Instituto Juan de Mariana: Diez argumentos de bolsillo en contra del intervencionismo
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2007/02/05 - Albert Esplugas Boter

Diez argumentos de bolsillo en contra del intervencionismo

A continuación propongo diez argumentos liberales de bolsillo para emplear en una tertulia de café. Vale la pena tener siempre a mano argumentos que, por su simpleza, su lógica aplastante y su poder visual, apelen directamente al sentido común y sean capaces, por lo menos, de introducir el germen de la duda. Los diez argumentos que recopilo a continuación no son, por supuesto, los únicos ni necesariamente los mejores, son solo una pequeña muestra de lo que debiera ser nuestro arsenal dialéctico de bolsillo:

  1. En palabras de Butler Shaffer, si beber cada día un litro de whisky nos provoca cirrosis no parece que la solución sea cambiar la marca del whisky, sino cambiar de hábitos. Sin embargo cuando el Estado persiste en el fracaso (educación, sanidad, guerra contra las drogas) muchos reclaman más fondos públicos (más whisky) y esperan resultados distintos. Es como si reiteradamente nos sintiéramos estafados por una empresa y en lugar de acudir a la competencia le extendiéramos un cheque más generoso.

  2. La expresión "ya se encargará el mercado" no es igual de dogmática que la expresión "ya se encargará el Estado". En el primer caso reconoces los límites de tu conocimiento y depositas tu confianza en la creatividad empresarial de millones de personas que arriesgan sus propios recursos y reputación en el marco de un sistema competitivo y descentralizado, mientras que en el segundo te entregas a unos cuantos burócratas que no tienen ni los incentivos para buscar soluciones (responden ante votantes, no ante consumidores o accionistas, y no manejan sus recursos sino los de los contribuyentes) ni la omnisciencia ni el mecanismo para descubrirlas y testarlas (el sistema de precios). La primera, como explica Boudreaux, es una regla sencilla y razonable para un mundo complejo. La segunda es un simple acto de fe.

  3. Para justificar la intervención pública desde un punto de vista económico no basta con demostrar teóricamente que el Estado puede corregir los supuestos fallos del mercado. Es preciso demostrar también que el Estado, en el mundo real, tenderá a actuar exactamente como estos teóricos quieren que actúe. Concediendo, a efectos dialécticos, que el mercado tenga sus lagunas, los costes de desatar a la bestia (de otorgar poder al Estado) pueden sobrepasar sus beneficios de modo que sea preferible reducir al máximo su margen de actuación y convivir con las imperfecciones del mercado.

  4. El paternalismo democrático es incongruente: si no somos lo suficientemente ilustrados o responsables para decidir sobre lo que hacemos con nuestro dinero, nuestro cuerpo o nuestra vida, ¿cómo podemos ser lo suficientemente ilustrados o responsables para votar al que tiene que decidirlo en nuestro lugar?

  5. Si el proteccionismo (impedir que entren productos de fuera) beneficia al conjunto del país, ¿por qué los Estados en guerra imponen el proteccionismo a sus enemigos mediante bloqueos? Además, si fuera bueno para una nación, ¿por qué no iba a serlo para una ciudad, o para un pueblo, o para un barrio... o para nuestra propia casa?

  6. El factor trabajo es, para los empresarios, como una mercancía, y como todas las mercancías se rige por la ley de la oferta y la demanda. Si sube el precio de las manzanas la gente compra menos manzanas. Si sube el precio del trabajo (por efecto del salario mínimo y las regulaciones laborales) los empresarios contratan menos trabajadores y aumenta el desempleo.

  7. Esto es un ladrón que asalta a un individuo en plena calle, al lado del Parlamento, al grito de: "deme todo su dinero". El asaltado le contesta: "Pero oiga, ¿sabe quién soy yo? Soy diputado de las Cortes". A lo que el ladrón contesta: "Entonces deme todo mi dinero".

  8. La riqueza no es un pastel preexistente y de dimensiones invariables que se reparte entre la población mundial de forma que si unos consiguen grandes porciones otros tendrán que quedarse con las porciones pequeñas. La riqueza es un pastel que se crea y engrandece continuamente gracias al proceso de mercado. Lo que debemos preguntarnos es de qué modo se enriquece más la gente: repartiendo equitativamente las porciones de un pastel estático o dejando que en el proceso de mercado los individuos obtengan porciones desiguales de un pastel cada vez más grande.

  9. Si comúnmente rechazamos que la ley discrimine por motivos de raza, de religión o de sexo, ¿por qué algunos aceptan que la ley discrimine por motivos de riqueza? En realidad, como señaló Robert Nozick, se está discriminando a la gente en función de sus preferencias: la persona que quiere ver una película (y tiene que trabajar para pagar la entrada) está obligada a contribuir al Estado mientras que la persona que prefiere ver una puesta de sol no lo está. En este sentido los impuestos no penalizan el acto de ver una puesta de sol, pero sí el acto de servir a los demás para ganar dinero extra y poder pagar la entrada, con lo cual se menoscaban los incentivos para ser productivo.

  10. La historia y los datos empíricos. La gente emigra de Cuba a Miami, no al revés. Son las playas de Corea del Norte las que están cercadas, no las de Corea del Sur. A un lado del muro de Berlín te disparaban si te acercabas, en el otro podías pintar graffitis. La dinámica Irlanda deja atrás a las anquilosadas Suecia y Finlandia. El gasto público de las 10 economías de más rápido crecimiento en los 80 y 90 rondaba el 25% del PIB (casi la mitad del gasto público europeo). Vietnam, China e India prosperan desde que se han abierto al mercado. Hay una correlación inequívocamente positiva entre libertad económica y prosperidad.

¿Qué otros argumentos liberales de bolsillo propondríais?

 

Opinión de los lectores

María Blanco

Muy agradecida ;)

zuppi

Si las obligaciones que te impone el gobierno son "por tu bien" ¿por qué hay que imponerlas?
Si la educación y la sanidad pública son mejores ¿por qué la gente prefiere pagar además servicios privados?

Mario

Cosas del lenguaje:

Si asaltas a un viandante, le quitas el dinero que lleva en sus bolsillos y lo entregas al mendigo de la esquina, eres un ladrón. Pero si es el estado quien los hace (y lo hace a diario), a eso se le llama inversión social.

LoboGris

Tengo otro:

si cuanto más podamos comprar vendiendo o trabajando lo menos posible, es decir, si cuanto más vale nuestro trabajo y más nos pagan por él, mejora nuestra calidad de vida, por qué los gobiernos devalúan la moneda, de forma que terminamos exportando más (vendiendo más) a cambio de menos importaciones (comprando menos)?

Iván Moreno

Muy buen post. Yo voy a aportar mi granito:

Con respecto a las subvenciones a determinados sectores, es muy típico justificarlas por ser dichos sectores capaces de crear riqueza y empleo, de una manera, a la vista de los políticos, infalible.

Si fuera así: ¿por qué la iniciativa privada no invierte en ellos? ¿Acaso no quiere la riqueza que le ofrece de manera tan clara el sector?

Y si no es infalible: ¿por qué jugar con el dinero de los contribuyentes? ¿Por qué no dejar que se haga cargo de ello aquel que esté dispuesto a jugarse sus ahorros?

Un saludo

flix

Muy bueno el nº 4.

flix

Los políticos son personas que se pasan la vida buscando el poder, es su única medida de éxito, para lo que están entrenados y auto-seleccionados.
Por eso no es nada sorprendente que el único logro político con el que podemos contar es la expansión del poder del Estado.

flix

Un representante no puede tener más derechos que los que le concede su representado:

Si X no tiene derecho a robarme, Y tampoco y Z tampoco... El presidente del gobierno elegido por X, Y y Z tampoco tendrá ese derecho por mucho que sea el representante legítimo (si lo es).

Carlos

Mi principal argumento contra el intervencionismo estatal es que salvo contadas excepciones, viola las libertades de los individuos.

liberalcolombiano.blogspot.com

Alber

¿Quién va a preocuparse de defender mejor los intereses de mi familia con mi dinero? ¿El gobierno, perido de los palotes o yo? Si mis hijos van a colegios públicos, tengo un seguro médico privado, pago a Securitas Direct para que no entren en mi casa, he contratado un fondo de pensiones para cuando me jubile y por ejemplo me gasto un dineral en autopistas al año, e incluso para practicar cualquier tipo de deporte me tengo que dejar una pasta al año ¿Por qué tengo que pagar todo esto dos veces?

Hoy en día sigue habiendo dos clases sociales como decía Marx, pero ha cambiado la tipología, están los funcionarios y burócratas y luego estamos el resto, que nos pasamos casi la mitad del año trabajando para que ellos puedan vivier a costa nuestra. Y la otra mitad intentando evitarlos.

HUM HUM HUM

Vale hasta cierto punto todas estas exclamaciones fuertes , sin embargo, y empezando por el inicio hay que decir que la gente poderosa en poder monetario se mete en política, y una parte del pastel de las grandes gestas de la planificación de la economia presupuestaria de las arcas estatales, ya de antiguo, de los egipcios casi , consiste en fomentar las grandes obras publicas que den trabajo y a mas también que enriquezcan a la nobleza. Hay ademas de esto ultimo ; y como antes no habia, una grata e placentera forma de vida que llevamos y que si nos fijamos pagamos de nuestro capital privado, y para optar en adquirir mayor amplitud de clientes, se dice una mayor quota libre de mercado ,creo :se invierte una parte de los impuestos indirectos (IVA) del consumo y la directa con la renta .

Si esta no es la profecia del mismo actual bienestar y casi tiene que decirse que si quien fabicase el wiskhy no pasara unas normas de control y pagadas con el dinero que te apuntan descontandote de la nomina de cada mes y a mas te sacan por el otro lado, ya ni caerias en qual es la marca de la botella a menos que el comisario de policia con quien hayas coincido por la calle y sepa que se ha ido a buscarla a Borgonya con confianza.

Pedro

"Si la educación y la sanidad pública son mejores ¿por qué la gente prefiere pagar además servicios privados?"

No creo que nadie diga que la educacion y sanidad publica sean mejores. Simplemente, como su nombre indica, son publicas y por lo tanto accesibles a TODOS. Ahora, si su opinion es que solo pueda operarse el que tenga dinero para pagarse la operacion, que solo puedan acudir a buenas universidades aquellos que puedan pagarsela...

Albert Esplugas

Pedro, creo que el argumento de zuppi se corresponde más bien con esta idea de Toni Mascaró:

Prácticamente nadie pide la completa abolición de la educación pública, si bien todos los que pueden se aseguran de matricular a sus hijos en escuelas privadas o, cuando menos, de ofrecerles clases de repaso que ofrecen instituciones privadas y particulares. Tres cuartos de lo mismo sucede con la sanidad, los planes de jubilación, la seguridad, los transportes, las comunicaciones y tantos otros servicios ofrecidos por el Estado.

Tranquiliza pensar que si las cosas pintan mal, llegará Papá Estado cual John Wayne al mando del 7º de Caballería al rescate. Además, aun cuando uno no lo necesite para sí, se siente cierta satisfacción al saber que se contribuye en un esfuerzo colectivo para con aquellos que sí lo necesitan de verdad. Y, sin embargo, a poco que se pueda, cada cual intenta escabullirse de John Wayne. No es sólo que todo el mundo intenta pagar los menos impuestos que su conocimiento (o atrevimiento) fiscal le permite, ¡es que incluso se escaquean de recibir buena parte de los beneficios!


Al hilo de lo que planteas te recomiendo también este artículo: “El cuidado de los pobres no justifica el Estado del Bienestar”.

Un saludo

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