2005 Instituto Juan de Mariana
Instituto Juan de Mariana
Reducir tamaño de letra Aumentar tamaño de letra

Comentarios

Portada - Comentarios - Bosques más sanos

23/11/2006 - Antonio Gimeno

Bosques más sanos

El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra
.

La indignación de Antonio Machado, que es negro retrato de la pobreza del campo español durante buena parte del siglo XX, aún nos parece plenamente justificada. Así comprobamos con horror como la "sombra errante de Caín" se ha cebado en las costas gallegas, penúltima consecuencia de los incendios del verano pasado. Sin embargo, pese a la terrible tragedia que han sufrido los montes de Galicia y muy particularmente quienes viven o simplemente disfrutan de ellos, lo cierto es que, incluso descontando las más de 140.000 hectáreas arrasadas en España en lo que va de año, el número de árboles se ha incrementado considerablemente en los últimos diez.

Y no sólo en España, como hemos sabido gracias a un reciente informe, "La identidad forestal", elaborado por un grupo de científicos liderados por el finlandés Pekka Kauppi. Un informe que establece una interesantísima relación entre la riqueza del un país (PIB) y su afán reforestador. Relación positiva que no convencerá a los impermeables. Es previsible que la reacción ante tamaño varapalo consista, como siempre, en acusar a los países ricos de externalizar sus problemas medioambientales, esta vez sobre los amenazados bosques primarios del Brasil de Lula e Indonesia.

En España la reacción de Greenpeace ha vuelto a evidenciar su desprecio por el problema, que en relación con la conducta humana, suponen los incentivos. A su coordinador para la campaña de Bosques, Miguel Ángel Soto, le parece que se están perdiendo los bosques más valiosos a favor de sucedáneos, bosques de pega cuya calidad cuestionaría el optimismo que, por otro lado, encontramos en el propio Ministerio de Medio Ambiente. Al menos es lo que nos cuentan las cifras del tercer Inventario Forestal Nacional (IFN3), cifras parciales ya que todavía no han finalizado los trabajos de recogida de datos en todas las comunidades autónomas. En palabras del Ministerio:

[El IFN3] se está desarrollando ahora y habrá abarcado toda España el año 2007. Este nuevo ciclo ha ampliado notablemente la cantidad de parámetros de los montes objeto de investigación, introduciendo aspectos como la biodiversidad, el paisaje, el desarrollo sostenible, la valoración integral, el recreo, el hábitat, la socioeconomía y otros que en anteriores inventarios o no se estudiaban o se hací­a muy someramente, Así pues, la información que suministra el IFN3 es mucho más amplia, útil y perfecta que la de anteriores inventarios, y está ya disponible para los interesados la correspondiente a diez comunidades autónomas (Galicia, Principado de Asturias, Cantabria, La Rioja, Comunidad foral de Navarra, Illes Balears, Región de Murcia, Comunidad de Madrid, Cataluña y Canarias) y a parte de otra (Castilla y León).

Pues bien, comparando los datos del tercer inventario con los del segundo, el Ministerio adelanta que:

  • Se detecta un notable aumento de la superficie de monte arbolado a costa de una disminución de la del desarbolado y cultivo.
  • La biomasa arbórea existente en los montes es ahora mucho mayor que la que mostraba el IFN2, tanto en valores absolutos como en valores por hectárea.
  • En las provincias cantábricas la expansión del eucalipto ha sido espectacular a pesar de que cada vez se corta más madera de dicha especie.
  • Las frondosas autóctonas (robles, castaño, haya, quejigos, etc.) han crecido considerablemente tanto en superficie como en biomasa.
  • La cantidad de árboles de grandes dimensiones se ha incrementado mucho pero, en cambio, hay ahora menos pies pequeños que hace 10 años.
  • En general los bosques españoles están en la actualidad igual o más sanos que antes.

Así mismo, volviendo a Machado y a sus lloradas llanuras de asceta, encontramos un interesantísimo documento elaborado por la consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, en el que se informa que en relación con inventarios anteriores:

  • La superficie arbolada ha pasado de las 2.119.139[ha] a las 2.982.318[ha].
  • El volumen de madera se ha incrementado en casi 70 millones de metros cúbicos, alcanzando los 153 millones en 2002. Incluso mi adorada sabina gana 800 mil metros cúbicos.
  • Traducido a número de árboles, se observa una variación favorable del 64% alcanzándose en 2002 los 3.198.967.772 , que ya es precisar.
  • En valores del almacenamiento de CO2 equivalente supone un incremento del 80%.

Ya vemos que las apariencias engañan. La táctica habitual de nuestros ecologetas consiste en extrapolar y exagerar: tomar datos parciales y generalizar las consecuencias de una catástrofe para convencernos de que el ser humano, egoísta por naturaleza, lo es hasta el punto de ignorar tozuda y estúpidamente sus propios intereses. Las buenas intenciones que quieren vendernos y que sirven de coartada a nuevas coacciones no suelen salirnos gratis. La ecología de mercado nos enseña que cuando los incentivos y la información son caros la administración de los recursos se complica. No debemos pensar que la conservación de la naturaleza es un problema moral, una elección estética a delegar y que se resuelve con voluntarismo impuesto a golpe de decreto: más y más regulación diseñada por expertos omniscientes y administrada por burócratas. Citando a Terry Anderson y a Donald Leal:

[La ampliación de los procesos de mercado] para incluir los recursos naturales y los espacios de alto valor ecológico ofrece la única posibilidad de mejorar la calidad del medio ambiente, elevar los niveles de vida y –tal vez lo más importante– de ensanchar el espacio de las libertades individuales.

La recuperada salud de los bosques así parece demostrarlo.

 

Opinión de los lectores

zuppi

"la expansión del eucalipto ha sido espectacular a pesar de que cada vez se corta más madera de dicha especie"
¿a pesar?
Parece que el Ministerio no se entera de que cuando algo se valora aumentan los incentivos para producirlo

Manin

Menudas contradicciones que tiene su artículo. Critica a Greenpeace por decir que aumentan los bosques "sucedaneso" y luego dice que aumenta la masa de eucaliptos, ¿Sabe que el eucalipto no es una especie autóctona?

Astur

Tampoco lo es el castaño Manín, introducido por los romanos.

raul

Creo que no estamos en condiciones de mostrarnos muy eufóricos con este tema. Resulta que contamos el nº de árboles y tenemos más, sin embargo el proceso de desertificacion de la península continua, según indican las observaciones de la mayoría de la comunidad. Parece razonable invertir en la prevención de incendios forestales, perseguir a la empresas que trafican con la madera quemada, y penalizar a la empresas que no cumplan la normativa vigente sobre medio ambiente

Daniel Rodríguez Herrera

Creo que no estamos en condiciones de mostrarnos muy eufóricos con este tema. Resulta que contamos el nº de árboles y tenemos más, sin embargo el proceso de desertificacion de la península continua, según indican las observaciones de la mayoría de la comunidad.

Traducción: los ecologetas ya sabemos que hay cada vez más árboles y más bosques según todas las medidas objetivas, de modo que nos inventamos unas "observaciones de la mayoría de la comunidad" para poder seguir diciendo que todo está muy mal, que es lo nuestro.

Bastiat

Es más, Daniel, habría que recordarles a muchos ecologistas que un campo plantado de cebollas es más árido y está más expuesto a la erosión que un campo de golf. Da menos dinero y menos puestos de trabajo de calidad, mientras que el campo de golf, aparte de beneficios, produce más árboles y más sanos.

Claro que para ello sería preciso un trasvase desde las cuencas excedentarias, Ebro, hacia las zonas donde dichos campos de golf serían altamente rentables y, a su vez, rentabilizarían tanto el trasvase como el uso del agua contra la desertización. Pero eso es otro de los anatemas ecologetas. Pretenden luchar contra la desertificación evitando que se construyan urbanizaciones en eriales para que en su lugar florezcan casas que cada una tenga, al menos un par de arbolitos.

Es la acción humana la que puede ayudar a detener la desertificación pero no por el control de lo que hay sino por la inversión en aquello que produce beneficios. El asunto es que se den cuenta que el buscar a la reforestación y a la actividad humana un beneficio ecológico a la vez que económico es más rentable que en vez de luchar por impedir cualquier beneficio económico.

© 2005-2008. Instituto Juan de Mariana. Todos los derechos reservados.