2005 Instituto Juan de Mariana
Instituto Juan de Mariana
Reducir tamaño de letra Aumentar tamaño de letra

Informes

Dinero y sistemas financieros

18/06/2008 - Juan Ramón Rallo

Endeudamiento y capacidad de servicio de la deuda en España

1989-2007
Los bajos tipos de interés han favorecido un crecimiento de la deuda privada sin parangón en nuestra historia, lo que hace surgir dudas razonables sobre qué cantidad de toda esa deuda está siendo utilizada para usos productivos y, por consiguiente, podrá ser pagadera. En 2007, la economía española sólo generaba 28 céntimos de PIB por cada euro de deuda comprometido.

Descargar el estudio en PDF

V. Análisis sectorial

Si la mayor parte de la mala deuda pivota en el sector de la construcción, resulta previsible que los sectores más afectados por la creación de mala deuda sean aquellos relacionados con el ladrillo; entre ellos, la edificación, la promoción y los servicios de agentes inmobiliarios.

En el siguiente gráfico hemos calculado la capacidad de servicio de la deuda de cada sector económico[2] sobre su valor agregado bruto en el PIB.

Productividad de la deuda sectorial (base 100)
Productividad de la deuda sectorial (base 100)

En efecto, el sector donde más cae la capacidad de servicio son los servicios (que incluye a las empresas inmobiliarias) y la construcción[3]. Hay que tener en cuenta que en el crédito a la construcción no hemos incluido los préstamos hipotecarios, necesarios para financiar la adquisición de las nuevas promociones, ya que en ese caso la caída de la capacidad de servicio de la deuda sería similar a la experimentada por la agricultura, de 100 en 1995 a 48 en 2007.

Como explicábamos en la introducción, la caída de la capacidad de servicio de la deuda en el sector servicios y en el sector de la construcción significa que cada vez van emprendiéndose actividades de un menor valor añadido que sólo parecen rentables a la luz de unos tipos de interés artificialmente bajos que incrementan el valor presente de los flujos de caja futuros y reducen el coste de financiarlas.

Esto significa que estas actividades marginales serán, a su vez, las que capten un mayor número de factores productivos y los destinen a los tramos de negocio con una rentabilidad más ajustada.

No es casualidad, por consiguiente, que hayan sido los servicios y la construcción los sectores que hayan captado una mayor cantidad de trabajadores durante los últimos años:

Evolución de la ocupación sectorial (base 100)
Evolución de la ocupación sectorial (base 100)

Y tampoco es casualidad que sean estos dos sectores los que hayan liderado durante el último año los incrementos del desempleo:

Evolución del paro registrado entre marzo de 2007 y marzo de 2008
Evolución del paro registrado entre marzo de 2007 y marzo de 2008



[2] Incluimos sólo los créditos concedidos por los bancos y no las emisiones empresariales de deuda ya que el Banco de España no las clasifica por finalidad económica.

[3] La agricultura podría parecer que distorsiona nuestro análisis, pero hay que tener en cuenta sus características económicas. El sector agrario es en general un sector tradicional de carácter minufundista (más del 50% de las explotaciones tienen un tamaño inferior a las cinco hectáreas y sólo un 9% supera las 50), donde la mayoría de inversiones eran de escasa entidad (básicamente los gastos asociados a la producción diaria, ya que no existen amortizaciones relevantes del bien de capital más importante, la tierra). Por consiguiente, estas inversiones podían financiarse con los recursos propios que generara la propia explotación agraria. Los bajos tipos de interés de finales de los 90, sin embargo, han creado un incentivo muy grande para que, incluso las pequeñas explotaciones, financien sus inversiones con cargo a la deuda. Por ello, a pesar de que el peso de la agricultura en el PIB se haya reducido, se ha hecho un uso mucho mayor de la deuda. Y en todo caso, la deuda de la agricultura representa poco más del 1% de la deuda total.


© 2005-2008. Instituto Juan de Mariana. Todos los derechos reservados.