
Estos datos del PER de la vivienda deben ponerse en relación con otros datos similares, tanto internos como externos.
En el ámbito nacional, el Ibex 35 ha oscilado en 2007 con unos PER medios de entre 13 y 15, esto es, menos de la mitad del PER de la vivienda.
En el contexto internacional, el PER de los inmuebles de otros países, si bien se ha incrementado notablemente durante los últimos años, todavía presenta una imagen muy inferior a la española.
De hecho, a excepción de Mónaco, España es el país occidental con un PER más elevado en la vivienda.
PER en 2007 por países occidentales

Es cierto que en España puede existir un componente psicológico que, tal y como hemos explicado, “ata” al propietario al inmueble a pesar de no ser una inversión rentable. Dicho de otro modo, la propiedad sobre una parte del stock de viviendas en España se considera un bien de consumo y no una inversión.
Sin embargo, este efecto queda recogido en la media histórica del PER que, como hemos indicado, se sitúa en 19,5 (frente a 32 en la actualidad).
Baste comparar esta situación con la vivida en EEUU, donde la media de los últimos 15 años (entre 1993 y 2007) se situó en 16,9, mientras que en junio de 2007 (justo antes del estallido de la crisis subprime) se encontraba en 22,8. En otras palabras, EEUU presentaba unos precios de la vivienda inflados en un 35% y ello fue motivo suficiente para desatar la actual crisis del mercado inmobiliario.
En España, la media de los últimos quince años es de 22,6 (lo que refleja el mayor componente de la vivienda como un bien de consumo), lo que supone una sobrevaloración del 42,5%[1].
[1] Sin embargo, como ya hemos explicado, consideramos más adecuado utilizar la media entre 1985 y 1999 (19,5), ya que no contiene el sesgo de la burbuja inmobiliaria de los últimos 10 años y que refleja una sobrevaloración del 65%.