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Portada - Comentarios - Elementos hayekianos en el pensamiento de Edgar Morin

29/06/2006 - José Carlos Rodríguez

Elementos hayekianos en el pensamiento de Edgar Morin

Edgar Morin es un intelectual muy interesante. Un hombre independiente, marginado de la Universidad, pero que se ha ganado el interés de otros estudiosos. Tiene un libro muy interesante, El paradigma perdido: el paraíso olvidado, en el que se plantea el "proceso de hominización" de nuestra especie, a partir de la sociedad de los primates. Su investigación entraría dentro del amplísimo programa de investigación de Hayek, con cuyo pensamiento comparte algunos elementos que voy a referir aquí.

El primero de ellos es la concepción de la mente como "un centro organizador del conocimiento, del comportamiento y de la acción", que, en contra de la drástica dualidad cartesiana mente-mundo, es fruto de la evolución no sólo biológica, sino social. Dice Morin: "de repente se hunde el antiguo paradigma que oponía naturaleza a cultura. La evolución biológica y la evolución cultural son dos aspectos, dos polos de desarrollo interrelacionados e interreferentes del fenómeno global de hominización. La evolución biológica, partiendo de un primate inteligente y de su compleja sociedad, viene seguida por una morfogénesis técnico-sociocultural que reanuda y estimula una evolución juvenilizante y cerebralizante". Con estas dos últimas palabras se refiere a la formación de la mente y del cerebro.

Cuando aparece la arquesociedad, como llama a la sociedad homínida prehistórica, el hombre descubre la trascendencia en la muerte, con ella la propia conciencia y la individualidad. Aparece la dualidad sujeto-objeto. En este proceso, "lo que de repente se convierte en el problema crucial para el sapiens es la incertidumbre y la ambigüedad que caracterizan la relación entre su cerebro y el medio ambiente... A partir de este momento se hace necesario interpretar los ambiguos mensajes que llegan al cerebro y reducir su incertidumbre a través de operaciones empírico-lógicas... Se hace necesario optar, escoger, decidir... El homo sapiens se ve condenado a operar según el método llamado precisamente 'de ensayo y error', incluso y sobre todo si se mantiene fiel al método empírico-lógico".

Este proceso de ensayo y error se produce también en las primeras sociedades homínidas, en las que se produce una diáspora y una diferenciación de los grupos sociales, con distintas adaptaciones al medio. "El conjunto del sistema social poseía virtudes tales que constituían un verdadero éxito selectivo"; una selección que también se produce para los distintos grupos sociales. Éstos se caracterizan por un sistema cultural que "en tanto que sistema generativo, asegura la autoperpetuación y autorregulación permanente". Es más, "el conjunto constituye el sistema generativo de una sociedad sapiencial que, a través de reglas, normas, prohibiciones, cuasi-programas y estrategias, controla la existencia fenoménica de la complejidad social. Dicho sistema se autoperpetúa en el curso de la sucesión de generaciones al reproducirse en todos y cada uno de los individuos".

El pensamiento de Morin tiene una tara fatal que trunca lo que de otro modo sería un pensamiento mucho más veraz. Si no lo repitiera con insistencia, no podría creer que para Morin el comportamiento individual es aleatorio, y por tanto lleva al caos. Este elemento es central en Morin y netamente antihayekiano. Ahora bien, no sólo tiene elementos dispersores. Nos dice el francés que hay fuerzas de desorden "conductas aleatorias, competiciones, conflictos" que son a su vez "componentes del orden social (diversidad, variedad, flexibilidad, complejidad). Aún en esta última faceta es la amenaza permanente representada por el desorden la que otorga a la sociedad su carácter complejo y vivo de reorganización permanente". Esto se produce por la asunción de normas de comportamiento que son más abstractas y complejas que las tribales: "Para progresar en complejidad a la sociedad de los homínidos no le queda otro remedio que reducir simultáneamente la competición y la jerarquía entre sus machos; es decir, desarrollar entre ellos factores de cooperación y amistad, a la vez puentes afectivos interindividuales entre adultos y jóvenes".

Tras la arquesociedad se produce otro salto cualitativo, "la sociedad histórica". "La arqueosociedad relacionaba algunos centenares de (individuos). La sociedad histórica engloba como mínimo varios millares de hombres; en algunos casos varios millones", un cambio demográfico que hace más variada y compleja la sociedad. "Esta extraordinaria heterogeneidad está controlada y dominada por un aparato central de control y decisión, el Estado", institución a la que le da un peso excesivo. Pero por otro lado, "la especialización hará progresar a un nivel gigantesco la complejidad de los sistemas sociales, multiplicando sus productos, riquezas, intercambios y comunicaciones, estimulando las invenciones en todos los dominios de la actividad humana y provocando el florecimiento de las civilizaciones".

Edgar Morin es un pensador interesante, que le hubiera podido ser de ayuda o complemento a Hayek, pero que pierde en interés a medida que avanza en el tiempo el objeto de estudio, ya que cuando llega a la historia aparece el análisis marxista.

 

Opinión de los lectores

agolmar

No sé si Morin menciona a Marx, pero su análisis no es en absoluto marxista, sino funcionalista. También está en Weber y en la gran mayoría de los científicos sociales, marxistas o no.
No sé cuál es el problema en que alguien diga algo que no concuerde con Hayek. Creo que sería mucho mejor preguntarse si tal puede tener algo de razón, en vez de despreciar lo que dice acudiendo al argumento de autoridad de Hayek. Comprendo que la idea de que algunas instituciones estatales o para-estatales hayan surgido de forma espontánea para dar respuesta a necesidades reales pueda ser dura de asumir, pero así fueron las cosas.
También es duro pensar que la información perfecta no existe, que la costumbre es un mecanismo para reducir la incertidumbre, y que si los hábitos se comparten y se imponen a las nuevas generaciones se reduce el coste psicológico de la incertidumbre y se evitan conflictos, aunque si eso lleva al anquilosamiento se produce estancamiento económico, autoritarismo...
Morin no da al Estado ningún peso específico, a menos que además de lo que tú citas el añada que esa situación le parece deseable. Tal vez seamos nosotros los que tendamos a mirar hacia otra parte en cuanto oímos la palabra Estado, pero ese no es el problema de Morin, sino el nuestro.

José Carlos Rodríguez

Con el marxismo me refiero a lo que se refiere a lo que llama la era histórica. Y no a todo su análisis. Y no, en concreto, a su análisis del Estado. En él es funcionalista, como bien dices.

En este artículo el problema es, precisamente, si coincide o no con Hayek. En otro momento nos sentamos y hablamos del problema del Estado. Pero no en este texto.

Y ya en esa tesitura, yo no veo al Estado como una aberración histórica, sino como una institución "muy humana" y muy explicable. Y que se ha dado, con distintas formas, desde estadíos muy tempranos de nuestro vivir en comunidad.

No he querido dar una cita más de Morin por no alargar el artículo y no llevarlo al terreno que no es el del artículo, que son los elementos hayekianos en su pensamiento.

¿Nuestro problema? Desde luego. Ya lo creo que lo es. Y no me refiero (sólo) a lo obvio (Reagan), sino a nuestro problema como investigación, como planteamiento.

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