
El control efectivo de la malaria depende de los insecticidas, muchos de los cuales son derivados de insecticidas comerciales agrícolas. Si estos insecticidas son prohibidos por la UE, es improbable que se sigan produciendo con finalidad de salud pública dado que rara vez existe beneficio en esta actividad productiva aislada. La oferta de insecticidas se reducirá y los precios tenderán a subir, elevando así el riesgo de contraer malaria de millones de personas. Más de un millón de personas mueren de malaria cada año, principalmente en los países más pobres del mundo.
La nueva legislación también podría impedir el uso de insecticidas prohibidos en la UE a personas en los países pobres. En 2005 la UE amenazó a Uganda con imponerle restricciones comerciales si usaba DDT, prohibido en la UE, para tratar de controlar la malaria. La dependencia económica de Uganda de las exportaciones agrícolas a la UE indujo a las autoridades del país africano a sacrificar uno de los métodos más efectivos para controlar la malaria. El resultado ha sido miles de muertes innecesarias. Algo similar ocurrirá con los nuevos insecticidas prohibidos, lo que minará el apoyo de la UE a los Objetivos de desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, uno de los cuales es detener y revertir la incidencia de la malaria antes de 2015.
160 científicos y expertos en malaria de todo el mundo ya han firmado una petición instando a la UE a replantearse esta legislación. Entre los firmantes destacan el Profesor Sir Richard Feachem, antiguo jefe del Fondo Global para el SIDA, la tuberculosis y la malaria, el profesor Sir David King, antiguo jefe de científicos del gobierno del Reino Unido y el Profesor Paul Reiter, un entomólogo médico que ha asesorado a la Organización Mundial de la Salud y al gobierno de EEUU sobre enfermedades causadas por insectos.
Paul Reiter, especialista en enfermedades causadas por vectores y asesor de este informe declaró que "no queda claro si esta nueva legislación mejorará la salud o el medio ambiente de la UE. Lo que sí es cierto es que la salud de millones de personas que sufren - y mueren- de malaria así como de otras enfermedades causadas por insectos en países pobres será seriamente comprometida si inestimables insecticidas son prohibidos y excluidos del mercado.
Philip Stevens, director de la Campaña para combatir Enfermedades y coautor del informe dijo a los medios, durante la presentación del informe, que "resulta extremadamente perverso que la UE, que alardea de su autoproclamado status de mayor donante mundial en ayuda oficial al desarrollo, apruebe una regulación que causará un sufrimiento innecesario a millones de personas."El Instituto Juan de Mariana es una institución independiente dedicada a la investigación de los asuntos públicos. Con el fin de mantener una independencia plena, el Instituto no acepta subvenciones o ayudas de ningún gobierno o partido político. Su objetivo es convertirse en un punto de referencia en el debate de las ideas y de las políticas públicas con la vista puesta en una sociedad libre. Para conseguirlo nos proponemos estudiar y difundir la naturaleza del mercado. El nombre del Instituto proviene del más prominente pensador de la Escuela de Salamanca, encarcelado a principios del siglo XVII por su oposición a Felipe III.
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