
A la luz de los resultados es evidente que un sistema de pensiones privados habría sido mucho más beneficioso para los españoles que las pensiones públicas implantadas de manera coactiva.
El estudio del Instituto Juan de Mariana sobre la sociedad de propietarios ya exploró los diversos motivos para ello. Con este breve informe ofrecemos un respaldo empírico a sus conclusiones.
Las pensiones privadas resultan viables frente a su alternativa pública y, además, mucho más provechosas para cualquier tramo de asalariados. Los individuos no sólo podrían elegir vidas laborales mucho más breves, sino además gozar de una jubilación más pudiente.
Pero los beneficios de un sistema de capitalización no terminan aquí. La sociedad se vería beneficiada por un volumen de ahorro mucho mayor al actual, esto es, más inversión y acumulación de capital, lo que a su vez implica salarios más elevados y precios más reducidos.
Hace 15 años la ausencia de reformas impidió que los españoles disfrutáramos de una increíble acumulación de riqueza. Si no se aprenden a partir de ahora, volveremos a lamentarnos en el futuro.