
Madrid, 7 de junio de 2012.– En su último boletín, el Observatorio de Coyuntura Económica (OCE) del Instituto Juan de Mariana entra en el debate actual sobre austeridad y crecimiento mediante el análisis de las políticas fiscales practicadas en EEUU, España y Alemania para salir de la crisis. Dadas las recomendaciones de analistas y políticos de dejar atrás la austeridad y acometer estímulos fiscales, conviene recordar los efectos de los planes de expansión del gasto aplicados en EEUU y España entre 2008 y 2009.
La principal conclusión del boletín es que la austeridad pública no sólo no es un impedimento para el crecimiento, sino que retomar las políticas de expansión del gasto sería del todo contraproducente para generar una recuperación rápida, estable y duradera.
El OCE considera profundamente equivocada la dicotomía entre consolidación fiscal y mejora de la situación económica. Para que exista una recuperación sostenida, apoyada en buenos fundamentos, el desarrollo del sector privado es esencial, para lo cual es importante que las Administraciones Públicas no pongan excesivas trabas. Tampoco parece acertado calificar a un Gobierno de "austero" cuando trata de ajustar sus desequilibrios financieros intentando recaudar más –detrayendo recursos y lastrando al sector privado–, en lugar de reducir sus gastos para hacerlos compatibles con la nueva realidad.
Aumento deuda pública sobre el PIB desde 2007 (2007=100)
Fuente: FMI, Fiscal Monitor, Abril 2012
Pese a las fuertes críticas a una supuesta "austeridad draconiana" en Europa, lo cierto es que los niveles de gasto público en estos momentos superan con creces los del comienzo de la crisis. Así, el gasto gubernamental en la Eurozona en términos del PIB se colocó en el 49,4% en 2011, cuando en 2007 estaba en el 46% (aunque llegó a tocar el 51% en 2009).
En términos absolutos y nominales, España –país que se ha puesto como ejemplo por sus supuestos grandes recortes– gastó en 2011 un 13% más que en 2007. Si ampliamos la perspectiva temporal, observamos que el gasto de todas las Administraciones Públicas españolas en 2011 fue casi dos veces superior que el del año 2000.
Entre 2008 y 2009 la mayor parte de los gobiernos de los países desarrollados, con Estados Unidos y España a la cabeza, implementaron significativos paquetes de estímulo fiscal. El balance de estas expansiones del gasto público está lejos de ser positivo:
Financiación a sectores no financieros España (tasa de variación interanual)
Fuente: Banco de España
La estrategia de solucionar una crisis de excesivo endeudamiento privado con endeudamiento público, es netamente perjudicial y, en el mejor de los casos, inefectiva. En contra de lo defendido por la teoría keynesiana, el problema fundamental en la parte recesiva del ciclo no es estabilizar a toda costa la demanda agregada (y, para ello, el nivel de endeudamiento); sino, por un lado, que la estructura de la producción se reajuste para alinearse con la demanda, y por otro, que mejoren las deterioradas posiciones financieras de los distintos agentes económicos, reduciendo deuda y aumentando el ahorro o fondos propios.
Por todo ello, el boletín del OCE concluye que abandonar el ajuste fiscal para aplicar las mal llamadas "políticas de crecimiento", consistentes en estímulos de gasto, no es el camino a seguir. Al contrario, Europa –y particularmente España- debe profundizar en la vía de la austeridad presupuestaria a través de un recorte considerable del gasto público, priorizando las partidas más superfluas de las más delicadas. Todo esto, por supuesto, debe complementarse con políticas que retiren trabas al funcionamiento y crecimiento del sector privado.
Descargar la nota de prensa en pdf
Ver el boletín de Coyuntura Económica (Junio 2012)
Para más información: comunicacion@juandemariana.org
El Instituto Juan de Mariana es una institución independiente dedicada a la investigación de los asuntos públicos. Con el fin de mantener una independencia plena, el Instituto no acepta subvenciones o ayudas de ningún gobierno o partido político. Su objetivo es convertirse en un punto de referencia en el debate de las ideas y de las políticas públicas con la vista puesta en una sociedad libre. Para conseguirlo nos proponemos estudiar y difundir la naturaleza del mercado. El nombre del Instituto proviene del más prominente pensador de la Escuela de Salamanca, encarcelado a principios del siglo XVII por su oposición a Felipe III.
![]()