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Prensa

21/01/2008 - elsalvador.com

Burbujas, hipotecas y Supertramp

Por Alejandro Alle. Ingeniero. Máster en Economía (ESEADE, Buenos Aires). Columnista de El Diario de Hoy.
En estos últimos tiempos usted habrá escuchado hablar, ciertamente más de una vez…, de la crisis de las "hipotecas subprime", problema financiero internacional que lleva ese nombre porque una de sus consecuencias más visibles fue un aumento en el incumplimiento de pago de deudas hipotecarias.

Ante ello surgen ciertos interrogantes que merecen ser analizados, por ejemplo: ¿Qué es subprime? (obvio), ¿cuál fue la causa detonante de la crisis?, ¿cuándo y por qué se inició?, ¿la ciencia económica tiene la capacidad de prever este tipo de cosas?, y finalmente, ¿las agencias calificadoras de riesgos lo vieron a tiempo?

Las hipotecas subprime son préstamos hipotecarios otorgados a personas o empresas que tienen una baja calidad crediticia, radicando esta calificación en alguna de las siguientes características: un historial financiero que evidencia retrasos e incumplimientos, una manifiestamente reducida capacidad para pagar las cuotas o una incompleta disponibilidad de información financiera. Es decir, que lejos de ser préstamos "prime", son créditos riesgosos.

En cuanto a la causa detonante de la crisis, hay que buscarla en la expansión del crédito bancario provocada por la Reserva Federal de los Estados Unidos, entidad que manipuló sus tasas de interés llevándolas a la baja desde un nivel de 6.50% anual en diciembre de 2000 hasta el 1.00% anual en junio de 2003, justificando tal política en que "de tal forma impediría el enfriamiento de la economía mundial". Claro, con ello también provocó un "boom" artificial… (luego le cuento).

Y cuando lejos de estar fría, en 2004 la cosa se puso demasiado caliente…, la Reserva Federal comenzó a subir recurrentemente sus tasas de interés hasta llegar a un nivel de 5.25% anual en junio de 2006. Con lo cual aceleró el "crash", que de todas formas ya estaba escrito, debido a que es siempre la inevitable consecuencia de todo "boom" artificial.

En lo referente a la capacidad de la ciencia económica para prever este tipo de fenómenos, la teoría del ciclo económico los explica perfectamente, y de hecho las expresiones onomatopéyicas (no te hagás el difícil, che) "boom" y "crash" son utilizadas para describir las dos etapas del ciclo.

El "boom" resulta de la manipulación a la baja de las tasas de interés efectuada por las autoridades monetarias, quienes lo hacen por considerar que están "demasiado altas" (¿con respecto a qué?...), siendo su efecto inmediato el impulso a nuevos emprendimientos, fogoneados por un artificialmente bajo costo de financiamiento. Lástima que es una burbuja...

Pero cuando ante la amenaza inflacionaria las tasas de interés vuelven a ser manipuladas…, esta vez al alza porque ahora dicen están "demasiado bajas" (¿¡en qué quedamos, fierita!?), lo que se deja miserablemente al descubierto es la inviabilidad de algunos proyectos.

Ocurre que tal como señala el Instituto Juan de Mariana, de España, en un excelente documento titulado: "La crisis subprime", tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo han inducido a que ciertos bancos comerciales "se endeudaran a corto plazo para invertir a largo, siendo la crisis de las hipotecas subprime sólo la punta del iceberg".

Específicamente, el estallido financiero de agosto de 2007 se produjo porque los mercados monetarios colapsaron por falta de liquidez, y algunos bancos comerciales no pudieron atender sus deudas a corto plazo porque sus inversiones a largo o bien no habían madurado…, o quizás ya no lo harían nunca (¡oops!).

Finalmente, en lo que respecta a si las calificadoras de riesgos vieron el problema a tiempo o no, el citado documento destaca acertadamente que agencias tales como Moody's y Standard and Poor's fallaron en su diagnóstico por haber creído que el clima de bajos tipos de interés duraría indefinidamente, y que el riesgo de insolvencia era escaso.

Lo único seguro es que ni la Reserva Federal, ni el Banco Central Europeo, ni las agencias de calificación están en condiciones de mirar para otro lado, aunque ciertamente les encantaría poder hacerlo…, y decir como Supertramp, "Crisis", ¿qué crisis?

Hasta la próxima.


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