre la forma de contrarrestar el neomaoísmo de la LOGSE. La editorial es Grupo Unisón.
A modo de respuesta a las dudas de Topo Universitario: consigue información sobre el think tank británico Civitas. Por una matricula de 4000 pesetas mensuales organizan clases semanales de recuperación de inglés y matemáticas para niños bengalíes en Londres. Los resultados son espectaculares, y el sistema se financia por medio de las pequeñas cuotas de los padres y aportaciones voluntarias. Si dos horas en el centro de Civitas tienen más efectividad que ocho en el colegio, ¿no crees que los inmigrantes de Bangladesh, que precisamente no son los que más dinero ganan, estarían mejor servidos si el Estado permitiera que Civitas abriera colegios? Creo que si por sus impuestos les dieran a elegir entre un centro público y Civitas, probablemente escogerían la segunda opción, que correlaciona de forma de forma inversa con los ingresos de los padres. Por desgracia, eso no ocurrirá hasta que los conservadores recuperen el gobierno de la región de Londres. Será entonces cuando las familias pobres de la ciudad podrán tener una educación igual de buena que las ricas, y al mismo precio, si no menos.
By the way, Civitas está actualmente expandiendo sus actividades porque está recibiendo peticiones de familias blancas de clase media, que quieren para sus hijos lo mismo que los de los inmigrantes pobres. ¿Cómo explicarías esto?
Hay otro factor distorsionador en la educación estatal y consiste en la ilegítima y distorsionadora imposición del adoctrinamiento religioso en lo que debiera ser una educación exclusivamente guiada por los principios de la racionalidad crítica y científica.
Por otra parte, los ciudadanos se encuentran con que no tienen más remedio que "elegir", una falacia, entre los dos polos de un duopolio que se retroalimenta y apoya mutuamente: el Estado y la Iglesia Católica.
El primer deber de un gobierno liberal es romper con dicho duopolio Estado-Iglesia para que la libertad de elección entre diversas posibilidades sea real y la competencia efectiva.
De nada sirve menoscabar el adoctrinamiento estatal si no se denuncia también el adoctrinamiento eclesial que en España ha sido especialmente perverso y perjudicial.
Gracias por las respuestas a mis dudas. Acepto que lo importante es la calidad, no la correlación renta-educación.
Ahora bien, discrepo de Albert Esplugas, cuando indica que la general voluntad de los padres para buscar la mejor educación para los hijos justifica la total libertad de elección de los padres. Acepto que los padres tienden a buscar lo mejor para los hijos. La mayor parte. ¿Y los que no? Por ejemplo,
el padre que hace que su hijo corra y corra kilómetros con cinco años.
No consigo ver que sea aceptable meter a un hijo en una actividad que puede dañar su normal desarrollo. Que uno con SU casa haga lo que quiera, como si quiere dejarla vacía; con SU cuadra lo que le dé la gana, como si quiere prenderle fuego a un Picasso; con SU vida lo que le rote, como si quiere saltar de un puente. Pero con SU hijo... el posesivo 'su', ahí, creo que tiene otro sentido bien distinto.
Saludos.
Topo Universitario
Por ejemplo, el padre que hace que su hijo corra y corra kilómetros con cinco años. No consigo ver que sea aceptable meter a un hijo en una actividad que puede dañar su normal desarrollo.
¿No crees que estás juzgando la decisión del padre muy a la ligera, sin contemplar el contexto en el que se enmarca? La familia del chico era tan humilde que lo vendió por 15 dólares. ¿Si no estuviera corriendo crees que estaría en la escuela? ¿Cuáles son las alternativas del chaval? Yo lo ignoro, pero no estoy seguro de que sean mejores. Quizás el chico permite a la familia salir de la pobreza, ¿consideras que vivir en la pobreza no daña el “normal desarrollo” del niño? ¿Es preferible que no corra y sigan siendo pobres? Tampoco parece que te importe mucho la opinión del padre, que afirma que los exámenes médicos deberían haberlos realizado expertos independientes en lugar de llevarse a cabo en hospitales del Gobierno, dónde “los resultados son los que el Gobierno necesita”. Por otro lado nótese que las autoridades no dicen que el chico debería estar estudiando, sino que debería entrenar en un “centro cualificado” donde su salud sea sometida a examen periódicamente.
De todas formas en este ejemplo has introducido el matiz del deterioro de la salud del niño, que quizás complica el debate; ausente este matiz (como en el caso de los estudios operísticos que citabas) la legitimidad de la decisión de los padres me parece incontrovertible. La potestad de los padres no puede verse alterada por el criterio de terceras personas en relación a lo que es “adecuado” para el niño. Cabe emplear medios pacíficos para persuadir a los padres de la conveniencia de tomar otro camino, pero no la coacción para imponer lo que uno estima beneficioso.
Pero con SU hijo... el posesivo 'su', ahí, creo que tiene otro sentido bien distinto.
Estoy de acuerdo, y está claro que los padres no pueden hacer “lo que quieran” con sus hijos si eso implica atentar contra su integridad física, maltratarles, abusar de ellos etc. Los niños en todo caso son propiedad en fideicomiso de los padres. El derecho de tutela obviamente no es un derecho de propiedad absoluto, pues concierne a un individuo con sus respectivos derechos, pero sí es un derecho a tutelar, conducir, educar al menor de la forma en la que el tutor considere apropiada.
Un saludo
En plena época positivista, la enseñanza estatal laica y obligatoria se instala en Europa de forma progresiva en el último tercio del siglo XIX. Esto sucede en Austria (1869), en UK (1870), en el recién estrenado Estado unificado alemán (1870), en Suiza (1874), en Holanda (1876), en Italia (1877); en Bélgica (1879), en Francia (1881)…
Curiosamente, la instrucción militar obligatoria fue impuesta también por los Estados europeos precisamente por esos mismos años: en Austria (1869), en Alemania (1871), en Francia (1872); en Rusia (1874), en Italia (1875)…
Ello obedecía a un mismo planteamiento de fortalecimiento del Leviatán mediante el adoctrinamiento de los más pequeños y de la instrucción a los más jóvenes con buena dosis de amor a la patria para, llegado el caso, pudieran servir e incluso dar su vida por el Estado sin apenas oposición (como así ocurrió, desgraciadamente, unas décadas más tarde, ya en el siglo XX).
La pedagogía estatalizada campaba por sus fueros. Era la tendencia lógica y muy “científica” de los tiempos en que se fraguaban los nacionalismos colectivistas, los proteccionismos que atentaban contra el librecambismo de décadas anteriores, el incremento de los servicios públicos (con sus funcionarios y compleja burocracia) y la idea del Estado del bienestar que conocemos hoy en día. Con el correr de los años, decayó la idea de la necesaria instrucción militar generalizada porque primaron las ventajas de una profesionalización del ejército (si bien siempre bajo tutela del Estado). Esta disminución de la pedagogía forzosa en su vertiente militar era consecuencia lógica de la modernización de los ejércitos; sin embargo no tuvo su correspondiente merma intervencionista en la vertiente educativa de los menores. Los poderes públicos vieron nítidamente desde el último tercio del siglo XIX que la inculcación de la enseñanza de los pequeños y la formación de su “tabula rasa” era una fuente de dominio sobres las gentes y de su auto-justificación (incluido el Estado americano, tal y como se ve en los teóricos de la educación americana que denuncia a José Carlos).
La noticia que da, Topo universitario, del niño en la India es dura, pero sin duda se trata de una gota negra en un océano que no justifica el caso de adoctrinamiento masivo que denuncia José Carlos por parte del Estado (¿por qué será que este tipo de noticias aisladas tienen siempre como moraleja final la necesaria protección de los poderes públicos frente a los desvalidos?¿Y los cientos de miles de casos de padres correctos para la formación de sus hijos? Ya sé, ellos, que es la normalidad, no son jamás noticia). Además el caso que suscita se acerca más a un posible caso penal de explotación de niño con cierta facultad insólita de correr que de educación o formación del mismo.
Sigue, por tanto, siendo muy válida la afirmación de Albert en su comentario anterior de que los padres, por principio, quieren lo mejor para sus hijos y también su pregunta en relación a cierto reparo del derecho de los padres a educar (según su exclusivo criterio) a sus hijos. ¿Por qué no dejar a los padres que hagan de un niño, por ejemplo, un especialista de canto o lo que estimen oportuno?
Una cosa es que el Estado procure, a lo sumo, los medios para ayudar a la educación de los padres de escasos recursos para que elijan el centro que les plazca (tipo cheque escolar) y otra muy distinta es que sea el propio Estado el que preste esos servicios educativos con temario moldeador, entre otras muchas cosas, de buen-ciudadano-pagador-de-impuestos (generación T).
Además, el grado de importancia que se dan a los conocimientos es, a la postre, meramente subjetivo. Ejemplo: creo firmemente (y subjetivamente) que los quintetos de Mozart, los cuartetos de Beethoven, así como la música camerística de Brahms en su totalidad son la cumbre de la música de cámara occidental y que ninguna persona culta debiera desconocer esa música ya que su experiencia estética es inmensa. Siendo esto una verdad para mi (o cualquier otra que se quiera), si fuera un planificador estatalista ¿debería primar este tipo de enseñanza en detrimento de otras? Me temo que, al ser forzosamente una educación generalista, práctica y uniforme, estaría tal vez fuera de lugar. Entonces, ¿Qué materias primar para todos los niños? ¿El Estado está en condiciones de establecer un mínimo de formación adecuado en cada momento? ¿Cuál es ese mínimo aceptable para todos? Dado que el tiempo dedicado a la enseñanza es limitado ¿en qué grado y profundidad se deben enseñar ciertas materias? Establecer un temario oficialmente “válido" es ilusorio y, además, peligroso. La oferta se debe dejar en manos de profesionales que ofrezcan, en competencia con otros, sus servicios educativos. Y sólo los padres (nunca el poder, el que sea) deben establecer cuál es ese mínimo (o máximo) y procurar, con su elección de centro educativo, esa educación que ellos estimen subjetivamente adecuada.
Soy consciente de que la Educación pública, así como la Seguridad social, las leyes laborales proteccionistas o la planificación urbanística son Vacas sagradas de toda (social) democracia, pero tienen muy serios inconvenientes tras sus bienintencionados y, a veces, reduccionistas planteamientos.
Hola. Soy de Argentina y estoy 100% de acuerdo con lo que dice Albert E. Si están interesados en cuáles son las opciones para los pobres en cuanto a educación privada (sin ninguna intervención estatal) no dejen de ver un estudio de James Tooley en países como Ghana, India, Nigeria y Kenia donde hay cientos de escuelas privadas llevadas a cabo por gente pobre en áreas marginales y dirigidas a gente de la misma comunidad. Tienen más aceptación que las del Estado y la gente por poco que gane prefiere pagar una cuota muy y mandar a sus hijos allí. Lo pueden ver en
el Cato (hay un resumen en castellano y el trabajo completo en inglés) o en el sitio del EG West Centre de la universidad de Newcastle, en Inglaterra (dirigido por Tooley). Es impresionante y creo que nadie puede imaginar la infinidad de posibilidades que habría en materia educativa, todavía no descubiertas, si no hubiese intervención estatal.
Bueno, encontré el sitio porque estoy haciendo un trabajo sobre Homeschooling. Es muy interesante. Muchas gracias.
A Francisco Moreno: ¿por casualidad tenés la fuente de donde sacaste las fechas de extensión de la enseñanza estatal laica y obligatoria se extiende por Europa? Lo mismo el servicio militar obligatorio... me vendría muy bien para mi trabajo... ¡Muchas gracias!
Natalia, con relación a las fechas que menciono de la instauración de la enseñanza laica, pública obligatoria coincidente con la instrucción militar también obligatoria mi fuente es el magnífico libro de José Luis Comellas: "El último cambio de siglo. Gloria y Crisis de Occidente (1870-1914)" de la Editorial Ariel.
José Luis Comellas estudia, con una impresionante visión de conjunto de la Historia, la Física, la Filosofía, la Música, la Medicina, el Derecho y la Literatura los años que van desde el auge de la mentalidad positivista del último tercio del siglo XIX hasta su posterior crisis al cambio de siglo que desembocó en la primera conflagración mundial. Para su edición ver
aquí y
aquí.
Por cierto, Natalia, interesantísimo tu enlace del instituto el Cato sobre los beneficiosos efectos –invisibles de momento para los gobernantes o instituciones internacionales- de la educación privada en los países en desarrollo.
Para propuestas del fin de la educación pública, es muy recomendable
este enlace,
este otro y
este otro.
En relación con una visión liberal sobre la defensa y seguridad que harían innecesarios el monopolio exclusivo del Estado en estas materias y, por consiguiente, también los reclutamientos forzosos existentes aún en muchos países para cebar ejércitos de masas a las órdenes del político de turno, no conozco artículos más sugerentes que los de Jorge Valín también en esta web del IJM,
aquí y
aquí.
Muchas gracias Francisco. Buenísimo el artículo de Juan Ramón Rallo sobre Educación pública y los de Jorge Valín (Seguridad, etc). Escribí mi tesis de Master sobre el Homeschooling (orígenes, descripción del fenómeno, que ocurre dentro y fuera de los EEUU, en América Latina y en Argentina). Si a alguien le interesa o le sirve se la envío. Bueno, muchas gracias por la información. Me fue muy útil. ¡Saludos!